Hola a todos, bueno eliminé muchas de mis historias no terminadas, porque ya nadie las leía. Por si alguien que leía mis historias notan que faltan, es por eso jejeje.

''Este es el maestro Obi- Wan Kenobi. Lamento informar que tanto nuestra Orden Jedi como la República han caído, la sombra oscura del imperio se ha levantado para tomar su lugar. Este es un mensaje de advertencia y un recordatorio para cualquier Jedi superviviente: Confíen solo en la fuerza, no regresen al templo, ha pasado nuestro tiempo y nuestro futuro es incierto. Eviten Coruscant. Eviten ser encontrados. Manténganse en secreto. Todo será cuestionado: Nuestra confianza, nuestra fe, nuestras amistades. Pero debemos perseverar y, con el tiempo, surgirá una nueva esperanza. Que la Fuerza los acompañe, siempre''.

Ahsoka Tano, observaba a través del mundo entre mundos aquel mensaje una y otra vez. Él minuto exacto en que Obi- Wan Kenobi había enviado la transmición desde un destruído templo jedi.

Ella sabía lo que sucería luego de ese mensaje, Obi- Wan iría a Mustafar, enfrentaría a Anakin y lo dejaría quemarse vivo en las llamas del planeta volcánico. Ahsoka sabía que debería simplemente retirarse, sabía que simplemente podía estar allí como una mera espectadora.

Había estado en ese lugar antes, con Ezra Bridger y ambos habían logrado salir de allí huyendo del emperador, él la había salvado y Ezra había aprendido que no podía salvar a Kanan, porque él había dado su vida para que ellos pudieran salvarse. Si lo salvaba, si lo sacaba de ese momento exacto en el tiempo, todos ellos morirían. Ahsoka sabía que ella misma le había dicho esas palabras, ella misma le había enseñado eso a Ezra. ¿Por qué ahora entonces se cuestionaba el camino que debía seguir? ¿Por qué el poder a su alrededor simplemente parecía demasiado tentador?

Ella no solo conocía su presente, gracias al mundo entre mundos había conocido el futuro, y no era alentador. No habían victorias en el futuro, solo oscuridad. El mal que una vez había sido erradicado había vuelto a resurgir de las cenizas, el futuro era incierto tal como había dicho Obi- Wan en esa holograbación, e incluso decenas de años en el futuro, lo seguiría siendo.

Dio la vuelta, decidida a seguir su camino. Ese era el camino que debía seguir, ese era el destino y eso estaba escrito de una manera que no se podía borrar. Caminó sin rumbo a través del mundo entre mundos sin saber por qué había entrado allí nuevamente. ¿Qué era lo que buscaba? Ni ella misma lo sabía. Vagó por horas y horas hasta que una triste escena se materializó frente a ella en el portal que estaba frente a sus ojos.

Era ella misma, frente a los cascos de los soldados caídos aquel día en que la orden 66 comenzó. Rex y ella habían cavado con sus propias manos las tumbas de aquellos que pudieron sacar de entre los restos de la nave. Había visto a Rex llorar, y lo había visto marcharse. Luego ella había abandonado su sable de luz, junto al reporte falso que la daría como muerta a manos de Rex. Luego ella viviría escondida, como todos los demás jedi restantes a través de la galaxia.

¿Por qué la imagen no desaparecía allí? ¿Por qué seguía observando?

Se quedó allí, de pie observando, horas y horas, ni siquiera sabía cuanto tiempo llevaba de pie en ese lugar, solo sabía que era como si el tiempo no existiera realmente, y entonces lo vio. Soldados imperiales habían llegado a ese lugar, buscando algún indicio de vida en la nave.

Probablemente buscándola a ella. Entonces lo vio a él.

Su respiración era irregular, su caminar era errático, probablemente estaba recién acostumbrándose a las prótesis que habían reemplazado sus piernas. Él se arrodilló frente a los cascos de los soldados y tomó el sable de luz que ella había dejado allí. Él sable que él le había dado. El corazón de Ahsoka se encogió al ver a Vader allí. Ya lo había visto antes, cuando él estuvo a punto de matarla. Pero ahora, a través del mundo entre mundos, ella podía ver sus comienzos, más un cyborg que humano, pero Ahsoka a través de la fuerza pudo sentirlo. Él no era Vader en ese minuto.

Morai, que estaba al lado de Ahsoka súbitamente atravesó el portal y ella intentó alcanzarlo pero sabía que no podía hacerlo. Sabía que no debía hacerlo, aunque la duda calaba su corazón.

Lo vio mirar hacia el cielo, y sintió su conexión a través de la fuerza. Él estaba sufriendo. Ahsoka lo supo entonces.

Vader no habría tenido la necesidad de atravesar toda la galaxia en busca de una nave estrellada en una luna desierta, para buscar el resto de un escuadrón y una padawan jedi, pero Anakin, él si lo necesitaba. Era por eso que estaba allí, porque él no era Vader en ese minuto.

