¡Hola a todos! El capítulo 5 esta ya aquí, espero no estar saturándoos.
Flavia (espero que no te moleste que te llame así) aquí tienes ya el siguiente capítulo, el personaje de Ginny espero que te guste, a mi me resulta muy divertido escribir sus escenas.
Guest Sí sí, están loquitas la una por la otra (aunque aun no lo saben cuánto) y me has destrozado la sorpresa del capítulo jajaja.
Stef-culle efectivamente llamó gracias a... (lee este capítulo y lo sabrás)
(Gracias por la alertas y favoritos)
P.d: J.K. Rowling es la dueña de Harry Potter.
Este capítulo contiene contenido Sexual (avisados quedan)
¡Enjoy it!
El camino hacia el departamento de Fleur se estaba haciendo un poco incómodo. Ella y yo no habíamos hablado prácticamente, nos habíamos dedicado a evitarnos durante gran parte de la noche, y ahora íbamos caminando juntas por el centro de Londres. Me preguntaba si todavía me guardaría rencor por el tema del "tanga" ¿seguiría enfadado por ello? Igual ese era el motivo por el cual trataba de evitarme.
Fleur me sacó de la nube de pensamientos que se había formado en mi cabeza.
- Eres realmente callada - comentó.
- Bueno, ya sabes lo que dicen…no rompas el silencio si no es para mejorarlo- Quizás había escogido mal mis palabras ya que la rubia pareció perderse en sus pensamientos antes de asentir.
Las situaciones incómodas me mataban, necesitaba aclarar las cosas con ella, al fin y al cabo nos habíamos acostado, no podíamos ser tan diferentes ¿no?, dicen que los polos opuestos se atraen pero más allá de eso tiene que haber un punto en común, y yo necesitaba encontrar el mío con la rubia.
- ¿Te gustan los gatos?- solté de manera impulsiva, ella me miró confundida. "Genial Granger acabas de quedar como una autentica estúpida ¿Qué clase de pregunta es esa?", la rubia negó con la cabeza.
- Yo tengo uno, bueno en realidad es un Kneazle, se llama Crookshanks y lleva conmigo desde que estudiaba en la escuela Hogwarts de magia y hechicería- perecía que había conseguido capturar su atención por un instante.
- Hogwarts es una de las mejores escuelas del mundo mágico, yo estudie en la academia Beauxbatons en Francia- Realmente estaba sorprendida, por lo que sabía esa academia estaba situada en un palacio rodeado de grandes extensiones de césped, y no era visible ni por magos ni por muggles, ni siquiera otros establecimientos educativos la podían encontrar en un mapa, ya que la escuela se disfraza de lo que en realidad nadie puede ver, a menos que sepan que buscar.
- Tu academia no se queda atrás, ambas escuelas han existido por más de 700 años…- Fleur asintió- Así es, pero a diferencia del frío y polvoriento castillo de Hogwarts, Beauxbatons es un paraíso para los sentidos- La narcisista Fleur había decidido aparecer en la conversación.
- Bueno prefiero quedarme con mi "frío y polvoriento" Hogwarts que cuenta con una de las mejores y más completas bibliotecas del mundo mágico- Dije con claro tono de enojo. La rubia estuvo a punto de objetar pero decidió contenerse. Comenzó a andar a paso más acelerado como si quisiera llegar cuanto antes a su destino.
Durante el resto del trayecto decidí mantenerme callada, estaba claro que esta pretenciosa mujer no había por donde cogerla. Ella tan solo se limitó a ignorarme.
Cuando llegamos a su apartamento, me dio las gracias y sin más cerró la puerta. Yo me quede unos segundos allí, tratando de buscarle algún sentido a su extraño comportamiento "¿a caso tenía algún tipo de trastorno psicológico?". Cuando estuve a punto de marcharme de allí, la puerta del departamento de Fleur se abrió.
- Hermione… ¿Te gustaría entrar?- yo no entendía nada, esta mujer tenía que estar loca de remate, pero aun así sin saber porque dije que si…
POV FLEUR
(Horas antes)
Desde que me aparecí en la puerta de Ginny estuve lamentándome por haberla llamado para aceptar su invitación "¿En que estabas pesando Fleur Isabelle Delacour? Quién te ha visto y quién te ve, tu aceptando la invitación a casa de una completa desconocida solo para ver a otra completa desconocida con la que te acostaste la semana pasada".
