Helado
Movió su mano lentamente a través del plano vientre y se detuvo justo antes de llegar al pecho femenino. Su mano se quedó estática en el aire, con la palma abierta y a escasos centímetros de la zona erógena. La mujer bajo él lo miró con incredulidad y lo instó a seguir, pero él permaneció reacio en su lugar.
—¿Qué ocurre?
—Na... Nada —no la preocuparía. Respiró profundo y posó la palma sobre el seno. La piel se sentía tan... Suave.
Continuó acariciando el cuerpo de la sacerdotisa con lentitud y paciencia. Las yemas de sus dedos hormigueaban ante el contacto sutil, pero cariñoso. La piel de Kagome se erizó al sentirlo depositar un beso en su pezón izquierdo y se removió a causa del placer que comenzaba a embargarla. La oyó suspirar lentamente, le gustaba su tacto, aquello fue un pequeño cumplido para su hombría.
—Tócame, Inuyasha... —Pidió y guio la mano masculina hasta el sitio entre sus piernas. Inuyasha tragó saliva con esfuerzo y, tan pronto como uno de sus dedos hizo contacto con su sexo, la sintió estremecerse. Iba por buen camino.
Con un poco más de seguridad depositó besos en el cuello femenino, rodeando la marca que la identificaba como suya y delineando el contorno del endurecido pezón con una de sus manos mientras la otra continuaba tanteando la húmeda vagina.
Una ola de viento helado se coló por la ventana y la piel de ambos se erizó. Detuvieron sus movimientos para mirarse un instante a los ojos.
—¿Quieres que tape la ventana con algo?
—No, déjala. —Acunó el rostro del hanyou entre sus manos y besó la punta de su nariz con cariño— Quédate aquí conmigo.
—De acuerdo —centró su atención nuevamente en la sacerdotisa y no supo qué hacer. Diablos, toda su inspiración se había esfumado. Kagome sonrió al notar su frustración y acarició su flequillo en un mimo casi maternal. No quería presionarlo demasiado.
—¿Por qué tiemblas? ¿Es por el frío?
—N-no precisamente. Aunque sí hace frío.
—Está helado —rio.
—Lo sé —al fin y al cabo había sido idea de Kagome entretenerse mientras esperaban a que pasara la tormenta de nieve.
Bajó el rostro hasta lograr besar los labios rojos a causa del frío y dejó que sus cuerpos desnudos hicieran contacto sin oponer resistencia. Se sentía extraño, pero podría acostumbrarse. Kagome no pareció tensarse, ni ponerse nerviosa a causa del contacto tan íntimo. Eso era algo que envidiaba de ella. Desearía ser tan demostrativo como su esposa. Los brazos femeninos rodearon su cuello y la sintió ladear el rostro para ahondar el beso, queriendo desesperadamente que sus lenguas se encontrasen cuanto antes. Las piernas esbeltas rodearon su cadera y sus sexos hicieron contacto logrando arrancarle jadeos a ambos. Sí, definitivamente tener ese tipo de relación con Kagome era extraño.
Una vez que se separaron Kagome se recostó en el futón y lo miró con aquella chispa que últimamente parecía haberse adueñado de su mirada. Era ese tipo de chispa que hacía que sus ojos lucieran más densos, opacos e increíblemente tentadores. Cortó el contacto visual al comenzar a besar sus pechos. Eran tan suaves y reconfortantes que, si de él dependiera, se quedaría recostado en ellos todo el día.
La nieve continuaba cayendo fuera de la cabaña y de vez en cuando una ventisca se colaba por la ventana, pero no era lo suficientemente molesto como para hacerlos detenerse. Inuyasha se quedó estático en cuanto terminó de introducirse en el interior de su compañera. Aún tenía tiempo de arrepentirse y pedirle que se vistiera si no se sentía cómoda con él. Su inseguridad se veía mucho más acentuada cada vez que tenían este tipo de encuentros. La sintió menear las caderas y esa fue señal suficiente como para que él mismo comenzara a embestir lentamente mientras recostaba su torso en el cuerpo femenino. No quería apartarse de ella por ningún motivo, necesitaba que cada parte de su cuerpo se amoldara perfectamente al de la azabache. Quería mirarla a los ojos mientras le gritaba con el cuerpo que la amaba.
