Hello! Next chapter here. Contiene escenas para mayores de edad.

Flavia: jajajaja que graciosa, ¿sabes que sería mejor? Una Fleur de cada país xD. Y eso de que las argentinas las más sensuales y hermosas…yo desde aquí abro un debate y que cada uno opine lo que quiera xD. Un beso para ti y para todas las argentinas que yo soy muy fan de ellas.

Thestral212: Hey! Me ha alegrado un montón leer tu comentario y para nada te tienes que disculpar. Te agradezco tu valoración sobre la historia has hecho que me sonroje y todo. Ahora mismo estoy escribiendo otro Fleurmione ya he subido el primer capítulo por si le quieres echar un ojo. Con respecto a los comentarios…tienes razón, digamos que es como…el aire que aviva el fuego del escritor (que cursi me quedo eso) y a parte también es un referente para saber que estás haciendo bien o que no funciona mucho y que se puede mejorar. Para mí esto es un hobby y lo puedo hacer mejor o peor, pero bueno es algo que comparto con quienes quieran leerlo y si ellos quieren decirme algo…pues bien recibido es. De nuevo te agradezco el comentario y espero que te guste el capítulo. Un saludo.

Stef-Cullen: ¡Mon dieu! ¡Qué largo y cuanto me gusta! Jajajaj. Como diría Jack el destripador, vamos por partes. Primero te perdono por acertarlo todo. Segundo en este capítulo igual alguno/a empatiza con Apolline que por cierto no quiere que Alessia este con su hija solo quitarse de en medio a Hermione. Tercero lo que no tuviste en la anterior lo tendrás en esta (momento Hot), y cuarto y último si es diferente pero porque quería hacerlo así, aunque no sé si lo conseguiré….ya veremos…estoy muy liada con el rollo Veela lo quiero complicar y solo me estoy complicando a mi misma xD. En fin a comentario largo respuesta larga. Espero que te guste. Otro abrazote.

Disclaimer: Harry Potter y sus personajes pertenecen a J.K. Rowling ¿A que no se los he dicho nunca?


Capítulo 13 parte III

POV HERMIONE

Abrí los ojos… "¿Qué ha pasado?"

Estaba completamente exhausta y sin apenas fuerzas para moverme. Podía sentir como las sabanas de seda se pegaban a mi cuerpo desnudo a causa del sudor, mi respiración era errática y hacia que el aire entrase violentamente en mis pulmones. Aun así sonreía plácidamente.

A mi lado se encontraba la causante de mi estado de cansancio, tenía el pelo completamente alborotado y una sonrisa de satisfacción de oreja a oreja, sus mejillas y pecho estaban coloreados de un tono rojizo y subía y bajaba tratando de estabilizar su respiración a causa del esfuerzo. Apoyó parte de su cuerpo en un codo para observarme.

- ¿Qué ha sido eso?- le pregunté tratando de comprender lo que había pasado en los últimos 50 segundos.

- Eso…chèri…es lo que los franceses denominamos la Petit Mort- Dijo mientras se acercaba para plantar un tierno beso en mi sien, pude percibir como el calor irradiaba de su cuerpo que también sudaba, desde mi posición veía como algunas gotas de sudor rodaban por su cuello hasta perderse en su escote.

- ¿La petit mort?- Traté de enfocarme en nuestra conversación.

- Oui, así se denomina al periodo refractario que ocurre después delorgasmo sexual. Este término se usa generalmente para describir la pérdida de conciencia o desvanecimiento post-orgásmico que sufren las personas en algunas experiencias sexuales- contestó muy profesional.

- ¿Quieres decir que me has dejado en coma durante unos segundos?- Pregunté mientras arqueaba una ceja.

Fleur parecía divertirse con mis preguntas. - No exactamente… digamos que tu cerebro se ha desconectado por unos segundos…-

- Mi cerebro nunca se desconecta, en todo caso habrá entrado en modo piloto automático…- Añadí en tono de humor.

La risa de la rubia sonó estridente – Si puede ser…-

Solté un largo suspiro mientras me estiraba en la cama.

- ¿Porque no duermes un poco? Es tarde y quedan pocas horas para el amanecer…- Me dijo mientras dibujaba corazones invisibles en mí ante-abrazo, no pude evitar reírme por las cosquillas que me provocó.

