¡Hola a todos! Ya tengo aquí el capitulo 9, me hubiese gustado actualizar antes (ya saben que no me demoro mucho con los capítulos) pero llevo desde el anterior con gripe y me ha costado bastante escribir (si ven algo raro en este capítulo es como consecuencia de las decimas de fiebre).

Liz: Gracias, yo soy una persona bastante impaciente y no me gusta tener que esperar mucho para leer un capítulo, pero también entiendo que no siempre se dispone del tiempo que nos gustaría para escribir y también depende de la inspiración…

Stef-cullen: ¿Qué me vas a contar? Jajaja yo tampoco lo esperaba ni lo tenía planeado. A partir de aquí la relación de estas dos ira a mejor, peeeero…no por ello van a tener todo de su parte (spoiler). Otra abrazo para ti y gracias por el review.

Lisicarmela: Me gusta que te guste xD.

Flavia: Tu comentario a hecho que me muera de risa jajaajaja, lo primero gracias y me alegro de que te guste y lo segundo…eso de que es tu Hermione…vas a tener que darte de "ostias" con más de una si la quieres para ti solita.

Karean: Me ha encantado tu comentario jajajaj, al parecer Fleur y tú pensáis igual, espero que este capítulo también te guste.

¡Disfruten!

POV HERMIONE


Fleur se había marchado de casa y yo no podía dejar de pensar en lo que había ocurrido hacía escasos minutos, "¿En realidad esta era la verdadera Fleur? ¿Qué había sido de aquella mujer altiva y prepotente? ¿También formaba parte de su personalidad? ¿Era así la mayor parte del tiempo?".

Muchas eran las cuestione que se formaban entorno a la rubia, pero si de algo podía estar segura es de que esta mujer no me dejaba indiferente y la única forma que tenía de despejar todas mis dudas era dándome la oportunidad de conocerla. No obstante, esta vez lo haría bien, tomaría las cosas con calma. Había tenido la oportunidad de conocer su parte fría, arrogante y dominante que posiblemente se debiese a su condición como Veela, pero ahora era el momento de conocer la parte inteligente, sensible y agradable de la rubia.

Un suspiro escapó de mis labios y en ese momento apareció Crookshanks, se sentó frente a mí antes de maullar y mirarme acusatoriamente.

-¿Qué?- le pregunté. Él volvió a maullar.

- A sido ella la que ha venido hasta aquí y me ha hecho un regalo bastante original, tan solo pretendía ser amable, nada más- mi gato maulló por última vez antes de salir de la habitación con una actitud que me daba a entender que no se creía mucho mis palabras.

"Merlín Granger no eres capaz ni de convencer al gato" pensé mientras me frotaba la sien. Volví a coger el libro que me había regalado Fleur y continué leyendo un par de horas más.

Esa noche me costó bastante conciliar el sueño, no dejaba de preguntarme si había hecho bien en invitarla, esta mujer me provocaba sentimientos contradictorios, "¿Qué había sido de la lógica y pragmática Hermione Granger?". Si algunos de mis viejos compañeros de Hogwarts me viesen no lo creerían.

Horas más tarde, me desperté en mitad de la noche con un escalofrió, cuando abrí los ojos me di cuenta de que la ventana de mi habitación estaba abierta y una brisa gélida se colaba a través de ella.

Yo nunca dejaba la ventana abierta mientras dormía y me resultó extraño verla así, pero esa noche probablemente se me habría olvidado, así que me deslicé fuera de la cama y la cerré.

Volví a meterme en la cama para continuar durmiendo, cerré los ojos y un instante después sentí como un pequeño peso se posicionaba detrás de mí.

-Crookshanks sal de aquí sabes que lo tienes prohibidísimo…- dije mientras me giraba para echar al gato. Pero para mi sorpresa no era eso lo que encontré allí, a pesar de la penumbra de la habitación pude vislumbrar el brillo de sus ojos azul.

- Fleur ¿Qué haces aquí?- pregunté mientras ahogaba un grito de sorpresa -¿Se puede saber cómo has entrado?-

Enel rostro de la rubia se había formado una sonrisa traviesa. Ella se acercó a mí sin mediar palabra y estampó sus labios contra los míos, "¿Pero qué demonios estaba haciendo?". Intenté moverme, pero sus brazos me sujetaban con fuerza y me pegaban a su cuerpo el cual estaba bastante frio y completamente desnudo. Sentí mis mejillas arder ante este descubrimiento.

