Viagra
El sol se coló por la ventana hasta dar de lleno en el pequeño rostro. Kagome entreabrió los ojos somnolienta y parpadeó repetidas veces mientras se acostumbraba a la luz. Suspiró con desgano. El sol estaba demasiado alto, eso solo podía significar una cosa: se había quedado durmiendo hasta el mediodía y, por el calor a su espalda, podía decir que no había sido la única en dormir hasta tarde. Se giró para apreciar el rostro dormido del hanyou a la vez que acariciaba gentilmente el rebelde flequillo. Con esa sola caricia los ojos dorados se abrieron y la miraron con suma atención.
—Buenos días, Inuyasha.
—Buenos días —musitó. Se acercó a ella hasta depositar suaves besos en el níveo cuello a modo de saludo y Kagome rio mientras se reacomodaba en su sitio. Pero... Había algo extraño. Frunció el ceño y lo apartó a la vez que se incorporaba para mover sutilmente sus piernas. Inuyasha notó el cambio en el estado de ánimo de la sacerdotisa. Algo no iba bien— ¿Qué ocurre?
—Nada... Solo... —Apretó los muslos y sintió un dolor agradable en su zona íntima. Se sentía sensible y, por la forma en que Inuyasha movió su nariz, supo que se había percatado del cambio en su aroma— Anoche... ¿Lo hicimos?
—¿A qué te refieres con eso? —Arrugó el ceño. ¿Acaso lo había olvidado?— Claro que sí. Podría decirse que te aprovechaste de mí.
—Yo jamás haría eso —afirmó. Se frotó la sien e intentó hacer memoria. Nada, absolutamente nada. Solo veía estática— Lo último que recuerdo es esperarte en la cocina y luego... Nada. ¿Qué pasó ayer?
La ligera mueca de fastidio en el rostro de Inuyasha se esfumó en cuanto una idea surcó su mente. Podría simplemente decírselo o...
—¿Quieres... —La tumbó en el delgado futón usando el peso de su torso y sostuvo firmemente las muñecas femeninas sobre su cabeza— Que te lo enseñe? —La besó con posesividad y, justo cuando se preparaba para posicionarse sobre ella, la sintió empujarlo sutilmente con sus piernas— ¡Oye!
—Ahora no. Me duele la cabeza y...
—Ayer no parecía dolerte nada.
—¡Te dije que no recuerdo haber hecho algo anoche!
—Entonces hay que repetirlo para que lo recuerdes —Con una de sus manos procedió a amasar mansamente el suave pecho, mientras que la otra mantenía ambas muñecas sujetas sin posibilidad de escape. Kagome se retorció y buscó aflojar el agarre. Inuyasha sonrió con malicia, era imposible zafarse— Primero pasaste tus manos por sobre mi pecho... De esta forma.
—Ey... No hagas eso.
—¿Por qué?
—No quiero hacerlo.
—Tu olor dice lo contrario.
Kagome guardó silencio al verse acorralada e Inuyasha no pudo evitar relamerse al recordar el aroma dulzón que tenía su compañera la noche anterior, su fragancia había cambiado. Tenía tintes picantes, el aroma de su excitación se había visto tan intensificado que llegó a turbarlo varias veces durante la noche. Su olor era adictivo, al igual que ella. Pegó la nariz al pálido cuello y aspiró profundamente... Aún quedaban vestigios de él en su cuerpo, aunque no lo suficiente como para volverla receptiva a sus caricias. El olor era apenas un vago recuerdo y no pudo evitar gruñir frustrado. Ansiaba volver a verla en ese estado salvaje que tanto lo había enloquecido.
—¿Será que los monjes y sacerdotisas tienen algo que los hace volverse lujuriosos? —Sugirió— ¿O solo fue culpa de esa planta extraña?
—¿D-de qué hablas?
—Anoche tomaste algo, no sé qué, pero lo que sea que hayas tomado te hizo volverte más ardiente de lo normal —las marcas rojizas en su espalda eran la prueba fehaciente de cuán bien la había pasado Kagome mientras se retorcía bajo su cuerpo— y me encanta.
