Gracias a Lily Natsumi por su review! Me hace muy feliz que te esté gustando!
¡Espero que lo disfruten!
Miró su techo por milésima vez cuestionando sus decisiones. Cubierta completamente por su cobija.
Había invitado a Inuzuka Kiba a pasar la noche en su departamento, no era la gran cosa.
El joven se encontraba en su sala de estar, acomodado en el sofá. No era la gran cosa, se repitió.
No, no era la gran cosa que el hombre haya decidido que era buena idea dormir sin camisa. Ni tampoco que se la hubiera sacado estando ella aun ahí.
Gracias a eso, corrió a su habitación chillando una despedida y cerrando su puerta de golpe. Fue una mala idea pues ahora tenía deseos inmensos de ir al sanitario, maldijo su repentina timidez y apretó más el cobertor contra su pecho.
Ya en la mañana podría disculparse por su actitud infantil, no era como si nunca hubiera visto a un hombre sin camisa pero era la primera vez que veía a Kiba después de unos diez años, quizá. No sabía que tanto había cambiado, si intentaría algo con ella, tampoco que se resistiría demasiado, se sorprendió por aquél pensamiento sonrojada hasta las orejas.
-Maldito Inuzuka – masculló levantándose finalmente. Caminó hasta la puerta y la abrió un momento antes de salir, esperaba que Kiba estuviera dormido.
Hanabi no pudo evitar mirar hacia donde él se encontraba descansando, con sus brazos cruzados sobre su fuerte pecho, sus piernas cubiertas por una sábana que estaba más en el suelo que sobre él. Su ceño estaba levemente fruncido y le daba un aire imponente, sus labios ligeramente abiertos la distrajeron por un momento más largo de lo que le hubiera gustado.
Agitó la cabeza y entró al sanitario viendo con tristeza el baño que había dejado horas antes, destapó la tina y observó el agua correr.
A la mañana siguiente despertó y antes de salir de la habitación se miró en el espejo y acomodó un poco su cabello y su ropa.
Asomó la cabeza y el olor a café la invadió invitándola a ir hacia la pequeña cocina.
-¡Buenos días, nena! – Saludó Kiba ofreciéndole un vaso de café moca – Son las siete, fui a la cafetería que está aquí cerca y te traje esto, no sé cuál es tu café favorito pero espero te guste – le dijo.
-Buenos días Kiba-san, gracias por el café – le dijo ella sonriendo y sacando de una repisa los bocadillos que había comprado el día anterior para ofrecérselos también – Voy a tomar una ducha y luego estaré lista para el viaje – añadió ella luego de probar un sorbo y descubrir que le gustaba más que su típica elección.
Quedaron en un silencio cómodo mientras ella terminaba su café y él la observaba de nuevo con esa mirada arrebatadora y esa sonrisa ladina.
-Puedes mostrarme tu equipaje así lo acomodaré mientras estás lista – sugirió él.
-Son aquellas dos maletas – contestó Hanabi señalando una esquina del salón donde había puesto sus cosas previamente – Y el vestido de Hinata que está aún en mi habitación.
Él asintió acercándose a las maletas y tomándolas sin mucho esfuerzo mientras ella se perdía en el pasillo.
Cuando estuvo lista con su pantalón de mezclilla, una blusa sencilla y una chaqueta ligera, tomó la funda con el vestido dentro y salió para encontrarse con Kiba, él se acercó y le quitó el vestido con cuidado mientras la escaneaba con la mirada.
-Deberíamos dejar de jugar a las miradas, Kiba-san – dijo ella cruzándose de brazos y desviando la mirada, aquella pose que a él le resultaba tierna y atractiva.
-Tú comenzaste, nena – contestó él sonriendo y dirigiéndose a la puerta pero antes de salir, se detuvo para encararla – Aunque a mí no me molesta que me observes dormir – concluyó él saliendo del departamento y riendo en una carcajada limpia.
Hanabi se quedó allí plantada, sorprendida y ruborizada.
-Maldito Inuzuka – masculló molesta mientras cerraba el departamento de un portazo y lo seguía dando zancadas, con un intenso sonrojo.
Al salir del edificio vio un vehículo todo terreno de color negro con cuatro puertas, atrás tenía el espacio suficiente para que el vestido fuera colgado sin problemas mayores. Las maletas de Hanabi y las de Kiba ya se encontraban acomodadas y listas para el viaje.
Se subieron al vehículo y se acomodaron, Kiba lo puso en marcha.
Serían unos días muy largos.
¿Review?
Kana~