Me acerqué a ella y le di un profundo y cálido beso. – Estoy bien…lo que necesito ahora es darme una buena ducha- Me incorporé quedando sentada en uno de los laterales de la cama con Fleur a mi espalda- ¿Te importa si uso tu baño?- Miré por encima del hombro esperando su respuesta.

- No, todo tuyo- Dijo mientras se revolvía entre las sabanas.

Me puse de pie y caminé rumbo al baño de Fleur que era prácticamente del mismo tamaño que mi apartamento.

Cerré la puerta con un ligero click antes de meterme en su ducha.

"5, 4, 3, 2…"

La puerta del baño se abrió y una sonrisa se dibujó en mis labios. Abrí el grifo permitiendo que el agua caliente cayera sobre mí. Segundos después sus brazos me rodearon por la cintura y me pegaron a su cuerpo denudo.

- Creo que a mí también me vendría bien una ducha…- susurró muy cerca de mi oído.

Me di la vuelta para quedar frente a ella - ¿Y no puedes esperar a que termine?- dije fingiendo estar molesta.

- Mademoiselle Granger, el agua es un bien escaso y no hay que malgastarlo-

- Vaya, que mujer tan comprometida con el planeta y yo que pensaba que solo querías verme desnuda en la ducha…- Ahora era yo quien la sujetaba por la cintura y la acercaba a mí para plantar besos en la base de su cuello.

- Mmm…no…solo verte, no…-Dijo soltando un suspiros.

Mis manos comenzaron a vagar por su espalda desnuda, acariciando suavemente cada centímetro que encontraban a su paso, sintiendo como su piel se ponía en guardia con cada caricia.

Mordí su hombro…su cuello…su oreja…dejando marcas rojizas sobre su blanca piel, para posteriormente calmarlas con mi lengua.

La rubia parecía disfrutar de mis atenciones, pues aunque permanecía en silencio la mayor parte del tiempo, la forma en que me pegaba a su cuerpo y arañaba mi espalda me hacía saber que quería que continuase.

Y así lo hice, mis manos continuaron deslizándose por la curva de su espalda hasta llegar a la redondez de sus nalgas. La perfección del culo de Fleur era algo digno de ver.

- Cielo date la vuelta- traté de que sonara como una petición amable.

Apoyé sus manos contra la pared de pequeñas baldosas grises. Acaricié sus brazos, sus hombros y bajé lentamente por los costados arrastrando las uñas suavemente hasta descansar las manos sobre sus caderas.

Por instinto, la rubia echó la cabeza hacia atrás apoyándola en mi hombro. La idea de tenerla a mi merced sin resistencia hacia que mi piel se erizase.

El agua caliente seguía cayendo sobre nuestros cuerpos, más por el mío que por el suyo. Atrapé con la lengua algunas gotas rebeldes que resbalaban por su espalda.

Una de mis manos se posicionó sobre su suave monte de Venus para acariciarlo. La pegué más a mí mientras que la otra ascendía por el valle de sus pechos.

- Hermione…- Susurró. Su cuerpo se tensaba por la necesidad de un contacto más explícito.

La besé por el cuello tal y como a ella le gustaba, justo en la zona de pulso donde su sangre corría eufóricamente, mientras una de mis manos jugaba con sus pechos alternando las caricias entre uno y otro, la otra bajaba hasta adentrarse en la zona sur de cuerpo. El calor y la humedad que encontré allí hicieron que mi respiración quedase enganchada en su nuca.

"Esta mas que lista" pensé.

Los dedos de una mano atraparon uno de sus pezones para juguetear con él, los dedos de la otra empezaron a masajear su clítoris en delicados círculos.

Profundos suspiros brotaron de sus labios. Una de sus manos abandonó su posición en la pared para colocarse en la parte exterior de mi muslo y acariciarlo con suavidad.

Comencé a pellizcar uno de sus pezones mientras mi otra mano mantenía la atención en su clítoris sin ser demasiado persistente. Su respiración comenzó a agitarse y hacerse más pesada igual que la mía. La mano que acariciaba mi mulso, ascendió hasta llegar a mi trasero y lo apretó clavando las uñas en él, haciéndome dar un pequeño brinco.

Pude oír como algo parecido a una risita salió de sus labios.

