Hola mis corazoncitos,
¿Se sorprenden de que haya actualizado esta historia?, sé que últimamente me he volcado más con la nueva (Filtro de amor), pero es que no puedo evitarlo cuando se me ocurre algo nuevo…tengo que ir a por ello, pero bueno iba siendo hora de actualizar ésta puesto que no me he olvidado de ella. Se me han estado ocurriendo muchas cosas para ¿Qué pasó anoche? Pero no tengo muy claro que voy a hacer porque quizás algunas de esas ideas darían para escribir otra nueva historia, de momento les informo que como pueden ir viendo Apolline y Alessia van a tomar más fuerza e importancia como personajes afectando a nuestros principales…pero bueno no quiero adelantar mucho tampoco, eso sí, me he dado cuenta de que a medida que he ido escribiendo la historia la trama ha ido cambiando y dando pasó a otras sub-tramas (por decirlo de algún modo), pero bueno…creo que no queda tan mal o descabellado y le da un poco más de intriga a la historia, es lo que tiene escribir por instinto y no tener todo debidamente pensado y organizado.
Pero bueno vamos a lo que os interesa (tras los agradecimientos pertinentes).
AlexandraArcher: Cuando digo light me refiero a que no ha sido muy larga, ni ha habido muchos cambios en la historia, si estoy de acuerdo en que se plasma un contenido "importante" y se han revelado cosas nuevas, cosas que a veces yo doy por hecho que se saben o se intuyen y no debería ser así, porque como escritora de la historia las conozco pero vosotros/as si no las escribo no, y eso es algo que tengo que arreglar xD. Me alegra que te esté gustando cómo se desarrolla todo, es muy gratificante, gracias por continuar leyéndome, te mando un saludo muy grande y espero que siga así, cuídate ;).
Rokujou Aracely: Mmm…bueno…si se te hizo corto eso significa que te gustó (o que tienes razón y era corto xD) Alessia iba a ser un personaje malo malísimo, pero… me cuesta un poco porque soy de las que piensan que nadie es 100% malo ni 100% bueno, así que entre Alessia y Fleur hay una rivalidad por algo que más o menos he explicado, pero siguen siendo familia (y veelas), por lo que quiero que en la historia quede reflejado que a pesar de las cosas que puedan ocurrir y de lo mal que todo pueda ir la familia es importante y todo se puede solucionar (ya veremos qué pasa porque eso es lo que pienso ahora y si me da un "flus" soy capaz de cambiarlo todo, no os fiéis mucho de mi xD). Merci beaocupe por el comentario, cuídate y nos leemos pronto!.
Jessi-04: Como te aprovechas de que soy un ser sensible y muy sentimental ¬¬' xD, me alegra que te haya gustado, te mando un abrazo ^^.
Triblyn: Gracias a ti por pasarte por aquí y tomarte la molestia de dejar tu opinión, para mi es importante saber qué es lo que pensáis porque eso me ayuda a seguir en la misma línea o saber si quizás es necesario hacer algún cambio o mejora algo. De nuevo gracias y espero leernos prontro ;).
Lore: Wouu, eso digo yo ¿En menos de un día? eso sí que es un alago :$. Si…en realidad no puedo evitar plasmar como veo yo a los personajes, supongo que a pesar de que Rowling nos muestra unos personajes con unos caracteres bastante definidos, después cada uno los puede percibir de una manera u otra, hay cosas que me gustan de Fleur y Hermione que las he tomado y otras…pues las he puesto como yo las veo o como me gustaría que fueran xD. A ver cómo lo soluciona Fleur, Apolline es una mujer recta y tradicional en todo lo referido a las Veelas y así se lo ha querido transmitir a sus hijas, por su parte Fleur rompió con eso como consecuencia de la presión sufrida por su madre cuando era más joven y ya no quiere tener nada que ver con ello….pero bueno veremos qué pasa. Gracias por leerme, un abrazo.
Yukie5: te animo a que las leas todas si tienes tiempo xD. Gracias por el fav ^^ me dio alegría y todo xD. Espero volver a leernos pronto, un abrazo.
