Hola a todos, como siempre me disculpo por la demora y como siempre les digo que se ha debido a circunstancias concretas que me han impedido actualizar antes, no obstante, tratándose de ustedes yo sé que me lo perdonan porque sois así, buenas personas por naturaleza. En fin vamos a lo que vamos que es a presentarles el nuevo capítulo que espero que sea de vuestro agrado, no sin antes atender a sus reviews, comenzamos:

Stef-Cullen: Gracias por el piropo, el comentario y por seguir siempre mis historias. Todo lo que has dicho va a ocurrir la pregunta es… ¿cuándo? Ahhh…Eso lo descubrirás poco a poco, temando un abrazo fuerte y nos leemos en pronto.

Rokujou Aracely: Tienes razón, además nadie puede ganarle una pelea a Hermione y si es borracha…menos aún xD. Algo hablaran…dejémoslo ahí. Me alegra que te hagan gracias los pequeños chascarrillos de la historia. Muchas gracias por tus palabras, mimos y el ánimo recibido, un besote.

Seizuru: No me des ideas, no me des ideas…que más de uno/a tenía ganas de que algo así ocurriera (incluida yo), pero bueno…no sé si este capítulo os compensara un poco, ya me contaras, un beso y nos leemos pronto.

Yukie5: Cuando he leído tu comentario en el que has hecho un breve resumen de los sucesos que han ocurrido últimamente en la historia, he pensado "que enrevesada eres" (refiriéndome a mi) xD. Siento mucho haberte hecho sufrir pero eso de que se esté convirtiendo en tu historia favorita me ha sacado los colores: $, muchas gracias y te mando un fuerte abrazo.

Lore: Últimamente los capítulos estaban siendo bastante serios y cargados de drama así que situaciones así siempre suavizan un poco la trama, espero que haya muchas más porque honestamente disfruto escribiéndolas y por lo que veo a vosotros también os gusta, una relación amor-odio siempre resulta divertida y atractiva porque nunca sabes que puede ocurrir pero estas segura de que te va a sorprender o a enternecer, he optado por hacerlo de manera cómica para que no os quedéis con mal sabor de boca por la situación entre Fleur y Hermione o Fleur y su madre/familia. Las protagonistas no van a tardar en hablar sobre todo lo ocurrido y sobre sus sentimientos(no os preocupéis). Algunas de tus conjeturas son ciertas y están muy acertadas ;), te agradezco el comentario y espero leerte pronto, cuídate y un beso.

Saludos y agradecimientos especiales a Loriel, AlexandraArcher, Jessie-04, Lotus-one, Guest 6 y Guest, es un placer saber que estáis allí y que esto os gusta, os mando muchos besos.

¡Disfrutad el capítulo!


POV FLEUR

Caminé despacio por el pasillo de mi departamento sin hacer demasiado ruido. A pesar de lo tarde que era y lo oscuro que estaba todo, no tuve problemas para abrirme camino hacia el cuarto de baño. Antes de llegar, observé que mi habitación, justo donde Hermione estaba descansando, estaba completamente cerrada para evitar que nada ni nadie pudiese perturbar su sueño.

Ya en el baño, deseché la posibilidad de encender la luz con el fin de evitar la molesta y cegador luminosidad que amenazaba con atacar mis sensibles y cansados ojos. Mientras me sentaba en la fría taza del baño solté un largo y perezoso bostezo antes de pasarme la mano por el enmarañado pelo; Estaba bastante cansada y apenas había conseguido pegar ojo a causa de los ronquidos de mi prima, además saber que Hermione estaba tan cerca, a apenas unos metros de distancia, tenía a mi Veela descontrolada, prácticamente podía sentir como intentaba escapar de la jaula en la que la tenía confinada con el fin hacerse camino hacia el exterior y saciar sus ansias de amor y protección hacia mi compañera, pero no, no era el momento, primero tenía que hablar con ella y solucionar las cosas, ese era mi principal objetivo.

Me levanté y tiré de la cadena con cuidado intentando hacer el menor ruido posible, lavé mis manos y las sequé con la pequeña toalla que había sobre el toallero de madera antes de volver a abrir la puerta y dirigirme de nuevo a la habitación que compartía con Alessia.