Fleur separó su boca de la mía durante un ínstate para mirarme fijamente a los ojos."Merlín ¿Qué estaba ocurriendo? Esto no puede estar pasando", yo me quedé completamente estática sin saber qué hacer, y antes de que pudiese articular palabra la Veela me volvió a besar con rudeza y se posicionó encima de mí, dejándome acorralada entre el colchón y su cuerpo.

Traté de separarnos, pero su cuerpo se sentía como un bloque de hormigón que yo no podía mover. No paso mucho tiempo hasta que desistí de dicha acción y me dejé llevar por el beso viendo que no podía hacer nada, sus labios a pesar de estar fríos sabían a ambrosia, en seguida mi cuerpo traicionero comenzó a reaccionar ante el beso salvaje de la rubia, y noté como se formaba una sonrisa en su boca mientras me besaba.

Mis manos comenzaron a vagar por la espalda desnuda y suave como la seda de Fleur. Su boca abandonó la mía para colocarse en mi cuello, lo beso y chupó con saña haciendo que me retorciese de deseo y de mi boca escapase un gemido.

Cerré los ojos dejándome llevar por sus ásperas caricias y rudos besos, comencé a sentir como la piel de la rubia se erizaba mientras se restregaba contra mí. Abrí los ojos al sentir una extraña sensación ya que había detenido toda acción.

Mi cuerpo se congeló al ver que el suyo había cambiado por completo, su rostro se había tornado sombrío, estaba cubierta por plumas y en su espalda se alzaron dos enormes alas, sus manos ahora trasformadas en garras me sujetaron con fuerza por las muñecas haciendo que me retorciese de dolor. – ¡Para Fleur!- grité. Pero eso solo hizo que la fuerza de su agarré aumentara a la vez que se preparaba para atacarme…

Me desperté exaltada, con la respiración agitada y el corazón desbocado, miré a mi alrededor pero no había nadie en la habitación, por la ventana empezaba a aparecer los primeros rayos del alba. Solté un largo suspiro mientras pasaba la mano de manera nerviosa por mi cabello revuelto.

Todo había sido una pesadilla, una extraña y oscura pesadilla. Me levanté de la cama rumbo al baño para tomar una ducha y calmar mis nervios. "¿Por qué había soñado algo así?"


Una vez en el trabajo, el resto de la mañana se me pasó con deliberada rapidez, apenas pensé en la pesadilla que había tenido esa noche, estaba claro que una parte de mi temía a la Veela que Fleur llevaba dentro, pero yo ya había tomado una decisión, necesitaba saber más sobre ella y no me dejaría amedrentar por una estúpida pesadilla.

Mis conocimientos sobre su especie eran claramente escasos, así que como nota mental me propuse descubrir más sobre ello.

Cuando llegó la hora me aparecí en casa de la rubia, podía sentir como las manos me sudaban y mi pulso se aceleraba un poco "¿Se puede saber qué te pasa?" Me reprendía a mí misma.

Tras una larga inspiración toqué el timbre y en seguida la francesa abrió la puerta.

-Buenas noches Hermione ¿Quieres pasar? Solo me queda coger el bolso y la chaqueta-

-Tranquila, me he adelantado un par de minutos, tómate tu tiempo-

Mientras me adentraba en el interior de la casa eché un rápido vistazo a la figura de la rubia, apenas llevaba una sencilla blusa blanca que se trasparentaba un poco y unos vaqueros oscuros que se ceñían perfectamente a sus largas y estilizadas piernas "¿Era consciente de lo que provocaba su aspecto fisco?".

Me había prometido a mi misma esa mañana que tan solo me limitaría a conocer la personalidad de Fleur evitando involucrarnos físicamente, pero no había reparado en que eso me costaría un poco más de lo que imaginaba, además eso era algo que no dependía solo de mi "¿Querría ella volver a acostarse conmigo?" lo habíamos hecho un par de veces, por lo que supongo que al menos físicamente le debía de atraer, pero no podía obviar que la primera vez que lo hicimos estábamos prácticamente borrachas (en especial yo) y la segunda….la segunda no sabría definir exactamente como estábamos, no fue lo que se puede decir una noche romántica, fue más bien fruto de la rabia y el sofocón del momento.