Cuando Morai regresó, el portal se cerró y Ahsoka estiró la mano, como si ese simple gesto pudiera transmitirle tranquilidad, como si hubiera querido decirle que estaba allí, pero la fuerza había cerrado el portal.

- ¿Qué quieres de mi?- preguntó Ahsoka a la nada infinita que rodeaba el lugar. ¿Por qué estaba allí? ¿Cuál era su propósito?

Cuando sentía que estaba perdida, y que el dolor de lo que acababa de ver era demasiado, otro portal se abrió justo en frente de ella.

Era el día en que ella abandonó la orden jedi. Era Anakin nuevamente, junto a ella. Ahsoka vio su tristeza, parecía perdido, y ella le había fallado.

Ya había escuchado esas palabras alguna vez. Ella había sido egoísta, y simplemente lo había abandonado.

Ahsoka recordó la frialdad con que lo había tratado cuando se encontraron nuevamente. Habría dado todo para poder abrazarlo, de haber sabido que sería esa la última vez que vería al que consideraba su hermano mayor.

- ¿Qué quieres de mi?- preguntó nuevamente a la fuerza, y entonces un último portal se abrió tras ella.

La brisa acarició su rostro, dándole a entender que este era un portal definitivo, el portal estaba abierto, hacia el pasado. Con miedo se dió la vuelta y vio el templo jedi. Vio a Anakin en el templo jedi, siendo instruído por Mace Windu a quedarse allí, a no ir al edificio del senado, pero ella sabía lo que sucedería después, el iría, mataría a Mace Windu y renacería como Darth Vader.

¿Por qué ese portal se había abierto justo allí?

Recordó una y otra vez sus propias palabras hacia Ezra. No podía cambiar el pasado, no sin alterar el futuro. No debía hacerlo. Pero ¿Cuál era la intención de la fuerza al abrir ese portal justo en frente de ella?

Ahsoka caminó hasta el portal y cerró los ojos. Ella sabía lo que sucedería y sabía que solo podía ser una mera espectadora, no podía intervenir, no podía hacer nada más.

Ella sabía que en ese momento, el desastre comenzaría.

Sabía que pronto los jedi no estarían allí más, que sus nombres desaparecerían y algunos oirían sus historias solo a través de la sangre, a través de la gente y las leyendas grabadas en la memoria de los que vivieron en esa época.

Pero Ahsoka también sabía que la fuerza dentro de ellos nunca descansaría, que continuarían vagando sin un destino concreto a través de la galaxia.

Ahsoka sabía que cada jedi sobreviviente a ese día, seguiría el rastro de las lágrimas derramadas por todos aquellos inocentes que murieron bajo el yugo del imperio.

El imperio se había alzado, justo ese día, la tierra sagrada del templo jedi había sido manchada de la sangre de inocentes. El imperio había marchado ese día, liderado por el caballero jedi que debía traer equilibrio a la fuerza. Incluso él había sido consumido por el lado oscuro de la fuerza, incluso él siendo uno de los mejores.

El imperio había declarado la guerra a los jedi, y a todos aquellos que se le opusieran. No había sido una guerra, solo una lucha injusta que mancho todos los hermosos escenarios que ella había conocido de sangre.

Ella una vez había estado allí, los jedi habían vivido en ese templo desde que el mundo comenzó, desde que la fuerza misma les había dado esa tierra.

Ahsoka sabía que todas sus almas se unirían de nuevo con la fuerza, que habría paz en medio de la guerra y la muerte al final. La muerte los esperaba a todos, al final del camino.

Sabía que simplemente debía dejar que las cosas sucedieran como estaban destinadas a suceder.

Sin embargo ella sabía de sus propios sueños. Aún soñaba con un mundo diferente, con la paz, los hermosos paisajes, las sonrisas, la fuerza rodeandola, las enseñanzas que nunca terminó de aprender, la frontera virgen e inmaculada que el imperio subyugó.

Ahsoka aún soñaba con el templo jedi, en paz, los padawan creciendo libres y felices a través de los caminos de la fuerza. Los jedi habían cometido muchos errores, ella lo sabía. Pero también habían sido su familia. Anakin había sido su familia. Padme había sido su familia. Obi- Wan había sido su familia. Rex, los clones, el maestro Plo.

Ahsoka aún soñaba con aquella tierra sagrada en que había sido feliz, a veces aún se dejaba llevar por sus sueños, creyendo que en todas las noches ye n todos los días simplemente volvía allí.

Tal vez ese había sido el motivo porque la fuerza la había llevado allí, porque nuevamente ella se había dejado llevar por sus sueños. Por lo que desearía hubiera sido.

Ella sabía que ese día el imperio se alzaría inevitablemente, un imperio que arrasaría con todo a su paso. No era un buen día para observar. Ella podía sentir los espíritus de los jedi a su alrededor, espíritus que habían estado allí mucho antes que ella, mucho antes que todos los que ella conocía y conoció. Mucho tiempo antes de que el orgullo llevara a los jedi a su fin.

