Vestidor
Mordió la pequeña lengua y la mujer frente a él se quejó en respuesta. Lo lamentaba, pero le gustaba ser rudo en el arte amatoria. Le gustaba dominar, marcar el ritmo y acariciar el cuerpo femenino para divertirse con las reacciones que obtenía a cambio. Sonrió en medio del beso al darse cuenta de que a pesar del estado de la chica ella parecía desenvolverse muy bien. Si ebria lograba encenderlo tanto, entonces sobria debía ser una verdadera fiera... Perfecta para su bestia interior.
Kagome deslizó sus manos a través del fornido pecho cubierto por la camisa y delineó los músculos que se adivinaban por sobre la tela. Sus pechos fueron masajeados en compensación y rompió el beso para jadear débilmente. Su cabeza le daba vueltas y no supo si era producto del alcohol o por estar siendo acariciada por aquel perfecto semental. Estaba lo suficientemente mareada como para no sostenerse sobre sus pies, pero no estaba tan ebria como para no saber lo que hacía, ni tan loca como para perderse esa oportunidad.
—Qué traviesa eres...
Un leve sentimiento de culpa la invadió al sentirse como una chica fácil. ¿Pero qué podría hacer ella? ¿Rechazarlo? Lo habría hecho de no ser porque llevaba demasiado tiempo sin tener sexo y comenzaba a plantearse seriamente si había vuelto a ser virgen. Además, aquel muchacho la estaba tocando mejor que cualquiera de los imbéciles con los que había compartido diez o quince minutos de sexo express. Lo miró a los ojos y notó la lujuria en ellos, la deseaba. Seguramente se creería un Don Juan capaz de conquistarla. Bien... Dos podían jugar ese juego.
—Muy traviesa —rebatió y apretó el creciente bulto del muchacho. Contuvo a duras penas un jadeo. Eso era... Grande.
Lo acercó más a ella para que sus pelvis estuvieran a la misma altura y lo presionó contra su sexo ayudándose con sus piernas. Agradeció mentalmente haber escogido una falda para asistir a la fiesta. No lo dejaría ir, no hasta que ambos estuvieran satisfechos. Todas las bebidas que había tomado habían hecho que su temperatura corporal aumentara y que su libido, normalmente estable, se disparara por las nubes. El chico frente a ella deslizó su mano hasta adentrarse en sus húmedas bragas y procedió a acariciar sus pliegues lentamente. Hizo presión al alcanzar el botoncito rosado, ocasionando que un nuevo gemido se escapara de su garganta y su boca fue rápidamente acallada por los labios masculinos que la besaron con posesividad. Su lengua tibia se abrió paso en su boca para acariciarla de una forma más íntima; el rítmico chupeteo llegaba a sus oídos y no pudo evitar reírse débilmente. Era una fortuna que la música estuviera tan alta o estaba segura de que las personas los habrían escuchado. Mierda. Si así se sentía ser besada y acariciada... ¿Qué se sentiría tenerlo dentro? Sintió la humedad entre sus piernas intensificarse y se relamió. Definitivamente esta noche sería interesante.
Inuyasha no cabía en sí. Su erección se presionaba firmemente contra el húmedo centro mientras continuaba besándola. Sentía los labios femeninos hinchados, tan suaves como imaginó, y con un sutil sabor a cereza producto del brillo labial. Al separarse notaron que un hilillo de baba aún los unía. Eso había sido ardiente. Inspeccionó el peculiar panorama. El pecho femenino subía y bajaba agitadamente a causa de la excitación, su ropa estaba ligeramente desarreglada, los labios aún más rojos que antes y los ojos castaños estaban cristalizados por el placer. ¿Estaría sonrojada? El molesto antifaz tapaba parte de sus pómulos y no le permitía verla por completo. Frunció el ceño y trató de buscar el cordel para desatarlo, pero un pequeño empujón lo detuvo.
—¿Qué ocurre?
—El antifaz se queda.
—¿Por qué?
—Por nada. Solo... Bésame. —Demandó y reanudó el beso. No quería que se detuviese. Su piel ardía y se sentía completamente desinhibida, entregada al placer y a las fogosas caricias que el ojidorado repartía a lo largo de su cuerpo. Nuevamente lo sintió tirar del antifaz para quitárselo y ella lo mordió en respuesta— Te dije que no.
—¿Por qué? —Volvió a insistir.
—No debes saber quién soy.
Kagome era una chica experimentada. Con la suficiente astucia como para saber que entre menos supieran el uno del otro, mejor resultaría. No quería que él la buscase en la universidad las siguientes semanas, ni que fanfarroneara con sus amigos diciendo que se había acostado con la niña de élite de la universidad. Solo quería sexo, una noche apasionada para que ambos se saciasen y luego cada quien tomaría su propio camino. Eso era todo.