Muchas gracias por todos los comentarios, favoritos, etc. Sois unos cracks un beso y espero que os guste.
POV HERMIONE
Me froté los ojos sintiéndolos pesados y muy cansados, decidí dejar de adelantar trabajo por hoy y me puse de pie estirando la espalda, provocando que ésta crujiera ante la nueva postura. Llevaba varias horas sentadas en esa incómoda silla, silla que al llegar a mi edad adulta ya se me había quedado claramente pequeña y que con el paso de los días iba provocando que mi espalda se fuera resintiendo.
Me rasqué la nuca mientras observaba a mí alrededor con una mueca de disgusto, desde que había salido del trabajo había permanecido encerrada en "mi habitación", esa se había convertido en mi rutina la última semana y comenzaba a pasarme factura. Todos se percataron de mi estado de ánimo apático y poco sociable (más de lo habitual), tan solo me había dignado a salir de casa un par de veces para comer y cenar con mis padres, solo por darles el gusto. Ambos progenitores me preguntaron por mi escasa vida social y me excusé en el trabajo y el cansancio que éste me generaba, pero no terminaron de creerse aquello por muy convincente que hubiese tratado de sonar, incluso dejaron caer la posibilidad de invitar a cenar a mis amigos esta semana con el fin de que me relacionara un poco más.
El maullido de Crookshanks me sacó de mis pensamientos, mi fiel amigo felino se encontraba en mi cama estirando sus patas y arqueando su espalda para desperezarse. Él era el único que estaba contento de volver a casa de mi padres puesto mi madre lo alimentaba y lo mimaba con bastante asiduidad, de echo juraría que ya había cogido un par de kilos y se le comenzaba a notar. Crookshanks bajó de la cama con dificultad y se lamió los bigotes antes de bostezar.
- Te pasas el día vagueando, si sigues comiendo y durmiendo así pronto serás incapaz de subirte a la cama- comenté con sorna.
Él se dedicó a ignorar mi comentario y me dio la espalda caminando en dirección a la puerta.
- Sí, si…ignórame pero sabes que el cierto. Pienso ponerte a dieta cuando volvamos a casa-. Un maullido de desacuerdo fue lo último que escuche antes de verlo desaparecer de camino a las escaleras.
Solté un suspiro y me coloqué frente al espejo que había en la puerta del armario, mi madre tenía la insana manía de sobrealimentar a quien quiera que cruzara el la puerta de casa y aquello me preocupara bastante, si seguía más tiempo allí mi gato no sería el único en tener problemas para subir y bajar de la cama.
Volví a mirar a mi alrededor y observé mi reloj, eran algo más de las diez de la noche, no estaba cansada como para irme a dormir tan solo me sentía agobiada en esta caja de zapatos y necesitaba salir a tomar un poco el aire. Medité durante un instante la posibilidad de llamar a Ginny y a Harry para salir a tomar algo por ahí, pero seguramente se pasarían la noche haciéndome la misma pregunta, ¿cómo te sientes?, estaba cansada de hablar de mis sentimientos, era evidente que no me encontraba bien y hablar de ello no me hacía sentir mejor puesto que tan solo me recordaba una y otra vez lo mal que estaba y eso me hacía sentir peor aún. Decidí finalmente vestirme y salir a tomar algo sola así podría evadirme de todo y de todos.
Para cuando acabé de arreglarme ya era bastante más tarde y mis padres estaban durmiendo, por un instante me sentí en la obligación moral de avisarles de que iba a salir, pero por otro lado era una mujer adulta e independiente (en estos momentos no tanto) y no tenía por qué dar explicaciones de todo lo que hacía, además despertarlos para decirles que iba a salir sería preocuparlos innecesariamente.
Mientras trataba de salir de casa a hurtadillas, me sentí como una adolescente de quince años que se escapaba para asistir a una fiesta sin permiso de sus padres, la idea me resultó simplemente patética y pensé "Para lo que has quedado, Granger". Al llegar al umbral de la puerta encontré a Crookshanks sentado justo en frente cortándome el paso.
