Hello everyone! Otro capítulo más, quien lo diría y eso que solo tenía pensado que durase uno, si es que me liais xD. Bueno como siempre voy a comenzar por agradecerles su interés en la historia sinceramente ustedes son mi motivación para seguirla.

Byga Kruger me alegra que te haya resultado divertida la escena del tanga sinceramente me lo pase bastante bien escribiéndola.

Allen-walker si efectivamente van a haber más capítulos, aunque este no es tan largo como el anterior, ya que hoy he tenido problemas para escribir y no quería dejaros sin capítulo.

Stef-cullen estoy de acuerdo contigo Fleur vuelve loco a cualquiera y sorry pero en este capítulo tampoco hay lemmon, pero prometo que lo habra

A FlaviaUchihaHyuuga y Loriel me alegro que os guste.

Como siempre Harry Potter pertenece a J.K. Rowling.

¡Disfruten!


Me desperté a la mañana siguiente y el dolor de estomago no había cesado, "¡Maldita sea! la ensalada de mi almuerzo debía llevar algo que no estaba en buen estado". Con aquel malestar hice mis mayores esfuerzos para prepararme e ir al trabajo.

Cuando llegue al Ministerio sentí unas nauseas incontrolables así que corriendo tanto como podían mis pies entre en el baño para vomitar. Me sentí bastante mareada. Abrí el grifo para tratar de refrescarme la cara y recobrar la compostura antes de dirigirme hacia mi despacho.

John ya se encontraba allí y en seguida procedió a darme los buenos días como de costumbre –Buenos días señorita Granger ¿se encuentra usted bien?-Yo me limite a devolverle el saludo y a asentir levemente, apenas tenía fuerzas para hablar.

Durante la mañana mi estado de salud no mejoro, tuve que abandonar corriendo varias veces el despacho rumbo hacia los baños ya que las nauseas eran incontrolables. Él bastante preocupado se acercó a mí y me dijo – Señorita Granger no tiene buen aspecto es evidente que no se encuentra bien, creo que debería visitar un medico ¿quiere que avise a alguien para que la acompañe?- Negué con la cabeza- No tranquilo, estoy bien solo necesito un poco de aire fresco-.

Me puse de pie para abrir la ventana, pero antes de llegar a mi objetivo las piernas me fallaron y estuve a punto de caer al suelo si no fuese por las manos de John que me agarraron evitando el impacto. Apenas tenía fuerzas para mantenerme de pie, sin más mi ayudante tomo mi teléfono y marcó el número de Ginny, quien prácticamente apareció allí en cuestión de unos minutos.

La joven pelirroja se acercó a mí bastante preocupada – Hermione ¿Qué ocurre? Tienes mal aspecto, ¡estas pálida! ¿Cómo se te ha ocurrido venir a trabajar en este estado?-

Traté de hacer mis mejores esfuerzo para ponerme de pie- Estoy bien, no es nada grave, creo que el almuerzo de ayer no me sentó muy bien-

Ginevra me agarró de la cintura mientras me decía- está bien, ¿puedes caminar?- Yo asentí –Muy bien entonces coge tu bolso y vamos al hospital a que te hagan un chequeo-.

Traté de oponerme, no era necesario ir al hospital por un simple dolor de estomago, pero Ginny era demasiado testaruda y sin fuerzas para discutir acabe aceptando solo por no escucharla.

Llegamos a los almacenes viejos de "Purge y Dowse S.A." donde estaba oculto el Hospital de San Mungo a ojos muggles. Nada más entrar la pelirroja consultó en recepción y tras rellenar unos formularios nos mandaron a la tercera planta indicándonos que esperáramos hasta que nos llamasen.

A pesar de estar casi vacío tuvimos que esperar varios minutos, hasta que una enfermera nos llamó -¿Señorita Granger?- Mi amiga asintió con la cabeza mientras me ayudaba a caminar.

Cuando entramos en la consulta me olvide durante unos segundos de mi malestar, al ver de espaldas una cabellera rubia, era evidente que se trataba de la doctora ya que llevaba puesta una bata blanca y un estetoscopio colgando del cuello.

Mi cuerpo se puso tenso y rígido "No, no, no, no y no, ¡no puede ser!" La joven Weasley quien permanecía a mi lado sin despegarse agarrándome de la mano se dio cuenta del cambio en mi cuerpo y me dijo - ¿Hermione vuelve a tener nauseas?-.