Por el camino, y a pesar de la oscuridad, me di cuenta de que la habitación en la que descansaba Hermione estaba ligeramente abierta. Automáticamente mis sentidos se pusieron en alerta y busqué a mí alrededor pero no encontré indicios de que alguien estuviese cerca. Decidí echar un vistazo con el fin de saber si aún seguía allí o había decidido marcharse aprovechando la oportunidad y el sigilo que le proporcionaba la noche. Con visible nerviosismo introduje la cabeza apenas unos centímetros por el marco de la puerta, lo justo para poder ver el interior de la habitación que se encontraba completamente vacía, solté un suspiro de frustración mientras terminaba de abrirla de par en par y me introduje en el interior del dormitorio.

Llegué a la altura de la cama revuelta y me senté en ella antes de pasar la mano por las blanquecinas sábanas que aún conservaban el calor del cuerpo que había yacido allí hasta hace poco. Agarré una de las almohadas y me abracé a ella intentando contener mi desazón, permitiendo que el aroma de su perfume golpeara mis sentidos sorpresivamente. Cerré los ojos y la vi allí tendida, con sus cabellos revueltos esparcidos sobre mi almohada, su ardiente mirada quemándome la piel y su dulce sonrisa dándome la bienvenida, habían sido tantas las ocasiones en las que la había imaginado así, justo como la última vez que tuve la oportunidad de disfrutar de su compañía.

Absorta en mis pensamientos, me sorprendí al notar como una mano tibia me acariciaba el hombro hasta llegar a la nuca, provocando que instintivamente abriera los ojos y me girase para encontrarme con la destinataria de aquella acción. Sentí como mi piel se erizaba justo en la zona en la que aquella mano se había posado al encontrarme cara a cara con ella. Como si de una visión se tratara, se presentó ante mí, cubierta por una de mis batas de seda y aunque apenas hubiese luz en la habitación, podía distinguir a la perfección cada uno de sus rasgos, tenía el semblante serio y su mirada era profunda y segura, no emitió palabra alguna pero aun así su presencia transmitía un mensaje claro "Estoy aquí y no me he ido".

- Hermione…- Murmuré pero mis palabras fueron entorpecidas por el roce de su dedo indicie en mis labios, pidiéndome que guardara silencio, que permaneciera allí sin decir una sola palabra.

Tomó posición frente a mí y apartó la almohada que mantenía hasta aquel momento sobre mi regazo. Con cuidado se colocó entre mis piernas, aún seguía mirándome desde arriba con el semblante estoico e impenetrable, capturando toda mi atención e impidiéndome saber que quería o que debía hacer.

Decidí intentarlo una vez más - Hermione…- pero mis palabras volvieron a ser interrumpidas, esta vez no por la suavidad de sus dedos sino por la calidez y ternura de sus labios. A penas tuve tiempo de procesar que estaba pasando, mi mente iba más despacio que mi cuerpo el cual ya había reaccionado de manera inmediata a su beso. Cerré los ojos y la dejé hacer aquello que fuera que tuviese en mente, decidí no pensar en nada, tan solo confiar y dejarme llevar por ella. Hermione era mi hogar, mi refugio y yo ya había permanecido demasiado tiempo fuera de él a merced de la soledad y de las duras condiciones que implicaba su ausencia.

Ella seguía besándome con lentitud y suavidad tomándose su tiempo para evaluar y explorar mis labios. Tenía completo y absoluto poder sobre mí, no solo por la posición de ventaja que le proporcionaba estar de pie, sino por el dominio que era capaz de ejercer sobre mí con solo besarme.

Su pelo me hizo cosquillas en el rostro y me impidió verla con claridad, sus manos sostuvieron con delicadeza mi cuello estirándolo para pegarme más a sus labios y así profundizar nuestro beso. Pronto la sentí dejarse caer sobre mí, pegando su cuerpo al mío y provocando que paulatinamente cayese de espaldas contra el mullido colchón. No pude resistirlo más, necesitaba tocarla, acariciarla, sentirla cerca. Envolví los brazos alrededor de su cuerpo mientras seguíamos besándonos apasionadamente, mis manos comenzaron a vagar por su espalada, acariciándola, ascendiendo lentamente hasta llegar a su cuello y volviendo a descender por él.

La fina tela que me separaba de su piel comenzaba a estorbarme así que volví a sentarme en la cama dejándola a horcajadas sobre mí sin detener nuestro beso en ningún momento. Ella mordía mis labios, los lamia y rozaba provocando que mi vientre se tensase y un incendio se propagase en mi interior. Me separé unos milímetros de su boca, respirando con dificultad, esquivando tentativamente sus labios, rozándolos con la punta de la nariz. Estaban visiblemente hinchados y me resultaban tan suaves y tentadores que no pude contener las ganas de morderlos.

