Hola a todos,¡ el capítulo 10 is here! Espero que les guste.

Stef-cullen:Buen día a ti también (lo sé voy con retraso), estoy segura de que este capítulo te va a gustar y también te va a dejar con ganas de más (en el buen sentido eh), de todos modos ya me contaras. Un saludo y gracias por el coment.

Flavia:¿Te gusta no? Pues ya está con eso me doy por satisfecha, y con respecto a lo de Hermione...Bueno bueno…eso hay que hablarlo eh. Cuídate y gracias.

Karean: ¡Bingo! Has acertado, aunque no tiene mucho merito eh…que había dado pistas xD, me alegro que te gustase. Gracias por el comentario y espero que este sea de tu agrado.

Liz: Pues si y en este capítulo se van a conocer…muy pero que muy bien xD. Gracias y espero que te guste.

P.d: El capítulo contiene Lemon, bueno…prácticamente todo en el es Lemon quedan avisados. Los personajes y la historia de Harry Potter pertenecen a J.K. Rowling.


POV HERMIONE

Inconscientemente mi mano se había aferrado a la muñeca de la rubia cuando intentó apartarla, ella pareció tan sorprendida como yo. Me resultó gracioso ver como mi acción la descolocaba por completo, pero….cuando sus ojos emitieron un pequeño destello, la sonrisa se desdibujo de mis labios, algo en mi interior me decía que estaba pisado sobre suelo inestable.

-Por supuesto que no hay motivos para no llevarnos bien, es más…presiento que vous et moi podemos llegar a ser grandes amigas – las palabras parecían resbalar de su boca dejando evidencias de un acento francés. Mi escasa experiencia me decía que cuando Fleur empleaba ese tono de voz se encontraba en un estado de ánimo seductor, "¿Habrá activado "el chip Veela"?.

Su pulgar comenzó a trazar círculos sobre mí muñeca y un suspiro escapó de mis labios, podía sentir como mi piel hormigueaba justo donde la francesa estaba rozando, "¿Estaba siendo víctima de su magia?" el recuerdo de la pesadilla de la noche anterior cruzó mi mente haciendo que la sangre se me helase. Preocupa busqué el contacto con sus ojos para poder obtener algún indicativo de lo que esta mujer pretendía.

- ¿Te sientes bien Hermione?- me preguntó con evidente preocupación deteniendo el movimiento de su pulgar sin dejar de mirarme a los ojos. Nunca había visto unos ojos tan vivos, con tanta energía… perdida en mis pensamientos olvide responder a su pregunta.

- Je suis desolé… no debería…haberte incomodado...- dijo con voz temblorosa mientras volvía a intentar retirar la mano y yo por segunda vez en esa noche se lo impedí. "¿Cómo es posible?" esta mujer podría obtener cuanto quisiera de mi sin necesidad de pedir permiso, pues ya lo había hecho una vez, pero aquí estaba preocupada por hacerme sentir incómoda ante un simple toque ¿irónico verdad?".

- Tranquila Fleur…estoy bien…- le dije haciendo que la preocupación desapareciera de sus ojos. No podía dejar de mirarla sentía tanta curiosidad por ella y su extraña forma de comportarse. Estaba claro que Fleur tenía una personalidad compleja, era como tener todas las mujeres en una, seductora, altiva, inteligente, gentil… "Honestamente ¿Quien podría culparme por sentir fascinación por una mujer así?".

La rubia exhaló un suspiro mientras daba un pequeño sorbo a su taza de té, yo la imité sin apartar los ojos de ella haciendo que una pequeña gota del líquido caliente resbalara de mis labios. Fleur acompañó el recorrido de la gota con sus ojos y pude ver como se mordía el labio inferior. Tragué saliva con dificultad mientras alcanzaba una pequeña servilleta que había sobre la mesa.

-Hermione… ¿Puedo hacerte una pregunta personal?- Sus ojos ahora estaban posados en su taza de té.