Sabía que debía darse la vuelta y simplemente irse, sin embargo su cuerpo no respondió y las palabras salieron de sus labios sin que ella misma fuera consciente de que las dijo hasta que la se habían materializado al otro lado del portal.

- Anakin- había mencionado y el portal se había hecho aún más grande.

Ahora sus ojos azules confundidos estaban fijos en ella. ¿Él podía verla? ¿Qué estaba pasando? Él debía irse en ese minuto hacia el edificio del senado, ese día su destino se sellaría por más que ella deseara que no, sin embargo Ahsoka observó como el avanzó confundido hacia ella.

- ¿Ahsoka?- preguntó y Ahsoka ahogó un sollozó de nostalgia al volver a escuchar la voz del que consideraba su hermano. Su maestro, su amigo. No aquel cyborg que había intentado matarla.

Entonces ella estiró su mano, sabiendo que luego de eso no había vuelta atrás. Sabiendo que luego de eso, el futuro sería cambiado para siempre, porque borraría la historia de Anakin Skywalker y la escribiría de nuevo.

- ¿Ahsoka? - dijo él tomando su mano y entonces ella tiró de él.

Y ambos se encontraron frente a frente dentro del mundo entre mundos, justo en el momento en que el portal se cerró.

- ¿Dónde estamos?- preguntó Anakin y Ahsoka sonrió, abrazándose a él. Solo entonces Ahsoka se dio cuenta que su propia apariencia había cambiado. Era más baja ahora, y sus ropas eran las mismas que usaba ese día. ¿Cómo había pasado eso?

- No hay tiempo- dijo Ahsoka dándose cuenta de que el mundo entre mundos comenzaba a cerrarse- Corre- dijo Ahsoka y él la escuchó.

Ahsoka tomó su mano y corrieron, mientras ella se dejaba guiar por Morai.

- ¿Ahsoka? ¿Qué sucede?- preguntó él cuando un gigantesco portal se abrió frente a ellos.

- Anakin- dijo ella deteniéndose y mirándolo a los ojos- Nunca te abandonaré, siempre serás como mi hermano mayor, debes traer el equilibrio a la fuerza, y nunca, nunca confíes en Palpatine- dijo ella y Anakin la miró extrañado.

Entonces cuando ella sintió que no les quedaba tiempo, tomó la mano de Anakin y saltó hacia el portal junto con él.

Morai pasó con ellos, y entonces el portal se cerró.

Entonces Ahsoka se dio cuenta que despertó en una cama, en un lugar que ella no conocía.

¿Donde estaba? ¿Qué era lo que había pasado? ¿Dónde estaba Anakin? Lo había sacado de ese momento, pero Ahsoka sabía que probablemente ambos habían vuelto a periodos diferentes, tal como había pasado con ella y con Ezra. ¿A qué momento había regresado Anakin? ¿Las cosas habían salido bien? ¿O habían salido mal? ¿Dónde estaba ella ahora?

Se levantó y corrió hacia la puerta.

¿Qué era lo que encontraría del otro lado?

Entonces antes de salir, vio el holocrón que estaba sobre una mesita de noche y lo tomó. Se concentró en la fuerza y lo abrió. Era el mismo mensaje de Obi- Wan, el que había escuchado al principio de su paso por el mundo entre mundos. Pero esto era muy diferente.

En la holograbación se veía claramente a Anakin, Obi- Wan y una muy embarazada Padme Amidala, y ambos hablaban en la holograbación.

'' Soy el maestro jedi Obi- Wan Kenobi. Lamento informar que la república ha caído y nuestra Orden Jedi, también. Este es un mensaje de advertencia y un recordatorio para cualquer Jedi superviviente: Confíen solo en la fuerza, no regresen al templo, ha pasado nuestro tiempo y nuestro futuro es incierto''.

''Soy el caballero jedi Anakin Skywalker, eviten Coruscant, eviten al imperio, ocultense, mantenganse en secreto. Serán cuestionados, su fé, su confianza y sus amistades, pero con el tiempo nacerá una nueva esperanza. No confíen en el imperio, no confíen en el emperador Palpatine, confíen solo en la fuerza, el imperio miente y solo traerá horror, mantengánse firmes, su enfoque, determinará su realidad''.

'' Soy la ex senadora Padme Naberrie Amidala Skywalker, la república ha caído, el imperio no es lo que ustedes creen, hemos sido engañados y nuestra libertad ha muerto hoy con un estruendoso aplauso. Todos aquellos que no quieran vivir bajo el yugo del imperio, ocultense, nunca estarán solos, nunca estaremos solos, juntos podremos algún día derrotar al imperio, hasta ese momento, mantengánse a salvo, y confíen solo en la fuerza''

''Que la fuerza los acompañe siempre''

Ahsoka terminó de escuchar la grabación, sin duda todo había cambiado. Definitivamente todo había cambiado. Pero la pregunta era ¿Qué tanto había cambiado? ¿Y en qué tiempo estaba exactamente ahora?

Las respuestas estaban a la vuelta de esa puerta, pero ¿Estaría preparada para lo que encontraría?