En realidad la culpable de esta situación no era nada más ni nada menos que mi hermana Gabrielle, la cual me animó a asistir a esta estúpida cena. Todo era culpa de ella, "¿Por que tuve que acompañarla aquella noche?"
Gabrielle trabaja en el departamento de deportes y juegos mágicos internacionales en el ministerio francés, y esa semana estaba en Londres para asistir a una reunión de trabajo. Ella me pidió que la acompañase ya que su dominio del inglés no era tan bueno como el mío.
(Semanas antes)
La cena fue bastante aburrida, y yo me lamenté de haber asistido sabiendo que al día siguiente tenía guardia en el Hospital y lo último que quería era llegar al trabajo trasnochada, acabé discutiendo con Gabrielle y decidí marcharme de allí, no sin antes tropezar con una mujer por el camino. Ni me moleste en mirarla ya que estaba bastante irritada, pero a esa insoportable mujer inglesa le pareció bien discutir por una simple copa. "¿Qué clase de persona discutía por una copa?", estaba claro que por el tono de su voz ella llevaba varias.
Cuando me giré para encararla, quedé embelesada por su belleza, aunque parecía algo embriagada por el alcohol sus ojos trasmitían determinación y fuerza, por un segundo sentí perderme en aquellas piscinas de chocolate que brillaban con agresividad.
Eché una rápida mirada al resto, tenía una melena castaña ondulada, la belleza de su rostro podría competir con la de una Veela, su cuerpo cubierto por un traje ejecutivo parecía estar bien definido y le daba un aire de elegancia y formalidad.
Parecía que el enojo que sentía se había disipado por completo, y sin poder contenerme me ofrecía a traerle una copa, dejando que todo mi encanto Veela saliese a la luz.
La conversación entre ambas transcurrió rápido, me sentía muy a gusto y enormemente atraída por esta mujer, como consecuencia del alcohol ambas nos dejamos llevar y nos envolvimos en un juego de coqueteo y seducción que nos llevo a su apartamento.
Sentí el calor envolverme y mi autocontrol resquebrajarse, no sabía en qué momento exacto la Veela en mi interior tomó el control y deseaba poseer a esta mujer, sentirla mía. Su aroma estaba impregnado en todo el ambiente. Ella parecía querer dominar la situación pero el alcohol en su organismo le dificultaba un poco ese propósito.
Estuvimos toda la noche juntas, desde el sofá hasta la mesa, pasando por el pasillo y su dormitorio, no quedó lugar en ese departamento que no hubiese sido testigo del desenfreno y el deseo de esa noche.
A la mañana siguiente me levanté con un terrible dolor de cabeza, pude observar el reloj que había en una de las mesitas de noche, tan solo me quedaban 20 minutos para entrar a trabajar, así que me levante corriendo y traté de recoger todas mis cosas que se encontraban desperdigadas por ese departamento, apenas tuve tiempo para decirle nada a la hermosa mujer que dormía plácidamente en aquella cama.
Desaparecí de allí y me dirigí rumbo al trabajo, al tratarse de un sábado no había mucha gente en el hospital y tuve muy pocos pacientes. Mi cuerpo me pedía a gritos regresar a casa y recuperar el sueño perdido.
Cuando terminó mi jornada laboral regrese a mi departamento donde me esperaba mi hermana. Nada más entrar por la puerta Gabrielle me dijo- Bon après-midi, menos mal que has aparecido estaba a punto de llamar a las autoridades mágicas para que fueran a buscarte- Yo me limité a darle las buenas tardes mientras me dirigía a mi dormitorio para poder descansar.
-¿Se puede saber a dónde vas? Tienes muchas cosas que contarme, ¿Quién era esa misteriosa mujer de anoche?- Dijo con emoción en su voz.
-Ahora no Gabrielle, estoy muy cansada- dije mientras le cerraba la puerta del dormitorio en las narices –
-Está bien por ahora, pero ni sueñes con que me vas a dejar sin saber todo lo que ocurrió anoche- puede oír decir a mi hermana a través de la puerta.
Más tarde me levante con el dulce olor de la comida recién preparada, me dirigí hacia la cocina para ver a mi hermana que parecía estar horneando algo.