- ¿Tú no deberías estar durmiendo?- le pregunté entre susurros con los brazos cruzados adoptando una pose de autoridad.
El felino pareció no inmutarse ante mis palabras, simplemente me miró con sus enormes ojos dorados y maulló como preguntando "¿a dónde vas?".
- Necesito que te quites de allí para poder salir- le susurré, pero solo obtuve como respuesta un maullido un poco más fuerte que el anterior.
- Shh…¡vas a despertar a todo el mundo!, sabes que mamá tiene un sueño muy ligero-
El gato volvió a maullar un poco más fuerte, agitando la cola con nerviosismo, pero sin moverse del sitio.
- ¡Serás traidor!…- lo miré acusatoriamente. Crookshanks siempre trataba de ganarse el favor de mi madres. - ¡Eres capaz de vender a tu verdadera dueña por comida!- lo reprendí señalándole con el dedo para dejarle saber lo enojada que estaba. Aparté a mí querida bola de pelo de la puerta mientras maullaba sin parar y lo deposité a un lado.
- Ya hablaremos de esto cuando regrese- dije amenazadoramente antes de salir por la puerta. Una vez fuera de casa, el aire fresco me golpeó en la cara. Suspiré aliviada al darme cuenta de que el gato había dejado de maullar. Con tan solo cruzar la puerta de casa me sentí un poco mejor…
POV ALESSIA
Llevaba un par de días en casa de Fleur y ya me estaba volviendo loca, era la primera vez que viaja a Londres y no podía decir que estaba resultado una experiencia muy agradable, mi prima se había convertido en una persona mandona y quisquillosa, el poco tiempo que pasábamos juntas se mostraba irritada o apática, todo lo que hacía o decía parecía molestarla. Además, sus sentimientos me estaban volviendo loca, eran desbordantes hasta para mí, necesitaba salir y despejarme o acabaría suicidándome con mi propia varita, pero la pregunta era ¿A dónde podía ir?, apenas conocía esta ciudad y muchos menos a nadie que viviera aquí.
Esa noche esperé pacientemente a que saliera del hospital (tarde como de costumbre). Cuando cruzó el umbral de la puerta, su cara de pocos amigos me recibió, era como decir ¿todavía estas aquí?, algo nada amable por su parte, pero se lo perdoné por la situación que estaba pasando.
Por mi parte me encontraba sentada sobre su sillón con una sonrisa de par en par y bastante arreglada como de costumbre. La vi quitarse la chaqueta con cansancio y depositarla sobre el perchero, tenía que decir que su forma de vestir estos días dejaba mucho que desear, era evidente que Londres no era París y muchos menos Italia, su clima hacía necesario llevar mucha más ropa y dejar menos al descubierto, pero más no debía ser sinónimo de peor, su vestimenta era un claro reflejo de su estado de ánimo, simplemente desastroso.
Viendo que no tenía intención de decirme nada, ni siquiera de saludarme, decidí ser yo quien rompiera el hielo.
- Buona notte Fleur, ¿Tienes hambre?- le pregunté.
- No- fue la respuesta seca que recibí mientras avanzaba por el pasillo y yo la seguía.
- Ma tendremos que cenar ¿non?-
- En la cocina tienes de todo- Contestó entrando en su habitación.
- Fleur, io no se cocinar- comenté entrando detrás de ella.
Fleur me miró enojada al ver que la había seguido hasta su habitación y me dijo – Pide una pizza, hay dinero muggle en el cajón del salón y el número de teléfono esta sobre la mesa-
Su actitud me estaba empezando a molestar bastante, era demasiado hermética.
- Perché no andiamo a cenar fuori? Llevo due días aquí encerrada y me estoy volviendo loca – comenté abruptamente.
Fleur estaba claramente disgustada.- Nadie te pidió que vinieras- me respondió.
Su comentario me ofendió- Eso es perche sei demasiado orgullosa como para pedir aiuto cuando la necesitas- contesté cruzando los brazos de manera defensiva.
