En lo más placentero de la encantadora ciudad de Royal Woods, una de las familias más adineradas de entre sus vecinos, venía de regreso luego de haber terminado de acompañar a uno de sus familiares en un torneo de golf donde claramente se apostaban millones por ver quién sería el ganador. Ese mérito se lo llevó la hija mayor de los Loud, Lori Loud la mayor de la familia.
Hola, mi nombre es Lincoln Walton. Soy el mayordomo de la familia Loud, mis amas fueron a un torneo de golf que se llevó a cabo en Pacific Palisades, es una comunidad en Los Ángeles. De todas las señoritas, la única que participó fue Lori Loud, y, afortunadamente ganó el premio gordo contra su rival Carol Pingrey, que por cierto, no logró entender por qué personas con tanto dinero compiten por unos 10 o 20 millones de dólares más, si al mes ya tienen el triple de ese valor en sus bolsillos.
Caminé hasta la puerta principal, debía de recibir a las señoritas y darles la debida bienvenida.
"Bienvenida, ama Lori." hablé cortésmente, pero el aire de victoria que traía la señorita me tapo por completo que no me notó.
La mayor de las señoritas es Lori Loud, sus padres son la señora Rita Loud y el señor Lynn Loud. A Lori le encanta el golf, a pesar de tener un terreno de varias hectáreas de kilómetros atrás de la mansión Loud, prefiere ir a competencias en distintas comunidades de golf. También es adicta a su teléfono inteligente, no hay momento donde la señorita no esté con el rostro entre la pantalla del dispositivo.
Dejé de verla y volví mi vista la siguiente señorita. "Bienvenida, ama Leni."
"¡Hola Lincoln!" hice una reverencia en respuesta pero no debía contestarle.
La señorita Leni Loud, es la segunda hermana mayor de la familia Loud. Podría asegurar que es la única que me trata como si fuera su amigo y no un sirviente.
Lori tiene 17 años y Leni 16, solo es una diferencia de un año, pero eso también va para el resto de señoritas de esta casa.
Si puedo destacar algo de la señorita Leni, eso sería su amabilidad aunque carente de sentido común... Además, ella es una de las personas que da ingresos a la casa Loud. Con un negocio de ropa mundialmente conocido, es una de las señoritas que más gana.
La señorita dejó de verme, su sonrisa desapareció, tal vez estaba esperando una respuesta mía.
"Bienvenida, ama Luna." ella me saludó con un gesto de manos. Traía con sigo un estuche de guitarra.
Luna Loud, sería entre todas, la señorita menos educada, pero eso sólo lo sé yo y sus propias hermanas. Los señores Loud desconocen de los conciertos y fiestas nocturnas que la ama Luna realiza, pero para sus padres, Luna es un miembro de una orquesta muy popular. Simplemente por una función ya tiene más de siete dígitos en su bolsillo.
No estoy celoso de eso, a parte, mi paga no es muy mala, pero hay algo de esta familia que me molesta.
"¿Sabes lo que hay en el sombrero?" miré la entrada de la casa, la señorita Luan tenía un sombrero de mago enfrente de mí. Les seré sincero, no vi nada dentro del sombrero.
"Bienvenida, ama Luan." ignoré su intento de hacer un truco. Pero no parecía moverse, suspiré dentro de mí, no podía hacerlo abiertamente delante de la familia Loud.
"No lo sé, señorita." le respondí. Su rostro iba perdiendo brillo.
"Sabes, con intentarlo no pierdes nada." al parecer a la señorita no le gustó que me haya rendido tan rápido.
Me mantuve en silencio, no tengo la intención de alargar esto más, aún debo de atender a las demás señoritas. Mi silencio dio frutos, Luan bufo con un soplido mientras seguía por la gran alfombra roja de la casa.
La señorita Luan Loud, es una maga, una muy buena, ella es el centro del espectáculo de la ciudad de Royal Woods, ocasionalmente va a otros países a hacer sus shows de magia.
Por pura curiosidad seguí a la señorita Luan por el borde de mi ojo izquierdo. Metió su mano en el sombrero y de él sacó unas revistas o eso parecía ser. Me impresionó, realmente no había visto nada ahí dentro.
Deje de pensar en ello y seguí con lo mío.
"Bienvenida, ama Lynn Jr." nuestras miradas se encontraron y me recibió con su característico golpe en el hombro.
"Un golpe muy fuerte... Más que el anterior, mi ama." ella sonrió y yo me disguste un poco.
Lynn Jr, fue nombrada con el mismo nombre de su padre. Es un poco más alto que las chicas de su edad, esto se puede deber a los constantes ejercicios y cuidados que Lynn Jr hace para mantener su cuerpo en la mejor condición atlética. Es una chica muy fuerte, su apariencia ya habla por ella, piernas y cintura delgada, brazos fuertes y retaguardia tonificada. No existe deporte en el que ella no haya quedado como una de las ganadoras o en el mejor de los casos, ella llevándose el primer lugar.
Giré mi cabeza un poco al sentir un escalofrío tocar debajo de me traje. Era la melliza de Lynn Jr, la señorita Lucy. Tienen la misma edad, 13 años, pero carecen de similitudes, por ejemplo, la señorita Lynn Jr tiene una piel algo rústica por su cuerpo ejercitado, su cabello es castaño como el de su padre, y la mayor parte del tiempo está haciendo algo.