La miré a los ojos y vi fuego en ellos, un cumulo de sensaciones contradictorias; había deseo y amor pero también había ira y rencor. Quise decirle muchas cosas, ofrecerle mil explicaciones, pero me resultó imposible, ahora mi mente estaba en otra parte, absorta en la idea de volver a tenerla junto a mí.

Mis manos ascendieron por sus brazos acariciando la suave seda de la bata que los cubría, deslicé las manos por las finas solapas del cuello, y sin dejar de mirarla a lo ojos, tiré de ellas hacia atrás haciendo que resbalara por sus hombros y se escurriera hasta llegar a la zona más baja de su espalda. Mi respiración quedó enganchada y me humedecí labios con nerviosismos al revelar la tersa piel de su torso desnudo. Rápidamente busqué en sus ojos algún indicio de vacilación o duda pero no lo encontré; a modo de respuesta me sujetó del cuello con firmeza y volvió a besarme esta vez con algo más de rudeza.

Mis manos descendieron con nerviosismo por sus firmes pechos, rozándolos ligeramente mientras buscaba deshacerme del nudo que envolvía aquella prenda al resto de su cuerpo. Ella abandonó la labor de devorar mis labios y descendió lenta y tortuosamente por mi cuello, humedeciéndolo y marcándolo a su antojo, obligándome a quedar tumbada de nuevo sobre el colchón. Cerré los ojos mientras me derretía como se derrite un terrón de azúcar al entrar en contacto con el cálido y húmedo té inglés. Una de sus manos sujetaba mi cuello en la posición que ella quería mientras la otra descendía por mi cuerpo prendiéndolo en llamas. Para aquel entonces yo ya había perdido toda fuerza de voluntad y capacidad para hacer nada más que cerrar los ojos y respirar con dificultad, estaba segura de que si abría los ojos y la veía besarme y tocarme de aquella manera mi corazón no lo soportaría y acabaría parándose.

Poco a poco y sin saber porque las caricias y besos de Hermione fueron haciéndose más tenues y fugaces, quizás mi actitud pasiva la estaba desmotivando y necesitaba algo más de interacción por mi parte. Decidí abrir los ojos en busca del motivo que la había hecho perder fuerza y me di cuenta de que su imagen se iba difuminando a gran velocidad.

- ¿Pe-pe-pero qué…?- apenas podía hablar- Hermione…no…no…-.

La habitación poco a poco se fue iluminando, provocando que mi vista se nublara y la imagen de Hermione desapareciera por completo. Gruñí con frustración mientras intentaba abrir los ojos, al parecer todo había sido un maldito sueño y allí estaba yo en aquella habitación de invitados una vez más.

Me percaté de que mi temperatura corporal había comenzado a descender significativamente ya que me encontraba completamente destapada. Me giré con brusquedad y quedé frente a mi prima quien estaba en una esquina de la cama, envuelta en la sábana observandome con los ojos bien abiertos y una sonrisa petulante dibujada en el rostro.

No tardó mucho tiempo en abrir la boca y decir- Buongiorno cara mia ¿Estabas soñando conmigo?- Acompañó su mofa con una tenue caricia sobre mi brazo y una risita cantarina.

La miré con disgusto y tiré con fuerza de una de las esquinas de la sábana para desprenderla de ella y poder cubrirme.

- ¡Madonna! Que ruda eres Fleur. Me gusta más suave ¿sabes?- Continuó con su burla.

- ¿Se puede saber que estas imaginando pedazo de pervertida?-le di un pequeño golpe con la almohada instándola a que dejara las bromas.

Ella soltó una sonora carcajada y continuó- La única pervertida aquí eres tú, a saber que estabas soñando…eso sí permíteme decirte que eso solo ocurrirá en tu imaginación, no eres mi tipo Fleur -.

Solté un bufido ante semejante patraña- Tu ego no conoce límites Alessia, para tu información no estaba soñando contigo-.

