¡BOOM!, comenzamos de manera oficial la historia y sin más que decir iniciamos esta nueva aventura, al final uno que otro comentario más amplios. Queridos lectores y disfrútenlo.
Cuando Mirsot entro en el cuarto obscuro, un fuerte hedor a licor asalto su olfato provocando algo de molestia en él. Pero al abrirse paso observo a una mujer de cabello negro y piel pálida durmiendo plácidamente, el felino de paso seguro y elegante dio un pequeño salto sobre la cama mirando con gran reproche a la mujer pero al estar a centímetro de su rostro, un simple arañazo fue suficiente para despertarla. La pelinegra dio un salto cayo al piso directamente y un leve estruendo se escucho por toda la residencia.
-¡Eso duele!-grito y poniéndose de pie conjurando algo de magia.- ¿Qué te crees?-pregunto. Mirsot se quedo sentado en sus cuartos traseros observando con sus brillantes ojos a la mujer de figura esbelta y alta.
-Buenos días, Arella-dijo el gato.
-Sabes que no debes despertarme de mi sueño de belleza, sino me pongo de malas-contesto.
-Si da igual-observando las botellas y algunos libros como pergaminos regados por todo el piso.-Veo que estuviste ocupada.
-¡Auch!...mi cara- viendo el arañazo en un espejo cercano. -Debería meterte en una bolsa y arrojarte a un río-comento.
-O quizás debería poner algo de orden en la casa, darte un baño y dejar de lloriquear por tu novio-contesto el gato.
-Te vuelvo a insistir yo termine con él, sobre este desorden no esta tan mal-viendo el desastre en toda la habitación. -Pensé que regresaría dentro de tres días-sacando en su mente los días transcurridos.
-Ya pasaron cuatro días-contesto.-La tierra es un bastante interesante, pero me dedique la mayor parte del tiempo vigilando a Star deberías verla, ha crecido bastante esa niña.
-Eso es bueno, y ¿Moon?-pregunto.
-Lo de siempre atiendo sus asuntos-contesto.-Pero tengo un mal presentimiento de todo, vi hace un par de días a un extraño humano rondando por la casa, e incluso espiaba a Star cuando regresaba de la escuela-haciendo memoria de los últimos días.
-¿Pero no le hizo nada?-pregunto.
-No-fue su respuesta.-Ella regresaba con su vecino, ese chico de cabello castaño de piel morena con el lunar bajo el ojo derecho-recordó.
-Eres un travieso espiando a una joven pareja-dijo riendo.
-Dejando de lado tus malas bromas, es tiempo de actuar ese sujeto debe traer algo entre manos y debes ir a la torre para hablar con ellos-indico.
-Sabes que es un suplicio tratar con ellos-mostrando una mueca de disgusto.- ¿Tu qué vas hacer?-pregunto.
-Regresare a la tierra, vigilare a Star y date un baño hueles terrible-bajando de la cama y saliendo de la habitación.
-Como ordenes-dijo Arella lanzando un suspiro y comenzando a poner orden con ayuda de su magia.
El Legado Parte I: La Típica Vida Adolescente
Echo Creek, 9 am.
Antes de iniciar su jornada laboral pasaba a comprar en una concurrida cafetería a pocas calles de su lugar de trabajo, un café con leche de soya sin azúcar y un panecillo relleno de mermelada de frutos del bosque. Luego de disfrutar su desayuno en la comodidad de su despacho personal, su secretaria le dejaba todos sus mensajes, citas e incluso un detallado listado de todos los casos que debía revisar para aquel día.
-Miércoles-se dijo dando un pequeño sorbo a su café.
Moon Butterfly de 42 años era una de las abogadas más importante de la región, había salido de la universidad de Echo Creek como la mejor estudiante de su generación con distinción honorifica, a pesar de la pérdida de su madre a una temprana edad, no fue impedimento para lograr todo lo que se propuso en la vida. Diversos estudios de abogados siempre le ofrecían suculentos contratos de trabajos y jugosos salarios, pero siempre se negaba argumentando que su vida estaba en Echo Creek por su sencillo estilo de vida.
Algunos colegas siempre especulaban de la identidad del padre de Star e incluso la propia Angie Díaz a pesar de su amistad desde la universidad desconocida por completo quien era el progenitor de su hija, los pocos que se atrevían a preguntar recibían siempre la misma respuesta.
-¡Él está muerto!-
Luego de comer su panecillo relleno y medio café bebido, su primera tarea era revisar sus expedientes en relación a sus clientes en su mayoría personas con serios problemas en materia civil, ya sean desde deudas económicas, divorcios, herencia y etc. Recientemente había estudiado sobre los derechos de autos para dar su apoyo incondicional a su vecina y mejor amiga desde la universidad Angie Díaz, para el próximo lanzamiento de su libro, el cual ella ya tenía una copia en la comodidad de su hogar.
Tras concluir la revisión de sus expedientes, comenzando a organizar su agenda para los próximos días y contactar algunos clientes para informales sobre sus avancen, en ocasiones miraba su reloj de pulsera e incluso al tomarse unos minutos para despejar su mente se miraba en un espejo de cuerpo completo instalado en su oficina. Aquel día vestía una camisa blanca con diseños en las mangas y cuello, una falda negra, un chalequillo gris, un blazer azul con botones de plata y unos tacones color negro pero lo más importante era su sortija con una piedra azul intensa.