—Espera... ¿Una hierba? —¿Se había drogado con una planta común y corriente? Peor aún... ¿Se había excitado hasta el punto de técnicamente aprovecharse de su marido?— ¿Algo así como... Un viagra medieval?
—¿Viagra?
—Sí, en mi época los hombres lo usan cuando tienen problemas de... Con su... —¡Mierda! Estaba en una situación sumamente comprometedora, ¿pero la avergonzaba hablar de esa nimiedad?— Es una pastilla que los hombres toman cuando no pueden tener una erección —soltó.
—¿Y qué tiene que ver el viagra en todo esto?
—Que es como si yo hubiera... Ay, olvídalo.
Inuyasha permaneció callado mirando atentamente el rostro sonrojado de la azabache. Tampoco era como si le importara mucho saber sobre medicina moderna. Ahora que la tenía allí con él ya no era necesario que siguiera aprendiendo cosas sobre un mundo que no volvería a ver.
—Como sea... Deberíamos conseguir más de esa porquería.
—¡Inuyasha!
—¿Qué? —El ojidorado vio el ceño fruncido de su mujer. Se la notaba claramente molesta por su comentario, y no era para menos. Kagome se consideraba una mujer con un apetito sexual sano, no quería tomar infusiones solamente para hacer sus noches un poco más... Fogosas.
—¿Qué sentirías si yo te hiciera tomar viagra?
—Nada.
—¡¿Nada?!
—No. —La tomó de las caderas y la arrastró a lo largo del futón hasta que quedó frente a su miembro, el cual estaba despierto desde hace algunos minutos— Porque yo no necesito esa estúpida pastilla.
Kagome sintió algo caliente y duro presionarse contra su sexo, sin ninguna barrera de por medio, y tragó saliva con dificultad. Levantó la mirada hacia el albino, encontrando el deseo hecho fuego en sus orbes y ambos sonrieron con complicidad. Bien, solo por esta vez daría el brazo a torcer. Abrazó su cadera con ayuda de sus piernas antes de detenerse para hablar.
—Si realmente dices que no la necesitas, entonces demuéstralo.
—Será un placer.
FIN
Espero que hayan disfrutado la continuación del drabble que me pidieron. ¡Recuerden que siempre tomo en cuenta sus bellos comentarios y pedidos! El pueblo lo pide, el pueblo lo tiene 7u7
Hoy fui al ginecólogo súper asustada porque llevo meses con síntomas alarmantes y también noté algunas cosas extrañas en mi pecho. Así que ya estaba preparando mi testamento porque creí tener cáncer de mama —no, en serio, ya estaba pensando en cómo hacer con los fics inconclusos, a quién heredar mi cuenta o hacer una carta de despedida JAJAJAJAJA la reina del drama—. Al final solo eran consecuencias de tener mucho busto. Este es mi don, mi maldición (?
Un saludo y beso a mis lectoras divinassss: Yenn, Serena, LaWeaAzul, Elyk, Only D —sos una lectora nueva y ya te adoroooo—, Nena Taisho, MaiiTaisho y a las lectoras sin usuario. ¡Me encanta recibir sus comentarios y reacciones! Sobre todo porque a todas les ha encantado el drabble anterior y me hacen sentir orgullosa xD hubo un usuario que preguntó si iba a hacer una tercera parte o no sobre ese arco, pero aún no hay nada decidido porque en Wattpad también crearon una campaña de votos para ver si seguía o no —en serio lo hicieron JAJAJAJAJA—. Así que INTENTARÉ hacer una tercera parte, pero no se ilusionen mucho xD
¡Nos leemos pronto! Y digo "pronto" porque no tengo nada escrito JAJAJAJA pero algo se me ocurrirá xD
PD: algunos síntomas no fueron identificados por el doctor y me mandó a hacerme una ecografía de urgencia. Así que todavía tengo mi testamento en Word por si llega a presentarse la ocasión (? Pero no se preocupen porque hierba mala nunca muere xD
6.11.20