En ese momento la rubia se giró y mis temores se hicieron realidad "¡se trataba de ella!" sus ojos me miraban de arriba abajo y las piernas me fallaron, probablemente sino llega a ser por las manos de Ginny que me sostenían habría caído al suelo con un golpe seco.

"¿Por qué? ¿Por qué a mí? De todos los doctores y de todos los hospitales del mundo mágico ella, ¿precisamente ella tenía que estar trabajando aquí y ser quien me atendiese? ¡Maldije mi suerte!"

Tras unos incómodos segundos en los que ambas nos miramos y Ginevra nos miraba a las dos, ella dijo en un tono neutral –Tome asiento señorita Granger y dígame que le ocurre -. Yo hice exactamente lo que me dijo tratando de encontrar un tono de voz natural – Vera doctora, llevo desde ayer sintiendo un intenso dolor en el estomago, y esta mañana parece que ha ido a peor, ya que he sufrido grandes nauseas durante todo el día- sus ojos no perdieron la conexión con los míos mientras escuchaba con atención todo lo que le decía.

-Muy bien ¿Ha ingerido algo en las últimas 24 horas?- me preguntó de forma profesional.

-No desde ayer a la hora del almuerzo- le dije mientras miraba a Ginny, la rubia acompañó mi mirada y puso sus ojos en la pelirroja como si acabara de verla.

-Bien, ¿puede decirme que ingirió?- Las palabras parecía resbalar de sus labios a causa de su acento francés.

- Solo una ensalada en un restaurante mágico-, no podía dejar de mirar sus hermosos ojos azules, podía sentir su mirada penetrar en lo más hondo de mi ser.

Ella se puso de pie –Muy bien señorita Granger…- la interrumpí – Llámame Hermione por favor- las palabras escaparon de mi boca y ella estaba tan sorprendida como yo por la acción, por un segundo me pareció ver que en su boca se formaba algo parecido a una sonrisa.

- Como le iba diciendo señorita Granger (hizo énfasis en mi apellido), lo más probable es que se trate de una intoxicación, pero para estar seguros voy a realizarle unas pruebas, así que si es tan amable túmbese en la camilla-. Estaba claro que quería mantener las distancias, por lo que me limité a hacer exactamente lo que decía para acabar cuanto antes.

Tumbada en la camilla, ella se acercó a mí y me levantó un poco la camisa para poder palpar mi vientre. Sus dedos estaban un poco fríos pero aun así tenían una suavidad que hizo que la piel se me erizase. Ella pareció darse cuenta ya que vi como una de sus perfectas cejas se arqueaba.

No podía despegar los ojos de su rostro, asiíque aproveche para estudiarlo, tenía un aire aristocrático y una belleza que deslumbraba, la forma de sus ojos…sus labios y su nariz todo parecía proporcionado y en su justa medida para darle esa belleza tan característica.

Cuando terminó de palpar mi vientre anotó algo sobre una hoja, y me pidió que me incorporase para quedar sentada.

Mientras se colocaba el estetoscopio me dijo. –Desabróchese un par de botones si es tan amble- y eso hice, más lentamente de lo debido solo para poder contemplar su cara, ella no permaneció ajena ante la lentitud ya que pude ver como pasaba la lengua por sus labios intentado humedecerlos, al parecer ella no era tan indiferente a mi presencia como quería hacerme creer. Una sonrisa se dibujo en mi rostro.

Trató de volver a su postura profesional - Las constantes parecen correctas, aunque el abdomen está un poco inflamado, voy a tomar una pequeña muestra de sangre para descartar que se trate de alguna intoxicación grave-

Por otro lado la joven Weasley allí presente nos observaba de forma confusa, por un momento su mirada se desvió a algún punto de la mesa de la doctora y vi como sus ojos se abrían, volvió a mirar hacia nostras y se llevó las manos a la boca. "¿Qué le pasaba?" comenzó a hacer gestos con las manos mientras leía en sus labios -¡es ella!- "¡Mierda ya lo sabía!".

La rubia se giró para descubrir que estaba pasando detrás de ella, y Ginevra trató de hacerse la distraída. La francesa frunció el ceño y me miró, yo por mi parte le di una sonrisa fingida.