Los grados descendían al mismo tiempo que la temperatura en los cuerpos de ambos aumentaba, los gemidos se entremezclaban y formaban nubes de vapor. Las caderas se movían rítmicamente, aunque con algo de inexperiencia, y Kagome no podía evitar clavar sus uñas en la bronceada espalda del albino. Aquello se sentía tan bien...
—Sí, así... —Inuyasha bajó la mirada y observó el rostro sonrojado de su mujer. No creyó que Kagome fuese capaz de hacer muecas tan lindas y excitantes como aquellas— No pares.
—No lo haré.
Había sido difícil para Inuyasha entregarse en cuerpo y alma a Kagome. Después de todo apenas llevaban dos meses casados y el sexo era nuevo para él. La luna de miel había supuesto toda una odísea para el albino; y los pocos encuentros que le siguieron fueron gracias a que era Kagome la que lo buscaba en la cama con sutiles caricias y mimos que conseguían encandilarlo hasta tenerla bajo su cuerpo. A pesar de ser un hombre que demostraba sus emociones por medio de acciones le seguía generando pudor desnudarse frente a ella. El pánico se apoderaba de él cada vez que veía los curiosos ojos cafés posarse en su cuerpo para escudriñarlo. Sentirse amado y bien recibido era algo tan extraño que casi lo hacía recriminarse el hecho de poder gozarlo. Él era un híbrido. Alguien que ni siquiera debía existir, únicamente sería digno del odio y repugnancia por parte de otros. Nunca llegaría a ser más que un sucio hombre mitad bestia. Pero entonces...
—Inuyasha...
... Entonces la conoció a ella.
La mujer que había llenado de vida su existencia. La que le otorgó su amistad desde el primer momento y le enseñó lo que era el calor del ser amado, el sentimiento de hogar y familia. La misma que no había dudado en dejarlo todo para estar con él y ahora se entregaba en cuerpo y alma a él... Un sucio hanyou que, durante toda su vida, no había conocido nada más que la soledad.
—Te amo —la oyó musitar y su corazón se calentó.
—Yo también te amo.
Con Kagome a su lado, hacía tiempo que había dejado de pasar frío...
FIN
¡He vuelto, amores de mi vida! Un poco antes de lo esperado xD este drabble se lo dedico a Aida Koizumi porque sé que ama este tipo de tramas y lo escribí pensando en ella c: I love you.
Como tenía el drabble de "Hielo" y el one shot "Ice" no quise hacer otra cosa usando el frío en el cuerpo —suena muy excitante, pero intenten usar hielo y se van a quemar hasta el alma JAJAJAJA ¡Pobre la piel de Kagomeee! Hay que dejarla descansar—, así que elegí tomar "Helado" como sinónimo de frío. Ha quedado bien, ¿no?
Muchas gracias por tenerme paciencia durante este período. Con respecto al examen final: confundí los archivos de la universidad y, por ende, las fechas de los exámenes. Literalmente mis compañeros se comunicaron conmigo un día antes del parcial y fue una de las peores formas de arrancar mi día JAJAJAJAJA rendí el 27/10. O sea, hace muuuucho jajajaja pero aproveché para escribir algunos drabbles en ese tiempo xD y sí, ¡aprobé con un hermosísimo 8/10! Nuevamente gracias por haberme permitido ausentarme c:
LaWeaAzul: ¡NO VUELVAS A DESAPARECER PORQUE ME ENTRÓ UNA CRISIS DE INSEGURIDAD TERRIBLE! JAJAJAJAJAJA Pensé que me dejaste de leer y todo mi mundo se vino abajo (no, en serio, como escritora tengo lectoras favs y vos sos una de ellas 7u7). Pero me alegra saber que estás de vuelta :D
Nos vemos mañana a la misma hora de siempre :D
26.10.20