Mientras me perdía en mis propias reflexiones Fleur apareció ya lista para irnos.

-Bueno ya estoy, perdón por la tardanza ¿Nos vamos ya?-

-Claro- respondí, y sin más nos aparecimos en el estadio de Quidditch donde nos estaban esperando Harry, Ron y Luna. Luna enseguida se acercó a Fleur y la saludo gustosamente, Harry se mantuvo educado como era costumbre en él, y Ron parecía un poco incómodo con la presencia de la rubia ya que desde que la vio en el restaurante cenando con Pansy su simpatía hacia la francesa parecía haber cambiado. Yo por mi parte le había explicado a Luna y a Ginny todo lo ocurrido, ambas parecían bastante sorprendidas y contentas al mismo tiempo.

POV FLEUR

Ya nos encontrábamos dentro del estadio abarrotado de gente, por el alboroto y barullo que se había formado podía deducir que se trataba de un partido importante. Yo no era una gran aficionada a este tipo de deportes, pero e de reconocer que estar aquí rodeada de tanta expectación era contagioso y hacía que el corazón me tamborileara de emoción.

En seguidas aparecieron las jugadoras del equipo contrario surcando el cielo con gran maestría sobre sus escobas recibiendo el vitoreo de una parte importante del público, pero en cuento aparecieron las Holyheads Harpies capturaron la totalidad de los aplausos. Pude distinguir la melena pelirroja de Ginny quien nos miraba con una gran sonrisa entre sus labios desde lo alto de su escoba. No paso mucho tiempo antes de que sonara el silbato con el inicio del partido.

Durante la duración de este temí por la integridad de algunas jugadoras ya que el juego de ambos equipos resultó ser un tanto agresivo. De vez en cuando miraba hacia mi derecha por el rabillo del ojo que era justo donde se encontraba Hermione, podía ver su emoción y concentración parecía estar disfrutando bastante, supongo que el hecho de que tu mejor amiga se dedique profesionalmente a ello acaba afectando.

-Están jugando realmente bien, Ginevra esta que se sale- pude oír a la castaña decir en mi dirección.

-Oui, seguramente ganaran el partido-

-¿Te lo estas pasando bien?- Me preguntó con interés.

- Con franqueza no soy muy aficionada al Quidditch, pero estar en el estadio y en tan buena compañía lo hace más…atractivo- hice hincapié en la última palabra mientras la miraba directamente a los ojos y pude ver como tragaba saliva con dificultada la vez que asentía.

Cuando el partido terminó como no con la victoria de las Holyheads, esperamos a que Ginny saliese de los vestuarios para ir a celebrarlo.

-¡Ya estoy aquí ¡¿nos vamos?- dijo la joven Weasley.

-Me alegro de verte Fleur…y en mejor compañía que la ultima vez- comentó con guasa mientras nos miraba a Hermione y a mí. Las mejillas de la castaña se tiñeron de un ligero color rosado ante el comentario de la pelirroja.

- Bueno…no hay tiempo que perder, me muero por tomarme una buena cerveza de mantequilla ¿Qué os parece si vamos a "el embrujo"?- preguntó Ron. Y todos parecieron estar de acuerdo.

Se trataba de un pequeño local, algo parecido a una taberna pero un poco más moderno, además no parecía tan abarrotado como al que fuimos la última vez. Aun así la presencia de la joven Weasley se hizo notar entre los allí presentes.

La noche se hizo bastante agradable entre copas y risas aunque la castaña y yo no interactuamos demasiado, la presencia de sus amigos nos hacía sentir un poco incómodas como si nos observaran con demasiada atención.

Puesto que se trataba de un día laboral no alargamos demasiado la velada, ya que al día siguiente teníamos que trabajar.

-Muchas gracias por todo chicos me lo he pasado realmente bien- dije a modo de despedida.

- Lo mismo Fleur, ya quedaremos para repetirlo- comentó Ginny mientras me guiñaba un ojo.

- ¿Quieres que te acompañe?- Se ofreció Hermione y yo sentí que el corazón se me iba a desbocar. "¿Mis oídos habían escuchado bien?".

-Em…cl-claro…s-si…- dije tartamudeando.