- Eso es porque todo esto es culpa tuya y de ma mere- Replicó imitando mi gesto.
Sus palabras me hicieron sentir incómoda y ella se dio cuenta, pero aun así no me di por vencida.- Dai, salgamos a cenar, per favore- le supliqué amablemente.
- Estoy cansada…- Su actitud se relajó un poco pero seguía sin dar su brazo a torcer.
- ¿Y qué? Sempre estas cansada y aun así apenas duermes- intenté que mis palabras no sonaran acusadoras.
Ella suspiró dándose cuenta de que no iba a darme por vencida.
- Fleur, te sentará bene despejarte un piccolo…no tienes nada que perder…-
Rodó los ojos y levantó las manos dándose por vencida- bien…-
Di palmaditas y sonreí ampliamente- Meraviglioso, prepárate y ponte qualcosa bello, ni se te ocurra ir así- Dije mientras salía rápidamente de su habitación, su rostro se arrugó puesto que ese comentario no le había hecho ninguna gracia.
Veinte minutos más tarde ya estaba arreglada y lista para salir. No llevaba nada deslumbrante pero estaba mucho mejor que cuando entró por la puerta.
- ¿A dónde me vas a llevar?- pregunté emocionada.
- Es una sorpresa…- Me dijo emulando una sonrisa y yo me sentí más emocionada aun.
Caminamos por varios minutos puesto que según ella estaba demasiado cerca como para necesitar otro tipo de transporte que no fueran las piernas, además de que así tendría la oportunidad de ver algo de la ciudad, quizás estaba cerca para ella, pero para mí llevando unos tacones de semejantes dimensiones se me estaba haciendo lejísimos, "Más le vale que sea el mejor ristorante de Londres perche si no me va a oír…".
Un par de minutos más tarde lo oí decir- Et voilà-
Miré a mi alrededor y no vi nada parecido a un restaurante de lujo, es más allí no había ningún restaurante solo casas y un pequeño puesto de comida rápida.
Ella sonreía ampliamente mientras se acercaba al puesto. - ¿Vamos a cenar allí?- Le pregunté entre sorprendida e irritada.
- Por supuesto – respondió como si fuera la cosa más evidente del mundo.
- Non pienso mangiare allí, yo quiero ir a un ristorante, a un buen ristorante- me crucé de brazos mientras daba un golpe con el pie en el suelo para dejar evidencias de mi enfado.
Por suerte mi prima parecía bastante más contenta que antes y se acercó a mí para arrastrarme del brazo- Vamos…no seas prejuiciosa, estas en Londres y tienes que probar algo típico de aquí-
Fleur se encargó de ordenar nuestra cena mientras yo murmuraba disgustada. Nos sentamos en un banco antes de darme el envase que portaba nuestra "cena". Lo miré con escepticismo, era algo denominado Fish and chips y yo solo pensaba en que aquello no tenía nada que ver con un buen plato de raviolis o fetuccinis recién hechos. Cogí un trozo de pescado frito y le di un bocado con una mueca de asco, para mi sorpresa aquello estaba más bueno de lo que imaginaba.
Mi prima sonrió orgullosa de sí misma y pronto agarró una patata para acompañarme. Era agradable estar en la calle a pesar del frío y ver a la gente pasar, mientras cenábamos jugamos a adivinar cuales de los transeúntes podían ser muggles y cuales magos o brujas que trataban de pasar desapercibidos.
Después de arrasar con nuestra cena, agarré mi pitillera y saqué un cigarrillo, me sorprendí a mí misma al ver que no llevaba mi mechero encima, así que percatándome de que nadie se daba cuenta conjuré un pequeño incendio.
Fleur me miró con desaprobación - ¿Qué?- pregunté dando un calada, ella me quitó el cigarrillo y lo apagó con un aguamenti.
- Eh… ¿se puede saber que crees que estás haciendo?- Pregunté enojada.
- Esto es malo para la salud- contestó con prepotencia.
- ¿Se? ¡No me digas!, Conmigo no tienes que hacerte la medimaga, ti ricordo que ahora mismo non estas in horario di lavoro.