Le di la vuelta de manera brusca para quedar frente a ella. Sus ojos azules brillaron con intensidad y su sonrisa socarrona me mostró que no se dejaba intimidar. Agarré uno de sus muslos y lo levanté para que descansara sobre mi cadera dándome un mejor acceso. Me pegué a su cuerpo tanto como pude dejando solo el espacio necesario para colocar mi mano entre sus piernas y volver a trabajar sobre su clítoris esta vez generando una mayor fricción.

- Hermione…- Volvió a susurrar mi nombre contra mi oído mientras me pegaba más y más a su cuerpo.

Dejé que mi dedo corazón resbalara por su suave piel hasta adentrarse en ella, y con el pulgar seguía estimulando su clítoris cada vez más rápido.

De sus labios comenzaron a brotar los sonidos más hermosos que había oído en mi vida.

Sus caderas se mecían a un ritmo rápido. Mi corazón latía cada vez más fuerte a medida que la rubia se estremecía y se convulsionaba, sus uñas se clavaron en mi espalda y de su garganta brotó un estrangulado gemido.

"Ya está…"

Su cuerpo comenzó a relajarse entre mis brazos mientras el agua seguía cayendo, y la besé sintiéndome la mujer más feliz de la tierra…


POV FLEUR

Estiré los brazos mientras daba un largo bostezo, eran algo más de las 9 y media de la mañana y mi familia seguramente estaría en el comedor esperándonos para desayunar.

Le di un tierno beso en la nariz a Hermione mientras la levantaba antes abandonar la habitación para que se preparase tranquilamente, probablemente si me quedaba con ella más tiempo no terminaría nunca…

Cuando salí por la puerta me encontré con Gabrielle que también se dirigía al comedor.

- Bonjour mon petit soeur (Buenos días hermanita)- Le dije con una amplia sonrisa.

- Serán para ti- Contestó ella sin mucho ánimo.

Arqueé una ceja ante su respuesta- ¿Qué pasa que no has descansado bien esta noche?- Gabrielle siempre se levantaba con un humor de perros cuando tenía pesadillas o en su defecto, no dormía correctamente.

- Pues ahora que lo dices sí, tú y "tu amiga" no me habéis dejado dormir en toda la noche- Dijo mi hermana con una mueca de fastidio en la cara.

"¡Merde! ¿Cómo nos ha escuchado si apenas hemos hecho ningún ruido?" Un rubor apareció en mi rostro.

- No nos culpes de tu insomnio, Hermione y yo no hemos hecho nada- Mentí como una bellaca, pero estaba segura de que Gabrielle no nos había podido escuchar, y solo intentaba sacarme de quicio.

Mi hermana cruzó los brazos mientras me miraba a los ojos acusatoriamente- Oh, vamos Fleur, tu habitación está pegada a la mía y me he pasado toda la noche oyendo el retumbar del cabecero de tu cama ¿Vas a decirme que te has pasado toda la noche teniendo pesadillas?-

Traté de mantener mi rubor a raya y sonar lo más seria y segura posible- Oui, así es, anoche tuve una horrible pesadilla-

- Fleur Isabelle Delacour eres una mentirosa pésima, da gracias de que ma mère no se ha enterado. No puedo creer la suerte que tienes- Dijo mientras rodaba los ojos.

- Bon…suerte de tener una hermana tan considera que sabe guardar un pequeño secreto- Le dije mientras le guiñaba un ojo.

Ella se echo a reír mientras bajábamos las escaleras- Oui, pero me debes una…-

"Oh mon dieu ¿Por qué los Delacour nunca hacen nada gratis? Me dije a mi misma.

Cuando llegamos al comedor ma grand-mère y mon père estaban allí desayunando.

- Bonjous mademoiselles- Dijo mi padre – Bonjour- Contestamos mi hermana y yo al unisonó.

- ¿Trésor dónde está Hermione?- me preguntó mi abuela.

- Está terminando de arreglarse abuela, ahora bajará- Contesté

- Bueno señoritas, las tengo que dejar, otros asuntos requieren de mi presencia- Dijo mi padre antes de abandonar la habitación.

No pude evitar emitir un bostezo mientras me serbia un poco de café. Mi abuela levantó la vista del periódico para observarme.

- Pardon- dije colocando una mano cuidadosamente en mi boca.

- ¿No has descansado bien chèri?- mi abuela arqueó una ceja mientras me preguntaba. "Mi queridísima" hermana dejó escapar una risita traviesa y yo la miré inquisitivamente antes de contestar – Em...no…nightmares (pesadillas)- contesté como buenamente pude.