-Bien, pues vamos…- Sus amigos parecían casi tan sorprendidos por la acción como yo.

Un silencio incómodo nos invadió como la vez anterior mientras caminábamos por las calles del centro de Londres, pero esta vez lo tenía claro no iba a permitir que ocurriese lo mismo que la otra vez.

-¿Que te ha parecido el libro? ¿Te ha gustado?- pregunté para romper el hielo.

- Si por supuesto, me ha parecido realmente interesante, y me sorprende lo bien conservado que esta a pesar de su antigüedad- Dijo bastante animada.

- Oui, el libro lleva un hechizo de protección bastante efectivo de otro modo no podría haber perdurado tanto- Ella asintió con una pequeña sonrisa. Pareció perderse durante unos segundos en sus pensamientos, probablemente estaba meditando sobre sus próximas palabras.

- Fleur…sabes…tengo un poco de curiosidad por saber algo más sobre tu especie…quiero decir, no hay mucha información sobre las Veelas, tan solo encontré un libro en mi época estudiantil donde se mencionaran- su voz sonaba más tranquila y sosegada de lo normal.

- Las Veelas somos criaturas muy extrañas incluso en el mundo mágico, nuestra cultura se transmite generalmente a través de la tradición oral que pasa de generación en generación, los escasos libros que existen se conservan dentro de los clanes y no se nos está permitido desvelar su contenido ni compartirlo con cualquiera.-

Hermione escuchaba con interés mis palabras- ¿Se pude saber porque?-

- Si, esto se debe a que la fuerza y debilidad de nuestra especie, reside en el conocimiento de nuestra cultura, las Veelas tienen cualidades y propiedades con un alto poder mágico, si esta información se divulgase podríamos correr bastante peligro.-

- ¿Entonces? ¿Nadie que no sea una Veela puede tener acceso a dicha información?-

- Bon…tan solo sus compañeros tiene derecho a poder tener información sobre algunos aspectos de nuestra especie-

- ¿Compañeros?- preguntó mientras fruncía el ceño

- Así es, cada Veela tiene un compañero con quien está destinado a pasar el resto de su vida- dije sin mucho interés, ya que sentí que estaba hablando demasiado.

- Interesante… ¿así que tienes un compañero eh?- su rostro se torno un tanto confuso y decepcionado.

- Si supongo que si…yo tan solo soy una cuarta parte Veela, así que es posible que haya un compañero predispuesto para mí-

A Hermione el tema pareció llamarle bastante la atención y continuó haciendo preguntas que yo traté de contestar sin demasiados detalles puesto que no podía revelar algunas cosas. Para nuestra sorpresa cuando estábamos realmente cerca de mi apartamento comenzó a llover con bastante fuerza. "Genial el tiempo de Londres había decido hacer acto de presencia precisamente ahora".

Sujeté de la mano a la castaña y corrí lo más rápido posible, odiaba la lluvia y no quería acabar completamente empapada.

A pesar de la intensa lluvia las calles seguían llenas de gente que iba más preparada que yo puesto que llevaban paraguas con ellos. Por suerte para mí, la castaña llevaba consigo un paraguas el cual compartimos hasta llegar a mi apartamento. Aun así su precaución no evito que acabásemos empapadas de arriba abajo.

- Deberías entrar o vas a agarrar un buen catarro, te prestaré una toalla para que te seques- le dije mientras abría la puerta.

Nos descalzamos y dejamos nuestras chaquetas empapadas para evitar ponerlo todo perdido

-No te molestes Fleur puedo aparecerme en casa desde aquí- me dijo mientras le acercaba una toalla.

- No te preocupes no es ninguna molestia, te prestaré algo de ropa para que puedas cambiarte- Le dije mientras desaparecía en mi habitación.

Cuando volví con un par de pantalones y un suéter calentito le indique donde podía cambiarse, yo por mi parte ya lo había hecho. Mientras Hermione se cambiaba de ropa preparé algo de té caliente para poder hacer que nuestros cuerpos entraran en calor. No tardó mucho en aparecer en la puerta de la cocina, y le extendí una taza humeante.

-Te sienta bastante bien- "incluso mejor que a mí" pensé.