Al continuar su trabajo observo su reloj de pulsera marcando las 10 am de ese día, pero todo se vio interrumpido cuando su secretaria le informo sobre la inesperada visita de un cliente. Lo cual le sorprendió de cierta forma muchos de sus clientes los citaba en un día en especifico o los llamaba en persona.
-Sí, puede pasar-fue su respuesta teniendo un extraño presentimiento. En el umbral de la puerta había un hombre cercano a los 30 años, de complexión atlética, caucásico, cabello marrón, un bigote y barba, vestido con una camiseta blanca, un chalequillo color azabache, una gabardina con capucha café, pantalones de mezclilla y zapatillas converse.
-Alexander Hardy-dijo Moon viendo al hombre.-¿Qué haces aquí?-pregunto.
-Serios problemas, madame Moon-contesto y cargando en su mano derecha un libro.
Moon le comunico a su secretaria que no iba a recibir más visitar hasta terminar de charla con el recién llegado y pidiendo estrictamente privacidad.
-Toma asiento-indico, estudiando el rostro de preocupación de su colega en asuntos extradimensionales.-¿Qué sucedió?-fue su pregunta viendo a Alex lanzar un suspiro y abriendo el libro.
Academia de Echo Creek, Matemática.
La maestra Skullnick era una mujer alta y robusta, llevando un peinado fuera de moda como un pésimo gusto al momento de combinar su ropa pero dentro de la academia era reconocida como una de las más estricta maestras, aquella mañana los estudiantes desarrollan un examen de matemática equivalente al 50 por ciento de su nota final del semestre.
La joven Butterfly siempre había tenido problemas en la materia a pesar de tener un promedio destacado, aquella asignatura le traía más de un dolor de cabeza. En el momento de revisar la formula se percato de un error garrafal obligandola a realizar todo nuevamente, al buscar en su estuche el borrador se encontró con la horrible sorpresa de haberlo dejado en casa y conocía a la perfección que la maestra no tendría piedad con aquel error.
-Maldición lo deje en casa- mordiéndose en el labio inferior, pero en ese momento por arte de magia cayó frente a ella un borrador y coincidentemente un chico de piel bronceada, de cuerpo espigando y en forma, vestido con una camiseta color roja, una camisa de mezclilla con las mangas dobladas y desabotonada completamente, pantalones de mezclilla y calzando un par de zapatillas converse clásica entrego su examen y antes de salir del salón de clase, un breve intercambio de mirada entre ambos.-Te la debo-continuando con su examen.
Unos minutos después entrego su examen cargando su mochila al hombro y retirándose del lugar, al bajar un par de escaleras y tomar rumbo hacia el campo de futbol americano, algunos chicos al verla pasar murmuraron entre ellos.
-Es la princesa de hielo- ignorando el comentario y apurando el paso hacia las gradas, cuando estudio la estructura observo una figura recostada, empezando acceder en dirección de él.-Hasta arriba-se dijo. En el momento de llegar observo a su vecino y mejor amigo, recostado con las gafas puestas observando el cielo despejado de aquel día con los audífonos puestos.
-¿Cómo te fue?-pregunto Marco reincorporándose, de paso guardando los auriculares en su mochila y colocando las gafas sobre su cabeza.-Eso fue algo brutal-comento.
-Creo que esta vez, sacare una A-contesto tomando lugar junto a él y regresándo el borrador.-Gracias.
-De nada-mirándola de frente.
Aquel chico era su mejor amigo en todo el mundo, ambos habían crecido juntos y coincidentemente han estado en el mismo salón de clases desde el pre-escolar, para muchos chicos como chicas de la academia, aquella particular amistad era el origen de una docena de rumores, algunos iban que ambos eran novios, sobre la clase de amigos con ciertos derechos entre sí, pero también existían rumores más descabellado como el embrujo de la princesa de hielo o el acuerdo prenupcial entre ambas familias. Al fin y al cabo para la joven Butterfly ese joven de cabello castaño era lo más cercano a una familia y ella lo valoraba sobre todo el mundo.
-La tía Angie, ¿Qué dijo por tu reporte de calificaciones?-pregunto.
-Si sobre eso…-recordando la charla con su madre.-Solo me dijo que debía poner más de mi parte en algunas clases, ya sabes lo que es biología o química, y en parte llegar a la hora acordada después de entrenar en la pista de bicicross.
-En otras palabras, lo de siempre-recordando el regaño de Angie desde su habitación la noche anterior.-Solo debes concentrarte un poco más- revisando su celular en especial su twitter en relación al viernes por la noche.
-Si, Star-fue su respuesta viendo a la rubia de reojo.-Y este viernes, ¿Dónde iremos?-pregunto.
-A ningún lado-contesto desviando la mirada en otra dirección.
-No te hagas-sacando su teléfono celular y leyendo.-Este viernes se presentaran en la dependencias del campus universitario de Echo Creek, la reconocida selección de porristas del estado de California previo a su debut en la competencia nacional-concluía.
-Yo…..-sonrojándose como un tomate-Solo quiero una buenas fotografías-argumento.
-Ok…ire por tipo 5 pm para estar a la hora-mostrando una sonrisa.
Pero la joven Butterfly sabia en el fondo de su corazón, aunque intentara dar un argumento a Marco seria en vano.-Tonto y lindo-dijo en voz baja ocultando su rubor.