—Será solo sexo casual —aclaró.
Inuyasha pareció dudarlo, pero estaba bien. La respetaría. Admitía que el anonimato le añadía un toque de lujuria al encuentro. ¿Acaso ella tendría novio y por eso no debía saber quién era? Si era por eso... ¿Dónde estaba ese idiota? ¿Qué podría ser más importante que follarse a esa preciosidad de mujer? Bueno, daba igual. Gracias a eso podía pasar un buen rato en compañía de la joven misteriosa. Asintió en su dirección, dando a entender que dejaría ese tema de lado, y volvió a introducir sus manos en la ropa interior femenina para comprobar su humedad. Al parecer ya estaba lista. Sacó su mano y la examinó. Sus dedos estaban completamente lubricados y el sexo de la chica estaba tan empapado que sabía que solo bastaría con inclinarse sobre su entrada para deslizarse dentro de ella.
La miró a los ojos brevemente y la azabache le guiñó un ojo con coquetería mientras se relajaba aún más en su sitio. Eso había sido un sí rotundo y su cuerpo no pensaba esperar más. Deslizó el cierre de su pantalón y movió a un lado las diminutas bragas. Acercó la peculiar silla hasta que su glande tocó la entrada de su vagina y la besó mientras se hundía en ella de una sola estocada. La sintió gemir en su boca, su cuerpo se estremeció por el placer y se apresuró a comenzar el vaivén que haría de esa noche una de las más placenteras de su vida.
—Estás tan... Estrecha...
Kagome cortó el beso y se dejó caer en la silla para que las correas sostuvieran su peso por completo mientras se limitaba a mantener las piernas abiertas y recibir de buena gana el gran falo de su acompañante. Estar con ese chico era, simplemente, la gloria. Sentía que se derretía en sus brazos y todo su cuerpo hacía cortocircuito cada vez que lo sentía deslizar sus dedos por su sensible piel. Apretó los dientes hasta acumular una gran tensión en su mandíbula. Contener todo ese placer sin poder gemir, ni gritar o retorcerse, era realmente difícil y al mismo tiempo erótico. Era como tratar de evitar la explosión de un volcán: imposible. Y eso le encantaba...
Sentía el pene duro, grande y caliente adentrarse en ella con una rapidez casi violenta, pero de igual forma cariñosa. Se notaba que no estaba buscando su propio placer, pues se aseguraba de estimular su clítoris mientras la penetraba. Gimió ahogadamente y dejó caer su cabeza hacia atrás mientras cerraba los ojos con fuerza. Este no era el típico "mete y saca" al que, lamentablemente, estaba tan acostumbrada. Esto era sexo rudo, sucio y bestial. El sexo apasionado que había estado buscando desde hace tiempo.
Ambos se miraron a los ojos, la mirada dorada tenía tintes cobrizos, densos y oscuros que le hacían saber cuán excitado se encontraba. Sintió que le dio una nalgada antes de volver a hundirse en ella y sonrió con ganas. También podría acostumbrarse a este tipo de sexo.
FIN
SÍ, SÍ, YA SÉ QUE NO USARON CONDÓN. ¡NO ME GRITENNN! (? Pero autora-chan tiene todo bajo control. Hagamos de cuenta que acá no hay ningún baby, ni mucho menos una ETS. ¿Ok? Ok.
¡GRACIAS por comentar! Me alegra que aprecien tanto mis actualizaciones y esperen ansiosas las continuaciones. ¡Sin duda alguna las amo! Gracias a mis lectoras habituales que nunca se pierden una actualización y comentan sin falta: LaWeaAzul, Yenn9494, Loreto-chan —creí que habías desaparecido de la faz de la tierra y ya estaba deprimida jajajaja—, Nena Taisho —otra gran lectora y una de mis favs 7u7— y, desde luego, gracias a mi nueva lectora Elyk91. ¡Sus comentarios me hacen muy feliz!
Como vieron: ¡Este drabble lo terminé de escribir justo en halloween! Pensaba subirlo ese día, pero antes necesitaba escribir otro drabble. Así que weeeeno. ¿Qué les pareció esta continuación? ¿Candente? ¿Excitante? Ansío sus comentarios tan cutes como siempre 7u7
¡Y recuerden que sin gorrito no hay fiestaaa! No sean como los protas xD
¡Nos leemos mañana a la hora de siempre! Y, a pedido de ustedes, las espero en la continuación de "Afrodisíaco" :D
31.10.20
