Soga
—Ya llegué... —Anunció. Kagome cerró la puerta del departamento, se dio la vuelta y se sorprendió al notar la oscuridad que invadía la habitación— ¿Inuyasha? —Dejó las llaves sobre la mesa y se apresuró a tomar su celular. Releyó el último mensaje de su novio y no pudo evitar fruncir el ceño.
"Te tengo una sorpresa... Apresúrate"
¿Qué clase de sorpresa? Intentó prender la luz, pero no parecía haber electricidad. ¿Se había olvidado de pagar la luz? Porque si esa era la sorpresa de Inuyasha no tenía ni una pizca de gracia. Suspiró derrotada y caminó alumbrándose con la tenue luz de su celular hasta finalmente ingresar en su dormitorio donde tuvo la extraña sensación de ser observada. Al detenerse frente a la cama, dispuesta a dormir, escuchó pasos apresurados dirigirse hacia ella, luego el calor de una mano posarse en su boca impidiéndole así gritar y, por último, una respiración pesada siendo liberada justo en su oreja. Ahogó un jadeo y su cuerpo se tensó por momentos.
—Te dije que no te tardaras en volver, Ka-go-me.
La mencionada frunció el ceño dispuesta a replicar al reconocer la molesta voz de Inuyasha, pero sus palabras se vieron interrumpidas al sentir cómo era arrojada sobre la cama de forma brusca. Apenas tuvo tiempo de reponerse de la sorpresa inicial y, justo cuando planeaba incorporarse, sintió el pesado cuerpo del ojidorado posarse sobre el suyo impidiéndole huir.
—¡Ay, pesas!
—Cállate.
—¡No me calles! —Alzó ambas manos para golpearlo en el pecho, pero el ojidorado rápidamente tomó sus muñecas y las colocó por sobre su cabeza. ¿Tan predecibles eran sus acciones? Sintió que sus manos eran amarradas rápidamente y para cuando intentó moverse ya era tarde— ¡Tramposo!
Inuyasha terminó de asegurarse de que estaba bien amarrada y solo entonces se dignó a mirarla a los ojos. Descendió hasta que ambos rostros estuvieron a centímetros de distancia y se permitió disfrutar la furia que reflejaban las lagunas chocolate.
—¡¿Esta era la estúpida sorpresa que tenías para mí?!
—Shhh... No te enfades o arruinarás la diversión.
—¿Cuál diversión? ¿La tuya o la mía? Porque creo que el único que se divierte aquí eres tú —repuso y trató de apartarlo con sus piernas sin tener éxito—. ¡Suéltame!
—No lo haré. ¿Y sabes por qué? —Su voz grave y autoritaria, acompañada con esa mirada opaca hicieron que Kagome se sintiera diminuta por momentos— Porque tú y yo tenemos orgasmos pendientes, linda.
—¿Q-qué?
—¿Quieres escoger tu palabra de seguridad?
—¿Palabra de seguridad?
—¿No quieres usar una? Me gusta tu actitud.
—¡No te hagas el tonto y dime qué...!
Sus labios fueron capturados en medio de su discurso y rápidamente tuvo que reemplazar sus quejas por jadeos. El enojo inicial pareció esfumarse por arte de magia y tuvo ganas de reprocharse por ello, pero es que Inuyasha besaba tan bien que juraba que podría llevarla al orgasmo usando únicamente sus labios. Le correspondió tan bien como pudo a pesar de tener movimientos limitados, ladeó su rostro para ahondar el beso y se dejó acariciar mansamente.
Inuyasha sonrió en medio del beso al darse cuenta de que la fiera tigresa acababa de transformarse en una dócil gatita receptiva a sus caricias. Y, aún si ella volvía a enfadarse, era bueno que las cuerdas mantuvieran las peligrosas manos femeninas lejos de su persona. Para comprobar su teoría se tomó el atrevimiento de estrujar uno de sus pechos, obteniendo jadeos ahogados en respuesta. Bien, podía decirse que tenía el camino libre. Continuó abriéndose paso a lo largo de su cuerpo, delineando aquellas curvas que lograban enloquecerlo a diario y susurró palabras sucias en su oído mientras lamía juguetonamente su lóbulo. Por su respiración podía darse cuenta de que Kagome estaba muy, muy excitada.
Hubo un punto en el cual los sentidos de la azabache se encontraban completamente receptivos a las caricias de su amante. Estaba tan sumida en el placer, en las sensaciones que Inuyasha le regalaba, que no fue consciente de todo el recorrido que hicieron sus besos a lo largo de su cuerpo. Sus labios pasaron por su boca, su cuello y pechos, a lo largo de su plano vientre e inclusive por el interior de sus muslos. Se retorció de placer al sentirlo depositar un casto beso sobre su intimidad sin dignarse a sacarle la ropa interior, la única prenda que aún cubría su desnudez, pero el muchacho no se había detenido ahí. Sus caricias continuaron descendiendo hasta finalmente alcanzar sus tobillos, pero, en lugar de besos, sintió el toque áspero y casi hostil de algo siendo enrededaro en ellos. Kagome abrió los ojos bruscamente, saliendo de su pequeña ensoñación, y levantó la cabeza para mirar lo que estaba pasando.