-En lo personal Brittney puede ser la capitana del equipo pero tú eras de las rutinas e incluso podrías estar en la selección de porristas del estado-comento pero en ese momento se percato de una figura de una chica de cabello negro y rasgos asiáticos acercándose.-Hablando del diablo-indico.
-No otra vez- se dijo Star viendo a Brittney Wong ascender las gradas en su dirección.
Dimensión desconocida, Guarida de Ludo.
-Ludo, mi amo-saliendo por el portal y realizando su típico saludo mientras el pequeño monstruos, dejaba de lado las canicas astrales.-Les traigo noticias-indico.
-Ya me estoy cansando de esperar-protesto y cediendo la palabra al imponente monstruo.
Buff Frog con el poder de una de las canicas astrales pudo tomar la forma de un terrestre y pasar desapercibido sin ningún problema, en los últimos días estuvo espiando la residencia Butterfly en especial a sus dos únicas habitantes pero de cierta forma al ver a la mujer de cabello blanco ir y venir como de costumbre no pudo evitar tener la extraña sensación de verla en algún lugar anteriormente. Pero su primer objetivo era aquella chica de cabello rubio aprendiendo toda su rutina mientras se la explicaba a Ludo y al resto de sus compañeros.
-Ella sale de su hogar antes de las 8 am y regresa alrededor de las 3 pm, pero siempre está acompañado de un chico que vive en junto, pero creo haber encontrado la oportunidad perfecta de atacar-colocando sobre el escritorio de su amo un cartel.
-Viernes-leyendo y mostrando una horrible sonrisa.-¿Alguna idea?-pregunto a sus lacayos.
Oficina de Moon.
Alex le explico a Moon sobre un grupo de alquimista que había estado fabricando canicas astrales de manera clandestina, aquella esferas tenian diversos funcionamientos, ya sean de cambiar de apariencia, invocar poderes mágicos, fuerza, velocidad entre otras habilidades por medio de sus usos. La alta comisión de magia regulaba bastante la creación de las canicas astrales autorizando la utilización solo para aquellos usuarios de la magia con fines benéfico para el resto, Alex explico sobre su investigación como agente especial al servicio de la comisión, en relacion a lo investigado y descubierto.
-Cuando llegue al laboratorio, los alquimistas habían sido liquidados y las notas como las canicas habían desaparecido-comento. Moon iba reflexionando cada palabra, pero ella sabía que la creación de las canicas requerían una gran cantidad de materiales, magia y principalmente dinero.
-El problema no son los materiales o la magia, sino el dinero y quien ordenara la creación debe ser alguien con enormes sumas de dinero a su disposición-indico.
-Eso pensé pero lo más extraños, eran las expresiones de terror de los alquimistas-dijo Alex.
-Eso es muy raro-estudiando la evidencia traída por él.-Los miembros de la alta comisión, saben algo-inquirió.
-Prefiero compartir la información con usted, antes que ellos-contesto.
-Si es verdad, posiblemente lo archiven y pasan como 50 años antes de tomar cartas en el asunto-bufo.
-Las únicas pistas es alguien con mucho dinero, sabe mover los hilos correctos y debe ser alguien con grandes conocimientos de alquimia y magia-repasando la evidencia.
Moon al llevar su mano a su reloj de pulsera activo los comandos necesarios transformándose en un pequeño ser mecanizado comenzando a realizar copia de la información, como miembro de la alta comisión podía adquirir cierta tecnología extradimensional para uso de su vida cotidiana y además de combinar con su ropa. Luego de obtener la copia de las pistas, poso su mirada nuevamente en Alex.
-Quiero que sigas investigando y ya sabes cómo contactarme-indico.
-No se preocupe, apenas me entere de algo se lo haré saber-dijo Alex retirándose de la oficina.
Cuando quedo a solas se mantuvo pensativa por unos minutos pero su mayor preocupación, era la falta de agentes de campos pero inesperadamente poso su mirada en la fotografía de una pequeña Star, mordiéndose el labio inferior.
-Ella debe tener una vida normal, yo debo ser la última-se dijo regresando a su trabajo.
Residencia Díaz.
Observo a su pequeño hijo con el chupón en la boca y vestido con una sudadera de color gris, un pantalón deportivo para su edad y una par de zapatillas siguiendo con su mirada a una mariposa tratando de atraparlo con sus pequeñas manos.
-No perdió pista a su hermano-se dijo Angie sonriendo mientras tendía la ropa, recordando como Marco y Star a esa edad exploraban desde sus carriolas el mundo con sus ojos.
Angie Díaz era una mujer proveniente de un pequeño pueblo del estado de Ohio, se había mudado al estado de California luego de ser aceptada en la universidad de Echo Creek, en literatura y residiendo en las habitaciones del campus donde conoció a la enigmática y poco sociable Moon Butterfly. Las estudiantes mayores se compadecieron de Angie por tener a la peliblanca de compañera de habitación, pero lentamente ambas mujeres comenzaron a congeniar volviéndose grandes amigas e incluso Star era como la hija que nunca tuvo, sin duda tenía amor suficiente para tres niños.
Posando nuevamente sus ojos en Andrew no podía evitar recordar a Marco a diferencia de él, el infante era de piel blanca, cabello rizado y de ojos verdes pero era como su hermano mayor y con la excepción de no tener una compañera de juego en todo momento.