Su humor parecía brillar con bastante fuerza esta mañana ya que continuó con sus burlas mientras se incorporaba y se abrigaba con un pequeño jersey de lana- Ia sé que estabas soñando con Hermione, no dejabas de decir su nombre- Alessia comenzó a gesticular y a fingir una serie de gemidos poco creíbles-¡Oh Hermione…! ¡mon amour…!- consiguiendo que llegara a avergonzarme.

Le lancé una almohada y consiguió esquivarla con reflejos felinos provocando que su risa fuera en aumento. Tras esto y con su humor intacto salió de la habitación no sin antes añadir-Voy a ducharme. Intenta contener tus bajas pasiones antes de formar un escándalo-.

No sabía que me molestaba más, si sus constantes burlas o que se hubiese levantado de tan buen humor. Decidí ignorar sus comentarios y observé que el reloj marcaba las 6:23 AM, aún era bastante temprano y a pesar de no haber descansado correctamente sabía que sería inutil tratar de conseguir un descanso digno así que me incorporé con bastas pereza y abandoné la habitación con la mente absorta en el sueño que había tenido. Mientras caminaba por el pasillo, me acerqué con sigilo a la habitación en la que se encontraba Hermione. La puerta aun estaba cerrada y la curiosidad me invadió "¿Seguirá durmiendo?".

Tentativamente abrí la puerta del dormitorio y me asomé con cuidado; la encontré tendida en la cama en una posición que podía catalogarse como poco cómoda pero que a mí me pareció la cosa más adorable del mundo. Podía ver como su cuerpo acompasaba el ritmo de su respiración viéndose verdaderamente relajada y distendida ajena a lo que ocurría a su alrededor.

Sin saber porque entré en la habitación y cerré la puerta detrás de mí procurando no hacer ruido. Estaba bastante nerviosa y podía sentir la sangre correr con fuerza mientras mi Veela se agitaba pidiendo a gritos ser liberada; tuve que hacer mis mejores esfuerzos para contenerla y evitar hacer alguna estupidez de la que pudiese lamentarme.

"No deberías estar aquí", "vas a estropearlo todo", me gritaba mi subconsciente mientras contradictoriamente me acercaba cada vez más a ella. Solo quería verla un poco más de cerca, guardar y atesorar por unos segundos el mayor número de detalles que componía su rostro en mi cerebro. No sabría si llamarlo valentía o estupidez, pero llegué a la altura de la cama y me senté en el borde, sus facciones estaban cubiertas por algunos mechones de pelo revuelto, me mordí el labio mientras los retiraba con cuidado para poder verla mejor y así dejar al descubierto la belleza de su rostro "¿Cómo puede alguien verse tan condenadamente hermosa mientras duerme?".

Ella permanecía ajena a mi presencia y seguía descansando tranquilamente, probablemente el alcohol ingerido la noche anterior ya había perdido gran parte de su efecto en ella, no obstante, la mantenía en un estado de profundo descanso.

Decidí dejarla descansar un poco más, aún era demasiado temprano y no estaba preparada para su reacción una vez recobrara su estado de sobriedad.


POV HERMIONE

Desperté con un terrible dolor de cabeza, incapaz de abrir los ojos ya que la luz parecía solo agravar el dolor. Con bastante esfuerzo, conseguí abrir uno y ver el reloj que marcaba las 7:27 AM; algo parecido a un gemido de frustración emanó de mi garganta como consecuencia de mi malestar. Me revolví entre las sábanas escondiendo la cabeza bajo la almohada, sentía que mi cabeza estaba llena de pequeños duendecillos de Cornualles que no paraban de martillearla.

Después de un par de minutos dando vueltas en la cama gimoteando de dolor, un olor muy familiar invadió mis fosas nasales; sobre la cómoda frente a la cama había una taza de humeante café y un par de pociones para la resaca -Oh, si…- Exclamé un poco aliviada, era justo lo que necesitaba. No me lo pensé dos veces antes de ponerme de pie y caminar con bastante dificultad, abalanzandome sobre el café y las pociones que apenas tardaron unos segundo en hacerme efecto. Ya con la mente algo más despejada empecé a ser realmente consciente de donde estaba y al igual que la noche anterior volví a entrar en pánico al recordar algunos detalles de lo ocurrido.

Un gigantesco bufido escapó de mis labios mientras me tapaba la cara y me dejaba caer de espaldas sobre la cama- ¡Mierda, mierda, mierda! ¡no!- Exclamé.

- Tengo que salir de aquí…- dije mientras recogía algunas de mis cosas y trataba de recordar cómo había llegado hasta allí.

