*ACLARACIÓN: Este drabble debía llamarse "Ducha", pero la palabra podía tener tres significados: Ducha, baño o bañera. Como verán: yo elegí el segundo significado. Sin más... ¡A leer! :D


Baño

Inuyasha miraba su teléfono con desinterés mientras pequeños mechones de cabello caían en la pantalla de su móvil.

—En serio agradezco que me dejaras practicar contigo, Inuyasha.

—Sí, sí, como sea... Tú sigue cortando.

Colocó el teléfono de lado y comenzó a jugar sin prestarle atención al ruido tras de sí. Miroku había decidido tomar un curso online de peluquería hace poco. La teoría no había supuesto un problema para el ojiazul, el problema era... La práctica. Y su pobre cabello fue el elegido para sacrificarse por el bien de su amigo. Pues dudaba que la billetera de su mejor amigo pudiera soportar una demanda por perjuicios debido a un mal corte.

El sonido de la rasuradora cesó e Inuyasha supo que al fin habían apagado el condenado aparato. Se miró brevemente en el espejo frente a él. Estaba razonablemente bien, solo había uno o dos mechones más largos que el resto, pero no era importante.

—Si quieres lo recorto.

—No. Así está bien, no me importa lo que digan de mi cabello. No es como si fuera importante.

—Si tú lo dices...

Inuyasha fue a buscar un par de cervezas mientras Miroku terminaba de limpiar todo en la cocina. Al pasar cerca de la entrada oyó el timbre y el ojiazul no pudo resistir el impulso de ver quién era el visitante de su mejor amigo. Espió por el mirador de la puerta y sonrió de medio lado con picardía.

—Inuyasha... —Llamó.

—¿Qué? ¿Ahora vas a intentar depilarme las piernas? —Se burló desde el sofá de la sala.

—No. Tu novia está aquí.

La forma en que el semblante de Inuyasha cambió, pasando de la tranquilidad al pánico, quedaría grabada para siempre en la memoria del ojiazul.

—¿La hago entrar?

—¡No! Ni se te ocurra, ¡no puede verme así!

—Pero dijiste que...

—¡Cállate y sígueme!

El ojidorado tomó la mano de su amigo junto con la rasuradora inalámbrica y lo alejó de la entrada mientras lo conducía a otra habitación.

—¿Qué? ¿Qué pretendes?

—¡Cállate y hagamos un rapidín en el baño!

Kagome, que acababa de apoyar la oreja en la puerta al no ser atendida, abrió los ojos con asombro al escuchar lo último. ¿Acaso a su novio... Le gustaba morder la almohada?

Buscó con su mirada el extintor de fuego ubicado en el pasillo. Sabía que debajo del mismo se escondía una llave extra. Había intentado ser paciente y esperar a ser atendida, pero necesitaba saber si su novio... Bateaba para el otro lado.

Corrió hacia el extintor, lo levantó y tomó la copia de la llave. Abrió la puerta con manos temblorosas y solo una sala vacía la recibió.

—¿Inuyasha? —Nada— ¿Mi-Miroku? —Había reconocido su voz, sabía que estaba en el departamento.

Unos quejidos, provenientes de la habitación del fondo, llamaron su atención y la obligaron a seguir el sonido por inercia. Pronto se halló de pie frente al cuarto de baño. Intentó abrir la puerta sin éxito. Genial, se encontraba cerrada.

—¿Inuyasha? —Volvió a llamar, pero no obtuvo respuesta. Apoyó la oreja en la puerta de madera y esperó pacientemente a escuchar cualquier ruido que le indicase que su novio se encontraba dentro.

—¡Ah! Me lastimas.

—Es que no tienes paciencia.

—¿Qué parte de "rapidín" no entendiste? Debes hacerlo rápido, pero gentil a la vez.

—¿Y cómo se hace eso?

—Es fácil. Solo lo apoyas y dejas que se deslice, pero sin ser bruto.

—Pues Koga no lo hace así.

¡¿KOGA?! ¿Acaso el moreno también era del otro bando?

—Koga no sabe nada. Yo tengo mucha experiencia en esto. Mi padre me enseñó, incluso el idiota de Sesshomaru sabe hacerlo.

¡¿Sesshomaru?!

—Pues discúlpame, pero no sé qué clase de técnica tenga tu padre, pero no es la correcta.

—Eres un idiota. Eso es porque no tienes mano firme. Mira, termina con esto y luego yo te enseñaré cómo se hace. Te aseguro que no querrás intentarlo con nadie más.