A pesar de la ausencia de Rafael por su trabajo de recorrer el mundo buscando fotografías, ella dividía su tiempo sin ningún inconveniente entre sus clases de la universidad, los quehaceres del hogar teniendo la ayuda de Marco, el cuidado de Andrew que en incontables ocasiones Star se hacía cargo de él y podía dedicarse a los preparativos del lanzamientos de su libro titulado El Viajero y La Mujer De La Triste Sonrisa, la trama se ambientaba en el inicio del siglo 20 previa primera guerra mundial en Asia Central, donde un hombre llamado James III de Winchester viaja a la región y conoce a una mujer nativa de la región. En principio había comenzando como un relato corto pero al pasar los meses y con Andrew en camino termino escribiendo un total de 850 páginas. Pronto seria el lanzamiento del libro, en lo personal no le interesaba las ganancias de su libro sino que la historia fuera leía por la mayor cantidad posible de lectores, había sido un largo trabajo de investigación y redacción pero solo faltaba la publicación para darse por satisfecha.
Tras terminar de colgar la ropa y con Andrew siguiendo con su mirada algunas aves, fijo su mirada por unos minutos en la residencia Butterfly percatándose de la presencia de un gato negro posando en la cerca de madera que dividía ambas propiedades.
-Oh un gatito-dijo Angie acercándose al felino.-Solo quiero hacerte un poco de cariño-dijo con una suave voz. El felino se dejo acariciar por ella, debajo de la barbilla. Angie noto el simpático collar blanco y la placa con su nombre.
-Mirsot-leyo en el collar.-Mmmm… es un nombre poco común pero muy original-dijo riendo mientras el gato solo se dejaba acariciar.
El pequeño Andrew al estar estudiando el mundo observo la residencia Butterfly y coincidentemente, una mujer de cabello negro y vestida con ropas pocos convencionales miraba la escena.
-Después habla que soy una desobligada-se dijo Arella estudiando los alrededores de la propiedad.
De regreso a la academia, en las gradas.
-Por favor-dijo Brittney de rodillas suplicando.-Tú eres mi única esperanza.
-No-fue la respuesta de la rubia.
A pesar de ser la capitana del equipo de las porristas, necesitaba por todos los medios la ayuda de Star, antigua miembro del equipo y en ese entonces la segunda capitana, en cuanto al joven Díaz observo la escena con cierta diversión sobre todo a la chica de origen asiático por su ya conocido carácter de autoridad.
-Star, solo necesito tu ayuda unos 30 minutos y nada más-dijo nuevamente.
-Brittney-dijo Star en un tono frio-Estoy retirada y tú siempre has sido creativa con las rutinas-indico.-Eso es mentira-dijo Brittney a punto de llorar.-Siempre tuviste las mejores ideas y te dejaba tomar las riendas, pero ahora somos un asco.
-No seas mala-dijo Marco.-Todos saben eso.
-Sí, hazle caso a tu novio-mostrando una sonrisa.
-Primero no somos novios, somos mejores amigos y por ultimo es nuevamente No-contesto.
-Novios, amigos con derecho o lo que sea-dijo Brittney completamente desesperada continuando las suplicas.
El castaño solo esbozo una sonrisa viendo a la rubia en ese instante, él sabía muy en el fondo de Star, deseaba volver a ser una porristas. Al cumplir los 16 años renuncio de manera sorpresiva al equipo sin explicación alguna pero él tenía una idea de las razones, en ocasiones la chica rubia sufría de crisis de identidad en relación a su futuro recientemente había tenido la idea de ser abogada como su madre.
-Ella realmente quiere ayudar pero es orgullosa para admitirlo-lanzando un suspiro.-Star, creo que deberías ayudarla por unos minutos por los viejos tiempos-propuso. En ese momento Star miro directamente a Marco, en el fondo quería ayudar pero su orgullo era más fuerte en ese momento.
-Por los viejos tiempos-repitió Brittney mostrando una sonrisa de completa desesperación.
Star se mordió el labio inferior viendo directamente al castaño, teniendo la extraña necesidad de darle un puñetazo en el rostro pero él decía la verdad, tenía las ansias de ayudar a sus antiguas compañeras de equipo.
-Está bien-dijo Star escuchando el grito de alegría de Brittney.-Gracias eres la mejor-y recibiendo un abrazo y viendo a Marco con una sonrisa de satisfacción.-Idiota….lindo idiota- desviando su mirada.
Minutos después, Historia.
Su nombre era Jackie Lynn Thomas de 16 años coincidentemente aquella de chica cabello rubio con un mechón de color azul neón, era compañera de salón de la princesa de hielo y el joven Díaz. O en otras palabras ella había estado en el mismo salón de clase con ambos chicos desde el pre-escolar, estaba al tanto de todo esos rumores sobre la extraña relación de amistad, perp en su opinión personal ni se creía ni la mitad de ellos.
-Me pregunto, el porqué de su mal humor-viendo a la rubia tomando asiento a dos lugares hacia adelante de ella mientras Marco se ubico junto a ella. -Psss….-dijo en voz baja-llamando al castaño.
-¿Qué?-pregunto.
-¡Hey!-dijo en voz aún mas baja.- Que le paso ahora realmente se ve algo molesta-inquirió.
-Te lo mensajeo por whatsapp-indico, sacando su celular y escribiendo bajo el pupitre.