A hurtadillas, me acerqué a la puerta ligeramente abierta y con cuidado de no ser descubierta me asomé pudiendo oír algo de ruido en el exterior.

Maldita sea, ya se han despertado- murmuré con fastidio.

No me sentía con fuerza suficiente para encarar esta situación, no estaba preparada para enfrentarme a Fleur y menos en este estado.

"Genial Granger… ¿Por qué no te quedaste en casa a noche?" pensé mientras cerraba la puerta con cuidado y me giraba para buscar la manera de desaparecer de allí sin ser descubierta. Antes de que pudiese pensar en nada, la puerta del baño de Fleur se abrió descubriendo a la rubia envuelta en una toalla que tapaba solo lo justo y necesario. Ella parecía tan sorprendida y nerviosa como yo. "¡Esto no puede ser real!" "¿Qué más puede pasarme?" pensé irónicamente, si quería salir de allí sin ser descubierta mi plan se había echado a perder en ese mismo instante.

- Bonjour…ve-veo que ya te has despertado… creí que dormirías un poco más- comentó Fleur avergonzada mientras trataba de estirar un poco la toalla sin mucho éxito.

- E-es tarde y yo tengo que irme…a trabajar…- intenté justificarme mientras hacía mis mejores esfuerzos por no mirarla. El cuerpo de Fleur aún estaba húmedo y podía ver las pequeñas gotas de agua que resbalaban por su cuerpo, además la escasez de ropa no ayudaba a mejorar la embarazosa situación. – Gra-gracias por dejarme pasar la noche aquí- Añadí con rapidez mientras caminaba hacia la puerta tratando de escapar de allí.

- Hermione espera- La francesa trató de alcanzarme, pero no tenía intención de permitírselo.

Mientras salía de la habitación con bastante rapidez tropecé con algo o más bien con alguien.

Ten más cuidado- comentó Alessia al recibir el impacto. - ¿Se puede saber a dónde vas con tanta prisa?- preguntó con curiosidad al ver como trataba de recobrar la acción de salir de allí con bastante rapidez.

- Yo-yo lo siento. Tengo que ir a trabajar- contesté algo aturdida por el golpe.

Alessia me observó de arriba abajo y después dirigió su mirada a Fleur quien estaba cerca del marco de la puerta - Creo que un par de minutos no te supondrán nada…- añadió tratando de sonar amable- ¿Qué te parece si desayunamos algo antes de que te vayas?-

Vi cómo se acercaba a Fleur y le susurraba algo en un idioma que no alcancé a identificar, pero que provocó que la francesa se ruborizase. Posteriormente la rubia desapareció tras la puerta dejándome a solas con su prima. Estaba tan nerviosa que apenas fui capaz de procesar nada de lo que estaba ocurriendo.

La italiana me llevó hacia la cocina y me ofreció asiento mientras preparaba un par de tazas de café y extendía algunos dulces sobre la mesa. No cruzamos palabra alguna, ella se limitó a mirarme de arriba abajo mientras jugueteaba con su taza de café y me sonreía pícaramente. Miré el reloj y solté un largo suspiro antes de oírla decir- Tranquila no vas a llegar tarde al trabajo-.

- Yo no estaría tan segura…- concluí mientras me cruzaba de brazos sobre la mesa.

Segundos más tardes y ya vestida, cosa que agradecí bastante, Fleur entró en la cocina y su prima se excusó patéticamente para dejarnos a solas.

La francesa ocupó el asiendo de Alessia y me sonrió tímidamente antes de decir- ¿Qué tal has dormido?- se veía claramente nerviosa y cansada puesto que algunas ojeras se habían instalado en la parte baja de sus ojos.

La observé con atención y tratando de mantenerme estoica respondí - Bien-.

Ella no parecía muy contenta con mi escueta respuesta y mi animadversión para hablar, pero aun así no se rindió - Hermione…me gustaría hablar sobre lo ocurrido…-. Evitó el contacto visual como si tratase de esconder algo.