—¿También le enseñarás a Koga?

—Le enseñaré a todo el equipo de baloncesto si hace falta. Pero antes termina con esto para que pueda abrirle la puerta a Kagome.

La susodicha se llevó una mano a la boca y se deslizó por la puerta hasta llegar al suelo. No es que tuviera algo de malo ser gay, pero... Creyó que satisfacía a su novio en la cama. Ahora veía que no. Con razón insistía en hacerlo en la posición del...

La puerta del baño se abrió de golpe, haciéndola perder el equilibrio y caer de espaldas al suelo. Los dos hombres la miraron con curiosidad y ella no pudo hacer otra cosa más que sonrojarse debido a la vergüenza.

—¿Kagome? ¿Cómo...?

—Entré con la llave que escondes debajo del extintor —se apresuró a explicar. Lo miró a los ojos intentando ver si había algo en su mirada que lo delatara, pero nada, seguía siendo el mismo Inuyasha de siempre—. ¿Te gustan los hombres? —Soltó.

—¡¿Qué?!

El ojiazul a su lado se carcajeó al ver la cara de su mejor amigo, pero la risa no duró mucho, pues la azabache lo apuntó con el dedo y repitió la pregunta.

—¿A ti también te gustan los hombres?

—¿Qué? ¡No! Señorita, nosotros...

—¿Y qué me dicen de Koga?

—Bueno, Koga tal vez sí, es medio afeminado. Usa cremas y eso, pero... —Miroku calló a Inuyasha con un codazo en el costado de su cuerpo. No era momento de ser gracioso. Aparentemente había algo que se habían perdido.

—Eres... Eres gay, Inuyasha. Y todos tus amigos también. ¡No sé cómo no lo vi antes! Pero ahora...

Dejó caer la llave al suelo y escondió su rostro entre sus manos mientras luchaba por retener las lágrimas. No podía soportarlo, no podía tolerar sentirse usada como una "novia de fachada". Dio media vuelta y corrió lejos del lugar. Ya no quería verlo, no hasta que decidiera salir del clóset.

—¡Kagome, no soy gay!

Inuyasha intentó alcanzarla, pero Miroku lo detuvo al llegar al pasillo. Nadie quería ver a un hombre semidesnudo correr entre los pasillos mientras gritaba que no era homosexual.

El ojiazul miró el pasillo por el que desapareció la azabache y se quedó analizando brevemente lo ocurrido en los últimos minutos. Creía saber a qué se debía el malentendido, pero disfrutaría de lo cómico de la situación antes de explicarle todo a Inuyasha.

—¿Por qué se fue? —Musitó el albino de rodillas en el suelo.

—No lo sé, pregúntaselo a tu "rapidín".

—¿Qué?

—A veces me sorprende lo lento que eres.

FIN

¡Feliz día a todas sus mamis! ¡Especialmente a mis lectoras que ya son madres! Espero que hoy la hayan pasado muuuy bien con sus hijos, que las hayan hecho sentir únicas, amadas y, por sobre todo, increíbles. Porque eso son: increíbles mamás c:

Sepan disculpar mi demora al actualizar, pero estuve celebrando hasta hace poco con mi propia mamá. Afortunadamente esta vez no metimos la pata y salió todo muy bien. Así que después de una ducha vine corriendo a actualizar :D

Dato curioso: Este drabble fue 100% real no fake (? Por eso mismo no me costó nada escribirlo JAJAJAJAJAJA le pasó a mi vecino hace unos meses. Fuimos a correr y todos le decían "rapidín", yo no entendía por qué; así que exigí una explicación —obviamente no pueden dejarme afuera del chisme—. Resulta que su hermano mayor le estaba cortando el pelo, le quedó mal y dijo "no me importa que quede así. Al fin y al cabo no me importa lo que diga el resto" y tantantannnnn justo llegó la chica que le gusta! (Vivimos uno al lado del otro, no se sorprendan xd) Entoces corrió al baño junto con su hermano y gritó "Hagamos un rapidín en el baño" con la mala suerte de que la chica y todos en la casa lo escucharon JAJAJAJAJAJA ahora le decimos "rapidín"... Y sí, desde entonces prefiere ir a una peluquería y ya no deja que su hermano le corte el pelo xD

Gracias a todas las que reaccionaron en el drabble anterior xD como siempre: es un placer sacarles sonrisas :D y espero que este capítulo igualmente las haya hecho reír jsjsjs

¡Nos leemos mañana! Espero que esta vez sin demoras de mi parte xD

20.9.20