Su celular vibro en ese instante, sacando con mucho cuidado y leyendo detenidamente el mensaje.-La persuadí para ayudar a Brittney en el equipo de las porristas, no me dirigió la palabra en ningún momento-viendo a Marco.
-Creo que es tu funeral, Díaz-contestando y enviando el mensaje, poniendo atención a la clase pero miro de reojo a la rubia, tomando nota y mirando con ojos de asesinas al castaño.-Esta súper muerto-conteniendo una carcajada.
Mientras duraba la clase, observo a la rubia y el castaño intercambiando miradas furtivas en alguna especie mensajes en clave secretas, coincidente su celular volvió a vibrar y leyendo bajo la mesa.
-5 dólares, a que Star toma su mochila y deja atrás a Díaz-le mensajeo Janna estando a tres puestos detrás de ella.-No voy apostar eso, sin duda va a suceder-respondió y prestando atención a la clase.
Jackie de cierta forma le parecía divertida aquella situación, recordaba cuando estaban en el pre-escolar como Star defendía a Marco de los niños más grandes e incluso ella fue protegida en más de una ocasión.
-El puñetazo a Lars, cuando teníamos 6 años-recordando y tratando de contener con todas sus fuerzas la carcajada.
La Mansión Errante.
Esa vieja casona tenía la inusual habilidad de viajar entre dimensiones sin la necesidad de hacer uso de las tijeras dimensionales, pero en su interior era aún más grande que el exterior en ese momento se encontraba entre un punto intermedio de las dimensiones y leyendo un enorme volumen encuerado en relación a las diversas razas.
-Kael-Lumitas: los enigmas de una raza tan antigua como el universo mismo-leyó en su mente.
Loth-Myr a pesar de sus oscuras intenciones, era un gran estudioso en el conocimiento de las infinitas especies pero los enigmáticos Kael-Lumitas, antiguos soldados del imperio de las Butterfly, siempre le había causado curiosidad aquellos seres y sus extrañas capacidad de viajar entre dimensiones sin la necesidad de algún artefacto solo por medio del poder de la mente, e incluso había contratado a bandidos de poca monta para robar artefactos de origen Kael-Lumitas para su estudio llegando solo a callejos sin salidas.
-Orgullosos guerreros, su dominio en el mana era excepcional y asesinados por los temerosos mewmanos- viendo la ilustración de la extinguida raza y sintiendo lastima por ellos,continuando su lectura, la presencia de sus queridas gemelas se presentaron frente a él en ese momento.-Maestro-dijeron al unisonó.
-¡Niñas!-cerrando el libro.-Estoy algo ocupado-indico.
-Pero maestro ya va siendo hora-comento Ofelia.
-Ellos se pueden enfurecer-dijo Olivia.
Loth-Myr miro su enorme reloj de péndulo percatándose de la hora, ordenando a las gemelas posicionarse a cada uno de sus lados. -Es tiempo niñas- haciendo levitar el libro en dirección del librero y cerrando las cortinas con su magia, por ultimo presionando un botón bajo el escritorio. Cuando las gemelas se ubicaron a cada lado del mago.
Un enorme holoproyector salió del piso de la habitación comenzando a funcionar de inmediato, un rápido vistazo a su presentación personal y las nuevas ropas de las gemelas confirmando que todo estaba en orden.
-Es un gusto verlos, queridos colegas-mostrando una sonrisa y viendo a tres figuras envueltas en capas negras por el holoproyector.
De Regreso a Echo Creek, 3 pm.
Tras finalizar sus clases en la academia y acceder de todas formas en prestar su ayuda a Brittney, el día jueves y viernes en el horario de almuerzo.-Debes admitirlo-dijo Marco siguiendo a su amiga.-Estas feliz por ayudar provisionalmente a las chicas-siendo ignorado por la rubia.
Star después de terminar las actividades de la academia, cogió su mochila dejando rezagado a Marco, pero el castaño solo se limito a suspirar siguiendo los pasos de ella hasta darle alcance pero solo existía en ese momento la ley del hielo.
-Pareces una niña-comento.
-Tú eres un traidor-hablo finalmente deteniéndose y girándose.-Ya sabes sobre ese asunto, renuncie al equipo y punto final, pero tu señor hablador debías meterte en asuntos ajenos-dándole un empujón. Pero al intentar darle un segundo empujón, el castaño las tomo de las muñecas atrayéndola hacia él.
-Star-dijo Marco tratando de calmarla.
-¡Suéltame!-ordeno.-O te voy a morder y golpear-amenazándolo pero un rápido movimiento de Marco le dio un abrazo y lentamente la rubia comenzó a calmarse.
-Puedes mentirle a todos, pero te mueres de ganas de volver a dar esos súper saltos y piruetas que tu solo sabes hacer-le recordó. Esas palabras de inmediato causaron un efecto en ella mordiéndose el labio inferior, Marco era el único en hacerla entrar en razón.
-Odio eso de ti-comento.
-Hemos estado juntos desde que éramos bebes y no puedes esquivarme, en tu rostro se podía ver las ansias de ayudar y hacer una rutina-contesto poniendo sus manos en su rostro pálido y viendo algunas pecas.-Sabes que siempre te voy a dar mi apoyo en todo, como tú lo hiciste-mostrando una sonrisa.