Mi abuela volvió a su periódico mientras negaba con la cabeza y murmuraba –Filles…-

Gabrielle volvió a reir mientras cogía un pequeño croissant. En esos momentos Hermione hizo su entrada en el comedor. Llevaba un vestido alegre acompañado de una amplia sonrisa "Merlín, esta preciosa…" pensé.

- Mon dieu!…- murmuré.

A causa de mi distracción unas gotas de café cayeran sobre la mesa- Quelle malchance!… (Que mala suerte)- todos dejaron de mirarla para centrar su atención en mí, incluida la propia Hermione.

Mi abuela arrugó la frente mientras me decía- Fleur chèri, deberías tener más cuidado. La falta de sueño te tiene bastante torpe- Mi abuela se puso de pie – Toma asiento Hermione y disfruta del desayuno, yo tengo que salir a resolver unos asuntos. Nos vemos más tarde Mademoiselles-

La castaña se sentó a mi lado clavando sus ojos color chocolate en mí.

"Ciel!…Comment est-il possible? (¡Cielos!¿ Cómo es posible? Solo hace 20 minutos que no la veo y…se ve… radiante".

Apenas podía apartar los ojos de ella, se veía tan…tan...Hermosa, preciosa, esplendida. Por más que trataba de buscar algo distinto en su aspecto no lo encontraba, pero algo en mi forma de verla había cambiado "Qué extraño…".

- ¿Te encuentras bien Fleur?-Me preguntó la castaña mientras fruncía el ceño.

- Oui…oui…- contesté a la vez que negaba con la cabeza tratando de desvanecer mi leve aturdimiento.

Ella frotó mi brazo amablemente buscando hacerme sentir mejor. Sentí mi piel hormiguear justo donde sus dedos me habían rozado. Cuando quitó la mano, un frio y una amarga sensación me invadió, quería seguir manteniendo el contacto con su piel.

- ¿Prefieres té o café?- Le preguntó Gabrielle.

- Té por favor- Contestó ella.

Su suave voz retumbó en mis oídos. Una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo y mi corazón se aceleró. "Oh merde… ¿A caso estoy enfermando?"

- Fleur,Êtes-vous bien? (¿estás bien?)- Me preguntó Gabrielle preocupada.- Oui- fingí una sonrisa serena ya que la castaña nos estaba mirando sin entender nada y no quería preocuparla.

En ese momento mi madre y Alessia entraron sonriendo. Mi madre se sentó en el lugar en el que había estado sentada mi abuela, y mi prima tomó asiento junto a Hermione sin quitarle el ojo de encima - Buongiorno incantevoli (Buenos días preciosa)- Le susurró más cerca de lo necesario empleando un tono de voz seductor.

Algo parecido a un gruñido escapó de mis labios ganándome varias miradas curiosas. Alessia me miró desafiante. Estuve a punto de lanzarle una maldición imperdonable con la intención de alejarla lo máximo posible de la castaña, pero la voz de mi madre consiguió distraerme.

- Bon mademoiselles, tengo una agradable noticia para ustedes- Consiguió captar toda mi atención.

- Quería disculparme con la señorita Granger por la poca amabilidad que le mostrado. Ella nos va a honrar con su visita durante estos días y ¿Qué clase de anfitriona seria yo si no le diera el recibimiento que se merece? – Mi madre hizo una pausa y la castaña tomó la palabras- No se preocupe madame Delacour, me siento muy bien recibida en su hogar…- su voz sonaba tímida.

- Oh, es muy gentil por tu parte Hermione, pero insisto, no he sido muy cortés contigo y me gustaría remediarlo, para ello hemos decido hacer una fiesta esta noche en tu honor-

- ¿Una fiesta?- la interrumpí.

- Oui chèri, una fiesta, se que te encantan las fiestas Fleur y esta será de tu agrado en particular…ya que es en honor a tu invitada- Los ojos de mi madre tenían un extraño brillo.

- ¿Ma grand-mère sabe algo de esto?- pregunte.

- No ma petit, ha sido algo que ha surgido un poco de improviso, pero no te preocupes Alessia y yo nos encargaremos de todo, aunque nos vendría bien un poco de tu ayuda-

"¿Qué estará tramando…?" tratándose de mi madre no podía ser nada bueno y si Alessia estaba de por medio mucho menos. Miré a Hermione quien estaba más tensa que de costumbre, probablemente estaría deseando negarse a que esa fiesta se celebrase pero era demasiado educada como para decirlo.