Mi prima me dedicó una sonrisa de suficiencia antes de decir- Una buena medimaga lo es las 24h del día-
Yo me crucé de brazos antes de decir- Conmigo no te hagas la interesante, ti ricordo que yo también estudie medimagia-
Fleur esbozó una nueva sonrisa con aires de superioridad- Vous avez raison (tienes razón), pero no terminaste tus estudios-
- Piccoli detagli (pequeños detalles) sin importancia- respondí con indiferencia provocándole una carcajada.
- Va bene… ¿y hora donde me va a llevar signorina medimaga?- Le pregunté.
Fleur se puso de pie y respondió – a casa-
- Oh non.. .a casa non, dai llévame a tomar algo por ahí, per favore- junté las manos e hice un puchero para tratar de persuadirla.
Después de poner en práctica mis dotes artísticas y suplicarle varias veces más, Fleur accedió a llevarme a tomar algo por allí. –Solo un par de copas y nos vamos- dijo de manera autoritaria. Me llevó a un local que parecía estar bastante bien, era un claro reflejo de la noche londinense, buena música y buen ambiente. Se trataba de un pub mágico moderno, estaba repleto de magos, brujas y alguna que otra peculiar criatura mágica. Tras echar un vistazo, me acerqué a la barra y ordené un par de chupitos de hielo de dragón antes de sentarnos en una de las mesas del fondo prácticamente escondidas de todo el mundo, a mi aquello no me hizo mucha gracia puesto que tal y como era propio en mi naturaleza me encantaba exhibirme como una extraordinaria pieza de arte en un galería, pero al parecer esa noche Fleur quería pasar desapercibida.
Enseguida nos sirvieron un par de vasos envueltos en una llamarada de color azul y me sentí bastante emocionada, esto iba a ser solo el calentamiento y a pesar de lo que había dicho mi prima tenía la intención de pasar una noche inolvidable en Londres. Nada más ingerir el cerúleo líquido noté un escozor en la garganta. – Bravisiimo- comenté levantando las manos antes de dar un par de golpes a modo de tambor en la mesa, vi como Fleur tosía ligeramente y esbozaba una mueca de desagrado al beberse su chupito.
- Otro ¿no?- le dije poniéndome de pie para volver a acercarme a la barra.
- No…mejor pídeme una copa de hidromiel-
- Que aburrida te has vuelto Fleur- añadí antes de acercarme a la barra.
Cuando volví mi prima parecía distraída y algo triste, supuse que estaría pensando en Hermione, además podía sentir sus emociones, incluso aquí en este local donde había tanta gente pasándolo bien y el ambiente estaba cargado de alegría y excitación, podía sentir su tristeza.
- ¡Ya estoy aquí!- exclamé sacándola de su estado de trance y le entregué lo que me había pedido.
Un par de horas más tarde, había extendido sobre la mesa varias copas de diferentes tamaños, colores y grados de alcohol, la mayoría habían sido ingeridas por mí y solo una pequeña cantidad por Fleur, siendo honestas….había intentado emborracharla para amenizar el dolor que sentía y darle la oportunidad de que se olvidase por un rato, pero al parecer mi plan no había funcionado tan bien como pretendía puesto que la única que se había emborrachado "ligeramente" era yo.
- Alessia…son las dos de la madrugada va siendo hora de volver a casa-
- Dai Fleur…lo estamos pasando bene, andiamo a bailar…- Le dije sujetándola del brazo y arrastrándola hacia la pista.
Intentó resistirse pero era inútil había mucha gente y aquello dificultaba sus movimientos.
- Venga Fleur…demuéstrales a todos quien manda aquí…como en los viejos tiempos cuando éramos las reinas de las pistas de baile…- Comencé a bailar a su alrededor mientras ella se mostraba incómoda y disgustada.
- Alessia es tarde, vámonos s'il vous plaît …-
Obvie su comentario y seguí bailando, frente a mi encontré a un par de jóvenes que nos observaban con bastante interés.