-¡Idiota...y lindo!-respondiendo el abrazo y hundiendo el rostro entre las ropas del castaño.-16 años, siempre nos vamos a cuidar y apoyar-ocultando una sonrisa.
Continuando su camino en dirección a sus respectivos hogares, Mirsot y Arella los observaron a la distancia viendo toda la escena, el felino poso su mirada en la joven Butterfly pero Arella estudio detenidamente al castaño.
-Creo que es un buen partido para Star-comento riendo, mientras el gato solo se limito a girar sus ojos.
En la azotea, 5 pm.
En el momento de apagar su tercer cigarrillo, encendió el cuarto y lanzando el humo, solamente fumaba cuando estaba con mucha presión laboral o extra laboral.
-Necesitamos más agentes para la alta comisión pero solo en muy pocos podemos confiar-se dijo contemplando la ciudad y apagando el cigarrillo.- Desearía enviar todo al demonio, tomar a Star y comenzar en un lugar completamente nuevo- pronto su hija terminaría la academia, luego vendría la universidad, en el fondo le agrada la vida en Echo Creek tenía la ayuda de Angie echando un ojo a Star.
-Odio mi vida- mirando su sortija con la piedra de intenso color azul. –Estúpida herencia un quinto cigarrillo mientras se sumía en sus pensamientos.
Residencia Buttefly, Habitación de Star.
Luego de despedirse de Marco había pasado gran parte de la tarde revisando sus viejas presentación de sus tiempos de gorristas.-Ese giro nadie lo ha podido superar- anotando ideas y en ocasiones retrocediendo el video en su notebook.-Quizás- pensando en la posibilidad de volver a ser parte del equipo.
Star continuo escribiendo y comenzando a formular la rutina para Brittney y las chicas.
Esa noche.
Cuando el microonda se detuvo busco un guante de cocina entre los cajones, extrayendo un recipiente del interior dejándolo en la mesa de la cocina, enseguida tomo una espátula repartiendo dos porciones equitativa de lasaña vegetariana para la cena de esa noche.-¡Mama!-anuncio.- Esta lista la cena-viendo a Moon entrando en la cocina vestida con una camiseta, un pantalón deportivo y un calzado cómodo.
-Gracias cariño, disculpa siempre prometo hacer una cena pero ya sabes el trabajo, reuniones y…..entre otros asuntos-comento.
-No te preocupe, hemos sobrevivido comiendo alimentos congelados y podremos seguir adelante-mostrando una sonrisa en respuesta.
-Prometo al menos tener este fin de semana, una cena-acariciando el cabello de Star. Fue una cena con la ya mencionada lasaña vegetariana, zumo de fruta recién exprimido por la joven Butterfly y una charla de madre e hija.
-Me disculpo nuevamente por no asistir a la noche de padre y maestros-dijo Moon.
-La tía Angie, siempre trae el reporte y te enseño mis exámenes cuando me son entregados.-Star en ocasiones sentía una especie de barrera invisible provocando una extraña distancia entre ambas, pero Moon parecía tratar de tocar algún tema en particular pero buscado de inmediato otro asunto para el último bocado, la joven Butterfly le hizo cierto comentario a su madre en relación a su trabajo.
-Puedo preguntarte algo-inquirió a su madre.
-Si querida, puedes preguntarle sobre lo que sea-mostrando una sonrisa. -Déjame adivinar…¿Chicos?-pregunto.
-No-fue su respuesta.- Es sobre tu opinión de los abogados-comento.
-¡Oh!...eso-dijo esfumando toda posibilidad de una charla en relación a los chicos.- Si, querida puedes preguntar.-Star se quedo viendo a su madre, formulando su pregunta en ese instante.
-¿Cuál es tu opinión de los abogados?-pregunto.
-Mi opinión-dijo.-Ellos….digamos….que…en lo personal son seres despreciables que viven del dolor y el sufrimiento de los demás-comento esbozando una tosca sonrisa.
-Pero mamá, tus eres abogada-índico.
-Esa es la gran diferencia, yo tengo a mi pequeña Star-contesto mostrando una sonrisa calidad.
Pero nuevamente esa extraña barrera surgía entre ambas, había algo que las separadas y las distanciaba sin explicación alguna, Moon deseaba decir algo más pero sus deseos de ver a su hija, en tener una vida normal se lo impedía, pero en ese momento el timbre de la puerta principal se hizo escuchar.
Minutos después, cocina.
Star le indico a Moon que debía hablar con Marco sobre algo en relación a la academia, lo cual no fue problema, mientras ella y Angie debía charla algunos asuntos importantes. la peliblanca sirvió dos vasos y extrajo de la nevera algo de zumo recién exprimido por la rubia, comenzando a charla como de costumbre varios temas entre ellos los chismes del vecindario, la próxima publicación del libro de Angie y la academia.
-Realmente ella va bien-leyendo el reporte de calificaciones.-Esta niña me gustaría que saliera un poco más, pero al menos tiene a Marco.
-Ojala Star pudiera transferir un par de calificaciones a Marco, pero no va mal solo es algo relajado y solo piensa en el bicicross-recordando su ultima charla.
-Marco era bastante tímido e inseguro pero verlo ahora se ve mucho más feliz-comento.
-16 años y contando-recordando como ambos jóvenes han ido creciendo juntos y de lo inseparables que se han vuelto.-No me lo imagino alejados-riendo igual que Moon.