- No creo que sea adecuado celebrar una fiesta, Hermione solo está de visita y no quiero que se sienta incómoda rodeada de gente que no conoce-

- Sacrilège Fleur… ¿incómoda? Debería sentirse honrada, ella es nuestra invitada y se merece todas las atenciones posibles. Además la muchacha tiene boca y estoy segura de que sabe usarla- todos centraron su atención en la castaña quien tenía las mejillas especialmente coloradas- Hermione, ¿Verdad que te sientes especialmente honrada de la fiesta que Alessia y yo estamos preparado para ti?- Mi madre estaba jugando sucio tratando de coaccionarla.

- Yo…vera…ehh…Señora Delacour…no quisiera causarle ningún tipo de molestias, me siento más que honrada…y es u-un hermoso detalle de su parte…pero…no es necesario…- Cada vez se estaba poniendo más colorada.

- Tonterías belle, no es ninguna molestia es un placer para mí, me haría realmente feliz…-

La cara de Hermione era un poema y yo me sentía impotente, estuve a punto de dar un golpe en la mesa y exigirle que dejase de manipularla de aquella manera.

- E-está bien…se-sería un honor. Solo que no se moleste mucho, algo íntimo estaría bien- Dijo la castaña.

Mi madre esbozó una amplia sonrisa mostrando sus blanquecinos dientes – ¡Magnifique! ¡Magnifique! No sabes lo feliz que me haces jovencita y no te preocupes será algo muy pero que muy intimo- Continuó hablando - Gabrielle te prestará uno de sus vestidos, ya que veo que más o menos tenéis la misma talla y tu Fleur acompáñame quiero que me ayudes con el catering- Dijo mientras se ponía de pie animándonos al resto a hacer lo mismo…


POV HERMIONE

Varias horas habían pasado desde el desayuno. "Merlín, ¡esto es una tortura! ¡Esta debe ser la venganza de Apolline!". Llevaba algo más de 3 horas con Gabrielle eligiendo vestido, su armario debía estar conjurado con el hechizo de expansión más potente de todo el mundo mágico, y por si fuera poco la joven Veela tenía un especial gusto por hablar. Era como un papagayo.

Me resultaba una muchacha tierna y encantadora, pero si no se callaba ya, juro por todos los duendes mágicos que mi cabeza va a explotar.

- Gabrielle…-

- Oh la la, este es precioso…-

- Gabrielle…-

- Oh mon dieu, mira éste, éste te quedaría estupendo…-

- Sí...pero Gabrielle-

- ¿y éste? No, éste no, Fleur lo odia…-

"¿Fleur donde estas? ¡Sácame de aquí!" imploré al cielo.

- Éste no me convence mucho…-

- ¡GABRIELLE!- Mi voz sonó atronadora y aquella muchacha se sobresaltó, mirandome con una cara de autentico pavor. Mis mejillas se encendieron como ya era costumbre en mi y mientras intentaba aclarar mi garganta buscando un tono amable le dije- Gabrielle, preciosa, tienes…muchos…MUCHOS…vestidos, y son todos muy bonitos los más bonitos que he visto nunca y creo, humildemente que con esos 7 tengo suficiente, teniendo en cuenta que solo voy a ponerme uno...- Reíirónicamente.

Ella me dedicó una cariñosa mirada mientras me sujetaba por las muñecas- Oh Hermione…eres tan amable, pero no te preocupes estamos haciendo una primera selección, después de entre los 14 que elijamos seleccionaremos 7, después 4 y así hasta encontrar el indicado- Dijo sonriente.

Mi cara palideció- Vaya…eso es fantástico…- Aquella muchacha no paraba de sonreír y volvió a su labor de elegir vestidos.

-Gabrielle, tengo que ir un momento al baño- Dije buscando escabullirme.

- Oh…bueno…te espero…-

- Si, pero continua eligiendo, no te pares, está claro que tienes un gusto muy parecido al mío- Ella asintió mientras continuaba con su labor.

Nada más cerrar la puerta dejé escapar un largo suspiro "Si tengo que ver otro vestido más, juro por Merlín que conjuro un "incendio" y les prendo fuego a todos…". Miré a mí alrededor y no vi a nadie.