-Gracias- me dijo con amabilidad mientras esbozaba una tímida sonrisa

- De nada chéri, ven vamos a sentarnos en el salón-

Mientras tomábamos el té no pude evitar perderme en su hermoso rostro, pequeñas gotas de agua caían de sus rizos mojados y no puede evitar pensar que era la cosa más bonita que había visto nunca. Ella no permaneció ajena ante mis miradas indiscretas ya que pude notar cómo se revolvía con nerviosismo sobre el sofá.

- Perdonnez-moi, tu pelo sigue bastante húmedo, no quiero que te acatarres- le dije dejando mi taza en la mesa y agarrando la toalla para secar su pelo con delicadeza.

A pesar de haber invadido su espacio de confort no protestó por ello, es más en su rostro podía deducir que sentía algo de placer por dicha acción.

- Bon, parece que ya está bastante más seco-

Quizás no había sido buena idea, podía notar como mis manos comenzar a sudar, tener a Hermione tan cerca estaba provocando que mi magia comenzara a emerger. Apenas era 100 % consciente de lo que aquella mujer provocaba en mí. Cuando estábamos en un espacio compartido con más personas los diferentes estímulos que recibía del exterior hacían que pasase desapercibido, pero cuando compartíamos un pequeño espacio donde mis sentidos estaban puestos en ella, podía sentir su efecto en mí con plena consciencia. Traté de calmarme y tomar un poco de aire, pero esto no pasó desapercibido para ella.

- ¿Te encuentras bien?, tienes mala cara- me dijo con preocupación mientras se acercaba un poco más a mí (cosa que no era buena idea).

- Oui, estoy muy bien no te preocupes, es solo…que no soy muy aficionada al tiempo de Londres- "Patética escusa Mademoiselle"

- Tranquila, te acabaras acostumbrando- dijo mientras extendía sobre mí una pequeña manta que había sobre el regazo del sofá.

¡Merlín! ¿Desde cuándo esta mujer se había vuelto tan condenadamente atenta? ¡Si continua así no voy a hacerme responsable de lo que pase…!

- Mérci, pero ven tapate tu también no quiero que cojas frio- dije extendiendo parte de la manta encima de ella. "Estas cavando tu propia tumba Fleur" me gritó mi subconsciente.

Por más que quisiera negarlo, Hermione me gustaba y me gustaba bastante, y eso no iba a cambiar así como así, además estaba bastante segura de que yo también le gustaba a ella, su lenguaje corporal me lo indicaba.

-Gracias por haberme invitado Hermione-

- No tienes que agradecerme nada, ha sido un placer- "Mon dieu, sí que podía ser realmente encantadora"

- Bon, creo que sí, no es que hayamos empezado con muy buen pie, realmente no tenias porque hacerlo, aunque me ha sorprendido gratamente- Le mostré mi mejor sonrisa.

- Bueno, aquello fue un malentendido y no hay motivo para no llevarnos bien ¿no?- Podía sentir como empezaba a ponerse nerviosa, "¿A caso no estaba segura de sus palabras? ¿Simplemente lo hacía por amabilidad?". Observé cómo sus ojos se inclinaban hacia un punto en concreto de la manta. Sin saber cómo, mi mano que se encontraba debajo de la manta había decido por propia voluntad apoyarse sobre la parte superior de su pierna.

"Merde ¿Tan poca autocontrol tengo?", traté de apartar la mano con disimulo, pero para mi sorpresa la castaña me lo impidió sujetándome por la muñeca.

-¿Entonces?- preguntó.

-¿Cómo?- dije sin entender, "¿a caso me ha preguntado algo?", no entendía muy bien lo que estaba pasando, yo solo podía pensar en la posición de nuestras manos.

- Digo que no hay motivos para que no nos llevemos bien ¿verdad?- preguntó tranquilamente mientras trataba de esconder una picara sonrisa.

Hermione parecía bastante divertida con la situación ya que con una simple acción había conseguido descolocarme, yo por mi parte lo interpreté como una clara provocación, estaba claro que quería jugar así que íbamos a jugar…


No más por ahora, espero no haberles dejado a medias, si es así vaya… no era mi intención (sarcasmo), bueno ya me comentaran si quieren (sino también) que les ha parecido el capítulo xD. En fin gracias por todo queridos lectores y trataré de actualizar lo antes posible.

Cuídense y nos leemos pronto. Besos