-Salut Mademoiselle, hasta que se digna a despertar…-
- ¿Qué estás haciendo?- Le pregunté tratando de evitar su interrogatorio, pero fue en vano en seguida Gabrielle comenzó con su lluvia de preguntas, las cuales tuve que responder una a una.
Tras la conversación con mi hermana me dispuse a buscar mi teléfono móvil, estaba esperando una llamada importante y no sonó en toda la mañana, lo busqué por todas partes con ayuda de mi hermana y no conseguí encontrarlo.
-Quizás lo olvidaste en el trabajo o en cualquier otra parte, esos chismes muggles se pierden con frecuencia…- dijo Gabrielle.
"Merde, la última vez que lo vi fue anoche, seguramente lo deje en casa de Hermione".
Gaby observó mi cara antes de decir –Creo que ya recuerdas donde lo dejaste…-
Tras mucho debatir al final decidí ir a recuperar mi teléfono, lo necesitaba, además así tendría una excusa para verla, ya que había estado pensando en ella todo el día. Cuando llegué a su departamento, no me lo pensé dos veces y toqué la puerta, estaba bastante nerviosa, pero aun así decidida. Fleur Delacour no era una cobarde ni tenía por qué temer a una simple bruja.
Cuando abrió la puerta, pude ver como su rostro cambio, como si acabara de ver a un fantasma "eso no podía ser buena señal" en seguida traté de explicarle el motivo de mi visita, por lo menos aquella mujer recordaba mi nombre y tras un rato en el que parecía haberse distraído me invitó a pasar a su casa.
Cuando entré en el departamento en seguida las imágenes de lo allí ocurrido invadieron mi mente, sentí mis mejillas arder, y me dispuse a explicarle con exactitud lo que venía a buscar, pero antes de poder terminar mi explicación su teléfono comenzó a sonar, interrumpiéndonos, ella se ausentó por unos minutos. Me pareció un poco descortés por su parte que me dejara allí para atender el teléfono, pero quizás era algo importante.
Minutos después apareció, su cara estaba un tanto enrojecida y sin más me entregó "lo que había venido a buscar" cuando tomé en mis manos lo que la castaña me entregó, sentí que toda la sangre se me iba a la cabeza. "no podía ser verdad, un tanga, mi tanga, esa estúpida mujer creía que había venido a por eso como si de una mujerzuela se tratase", la rabia y la vergüenza se apoderaron de mi y tratando de recobrar la compostura le expliqué lo que había ido a buscar, ella pareció avergonzada y se puso a buscar mi móvil, yo me encargó de recuperarlo por mi misma y salir de allí lo más rápido posible.
Cuando llegué a mi casa sentí ganas de romper algo. Gaby quien permanecía allí observándome pareció asustarse, así que le expliqué lo que había ocurrido, la situación a ella le resulto bastante graciosa, cosa que me irritó más aun.
Poco a poco el enfado y el bochorno de la situación se fue disipando, hasta desaparecer por completo, pase uno días más junto a mi hermana hasta que regresó a Francia junto a nuestra familia.
Mi sorpresa fue que pocos días después, la castaña apareció en mi consulta junto a otra mujer que resultó ser una amiga suya bastante rara y entrometida. La joven pelirroja fue excesivamente amable, lo que me hizo sospechar un poco, "¿cabe la posibilidad de que Hermione le haya hablado se de mi?", no quise pensar demasiado en ello.
Cuando llegué a casa me comunique con mi hermana Gabrielle y le conté lo que me había ocurrido, enseguida me animó para que hablase con la pelirroja, mi hermana me dijo que tenía que hacer amigos en Londres ya que el tiempo que iba a pasar allí no estaba definido.
Tras mucho meditarlo y con la esperanza de encontrarme a la castaña así lo hice, hablé el viernes por la tarde con Ginny y organizó una cena en su casa.
Ya no había marcha atrás, estaba frente a la residencia de esa mujer, así que armándome de valor como toda una Delacour toqué el timbre, enseguida la pelirroja apareció y me invitó a pasar donde se encontraban todos aparentemente esperándome.
Mis ojos enseguida se posaron en la castaña quien pareció tensarse por un instante.