-Jajajaja-lanzando un suspiro.-Es verdad, es imposible tenerlo lejos entre ellos, prácticamente son como un equipo y si el otro no esta presente se vuelve un desastre sus vidas.-16 años y contando-se dijo.-¿Has sabido de Rafael?-pregunto.
-Si, aun esta en Birmania, buscando a esa pareja de tigres y luego debe buscar un mono muy raro-recordando la ultima videollamada.
-Rafael tiene suerte, es como un explorador, tiene aventuras, conoce lugares increíbles y personas-recordando varias de las charlas.
-Mientras no sea Islandia-comento Angie.
-¿Aun no superas ese incidente?-pregunto.
-Esa isla debe desaparecer de la faz de la tierra-comento, de paso recordando los relámpagos, el volcán y las ovejas que trataron de comer su cabello en su luna de miel.
-Quizás debamos tomar a los chicos y viajar a Birmania-comento Moon.
-Es algo húmedo y muchos insectos extraños-recordando las fotografías enviada por su esposo.-Hablando de animales, no veo a tu nueva mascota-inquirió.
-¿Mascota?-dijo confundida.
-Ese lindo gato-contesto.
-Gato-se dijo-Sabes que no me gustan muchos los animales pero como era ese tal gato-viendo a su amiga.
-Era un gato de color negro y tenía un simpático collar color blanco con un medallón, con un nombre con la letra M-tratando de hacer memoria con el nombre.-Mir….pero era bastante original.
-Mirsot-se dijo Moon posando su mirada en la ventana de la cocina y viendo al susodicho animal lamiéndose los bigotes.-Significa que ella esta cerca-escuchando atentamente a Angie.
Residencia Díaz, Habitación de Marco.
-¿Has pensado en alguna rutina?-pregunto viendo a la rubia sosteniendo a su hermano.
-Si tengo algo en mente, estuve pensando y recordando mis viejos movimientos-contesto.-Sostén a Andrew-indico.
Marco acomodo a su hermano en su regazo, viendo como la rubia tomaba distancia entre ellos y realizando rápidamente varios movimientos, el pequeño Andrew miraba completamente hipnotizado a Star en cada giro en el pequeño espacio de la habitación no era impedimento alguno para ella. -Siguen en forma-se dijo Marco viendo a la rubia terminar la rutina en un split perfecto.-Bravo-aplaudiendo igual que Andrew riendo por la rutina.
-¿Les gusto?-pregunto.
-Por supuesto-contesto.-Solo mira a Andrew, no deja de reír y aplaudir con sus manitas-comento.
-Gracias querido-publico realizando una reverencia a sus dos únicos espectadores.-Eso pienso mostrarle a Brittney y las chicas.-Sin duda alguna, van a estar más que satisfecha con esa rutina-comento viendo al castaño girarse en la silla de escritorio arrojándole en las manos un barra de chocolate.-¿Y esto?-pregunto.
-Chocolate-contesto devorando la barra.
-Ya cene-viendo a Marco disfrutando de la golosina.-Sabes que si comes de esa forma, te vas a poner gordo-indico.
-¡Oh, por favor!-dijo.-He comido como un cerdo casi toda mi vida y siempre mantengo mi peso, es algo natural-restando importancia a los dichos de Star.
-Seguro-bufo viendo a Andrew con ganas de comer chocolate.-Ven acá-tomando al infante.
-Creo que quiere un poco.
-Es un bebe debe comer algo acorde a su edad, no basura como tú.
-Deberías verlo a la hora de cenar, mi mamá no puede saciarlo con nada.
-Andrew-viéndolo directamente.- No seas como tú hermano, trata de ser un mejor chico, hazlo por mí-mientras el pequeño reía por el comentario.
Marco solo contuvo una carcajada, mientras la rubia jugaba con su hermano aquel comentario no le incomodada en lo más mínimo, ambos se apreciaban como eran realmente y disfrutaban sus tiempos juntos como los mejores amigos.
-Quizas podrías ser un poco como Marco-viendo a Andrew mostrando la misma sonrisa.
Residencia Butterfly, en ese momento.
Luego de despedirse de Angie, lanzo un suspiro percatándose de la presencia de Mirsot en la comodidad de su hogar, específicamente en uno de los sillones del amplio living.
-Se te ve algo cansada-comento el gato.
-Si me veo así es por tenerte en mi hogar y dime…¿Dónde está?-pregunto.
-En la cocina-contesto. Moon lanzo un segundo suspiro caminando en la dirección indicada, seguida del felino manteniendo silencio, ya era difícil tener ambas mujeres pero debía verse las caras de todas formas, al poner un pie en el interior de la cocina. Moon observo a una mujer esbelta, de piel pálida, vestida con extrañas ropas asaltando su nevera.
-¿Deseas algo?-pregunto.
-Por amor al cielo-dijo al sacar la cabeza de la nevera, tenía entre sus manos una gaseosa de cola dieta, algo de queso como embutidos y en la boca una galleta sostenida solo por los dientes.
-Hola-regresando a su lugar las cosas y acercándose como si fuera una pequeña niña.-Querida Moon-mostrando una sonrisa de oreja a oreja.
-Quieta-levantando el pie y manteniendo cierta distancia. –Arella- inquirió en ese momento.
-Dame un abrazo- tratando de acercarse.-Yo no muerdo.
