¡Buenas! Les traigo este fic con mucho amor.
Sé que es una pareja poco convencional pero no puedo evitar amarla desde el primer fic que leí sobre ellos, me parecen adorables pues.
La personalidad de Hanabi quizás salga un poco OoC, pero recordemos que es un AU y eso tiende a pasar, es lo que me gusta pensar. (Risas nerviosas)
Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, sólo los uso para hacer volar la imaginación y sin ningún fin de lucro.
¡Espero que lo disfruten!
Despertó y fue directa a asearse, no debía ir a trabajar pues había pedido un par de semanas de vacaciones para ir a la boda de su hermana pero aun tenía algunas cosas por comprar antes de comenzar el viaje.
Tres días en automóvil.
Suspiró mirando su equipaje, dos maletas medianas y un maletín de mano, además de una enorme funda de color oscuro, era lo malo de encargarse de transportar el gran vestido de novia de Hinata, el cual no podía ir comprimido a más no poder en una pequeña maleta, eso destrozaría la tela.
Hanabi era una exitosa publicista, había dejado Konoha cuando se graduó de la universidad pues su familia llevaba generaciones dedicándose a dicho rubro y tenían una firma estable con sucursales en varias ciudades. Decidió ir a Suna a expandir sus horizontes y aprender más acerca del negocio familiar.
Hinata, su hermana, trabajaba como editora también para la agencia familiar pero en la filial de Konoha. Como su padre ya era mayor, dejaba la mayor parte del trabajo de supervisión a su primo Neji quien iba y venía entre ciudades para comprobar el buen funcionamiento de las empresas.
El plan era que viajaría con Neji y su prometida, si iba en avión tendría que documentar sus maletas y ya había tenido una mala experiencia con ello, además no estaba segura si podría llevar el vestido sin tener que apretujarlo.
Su celular comenzó a vibrar y la foto sonriente de su hermana apareció en la pantalla.
-¡Hanabi! – Saludó entusiasmada la mayor - ¿lista para el viaje?
-Hola, hermana – contestó sonriendo – sí, debo comprar algunos elementos de aseo personal para el viaje, pero ya estoy lista. Llamaré a Neji esta tarde para confirmar que iré con ellos – dijo disponiéndose a ir de compras.
-¿Qué? – Preguntó Hinata como si no la hubiera escuchado, pero luego agregó – No puedes venir con Neji.
-¿Por qué no? Le dije que me diera unos día para confirmar si iba o no con ellos y bueno…
-Neji ya está aquí – interrumpió Hinata, nerviosa.
Hanabi boqueó desconcertada alejándose el teléfono de la oreja, pensó que su primo la esperaría.
-Maldito…- masculló entre dientes, acercó el celular para contestarle a su hermana – Está bien, puedo ir en mi auto – dijo resignada.
-No, Hanabi – la joven rodó los ojos ¿cómo llegaría entonces? – Mira, algunos amigos vendrán desde Suna y puedo hablar con ellos para que te traigan – Hinata cruzó los dedos esperando una respuesta afirmativa, su hermana menor era orgullosa y no le gustaba depender de nadie.
Hanabi suspiró mirándose las uñas, no le agradaba esa idea pero tampoco podría atravesar el país sola, podría ocurrir algún accidente y no tendría a nadie para ayudarla. Era orgullosa, pero no idiota.
-Bien – Hinata reconoció la incomodidad en su voz - ¿Podrías avisarme quién vendrá? O sólo envíame un mensaje con el contacto de la persona para poder acordar el viaje – soltó resignada.
-Lo haré, cuídate hermana, gracias por esto – se despidió la mayor y colgó el teléfono.
Hanabi salió de su departamento y se dirigió a una de las tiendas más cercanas para comprar un nuevo cepillo de dientes, papel de baño y algún que otro bocadillo para el viaje.
No podía creer que Neji la hubiera abandonado, quizá había tardado demasiado a confirmarle que iría con ellos pero ¿acaso no era obvio?
Pasada la molestia inicial sólo se dedicó a pensar en quién podría ser su pronto, improvisado chofer y acompañante. Hinata tenía muchos amigos y ella los conocía a casi todos y por eso no estaba preocupada.
Sabía que Shikamaru Nara pasaba mucho tiempo en Suna porque su esposa Temari era originaría de allí, quizá iría con ellos.
Se detuvo frente a un escaparate lleno de vestidos y zapatos hermosos, sus grandes ojos perla fueron iluminados por el destello plateado de un hermoso par de tacones pensaba que irían perfectos con el elegante vestido que utilizaría para la boda. Se mordió el labio inferior aun indecisa, pero finalmente entró a la tienda y los obtuvo.
Caminaba lentamente por las calles, observando todo, aún era temprano y no había desayunado, se acercó a una cafetería bastante lujosa y ordenó un vaso grande para llevar junto a algunos panecillos.
Se quedaría una semana más después de la boda y conociendo a su padre, no la dejaría tomar café pues lo consideraba una bebida dañina.
Inhaló profundo aspirando el delicioso aroma que desprendía su vaso y finalmente se encaminó a su departamento.
Al llegar recibió un mensaje de texto de Hinata.
De: Hinata.
Para: Hanabi.
Espero que ya tengas todo listo, ¿recuerdas a mis compañeros de equipo del colegio?
Supongo que sí, uno de ellos pasará a buscarte mañana a las ocho de la mañana.
Trata bien a Kiba.
Cuidate, hermana. Nos vemos 3
Hanabi se quedó mirando el móvil tratando de recordar al Inuzuka, por lo que sabía era veterinario pero no lo había visto en años y dudaba poder reconocerlo entonces le pidió a su hermana el número de teléfono del muchacho para comunicarse con él apenas lo agregó entre sus contactos pudo ver su foto de perfil.
Suponía que era él recostado sobre un hermoso automóvil descapotable, su cabello revuelto por el viento, unos lentes oscuros y una pose despreocupada sin mirar directamente a la cámara. A su lado un gran perro blanco.
-Pues sí que ha cambiado…- susurró la joven mientras se sentaba frente a su almuerzo aún caliente – será mejor que le envíe un mensaje pronto – se dijo mientras masticaba un bocado de arroz.
Para: Kiba Inuzuka.
Buenas tardes Kiba-san, soy Hanabi Hyuga, la hermana menor de Hinata.
Me ha dicho que puedo ir con usted hasta Konoha para su boda.
Quisiera saber si es posible y si necesita algo para el viaje me gustaría que me lo haga saber.
Gracias por este favor.
Enviado.
Hanabi miraba el mensaje que había enviado, se preguntaba si había sido demasiado formal pero no había hablado con él desde hacía años y no quería parecer una loca.
Vio que Kiba estaba escribiendo, esperaba llegar a un acuerdo con él para finalmente agregar las últimas cosas a su maleta y luego poder relajarse hasta mañana.
Escuchó el zumbido de su móvil y lo revisó.
Para: Hanabi.
¡Hola nena! Hinata me ha llamado ayer para avisarme, no te preocupes lo tengo todo listo.
Espérame mañana a las ocho, si puedes enviarme tu ubicación sería de mucha ayuda.
¿Hola nena? Suspiró, ya recordaba a Kiba.
¿Review?
Kana ~