La cena trascurrió sin problemas, todos fueron muy amables, aunque un poco preguntones, Luna fue quien mejor me cayó, me resultó una mujer muy particular, quizás un tanto alocada pero me trasmitía muy buenas vibraciones, su novio no me agrado tanto, miraba demasiado, al parecer era una persona demasiado sensible a mi encanto Veela, el novio de Ginny también me resultó bastante agradable, era un muchacho un tanto tímido, pero bastante agradable.
Hermione por su parte se limitó a ignorarme ya que no me dirigía la palabra "¿Quién se creía que era para tratarme así? Fleur Delacour no era una mujer que dejase indiferente a nadie, aun así no iba a darle el gusto demostrarme afectada por ello.
Después de cenar decidieron ir a un local para tomar unas copas, parecía un sitio bastante concurrido y famoso, no podía compararse a los lujosos y exquisitos locales de Francia, pero aun así no estaba mal.
La gente parecía reconocer al grupo, ya que varias personas los saludaron amablemente. No pasó mucho tiempo antes de que diferentes personas se me acercaran para invitarme a bailar, pero yo los rechacé, realmente no estaba de humor, además la presencia de Hermione me incomodaba un poco.
Unos minutos más tardes vi como una mujer se acercaba a ella con bastante familiaridad, estuvo un rato hablando con ella "¿de qué conocería esa mujer?, acaso era alguna… ¿amante?", Una ola de celos recorrió mi cuerpo y la Veela en mi interior se revolvió, no pude evitar acercarme para tratar de alejar a esa chica que se veía claramente interesada en la castaña.
Cuando Hermione confundió su nombre, ella sola se alejo bastante enojada, y yo me sentí satisfecha de ello, no pude evitar pensar que mi reacción estaba siendo algo exagerada, pero supongo que es consecuencia de mi herencia Veela ya que somos muy territoriales.
La castaña parecía un tanto disgustada, y yo no pude evitar la tentación de invitarla a bailar, no tardó mucho tiempo en caer bajo mi encanto, podía sentir lo nerviosa que la ponía mi simple presencia, mi Veela disfrutaba viendo a aquella mujer temblar bajo mis simples roces, mi orgullo se infló, ella hacia todo lo posible por disimular, pero no servía de nada.
Cuando acabamos de bailar volvimos a la mesa con los demás, y después decidimos irnos a casa viendo lo tarde que era. Ginny prácticamente forzó a la castaña a que me acompañase a casa, me hubiese gustado que hubiese salido de ella, pero al parecer a ella no estaba muy interesada, lo cual me irrito bastante.
Mientras caminábamos en silencio, ella parecía distraída, apenas cruzamos ninguna palabra, hasta que decidí romper el silencio. Su contestación no me resultó nada satisfactoria "¿estaba tratando de decirme que prefería no hablar conmigo?".
Unos segundos más tardes ella me hizo una pregunta muy rara "¿gatos? Pensé ¿Quería hablar de gatos?", yo nunca había tenido mascota así que no sabía exactamente si me gustaban. Me limité a negar con la cabeza. La conversación continuó hacia las escuelas en las que habíamos estudiado "pon fin estábamos de acuerdo en algo" hasta que en algún punto la conversación se torció.
"Esta mujer era una soberbia", así que no volvimos a hablar hasta llegar a mi apartamiento, donde me despedí sin más y le cerré la puerta en la cara. Me había dejado llevar por mi orgullo, pero algo en mi se revolvió "Quizás estaba siendo demasiado dura", y tras unos segundos dejándome llevar por la culpabilidadabrí la puerta y sin pensarlo bien la invite a pasar, ella parecía completamente desconcertada al igual que yo…
POV HERMIONE
Me encontraba dentro del apartamento de Fleur, estaba claro que tenía un gusto exquisito decorando y todo estaba completamente ordenado. Por un momento creía que aquella mujer se iba a disculpar por su extraño comportamiento, pero algo en su cabeza la hizo recapacitar y decir –Creo que me debes una disculpa- Yo me limité a abrir y cerrar la boca como un pez, "¿disculparme? ¿Yo? era ella quien se comportaba como una arrogante y una engreída".