"¿Oh Merlín Qué querrá preguntarme esta mujer? ¿Qué se supone que debo contestarle?, no quiero que note lo nerviosa que estoy, lo mejor será hacerse la interesante".

- Mmm…Claro, puedes preguntar lo que quieras, ya decidiré yo si te contesto…-

Una de sus cejas se arqueó y ladeo la cabeza "¿Qué estará tramando?"Pensé.

- ¿Porque no tienes novia?-

- No sé… ¿Por qué no la tienes tú?- "¿A dónde pretende llegar?".

- Bueno…en mi caso se debe a mi Herencia Veela…es un poco complicado…- respondió con un ligero tono de amargura, no me había parado a pensar que se sentiría al ser como Fleur y lo que aquello acarreaba.

- Bueno…supongo que en mi caso se debe a mi Herencia familiar…- Sus ojos me miraron con curiosidad -¿Herencia Familiar?-

- Así es, los Granger tenemos un carácter complicado…- La rubia emitió una risita cantarina- Creo que se a que te refieres…- Traté de fingir enfado ante su comentario haciendo que su risa se hiciese más estridente.

- ¿Puedo hacer yo ahora una pregunta personal?- le dije una vez que dejó de reírse.

- Por supuesto, avant…- me animó sin dejar de mirarme.

- ¿Cómo funciona "tu encanto"?- Sentí mis mejillas calentarse un poco.

- Mmm…est a peu compliqué…hay personas que son bastante sensibles…y otras no tanto…como tú-

- ¿Cómo yo?- arqueé una ceja- no creo que yo sea un buen ejemplo…-

- ¿Eso crees?-preguntó "¿Acaso no está más que claro?".

- Es evidente que yo ya he sucumbido a tus encantos- Dije de manera tajante al rememorar lo ocurrido entre nosotras la última vez.

- Te equivocas ma Chérie, si así fuese no podríamos estar manteniendo esta conversación- una sonrisa sarcástica se había dibujado en su rostro y yo me sentía un tanto confusa- ¿Acaso eso no depende de ti?-

- No del todo, a veces mi magia reacciona ante algunas personas…trata de atraerlas…es algo que yo no puedo controlar- Podía sentir como comenzaba a ponerse nerviosa.

- ¿Entonces?-

- Tu pareces resistirte...- Solté un bufido de desacuerdo.

- Creo que no eres lo suficientemente consciente de lo poderoso que puede llegar a ser el encanto de una Veela, por si no lo sabes…mi magia se dispara cuando estas a mi alrededor- Tragué saliva con dificultad y sentí los músculos de mi vientre contraerse. – creo que puedo notarlo…-dije mientras me tocaba la muñeca rememorando el hormigueo que había sentido cuando su pulgar me rozó- Pues a pesar de ello te resistes con bastante facilidad, cualquiera se me habría abalanzado encima sin necesidad de rozarle- parecía tan sorprendida como disgustada.

- Bueno…ese no es mi estilo…- dije organizando la información en mi cerebro.

- ¿Y cuál es tu estilo?-

Tomé otro sorbo de té intentando obtener algo de tiempo antes de responder, "¿Estaba tratando de ponerme contra las cuerdas?".

- No creo que tenga un estilo…- Mientras tomaba el sorbo de té como consecuencia de mi nerviosismo otra gota se deslizó por mis labios "Mierda", traté de alcanzar la servilleta para volver a limpiarme pero para mi sorpresa la rubia ya se me había adelantado.

- Permítame Mademoiselle- dijo mientras limpiaba el recorrido de la gota. Sus ojos estaban posados en mis labios.

- Veo que tú si tienes estilo…- Me gané una sonrisa socarrona de su parte.

- Oui, pero parece que contigo no funciona…- intentó sonar decepcionada.

- Yo no estaría tan segura…- "¿En serio Hermione? ¿Se lo vas a poner tan fácil? ¡Solo te falta desnudarte, atarte y meterte en su cama!" me gritó mi subconsciente.