-No, pero haces cosas peores-poniendo cara de pocos amigos.- ¿Qué sucede aquí?-pregunto viendo a la mujer y al sonido del estomago de Arella, fue necesario para apelar el lado compasivo de la peliblanca.
-Toma asiento voy a hacerte algo de cena-comento.
-Si Moon-mostrando una sonrisa pero Mirsot de un salto observo la escena y hablando.-¿Y Star?-pregunto.
-En la residencia Díaz, con Marco esos dos son inseparables-comento revisando la nevera.-Los vimos esta tarde, ellos venían de regreso y se abrazaron, creo que alguien debe hablar de ciertas cosas de chicas-escuchando el comentario de Arella.
-Ese chico Díaz, sabe cómo llevar a Star pero creo que debes apartarlo de él-indico de un rápido movimiento tomo por sorpresa al felino del cuello aplicando algo de fuerza, con una expresión de completa rabia por los dichos.
-No interfieras en la vida de mi hija ni de Marco, es un chico único y les debo mucho a Angie y Rafael-conjurando en su mano libre algo de magia.-¿Comprendes?.-Moon-dijo Arella rescatando al felino y separando a la peliblanca. –Mirsot, solo hizo un pequeño comentario-tratando de calmar los ánimos.
-Cof..cof….cof, no es necesario tanta violencia-recuperándose.- Era una sugerencia.
-Ambos guardeses las sugerencias para sí mismo, mi hija debe tener una vida normal como toda chica de su y Arella se miraron entre si, comprendiendo en ese minuto que Moon estaba algo alterada por su presencia.-Solo queremos ayudar-dijo Arella.
-Moon, estamos del mismo bando pero creo que debes saber que estas al tanto de todo-inquirió el felino viendo a la peliblanca.
-Si-fue su respuesta.-Pero Star puede volver en cualquier minuto y dejaremos esta charla para mañana en la noche-indico.
-Pero…-dijo Arella tratando de discutir el asunto.-Por mi bien-dijo Mirsot.-Igual tendré un ojo puesto en Star-abriendo un portal dimensional en la cocina de la residencia.
Al día siguiente, Academia de Echo Creek.
En la pista de atletismo había sido el lugar designado por Star, las chicas del equipo de porristas e incluida Brittney estaban emocionada por verla con la sudadera de la academia, pantalones cortos deportivos y zapatillas deportivas, a punto de iniciar la rutina que había pensando.
-Hola chicas-viendo a sus compañeras completamente emocionadas.-Estuve viendo algunos viejos videos, creo tener una idea, pero quiero aprovechar el tiempo tenemos solo el día de hoy y mañana viernes como prometí a Brittney-todas las chicas estaban animadas escuchando con atención las instrucciones.-¿Cuándo empezamos?-pregunto Sabrina, la chica con la peor suerte de todas.
-¿Qué increíble rutinas has pensado?-pregunto Megan.
Pero en ese momento observo sobre su hombro a Marco seguido de Alfonzo y Fergunson, tomando lugar en las gradas, la rubia oculto una sonrisa por ver a su mejor amigo por presentarse a darle algo de apoyo.-Llego el caballero de la princesa de hielo-comentaron todas las chicas, pero Star ignoro por completo los dichos de las chicas.-¿Por qué debes ser un lindo idiota?-se pregunto.
En cambio Mirsot estudio a la joven Butterfly mientras duraba la práctica, y garantizando en todo momento la seguridad de la heredera del cetro de poder, por cualquier amenaza.-Ella solo disfruta su vida normal, pero el mal ha comenzando a moverse.
¿Qué les pareció?, espero que sea de su total agrado, fue muy inesperado este capítulo tercero, recuerden el cuarto y quinto vendrán bastante seguido, en principio estaba divido en dos parte el legado perdido pero por temas de continuidad de historia y tiempos, decide dividirlo, los dos siguiente serán sumamente extensos, tendremos acción, emoción y principalmente revelaciones inesperadas.
Ahora los reviews:
Guest: Gracias, realmente he puesto mucho esfuerzo en este fic.
Sugar: Gracias, ya iniciamos esto y es tiempo de poner todo el entusiasmo.
En esta ocasión tenemos de portada al nuevo Oc Alexander Hardy, imagen tomada de pinterest, no conozco a su ilustrador pero todos los agradecimientos correspondientes.
Datos de interes:
-Tenemos a Marco Jr por lo que leyeron, está en sus 7 meses de nacido.
-Loth Myr tiene sus propios planes y más asociados.
-Mirsot es un gato bastante peculiar y posee varias habilidades, como abrir portales. Con Arella ambos están del lado de la alta comisión de magia.
-Rafael se pasa gran parte de su tiempo viajando por el mundo.
-Lo del padre de Star se explicara en su momento.
-Alex Hardy, también es otro agente de la alta comisión.
-Las canicas astrales cumplen varias funciones.
Los siguientes capitulo se titulan:
-El Legado Parte II: La Heredera Del Cetro.
-El Legado Parte III: El Descubrimiento de Glossaryck.
Recuerden por lo restante de este mes, este fic tendrá hasta el capitulo 5 publicado, solo disfruten esta nueva historia y en cada mes tendremos un capitulo nuevo serán de larga duración, pueden dejar sus pm como reviews.
Hasta la próxima, actualización queridos lectores.
Paz y Amor.