- Mira…ya tenemos seguidoras…- comenté haciéndole gestos- seguro que no tardan en acercarse-
Fleur suspiro agobiada- Alessia, vámonos no te lo repito más veces- insistió.
- Dai…¿qué prisa tienes?. Hermione no te está esperando en casa…-comenté en todo de humor, pero aquello no pareció haberle hecho ninguna gracia.
- Sabes que…yo me voy si quieres me sigues y sino quédate aquí…-
Mi prima abandonó la pista y se perdió entre el tumulto. Yo bufé pensando "No te necesito aquí conmigo, ya he tenido bastante tortura por estos días y necesito despejarme al menos por una notte".
POV HERMIONE
Me encontraba en la pícara hada un local que solía visitar en compañía de mis amigos, estaba sola junto a la barra sosteniendo mi octavo whisky de fuego y algo en mi interior me decía que dejase de beber o mañana por la mañana lo lamentaría profundamente, pero me sentía tan tranquila y relajada, las preocupaciones y quebraderos de cabeza parecían haberse desvanecido junto con una parte de mi sentido del equilibrio, pero todavía podía mantenerme de pie y era capaz de recordar el lugar en el que estaba por lo que no me alarmé en exceso.
Me moví de la barra en busca de un sitio en el que sentarme ya que estaba empezando a sentirme mareada y los pies me dolían bastante. Antes de terminar de darme la vuelta, tropecé con alguien y mi copa impactó contra el suelo.
"Mierda ¡todavía estaba llena!" pensé.
La persona con la que tropecé era una mujer que ni siquiera se dignó a mirarme.
- Oye, me has tirraaado la co-pa!- balbuceé como buenamente pude, pero aquella mujer no me oyó puesto que el ruido de la música se lo impidió. Intenté ir tras ella, pero parecía tener mucha prisa y yo apenas podía seguirle el ritmo a causa del tumulto y de mi falta de equilibrio.
- ¡Maleducada!- Murmuré para mí misma después de verla desaparecer.
Volví a centrarme en mi dolor de pies y en lo mareada que comenzaba a sentirme. Caminé como buenamente pude por el local en busca de un lugar en el que sentarme, todo estaba tan lleno que apenas cabía un alfiler, por suerte pude ver una mesa vacía al fondo y no me lo pensé dos veces antes de dirigirme hacia allí con la esperanza de que nadie la ocupase, cuando llegué a la altura de la mesa me deslicé en uno de los sillones y suspiré aliviada -¡Merlín, gracias a dios!- .
POV ALESSIA
Tras la marcha de Fleur y a pesar del alcohol ingerido, me sentí culpable por cómo me había comportado con ella, aquella frase había estado totalmente fuera de lugar y sabía que con solo mencionar el nombre de Hermione la había herido, encima para el colmo, aquellas dos muchachas de la pista no estaban mirándome y resultaron tener pareja.
La noche se me había torcido por completo y estaba claro que tendría que volver a casa sola y probablemente andando, puesto que no tenía dinero para tomar un taxi ya que me lo había gastado todo en copas, y transportarme en este estado podría resultar un tanto peligroso. Los pies me dolían bastante y la simple idea de caminar con estos zapatos hasta el departamento de Fleur me hizo temerme lo peor.
Caminé rumbo a la mesa en la que nos habíamos sentado antes de que se marchase y para mi sorpresa la encontré ocupada. Se trataba de una mujer que estaba semi-tumbada en uno de los sofás, me acerqué hasta ahí puesto que el resto de mesas estaban completamente ocupadas y no tenía intención de renunciar tan fácilmente a mi mesa.
"Con un poco de suerte no tendré que volver sola a casa" pensé irónicamente.
Cuando llegué a su altura carraspeé ligeramente, aquella mujer estaba distraída, tenía el rostro enterrado en su teléfono móvil y una espesa mata de pelo me impedía verla bien. Pareció no haber oído mi carraspeo, pero aun así no tardó mucho en levantar la cabeza y encontrarse conmigo.
El local estaba bastante oscuro en especial en esta zona del fondo y apenas podíamos vernos.