Fleur interpretó esto como una clara señal de luz verde y comenzó a acercase con lentitud hacia mí, haciendo que nuestros rostros quedaran relativamente cerca. La francesa no se hizo esperar a pesar de la languidez de sus movimientos y me besó. Yo estaba preparada para recibir uno de sus besos dominantes, pero para mi sorpresa no fue así, más bien todo lo contrario, fue un beso dulce y casto apenas un ligero roce. Posteriormente se separó unos milímetros para observarme como si tratase de cerciorarse de que todo estaba bien.

Cuando vio que no había ningún tipo de resistencia por mi parte, volvió a conectar nuestros labios. Los suyos eran suaves como el tacto de una pluma, y se movían con lentitud y destreza, rozó la punta de mis labios con su lengua pidiendo permiso para entrar y yo no me lo pensé dos veces antes de concedérselo.

El contacto fue como una descarga eléctrica, a pesar de la suavidad y cuidado que estaba teniendo podía sentir como la sangre comenzaba a correr con euforia por mis venas.

Ella rompió nuestro beso para tomar un poco de aire como si tratase de calmar sus nervios, puede oír como susurraba muy cerca de mis labios -Hermione, esto no tiene nada que ver con mi magia, te lo aseguro…- La miré a los ojos sorprendida por su afirmación "¿Estaba preocupada por eso?", enseguida comencé a besarla con algo más de pasión.

La boca de Fleur me tenía embriagada era como beber del mismísimo néctar de los dioses, algo simplemente adictivo.

Me sorprendí a mi misma dominando el beso y la situación. Sin saber cómo me había trasladado a horcajadas sobre la rubia, mis manos se habían enredado en sus sedosos cabellos dorados, y estaba disfrutando del placer que me proporcionaba su boca. Sus manos me sujetaron por las caderas pegándome a su cuerpo y no pude evitar estremecerme ante la cercanía.

Podía sentir como me iba perdiendo cada vez más en aquel beso, el aire en mis pulmones comenzaba a escasear, pero aun así no quería despegar mis labios de los suyos.

Cuando el aire se convirtió en una necesidad no me quedo más remedio que separarme puesto que no quería caer inconscientes por la falta de oxigeno y perderme la oportunidad de seguir besándola.

- Merlín- susurré cerca de la comisura de sus labios a la vez que tragaba bocanadas de aire. Fleur también respiraba con dificultad y parecía tener problemas para hablar - Vaya…eso…eso…ha estado trés bien-

- Cuando quieras lo repito – dije bastante satisfecha de mi misma.

- ¿Estás segura?- en el azul de sus ojos pude ver un poco de duda, pero también había deseo y ternura. – Estoy segura Fleur- los ojos de la rubia se cerraron y una sonrisa se dibujo en sus labios.

- Creo...creo…que podríamos estar más cómodas en mi habitación- dijo mientras se mordía el labio y trazaba círculos sobre mi espalda con la yema de sus dedos.

Me puse de pie y le extendí la mano para que se incorporase. – Tu habitación…es la del fondo ¿verdad?- Ella asintió sin dejar de sonreír y me guió hacia el dormitorio sujetándome de la mano. Podía sentir el nerviosismo y la emoción en mi cuerpo, hubiese dado lcualquier cosa por una copa de vino para calmar.

Cuando entré en la habitación, lo primero que vi fue la extensa cama que se encontraba enfrente. Oí como la puerta se cerraba con un "click" y me giré para ver a Fleur que se encontraba con la espalda pegada en la puerta.

La mirada en los ojos de la rubia era casi indecente y me dejó prácticamente sin palabras. Solté un largo suspiro mientras me sentaba en el borde de la cama.

Ella se acercó lentamente hasta quedar cara a cara frente a mí, su pulgar rozó mi labio inferior y acto seguido me besó con dulzura.