Sin más le dije- No creo que tenga motivos para ello, no he hecho nada malo- Ella enarcó una de sus perfectas cejas- ¿Así que crees que tratarme como una mujerzuela no es motivo suficiente como para disculparte?- preguntó
Yo no te he tratado como una mujerzuela solo te devolví algo que es tuyo- Ella me miró con ojos airados – ¿Crees acertado ponerle un tanga en la mano a una mujer a la que apenas conoces?, No conocía esa costumbre inglesa- Concluyó de manera sarcástica.
Quizás deberías tener más cuidado y no ir dejando tu ropa interior en casas ajenas, eso te evitaría este tipo de situaciones- La furia se apoderó de mí.
En ese momento mi respiración quedó enganchada cuando vi los ojos de la rubia, los cuales brillaban con agresividad, una ola de miedo recorrió mi cuerpo, pero no estaba dispuesta a dejar que ella se diese cuenta así que permanecí en mi posición.
-Escoja bien sus palabras señorita Granger, o puede acabar arrepintiéndose- Dijo entre dientes tratando de contener su cólera.
En un arranque de valor, di un paso hacia delante y le dije- ¿acaso me estas amenazando? Porque creo que no sabes con quien estás hablando – Ella sonrió cínicamente mientras decía –Creo que eres tú quien no sabe con quién está hablando…-
Las señales de alerta pitaban en mi cerebro, pero la parte racional parecía haberse desconectado, volvía a dar un paso más hacia delante y mientras la señalaba con el dedo índice le dije- No te consiento que me hables de esa manera-.
Fleur quien perdió los papeles por completo acabó sujetándome por la muñeca y haciendo uso de una fuerza que jamás creí que tendría me pegó a su cuerpo y me dijo- ¿Acaso crees que necesito tu consentimiento para hacer lo que me dé la gana? Permítame señorita Granger que le dé una cura de humildad-
Y sin más pegó sus labios con los míos y me besó de forma salvaje y agresiva, yo traté de alejarme de ella, pero tenía demasiada fuerza. Fleur puso una mano en mi cuello para evitar que me moviese, intenté resistirme con todas mis fuerzas, pero era imposible. Mordió mi labio inferior de manera agresiva y por instinto abrí la boca, ella aprovechó esto para invadirla con su hábil lengua.
Poco a poco mi resistencia se fue resquebrajando, y acabe cediendo a su invasión. La cálida boca de Fleur me tenía embriagada, su beso a pesar de ser agresivo estaba cargado de sensualidad, sus manos se agarraron a mi cintura y me pegó contra la pared, quedando atrapada entre su cuerpo y esta, no sé en qué momento mis manos viajaron al cabello de Fleur, pero pude sentir como su pecho vibró con un ronroneo cuando mis uñas arañaron su cuero cabelludo.
El beso duró varios minutos hasta que ella se alejó para que pudiese recuperar el aliento, mientras yo tragaba bocanadas de aire, la boca de la francesa se dirigió a mi cuello. Un gemido escapó de mis labios, se sentía tan bien…
Traté de hacer uso de la poca racionalidad que me quedaba- Fleur…detente…es-esto no está bien…no debería…- Ella me miró y pude ver una sonrisa perversa en sus labios, sus ojos parecía haber cambiado como si Fleur ya no estuviese allí y sin más me volvió a besar con la misma agresividad del primer beso. Yo no pude resistirme más y me dejé llevar.
La francesa me tomó por la cintura, elevándome, mis piernas se enrollaron en su cuerpo, y me llevó hacia el otro extremo de la casa donde se encontraba su habitación.
Me tumbó de manera brusca mientras se quitaba toda la ropa, apenas tuve tiempo de reaccionar cuando ella estaba tan solo en ropa interior encima de mí. Puse mis manos en su cuello para volver a besarla, pero ella se resistió sujetándome por las muñecas y extendiéndolas a cada lado, ahí estaba de nuevo esa sonrisa diabólica, tragué con dificultad cuando sentí su lengua lamer mi cuello hasta llegar a mi oreja, donde susurró algo en francés que yo no entendí pero que seguramente provocó en mi cuerpo lo que ella quería.
Soltó mis muñecas y comenzó a quitarme la blusa, lanzándola a algún extremo de la habitación, su mano atropó uno de mis pechos cubierto aun por mi sujetador y lo apretó mientras besaba mi mandíbula.