Ella terminó de tomar la muestra de sangre y desapareció de la sala durante unos minutos. Nada más salir Fleur, la pelirroja se acercó a mí y me agarró del brazo más fuerte de lo necesario- Hermione, ¿es ella verdad? He visto su nombre en la mesa, ¡Se trata de la chica del tanga!-Yo me limite a asentir vergonzosamente.

- ¡Oh dios mío, sí que es guapa, y se la ve muy profesional!, ¿vas a disculparte con ella? igual podrías invitarla a cenar…- interrumpí a mi amiga que parecía desvariar- ¿estás loca? No pienso decirle nada, ¡por Merlín! sería, muy vergonzoso después de lo ocurrido-

Ginny me dio una mirada confusa -¿Por qué no? Ya te has acostado con ella, ya has hecho lo más difícil además no dejas de mirarla como una boba, está claro que te gusta-

Mis mejillas comenzaron a colorearse – No me gusta, solo…es…atractiva evidentemente, pero eso no quiere decir que me guste, ya has visto como me ha hablado-

Ginevra rodo los ojos- Vamos Herms ¿Ha quien pretendes engañar? Te conozco perfectamente y se nota que te gusta y creo que tu a ella también, lo noto en el aire…en el ambiente…ya va siendo hora de que conozcas a alguien en serio, ¡necesitas una novia!, ¿o pretendes pasar el resto de tu vida con Croockshanks?-

-No metas a mi gato en esto, ¡y no necesito una novia y menos a una desconocida!- conteste irritada.

- Solo pienso que deberías darte la oportunidad de conocerla, es guapa, tiene un buen trabajo, además le debes una disculpa-

Antes de objetar por la locura transitoria por la que estaba pasando mi amiga, apareció la rubia con unos papeles en la mano. Se sentó frente a nosotras mientras se colocaba unas gafas que le daban un aspecto intelectual haciéndola más atractiva si cabe "contrólate Hermione ¿qué diablos pasa contigo?".

Mientras Fleur repasaba los documentos, Ginny hizo un leve carraspeo antes de abrir la boca- Disculpe la intromisión doctora, usted...no es de aquí ¿verdad? quiero decir no es de Londres-

La rubia observó de manera curiosa mientras asentía ligeramente- así es ¿por?- Ginny continúo con sus preguntas sin yo saber a donde quería llegar - ¿lleva mucho tiempo aquí?-

Fleur continuaba mirándola extrañada – Apenas un mes-

-¿y qué le parece Londres?- continúo Ginevra con su indiscreción. Fleur dirigió sus ojos hacia mi antes de de responder – Pues no he tenido tiempo para conocer mucho la ciudad ya que he venido por trabajo, pero supongo que está bien a pesar del clima-

La pelirroja soltó una de sus risas cantarinas tratando de parecer simpática antes de continuar- vaya eso es una lástima, Londres es una ciudad maravillosa y estoy segura de que acabara conquistándola a pesar del temporal, solo necesita a alguien que sepa mostrársela- esto último lo dijo mirándome a mí.

Fleur asintió con desinterés pero mi amiga no se daba por vencida- Es más si quiere podemos hacerte de guía un día de estos, Hermione conoce los mejores restaurantes de la ciudad-

- No estoy muy segura de eso...- concluyo la francesa mientras arqueaba una ceja, La Weasley soltó otra de sus risitas que tanto me estaban irritando.

-Bueno si lo prefieres podemos quedar para cenar en mi casa, así conoces a algunos de nuestros amigos y luego podemos tomar algo por allí. Ten, te dejo mi número de móvil por si te animas-

Sin más la rubia comenzó a explicarnos los resultados de la analítica- Bien está claro que se trata de una intoxicación causada por algo que has comido pero no es nada grave, tomate estas pociones dos veces al día y pronto estarás como nueva-.

Tras despedirnos y estar fuera del hospital me dirigí a Ginevra quien tenía cara de estar tramando algo –No te hagas ilusiones, no va a llamar- .

Ella me dedicó una sonrisa socarrona – Ya lo veremos Granger…-


Y hasta aquí es todo por hoy, sé que es un capítulo light y no muy largo pero bueno, es necesario para poder avanzar en la historia y dejarles con un poco de intriga. Por cierto, review el que haya pensado aunque solo sea por una milésima de segundo que Hermione estaba embarazada xD"

¿Qué opinan ustedes Fleur llamara o no?

Sin más nos leemos en el próximo capítulo, Cuídense.