-Túmbate chérie- susurró contra mis labios y así lo hice.

Se deslizó hasta el centro de la habitación quedando justamente enfrente.

A pesar de que la tenue luz de la habitación estaba encendida podía ver como la luz de la luna revoloteaba a través de la ventana abierta haciendo que la piel pálida de Fleur brillara con un aire de misterio y sensualidad. "Merlín…se ve…Hermosa…".

La rubia enseguida se quitó el jersey que llevaba y lo dejó caer a un lado, dándome una buena vista panorámica que no olvidaría en mucho tiempo puesto que la Veela no llevaba sujetador. Acto seguido deslizó las manos por su propio vientre hasta llegar al inicio de sus pantalones y comenzó a deslizarlos lentamente por sus piernas hasta que cayeron al suelo por su propio peso.

Mordí mi labio inferior para reprimir un gemido mientras oraba "Merlín no dejes que esta mujer me mate de un paro cardíaco sin antes tenerla".

Fleur comenzó a acercarse hasta llegar al borde de la cama, y se deslizó sobre ella hasta quedar encima de mí. Con la punta de la nariz rozó mis labios haciéndome sonreír.

Eres…un ángel…- escapó de mis labios ganándome una risita de su parte.

- Uno caído ¿quizás?- susurró en mi oído antes de comenzar a besarme por el cuello. Eran besos tiernos y delicados pero no por ello su efecto dejaba de ser tan intenso.

- ¿Puedo desnudarte?- Su aliento me hizo cosquillas.

- Si, por favor…-

Comenzó a tirar de mi suéter hacia arriba y por primera vez en la noche noté el aire frio de Londres que entraba por la ventada, pero poco me importó, tenía el cuerpo de Fleur para hacerme entrar en calor.

Enseguida comencé a sentir las caricias fantasmas recorrer todo mi cuerpo, su tacto era suave, apenas un roce, pero me estaba haciendo enloquecer. Cuando su mano comenzó a moverse con dulzura sobre mi vientre, los músculos de mi estomago se tensaron

-Tranquila Chérie- sus palabras resbalaron en mi oído haciendo que me estremeciese.

"¿Tranquila? ¿Quién puede estar tranquila con semejante mujer desnudándote?".

Las hábiles manos de la rubia llegaron al inicio de mis pantalones y los deslizó entre mis piernas.

Cerré los ojos con fuerza cuando una de sus manos comenzó a acariciar la cara interna de mi muslo a la vez que su boca jugaba con el lóbulo de oreja.

Sus manos vagaron por todo mi cuerpo, prendiéndolo en llamas. Cuando no le quedó más piel que tocar y besar, desabrochó mi sujetador y los deslizó por mis brazos. Su boca comenzó a descender rumbo a mis pechos, con la yema de los dedos delineo la aréola antes de pasar la lengua por uno de mis pezones y succionarlo con cuidado. Mi espalda se arqueo al sentir la húmeda y cálida boca de Fleur. Posteriormente repartió la misma acción con el otro hasta quedar satisfecha.

Lentamente continuó depositando besos ardientes por mi torso hasta llegar al hueso de mi cadera el cual mordió haciendo que mis caderas se alzaran.

- Fleur…- su nombre escapó de mis labios a modos de suplica, no sabía cuánto tiempo más iba a aguantar esta tortura.

- Tranquila…- volvió a repetir y un suspiro de frustración escapó de mis labios.

El aliento de su risita cantarina golpeó contra mi piel haciendo que se me erizase.

Lentamente comenzó a deslizar el elástico de mis bragas por mis piernas.

Cuando las retiró por completo comenzó a plantar besos en la cara interna de mis muslos y yo podía sentir mis piernas temblar cuando las sujeto para separarlas.

- ¿Estás nerviosa?- la oí decir mientras comenzaba a besarme por la zona de la ingle.

- Ansiosa más bien…- conseguí responder con dificultas cuando sentí su aliento chocar con mi entre-pierna.

