Hola a todos capítulo once ya aquí. Sí, lo sé, sé que he tardado más de lo que acostumbro, pero es que ya he comenzado con mi rutina de clases, estudios, trabajo, etc. Por lo que tengo menos tiempo de lo que me gustaría, aun así no voy a abandonar la historia eso quiero que quede claro. La otra historia ira un poco más lenta ya que le voy a dar prioridad a esta.

Stef-cullen: Me alegra que te gustara. (Spoiler) la mama de Fleur va a tener "su papel" en esta historia o de momento eso tengo pensado (igual me da un "flus" de los míos y se me ocurre alguna cosa rara). Hermione dócil…bueno bueno…no sé si llamarlo dócil pero estará más…comprensiva. Espero que te guste este capítulo y te agradezco un montón los ánimos y reviews que me escribes en cada chapter, es un aliciente para continuar la historia, Un saludo y nos leemos.

Anester: Ay, me dio vergüenza y todo jajajajaa, me alegro que te hiciese gracia, siempre procuro darle alguna nota de humor a los capítulos (en la medida de lo posible), te agradezco los ánimos y que sigas la historia, Un saludo y nos leemos.

Loriel: ¡Ey gracias! me alegra que te gustara, si tenias ansias no te preocupes que aquí está ya el 11, espero que lo disfrutes, un saludo. (Siento no haberte contestado en el capitulo anterior, leí tu review, gracias).

Liz: Me alegra que te guste, y sí, a ver cómo se comporta la familia, esperemos que sean buenos… Un saludo y nos leemos.

Lelenz33: No te preocupes que no voy a abandonarla, gracias por el comentario y me alegra mucho que te gustase, yo también soy una fan de esta pareja y espero que más gente se anime a escribir historias sobre ellas. También espero que este capítulo sea de tu agrado. Un saludo y nos leemos.

No me enrollo más. Como siempre los personajes y la historia de Harry Potter pertenecen a J.K. Rowling. Yo solo juego con sus personajes.

¡Espero que disfruten!


POV FLEUR

Me desperté temprano en la mañana al sentir la brisa fresca londinenses chocar contra mi cuerpo desnudo, intenté alcanzar la sabana con la mano para cubrirme pero me fue imposible. Me giré despacio para ver porque no conseguía mi objetivo y encontré a aquella hermosa mujer de cabellos revueltos durmiendo plácidamente envuelta en mi sabana. No pude evitar esbozar una sonrisa mientras la miraba hipnotizada por su belleza, su rostro se veía distendido y relajado, su cuerpo acompasado por la respiración subía y bajaba rítmicamente. Enseguida la tentación de acercarme a ella y besarla me invadió, pero viendo la hora que era preferí dejarla descansar un rato más ya que anoche ninguna durmió lo suficiente.

Me puse de pie y cerré la ventana para evitar que cogiese frío. Caminé de puntillas hasta llegar a mi armario, de allí saqué un par de batas de seda, una de color negro y otra blanca, me puse la de color negro y dejé la otra con cuidado sobre la cama para cuando se despertase.

Salí cuidadosamente de la habitación y me dirigí rumbo a la cocina para preparar el desayuno. Antes de entrar en la cocina escuché un ruido procedente del salón. Cuando entre allí vi como las llamas de la chimenea empezaron a crepitar antes de que apareciese el rostro de mi madre.

-Fleur, ¿Estás ahí?- Decía la imagen formada entre las llamas.

-Oui mére, ¿Qué pasa?- La imagen del fuego se apagó y segundos después apareció en el salón de mi departamento. "Merde, ¿Qué querrá? Debe de ser importante si se ha tomado la molestia de aparecerse aquí". Mi madre no era una gran fan de Londres ni de su gente.

-Fleur Isabelle Delacour- La oí decir y enseguida supe que estaba metida en problemas puesto que solo usaba mi nombre completo cuando quería hablar de cosas serias. - Tú y yo tenemos que hablar Mademoiselle-.

La invité a sentarse cordialmente.

La relación con mi madre podría clasificarse como buena siempre y cuando hiciese lo que ella diga. Esto había sido así hasta que cumplí la mayoría de edad. Siempre me había considerado su ojito derecho, la primogénita, la hija que toda madre querría tener, atenta, inteligente, obediente, y con saber estar, a diferencia de Gabrielle, quien era el ojito derecho de mi padre, revoltosa, traviesa y consentida.

Mi madre le permitía todo esto ya que era la pequeña y sobre sus hombros no recaía la responsabilidad del apellido Delacour tal y como me ocurría a mí.