"Bienvenida, ama Lucy." me incliné dándole la bienvenida a su hogar. Todavía seguía parada delante de mí. Otra vez aguante un suspiro. "Espero servirle como de costumbre, dama de la noche." esto era realmente molesto.
Ella sonrió por un segundo volviendo a su actitud habitual. Y ahora, Lucy es menos energética que su melliza Lynn, su piel es mucho más clara y suave, una lágrima podría recorrer su mejilla sin dejar rastro. Su cabello es demasiado negro, a veces creo que ni la luz es capaz de llegarle, pero no es algo que a ella le moleste... después de todo, le encantada esas cosas oscuras y misteriosas. Lo más sorprendente es tener un libro de invocación que en verdad invoca espíritus, bueno, desde luego gente millonaria conseguí lo que quiere.
Llevé mi pañuelo naranja hasta mi boca para tapar un rápido suspiro. Es algo liberador, ya que se acercaban las hermanas menores.
Las gemelas entraron juntas, era algo muy común en ellas hacer casi todo juntas. Yo hice lo mío.
"Bienvenidas, ama Lana y ama Lola." cerré mis ojos mientras me arrodillaba delante de Lola. "Es bueno verla princesa, muy hermosa." apreté mis dientes.
La señorita Lana me sonrió saludándome con la mano. Luego de entrar, la ama Lana se despegó de su hermana. Lola por su parte caminaba con etiqueta, siempre la veía vestir con el vestido más caro de la temporada.
Lola a participado en muchos concursos de belleza y debo admitirlo, para tener 12 años es muy hermosa al igual que su gemela, sin embargo, a la señorita Lana no le gusta vestir atuendos a la moda ni mucho menos usar algún tipo de maquillaje. Pero debemos destacar algo de ella, tiene una increíble habilidad con las manos, es capaz de reparar cualquier cosa, en eso incluyo el auto personal de la familia hasta los robots de su hermana Lisa.
Y hablando de ella... "Bienvenida, ama Lisa." caminó a un lado asintiendo con su cabeza en respuesta.
La señorita Lisa es una de las integrantes de la familia que le da ingresos a la casa Loud con sus inventos avanzados. Como lo suponen, la joven ama de 11 años es todo un genio en cualquier rama científica. Eso la hizo ganar muchos títulos y sus experimentos e investigaciones la nominaron a varios premios, pero es algo increíble como una fórmula puede darte muchos verdes como si nada... regularmente.
Lisa se giró, creo que sabía que todavía la estaba mirando. Realizó unas señas con sus dos manos, esas señas estaban dirigidas a mí, soy el único que entendía lo que quería decirme, junté mis labios con resignación, más tarde tenía que ir a su laboratorio personal que está en las afueras de la mansión.
Sentí un golpe en mi pierna, me ayudó a reaccionar. La más joven de todas, la pequeña ama Lily Loud estaba abrazando una de mis piernas. Baje una mano rompiendo mi postura estática para poder tocar la cabeza de la señorita.
"Bienvenida, joven ama Lily. Sus padres ya estarán dentro pronto, sabe la última vez que se quedó agarrada a mi pierna ellos la regañaron. ¿No quiere que eso pase de nuevo?" ella me miró asintiendo y soltando mi pierna. "Ya conoce las reglas, ya viene siendo hora de que suba y se cambie para sus prácticas de piano y dibujo." la señorita asintió corriendo por el salón.
"Cumples muy bien tu deber." escuche la voz de un mayor.
Retomé mi postura y lleve una mano hasta mi pecho mientras me inclinaba levemente.
"Bienvenidos señor y señora Loud. Espero que su viaje y estadía, además de la participación de su hija Lori en el torneo haya sido de lo más satisfactoria para todos ustedes." mi lengua estaba algo irritada.
El señor Loud se rodó a un lado para dejar entrar a su esposa primero. La señora Rita Loud, cabeza de varias empresas de bienes raíces al igual que su esposo. Su caminar era parecido al de su hija Lola, se sentía una flor, junto al viento de la primavera, algo que podías ver y sentir pero que nunca serás dueño de ello. Su increíble cabello rubio rebosante de aroma florar molestaba mi nariz. Cerré la puerta principal luego de que la señora diera la orden, sin decir nada obedecí.
Ya no debía esperar la llegada de nadie, la comida ya estaba servida un minuto antes de su llegada, las mujeres de la limpieza ya se fueron a sus casas, y yo... debo cumplir con mí deber en servir a la familia Loud.
Otra vez, mi nombre es Lincoln Walton, soy el sirviente de la familia Loud y también el mayordomo personal de cada una de las señoritas Loud. Mi deber es mantener a la familia satisfecha cumpliendo sus órdenes y deseos.
La familia Loud no es la única familia billonaria en el lugar, los Pingrey viven al lado, bueno... si decir al lado es estar separado por varios kilómetros de largo, puedo decir que son vecinos. También se encuentran los McBride, además de otras familias adineradas.
Tengo 18 años y he servido por más de diez años a la familia. Sirvo a la misma familia que me prohibió ser la cabeza de la familia, la misma que me dejó en manos ajenas para crecer como un sirviente que pueda acatar las órdenes de mis amos.
Me quitaron muchas cosas y me ataron a sus deseos. Ahora es imposible para mí ser libre, pero existe una manera de recuperar lo que me pertenece, y los Loud sabrán quién soy.
"Me llamó Lincoln Walton y detesto a esta familia. Pero eso también... es parte de mi deber."