- ¿Dónde estará Fleur…?- Caminé por el pasilla hacia las escaleras más cercanas. Bajé por ellas hasta llegar a otro pasillo. Miré en varias habitaciones hasta que me di cuenta de que me había perdido.

- ¿Puedo ayudarte en algo?- Apolline apareció de repente por uno de los pasillos.

- Em…si…estaba buscando a Fleur…-

- ¿Has elegido ya vestido?- Me preguntó aquella mujer.

- Sí...técnicamente…- Sonreí como buenamente pude- ¿y Fleur?- volví a preguntar.

- Esta ocupada- contestó secamente.

- Bien…entonces creo que debería volver con Gabrielle- Intenté dar media vuelta para volver por donde había venido, pero ella no me lo permitió.

- Espera, acompáñame, quiero mostrarte algo- Caminó unos pasos delante de mi hasta quedar frente a una puerta de roble oscuro. La abrió invitándome a entrar y así lo hice, era una de las bibliotecas privadas de los Delacour.

Cerró la puerta con un click y comenzó a caminar a mí alrededor. - Mi hija me ha comentado que tienes un especial gusto por los libros- me limité a asentir.

- Supongo que no abras visto muchos como estos…- Negué incapaz de encontrar el tono adecuado para esta conversación.

- Entonces…también debo suponer que serás consciente de su valor - Me extendió un libro marrón de tapa gruesa con palabras doradas.

- Creía que solo las Veelas podían tener acceso a este tipo de libros- Esbozó una media sonrisa- Así es, pero en éste no pone nada comprometedor- lo tomé entre mis manos sintiendo una gran tentación y curiosidad.

Ábrelo- lo hice- página 437- busqué la página"¿Qué pretende?".

{Toda Veela está destinada a encontrar a su pareja con quien completaran la esencia de su alma. Su felicidad y supervivencia depende de ello. Si una Veela intenta tomar a una persona que no está destinada para ella, las consecuencias que podría acarrear serian catastróficas, su salud y su bienestar físico se debilitarían, llegando hasta el punto de causarle la muerte…}

No quise seguir leyendo pues había entendido lo que aquella mujer trataba de decirme.

- Señorita Granger ha llegado hasta mis oídos que usted es considerada una de las brujas más inteligente de todo Londres…- Quise evitar el contacto con sus ojos.

- Supongo que eres consciente de lo importante que es esto…- se acercó a mí y puso su mano en mi barbilla para buscar el contacto ocular- ¿De verdad quieres a Fleur?- su voz sonaba desesperada pero sin perder la autoridad.

Asentí incapaz de decir nada. Retiró la mano bruscamente y soltó un suspiro- Si de verdad la quieres…aléjate de ella-

- Pe-pero…- "Esta mujer trata de engañarme, seguro…"

- Por favor…Hermione…es mi hija…- Sus ojos trasmitían tristeza y preocupación me di cuenta de cómo las lagrimas comenzaron a formarse tanto en sus ojos como en los míos. "No puede estar mintiéndome, por lo menos no ahora.."

Me di la vuelta incapaz de seguir vislumbrando el dolor que trasmitían sus ojos.

- ¿Cómo…? Ella nunca me ha dicho…- Fue lo único que alcance a decir.

- Mi hija es terca y cree que puede luchar contra su propia naturaleza…-

- ¿Hasta el punto de jugar así con su propia vida?- trataba de pensar con claridad pero me resultaba imposible, tenía un remolino de sentimientos y de pensamientos que me lo impedían.

- Hermione, mi hija te buscará porque su orgullo no le deja ver más allá de su propio bienestar, pero no debes dejar que te convenza, no debes sucumbir a sus encantos, solo así se acabará olvidando…Para sobrevivir tiene que encontrar a su pareja…-

Las palabras de Apolline se clavaron en mi pecho como dagas ardientes, no era capaz de soporta ni una palabra más. Arrojé aquel libro al suelo y salí de aquella habitación, ya había tenido suficiente, nunca debería haber pisado esta casa, nunca debería haberme acercado ella…


¡OMG puro drama! A mí el capítulo me gusta (que humilde yo) y lo veo interesante (venga dítelo tú todo, total...), peeero la verdad es que sobre la historia ahora mismo se tanto como ustedes. ¿Que ocurrirá en próximo? Ni idea… si quieren saberlo tendrán que esperar. Les mando un saludo y espero que les haya gustado.