– Disculpa, pero estas en mi mesa...- le dije.
- ¿Qué?- gritó aquella mujer al no haberme oído a causa de la estridente música.
Me senté a su lado puesto que ya no aguantaba más de pie y le dije- ¡he dicho que estas en mi mesa!- un rayo de luz roja golpeó su rostro mostrándome parte de su pelo, sus ojos y su nariz, enseguida la reconocí y me llevé las manos a la boca susurrando- ¡Mamma mía!- "¡Madonna!, ¡no puede ser… es ella!"
Ella parecía igual de sorprendida que yo, se notaba que estaba bastante perjudicada por el alcohol, sus ojos estaban enrojecidos y su rostro de repente se había vuelto pálido, parecía haber dejado de respirar y me preocupe ligeramente antes de oírla tartamudear débilmente– Fle-Fleur….¿Q-qué haces aquí?-
Estuve a punto de corregirla puesto que me había confundido con Fleur, ella y yo nos parecíamos bastante y sabiendo que estaba borracha, y la luz del local no ayudaba mucho, era normal que se hubiese confundido en un primer momento, pero para mi desgracia antes de poder decirle que yo no era Fleur sino Alessia la joven se había desmayado de la impresión.
- ¡Merde! ¿en serio?-. La agité levemente tratando de despertarla pero resultó imposible- Ma ¿perché a mí?- me maldije antes de tomarle el pulso para cerciorarme de que aún estaba viva y respiraba, lo único que me faltaba era haberla matado de la impresión, Fleur jamás me lo perdonaría y acabaría matándome lenta y tortuosamente.
Tras asegurarme de que respiraba, decidí cargar con ella y llevarla al baño para echarle un poco de agua en la cara y ver si así conseguía despertarla, pero fue inútil, ahora aquella muchacha estaba empapada de agua y apestaba a alcohol. Medité un poco mis posibilidades y lo único que se me ocurrió fue llevármela a casa y que Fleur se encargarse de ella, mi prima se iba a llevar una buena sorpresa y seguramente se disgustaría bastante al verla en ese estado, pero ¿qué más podía hacer?.
Registré sus bolsillos y encontré algo de dinero mágico y muggle en ellos.
- Prácticamente vamos a ser familia….en cuanto tú y Fleur arregléis lo vuestro…además te lo pienso devolver…- Dije a modo de disculpas por haberle hurgado los bolsillos y haber tomado "prestado" su dinero.
Sacar a Hermione del local fue toda una odisea, tuve que cargarla en brazos y aguantar las miradas y preguntas de varias personas. "Espero que no venga mucho por aquí..." pensé.
Cuando llegamos a casa toqué la puerta con una de mis piernas para que Fleur me abriera puesto que sostenía a Hermione entre mis brazos. Sabía que mi prima estaba despierta puesto que no se dormía hasta casi la llegada del alba, pero estaba claro que se estaba haciendo la sueca y no tenía intención de levantarse para abrirme.
- ¡Fleur ábreme, corre!- Le dije desde el otro lado, pero no obtuve respuesta.
- ¡Merde!¡ Fleur abre ahora mismo esto empieza a pesar y estoy borracha!- Grité desde el otro lado de la puerta.
Oí como se acercaba dando zancadas y murmurando varios insultos en francés- ¡Se puede saber porque no usas tu varita!- Me gritó antes de abrir la puerta y quedar completamente sorprendida.
- ¡Sorpresa!- Dije irónicamente.
- ¡Mon dieu! ¿Se puede saber qué demonios has hecho pedazo de loca?- Me gritó antes de arrancarme a Hermione de las manos…
Y aquí quedó la cosa, sé que es un poco capullada dejarlo así…pero bueno… es que sino el capítulo se hace muy largo y el próximo muy corto, aun así espero que os haya gustado.
Como siempre vuestras opiniones y comentarios son siempre bien recibidos, un besito y nos leemos pronto! ;)
P.d.: Antes de que lo preguntéis que seguro que alguno tenía la duda aunque se intuye, la chica con la que choca Hermione es Fleur. Ciaao!