Yo había estado de acuerdo con ello puesto que desde mi nacimiento había sido criada con una rectitud y disciplina impuesta por ma mére.

Cuando cumplí los 18 años e ingresé en la universidad de Medimagia aquello cambió, tuve la oportunidad de experimentar una vida sin tantas complicaciones ni remilgamientos. Con la ausencia del autocontrol que ejercía sobre mí, me permití el lujo de relacionarme con todo tipo de personas y hacer cosas que hasta ese momento no había hecho, cosas tan simples y triviales como decidir por mi misma que quería, como lo quería y cuando lo quería.

Cuando acabé la universidad mi madre comprendió que yo ya no era niña y que podía tomar las riendas de mi vida, esto nos llevó a varios desacuerdos y como consecuencia nuestra relación se vio un tanto afectada. A pesar de que había entendido y aceptado que yo ya era una mujer adulta que podía tomar sus propias decisiones había un tema sobre el que ambas nunca estuvimos ni estaremos de acuerdo.

Ella se sentó con disgusto en el sofá y yo la imité.

-Fleur, ¿No tienes nada que contarme?- Empleó el mismo tono acusador que usaba cuando tenía 6 años y me pillaba haciendo magia a escondidas con Gabrielle.

- ¿A qué te refieres?- Honestamente no sabía de lo que me está hablando. Ella inspiro una notable cantidad de aire por la nariz tratando de mantener la compostura antes de volver a hablar.

- Ayer encontré a Gabrielle husmeando en la biblioteca familiar, evidentemente esos libros están ahí a vuestra disposición siempre que los necesitéis, pero lo que me llamó ponderosamente la atención, era el tipo de lectura en el que estaba interesada…- hizo una pausa antes de continuar y sus ojos me analizaron milimétricamente, "Merde" pensé – ¿Sabes de lo que te estoy hablando?- Negué con la cabeza incapaz de encontrar un todo de voz adecuado con el que mentirle descaradamente.

Mi madre resopló y pude ver como sus fosas nasales se contraían, era el tipo de gesto que hacían todos los Delacour cuando comenzaban a enfadarse.

- Chérie, voutre soeur estaba leyendo "le Veela et leurs partenaires" ¿Eso no te dice nada?- Tomé una respiración profunda para calmar mis nervios.

- Oui, Gabrielle y yo hablamos hace una semana. Tenía una pequeña duda con respecto a algo relacionado con nuestra especie, pero no era nada importante-

- ¿Tenias dudas sobre les couples?- Preguntó mi madre con todo acusador.

- Algo así, pero ya te he dicho que no es importante-El enfado se hizo visible en su cara, ya habíamos tenido esta conversación muchas veces y siempre terminaba igual. – Tu nunca te has tomado enserio tu herencia Veela y lo que ello supone- Espetó.

Resoplé dejando evidencias de las pocas ganas que tenía de volver a tratar este tema.

- Fleur, ¿Cómo crees que se sentirá…?- la interrumpí- Ya basta mére, no voy a volver a hablar sobre ello-. Los ojos de mi madre empezaron a brillar con furia.

- No me hables así fille, te recuerdo que soy voutre mére, y vamos a tener esta conversación las veces que haga falta, porque ya va siendo hora de que empieces a tomarte enserio lo que supone ser una Veela, ¿A caso quieres tener una vida desdichada?-

El tono de nuestras voces comenzó a alzarse por encima de lo normal y abandonamos el cortés inglés para discutir en francés.

Yo me había olvidado por completo de que en una de las habitaciones del departamento se encontraba Hermione descansado. Cuando la castaña apareció en bata sentí que el estomago me daba vueltas "justo en el momento oportuno", vi como mi madre clavaba sus gélidos ojos en ella intentado fulminarla con la mirada y mi sangre comenzó a hervir como si de una amenaza se tratase.

Apenas pude articular palabra cuando mi madre me instó a presentársela, las mejillas de Hermione estaban salpicadas de un rubor que la hacía verse hermosa aunque no fuesen las condiciones más idóneas.

Su presencia me desestabilizó y mi madre aprovechó la oportunidad para salirse con la suya. No había quedado satisfecha en absoluto con nuestra discusión y haciendo uso de su impertinencia me obligó a asistir a una comida familiar este fin de semana, y no conforme con ello, también obligó a la castaña a asistir. "¿Cómo podía ser tan descarada? ¿Y Que pretendía con esto?". Ella por lo general nunca se había tomado la molestia de conocer a ninguna de "mis amigas", es más lo consideraba una falta de respeto por mi parte hacia mi "compañero" y lo desaprobaba completamente, la mayoría de nuestras discusiones giraban en torno a ese tema.