—¿Qué crees que haces?
—Termino de amarrar a mi presa, eso es todo.
—¿Presa? —Removió ambos pies, solo para descubrir que cada uno de sus tobillos estaba atado a cada lado de la cama con ayuda de una delgada cuerda. Dejándola de piernas abiertas a él, a merced de su... Degenerado novio. Efectivamente no era diferente de una presa, por mucho que le gustara negarlo— No puedo moverme así.
—Esa es la idea.
—Pareces un secuestrador.
—Si quieres podemos jugar a eso otro día —sugirió—, pero hoy... Yo te dominaré.
—Si no me dejas ir, voy a gritar.
—Esa también es una muy buena idea... Pero quiero que grites de otra forma. —Se deslizó a lo largo de la cama hasta que ambos quedaron frente a frente y la besó dulcemente en los labios pese a la resistencia inicial de la azabache. Sabía que el sexo rudo no era lo suyo, pero quería probar esto solo una vez. Luego podrían continuar teniendo sexo de la forma dulce y lenta en que a ella le gustaba. Separó su boca de la suya y la miró profundamente a los ojos antes de hablar— Cada nudo que haga será un beso y cada parte de tu cuerpo que esté siendo tocado por la soga será un abrazo de mi parte.
—No veo muchos nudos, solo cuerda y más cuerda —se quejó.
—¿Quieres que te ate más?
—No, gracias —bufó. No era fanática del shibari*, pero podría tolerar esto.
La vio ladear el rostro para evitar mirarlo, pero su lenguaje corporal le decía que estaba entregada a él. Inuyasha agradeció mentalmente tener una novia abierta a nuevas experiencias, que no dudaba en complacerlo y probar nuevos juegos con él.
Llevó su mano al centro de Kagome, deslizando sus dedos por sobre la delgada tela de encaje que tapaba lo que más ansiaba poseer, palpó su nivel de exictación y se relamió al sentirla húmeda. Corrió la braga a un lado, lo suficiente como para que sus dedos pudieran abrirse paso, y acarició el botoncito rosado que sobresalía de entre sus pliegues. Quería verla arquearse gloriosamente mientras él degustaba su miel, con las mejillas sonrojadas contrastando con sus ojos cristalizados por el placer... A la vez que su cuerpo era adornado por las cuerdas que abrazaban su piel hasta ponerla tan roja como sus pómulos.
Hoy quería... Llevarla al límite.
FIN
*Shibari: Estilo japonés de bondage. Atadura segura, sensual, dramática y erótica.
¡Dios es testigo de cuánto me costó escribir este drabbleeee! Estoy hace semanas tratando de hacer esta palabra y no hay caso xD tuve como siete ideas completamente diferentes, siete borradores que tuve que borrar y rehacer. Al final quedé conforme con este xd una de las ideas era usar justamente el shibari, peeero créanme que lo detesto porque me da dolor de solo verlo xD —Todos googleando "shibari" en 3...2...1...—. Y no quería que la pobre de Kagome sufra tanto jsjsjs
Respuesta a los reviews anteriores: ¡Awwww! Cada vez se me hace más difícil responder de forma generalll. ¡Son todas tan dulces y cutes cuando comentan! Pero responderé de forma individual una vez que termine el reto c:
Me alegra MUCHÍSIMO que les haya gustado tanto el drabble anterior, que las haya enamorado tanto el escenario como la pareja y el paisaje. Valoro muchísimo sus comentarios, sus puntajes y aportes :D ¡Gracias también a Lis-sama por comentar en el drabble anterior! No sabía que me leías xD ¡Ahora sé que tengo una lectora fantasma muy importanteee!
También agradezco a dav herreras por comentar en todos estos drabbles en los últimos días con comentarios súper extensos y de forma analítica. ¡Eres una ternura!
He leído toooodos sus comentarios y, como dije, me encantaría responderle a todas y cada una de ustedes, pero eso tendrá que esperar al último drabble. Sé quienes me leen sin falta, quienes me comentan en cada uno de mis drabbles y hacen comentarios súper divertidos. Las adoro y cada vez que me llega un correo de ustedes no puedo evitar alegrarme inmensamente. En serio las amo, ¡espero sus comentarios ansiosa! :D
NOTICIAS IMPORTANTES: ¡Vayan desempolvando su ropa de luto! ¿Saben por qué? Así es: porque mañana nos veremos en el funeral de Inuyasha 7u7 mañana subiré la continuación de "Ascensor" —les recomiendo releerlo para entrar en el ambiente (?—. Así que vayan a buscar su ropa de color negro, ¡go, go, gooo!
Ahora sí... Nos vemos mañana a la hora de siempreee. ¡Besos, hermosas!
27.11.20