-Tranquila… te prometo que merecerá la pena- y antes de que pudiese articular palabra la lengua de Fleur se deslizó entre mis piernas hasta llegar a mi perla sensible haciendo que mi espalda se arqueara y de mi boca saliese un sonoro gemido. Esto pareció animarla ya que volvió a repetir la acción varias veces.

La boca de Fleur parecía conocer a la perfección todos mis puntos sensibles, allá donde chupara, lamiera o succionada conseguía hacer que mi cuerpo se retorciese hasta hacerme llegar a la cúspide del placer. Cuando vio que mi cuerpo ya no podía más comenzó a trazar un camino de besos hacia mi boca.

- Chérie, tu sabor es adictivo...- susurró en mi oído mientras yo intentaba recordar cómo se respiraba.

Tratando de recobrar la compostura como buenamente podía le dije – Creo que yo no he tenido el placer de probarte aun…-


A la mañana siguiente me desperté al sentir la ausencia del cuerpo cálido de la Veela que había estado abrazándome toda noche. Eché un rápido vistazo al reloj que había sobre una de las mesitas, aun me quedaban un par de horas antes de entrar a trabajar.

- ¿Fleur?- la llamé pero no obtuve respuesta. "Pobre, estará preparando el desayuno seguramente".

Sobre la cama encontré una bata blanca que pertenecía a la rubia, podía sentir su aroma en aquella prenda así que me la puse antes de salir de la habitación.

Mientras caminaba por el pasillo oí la voz de Fleur algo exaltada"¿Con quién estará discutiendo?", como la vez anterior me dirigí rumbo al salón esperando encontrarla de cara a la chimenea, pero para mi sorpresa no estaba sola…

Cuando entré en la habitación encontré a Fleur discutiendo en francés con una mujer algo mayor que ella. Enseguida los ojos azules de aquella mujer se posaron en mí, dándome una de las miradas mas gélidas y temibles que había sentido en mi vida.

- ¿No vas a presentarnos?- Dijo aquella mujer con un acento muy marcado.

En el rostro de la Veela más joven había un claro signo de preocupación- Mére, ella es Hermione…una amiga, Hermione ella es Apolline, mi madre-

Aquella mujer no dejaba de mirarme de arriba abajo haciéndome sentir incomoda, deslizó una mano envuelta en un guante de seda para saludar.

-Mucho gusto Mademoiselle- Dijo con un tono de voz nada amable. Podía sentir mis mejillas arder y solo oraba porque la tierra me tragase.

Traté de desaparecer de la habitación cuanto antes- Bueno, las dejo para que hablen tranquilamente- dije antes de salir de la habitación pero aquella mujer me lo impidió.

-No te molestes, yo ya me voy…- Volvió a mirarme de forma desagradable antes de dirigirse a su hija.

-Fleur te espero para comer este fin de semana...- Volvió a mirarme de nuevo – y a ti también...-

-¿Perdone?- dije perpleja

- Mére… ¿Qué pretendes?- enseguida la voz de la rubia me sacó de mi estado catatónico.

- ¿Qué? Si eres capaz de meterla en tu cama, también puedes sentarla en mi mesa-

-¿no?- esto último lo dijo mirándome a mí. Yo no sabía que decir y Fleur parecía tan sorprendida como yo.

-Bon, lo dicho, las espero este fin de semana…- Y sin más aquella mujer desapareció de la habitación.

Miré a la Veela tratando de que me diera alguna explicación pero parecía haberse perdido en sus pensamientos…


Se han quedado con la sensación de: ¿Qué narices ha pasado aquí?, si lo quieren saber…lean el próximo capítulo.

Honestamente creo que hay cosas del capítulo que podrían haber quedado mejor o que se pueden arreglar, pero llevo unos días con el estado de ánimo decaído. Aun así espero que les haya gustado. Gracias por todo, ¡Cuídense!