Después de que mi madre desapareciera del departamento tardé un rato en reaccionar. Hermione se encontraba de pie junto a la puerta del salón observándome, el rubor en sus mejillas aun no se había disipado. "pobre…en menudo lio la he metido, todo por culpa de mi madre, ¿Qué se había creído?, ella no era nadie para dirigir la vida de los demás, estaba tan acostumbrada a hacer su santa voluntad" "Lo había estropeado todo" pensé.

No se me ocurrió otra cosa más que disculparme ante la castaña por las palabras de mi madre, evidentemente ella no estaba obligada a asistir a ninguna comida y así se lo hice saber – Chérie, Je suis desolé. No puedo creer que…bon, no tienes que ir a ninguna parte que no quieras, no te preocupes.-. Estaba bastante avergonzada apenas tenía palabras para explicar cómo me sentía, hablar con Hermione de por si me resultaba complicado ya que apenas habíamos comenzado a tener relación, y si encima le añadías tener que disculparte por el comportamiento extraño de mi madre, era el colmo.

Ella sorprendentemente se mostró bastante comprensiva- No, tranquila Fleur…quiero decir a sido todo un poco extraño, pero supongo que debe de ser extraño también para ella ir a casa de su hija y encontrarse a una desconocida en paños menores- Me mostró una tímida sonrisa tratando de restarle importancia al asunto aunque el rubor seguía presente en su rostro.

- Bon, en tu defensa tengo que decir que te ves preciosa tan solo llevando esa bata – comenté mientras me acercaba a ella y envolvía mis brazos alrededor de su cintura.

- Vaya, nos acaba de pillar tu madre, pero veo que tu estado de ánimo sigue siendo bastante bueno- acompañó su comentario con un carraspeo, aun se veía incómoda así que la dejé libre.

-Uhum… ya te he dicho que tú no tienes que preocuparte de eso. Ven vamos a desayuna- la tomé de la mano con cuidado y la llevé hasta la cocina donde preparamos el desayuno. Apenas teníamos algo más de una hora antes de ir al trabajo y ella aun tenía que aparecerse en su casa para prepararse. Intenté aprovechar hasta el último minuto de su compañía.

Cuando estuvo lista para irse me volví a disculpar por lo ocurrido, Hermione se vea mucho más relajada y tranquila e intentó restarle importancia al asunto. En seguida en mi mente comenzaron a formase dudas "¿Volveré a verla? ¿Cuándo? ¿Debería decirle algo o espero a que ella me llame?". No me atreví a decir nada puesto que no estaba preparada para recibir algún tipo de rechazo. Ella tampoco comentó nada, tan solo me dio un beso, un beso que me dejó con ganas de más y una estúpida sonrisa entre los labios antes de que se desapareciese.

Con la amargura de no saber cuándo nos volveríamos a ver me dispuse a prepararme para ir al trabajo…


POV HERMIONE

"¡Merlín! menos mal que he conseguido llegar a tiempo" pensé mientras caminaba por el Atrio del Ministerio de magia.

Me sentía completamente agotada puesto que apenas había descansado la noche anterior y estaba segura de que haber trasnochado me pasaría factura hoy. Y efectivamente así fue, entre el cansancio, la noche con Fleur y el despertar con su madre, me había mantenido distraída gran parte de la mañana, menos mal que contaba con John para mantenerme informada de todo lo que ocurría a mi alrededor, puesto que mi cabeza estaba en otra parte y no podía dejar de pensar en ello.

Tuve la imperiosa necesidad de hablar con alguien y contarle lo que me estaba pasando, quizás solo así podría concentrarme o despejar algunas de mis dudas. Y como si Merlín hubiese escuchado mis plegarias, recibí un mensaje de Ginny "Mi ángel ¿Salvador?" pensé.

Quedé con ella para la hora del almuerzo aprovechando que hoy tenía el día libre y yo necesitaba hablar con alguien lo antes posible.

Miré el reloj cuando recibí una respuesta afirmativa de su parte, tan solo quedaban un par de horas para el almuerzo. Sintiéndome un poco más tranquila conseguí concentrarme y emplear el tiempo de manera bastante productiva.

Dos reuniones más tarde y con la mitad del trabajo hecho. Salí del despacho para dirigirme a mi cita con Ginny.

Como de costumbre la pelirroja me estaba esperando allí, con la comida ya ordenada y una copa de "agua con misterio" en su mano.

- ¿Qué hay Herms?- me saludo con una amplia sonrisa en sus labios.

- Hola Ginny – Dije mientras tomaba asiento.