Beso a beso fue bajando por mi tráquea dejando rastros de saliva a la vez que una de sus manos bajaba hacia el inicio de mis pantalones donde desabrocho el botón y bajo la cremallera.
Sentí mi respiración engancharse cuando la mano de Fleur se coló entre mis piernas por encima de mi ropa interior, presionando con la palma de la mano, mis caderas se levantaron, ganándome una risita de esta perversa mujer quien estaba jugando conmigo.
Lentamente saco la mano y comenzó a bajar besando el resto de mi cuerpo, mientras yo temblaba de deseo, llegó hasta el inicio de mis pantalones y comenzó a retirarlos lentamente hasta que los lanzó junto con la blusa.
La rubia me observó durante unos segundos antes de conectar su boca con la mía y darme un cálido beso que me dejó con ganas de más.
-Fleur…-escapó de mis labios en forma de suspiro, mientras me desabrochaba el sujetador. Rápidamente su boca se adueño de uno de mis pezones haciendo que mi espalda se arqueara, mientras con una de sus manos masajeaba el otro.
Mi cordura se estaba resquebrajando sentía que en cualquier momento iba a enloquecer si no conseguía liberar toda la tensión que se había formado entre mis piernas.
Así que sin poder sostener más esta tortura, sujeté a la francesa por los hombros y la hice quedar sobre el colchón quedando encima de ella, La rubia pareció sorprendida por mi acción, antes de que pudiese reaccionar la bese con toda la pasión que había en mi cuerpo, tratando de dominar la situación, en seguida mis manos se posaron sobre su sujetador de encaje y me deshice de él. En cuanto los pechos de Fleur me fueron revelados tuve que morder mi labio inferior para evitar soltar un gemido mientras los observaba ansiosa.
-¿Ves algo que te guste?- me dijo de manera descarada a la vez que me mostraba una sonrisa satisfactoria "¿Incluso en la cama tenía que ser tan sobrada?"Pensé antes de atrapar uno de sus pezones con mi boca, ella soltó un sonoro gemido, y ahora era yo quien sonreía satisfactoriamente.
Traté de inferirle a Fleur la misma tortura de besos y caricias que ella me había propinado y conseguí dejarla desnuda por completo, podía sentir como se retorcía bajo mi toque y estaba disfrutando de dominar la situación, pero en algún momento de nuestra interacción la rubia perdió el control por completo y haciendo uso de toda su fuerza me hizo rodar contra el colchón devolviéndome a la posición original, no tuve tiempo de reaccionar cuando ella hizo añicos mis bragas, pasó su mano por entre mis piernas haciendo que me retorciese de deseo.
Enseguida comenzó a masajear mi clítoris, sus dedos eran finos y suaves, tenía una habilidad casi magistral, enseguida mi cuerpo comenzó a tensarse, y yo sabía que estaba realmente cerca de terminar, por lo visto Fleur también pareció percatarse ya que me dijo- Espera…quiero que lleguemos juntas-
Sin más la rubia separó mis piernas y se posicionó entre ellas, haciendo que nuestros clítoris se rozaran. Comenzó a mecer las caderas suavemente al principio pero no tardo mucho en aumentar la fricción moviéndose más rápido. Yo la animaba a que no se detuviese besándola con todo lo que tenia y arañando su cuerpo, sus manos se clavaron al colchón sujetándose con fuerza a él, pronto empecé a sentir como el calor se posicionaba en mi vientre mientras mi cuerpo se tensaba, una poderosa descarga eléctrica recorrió mi cuerpo liberando toda la tensión acumulada mientras de mis labios escapaba el nombre de Fleur, ella continuo moviéndose durante unos segundos más hasta que la oí soltar un gemido ahogado y se dejaba caer sobre mí.
Varios minutos pasaron hasta que nuestras respiraciones erráticas se calmaron…enseguida sentí mi cuerpo relajarse y el cansancio me invadió dejándome completamente dormida…
Bueno, ¿Qué les ha aparecido? De momento parecen que en la cama se entienden, a pesar de que ambas quieren ser dominantes, ¿Se quedara tan solo en una atracción sexual?. Muchos de ustedes querían saber más sobre Fleur y me parecía necesario un Pov suyo para entender un poco más el personaje.
Bueno ya me contaran que opinan de este capítulo, ¡nos leemos!