- Te ves cansada…- apuntó antes de continuar hablando – Bueno, cuéntame…-

No sabía muy bien por dónde empezar a pesar de tener bastante confianza con la joven Weasley ya que era mi mejor amiga, Hermione Granger no se caracteriza por ser muy elocuente en temas de faldas.

- Pues…veras…- "debería de haberle explicado por encima en el mensaje, de ese modo hubiese sido mucho más fácil"

- Se trata de Fleur ¿verdad?- interrumpió mis divagaciones "Merlín como adoro la facilidad que tiene para saber que me ocurre"- ¿Os habéis acostado?- Me puse colorada "vaya quizás me conoce demasiado".

- Sí, pero no se trata de eso…- En sus labios se dibujo una sonrisa maliciosa mientras daba un sorbo de su copa. Yo la imité tomando un largo trago de mi vaso de agua.

- Veras…ayer me quedé a dormir en casa de Fleur- Luché para intentar no sonrojarme ante mi revelación.

- ¿A dormir?- Dijo tratando de hacerse la graciosa. Yo obvie su pregunta. – Y esta mañana cuando me desperté, encontré a su madre allí-

- ¿Ya has conocido a tu suegra?, No sabía que ibais tan rápido…¿Esta comida es para entregarme la invitación de boda?- preguntó entre risas. Enseguida abandonó las bromas cuando vio la seriedad en mi rostro.

- Fleur estaba discutiendo con su madre cuando las sorprendí esta mañana y lo más sorprendente es que me ha invitado a comer este fin de semana, pero no creo que haya sido una invitación por cortesía…-

- ¿A qué te refieres?- preguntó.

- Esa mujer no me ha dado muy buena impresión, parecía querer fulminarme con la mirada, estaba claro que mi presencia no le agradaba.

- ¿Entonces? ¿Por qué te ha invitado?-

- No lo sé, pero no pienso ir-

- ¿Y Fleur? ¿Qué ha dicho?- preguntó con interés.

- Se sentía tan incómoda y sorprendida como yo, se ha disculpado varias veces, su madre no ha sido especialmente amable-

- No se amiga, igual deberías ir- las palabras de Ginny me dejaron anonadadas.

- ¿Estás loca? ¿Qué pinto yo allí?- Dije alzando la voz un poco.

- ¿A ti te gusta la rubia? ¿Quieres algo serio con ella?- Preguntó Ginevra aunque sonaba más a una afirmación.

Me perdí en mis pensamientos por un instante ya que no sabía exactamente que responder. Fleur me gustaba, pero no sabía si quería algo serio con ella o al menos tan serio como para conocer a su familia.

- Me gusta, pero…Ginny, conocer a su familia tan pronto…solo nos hemos acostado un par de veces, apenas nos conocemos bien- dije con sinceridad.

- Han sido tres veces. Y quizás deberías pensártelo un poco, ten en cuenta que si las cosas entre ustedes van bien, no querrás que su familia se lleve una mala impresión de tu parte por rehusar la invitación-

- ¿Llevas la cuenta?, además ya no creo que pueda causar una buena impresión…- dije más para mí misma que para la pelirroja quien me miraba de manera confusa

- ¿A qué te refieres?-

"Quizás debería de haberme quedado callada" pensé. – Pues…veras…la madre de Fleur…me vio prácticamente desnuda, bueno…llevaba una bata encima, pero no tapaba mucho la verdad…- Volví a sonrojarme al recordar lo ocurrido.

Ginny intentó mantenerse seria aunque seguramente se estaba imaginando la escena y eso se lo dificultaba- Pues con más motivos amiga, os ha pillado prácticamente con el carrito de los helados, ¿Qué clase de impresión quieres dar? Si no vas a comer a su casa se pensará que solo te la querías tirar y ya está- "quizás tiene razón" – Además pobre Fleur, va a tener que defenderse de todas las preguntas que le hagan ella sola-

Solté un largo suspiro, no quería que Fleur pensara que era una cobarde o que tan solo era un simple polvo pero conocer a su familia… eso era demasiado para mí.

- Bueno…déjame pensarlo…-

Ginevra y yo continuamos nuestro almuerzo, yo permanecí la mayor parte del tiempo callada respondiendo muy escuetamente a sus preguntas banales, mis pensamientos estaban debatidos entre sí ir o no ir a la comida con los padres de la Francesa.


En este capítulo quería retomar lo que ocurrió al final del anterior y dar unas pequeñas pinceladas sobre Fleur y la relación con su madre porque creo que es importante. Espero que os haya gustado, entretenido o divertido, bueno ya me lo dejaran saber en sus comentarios, les mando un saludo y nos leemos ¿Pronto? .

¡Cuídense y gracias!