- Lo sé…pero…no es el momento adecuado- Tragué saliva con dificultad, sabía que aquella respuesta no iba a satisfacerla y aquello podría tildarse como un acto de cobardía por mi parte, pero honestamente no estaba preparada. Llevaba una semana huyendo de ella ¿Qué esperaba? ¿Por qué tenía que hacer las cosas tan difíciles? ¿Por qué no podía darme mi tiempo? Tiempo para olvidarme de todo, del dolor, tiempo para aceptar que entre ella y yo jamás habría un final feliz. Me puse de pie ofuscada por la nube de pensamientos y sentimientos que invadió – Me tengo que ir se me está haciendo demasiado tarde-

Ella suspiró con pesadez y asintió con tristeza. – Estaba bien pero…promete que me hablaremos…necesito hablar contigo…- Su voz sonó algo quebrada. Sentí el impulso de acercarme a ella pero me contuve y me limité a añadir- Te-te lo prometo. Ahora…tengo que irme…lo siento Fleur- Con bastante prisa abandoné el departamento con el corazón comprimido y una amarga sensación en la garganta…


Llegué bastante alicaída al jardín de casa de mis padres, eran algo más de las 8 AM y a penas tenía media hora para prepararme e ir a trabajar. Mi padre ya se encontraba de camino al trabajo, pero mi madre aún estaba en casa y conseguir entrar en el domicilio sin que se diera cuenta sería toda una odisea.

Entrar por la puerta estaba más que descartado, incluso la puerta trasera sería bastante arriesgado y el uso de la magia en un barrio muggle podría acarrearme ciertos problemas. Observé que la ventana de mi habitación estaba abierta y una idea cruzo mi mente.

-Bien Granger…te va a tocar trepar…- comenté mirando el enorme árbol frente a la ventana. Me quité los tacones y me remangué la falda, di un gran salto impulsándome para llegar a la rama más próxima, pero aquello era más difícil de lo que parecía. Tras varios intentos y varias carreras en las medias conseguí llegar a la altura de la ventana y entrar por ella.

Solté un suspiro y me sentí bastante orgullosa de mi misma aunque aún quedaba bastante trabajo por hacer. Con extrema precaución llegué hasta el cuarto de baño, conjuré un hechizo silencioso y atranqué la puerta asegurándome de no ser descubierta. Posteriormente volví a mi habitación para vestirme y en ese momento Crookshanks entró en mi habitación.

- ¡Vaya mira quien está aquí!. No creas que me he olvidado de nuestra conversación pendiente- lo amenacé mientras me abrochaba la blusa.

Mi amenaza parecía no haberle caído muy bien por lo que en señal de desacuerdo se puso a maullar ruidosamente.

- Shhh… ¿se puede saber que estás haciendo?- le recriminé, pero el continuó maullando.

- Crookshanks, cállate- lo regañé entre susurros.

el ruido pareció haber atraído a mi madre hacia mi habitación – Crookie ¿Estas allí?-, y Entró en el interior buscando al gato.

-¿Qué haces aquí pequeño? ¿Por qué no sales a jugar un rato al jardín?-

Con reflejos felinos conseguí meterme en el armario y esconderme a ojos de mi madre, si me encontraba allí en lugar de estar en el trabajo todo terminaría complicándose más aún. Solté un largo suspiro cuando la oí salir de la habitación junto al gato.

Salí con cuidado del armario para terminar de vestirme mientras observaba mi reloj, ya llegaba 10 minutos tardes y aquello no podía ser un buen presagio…


Regresé a casa después de un largo día de trabajo, eran algo más de las nueve y media de la noche y me sentía verdaderamente cansada tanto física como emocionalmente; me había pasado toda la mañana pensando en Fleur y en su deseo de hablar conmigo, después de haberla visto algo en mi interior se había removido, tenía miedo de enfrentar la situación y ser consciente de que entre nosotras jamás podría haber nada ¿Cómo se puede mantener una relación con alguien sabiendo que jamás terminará bien? ¿Cuándo sabes que esa persona ya tiene estipulado un compañero? Aun así seguía teniendo la necesidad de estar con ella, de verla, la echaba de menos y necesitaba saber si ella también me echaba de menos a mí.

Mi cabeza iba a estallar, las dudas y las incertidumbres no iban a cesar hasta que hablase con ella y eso era algo indiscutible.

Mis padres se encontraban en casa terminando de poner la mesa para la cena, me puse algo de ropa cómoda e hice mis mejores esfuerzos para esconder mi malestar y evitar que se preocupasen.

Ya en la mesa parecía que el único que tenía algo que decir era mi padre, yo por mi parte asentía a todos y cada uno de sus comentarios mientras mi madre me observa con demasiada atención.

- ¿Qué pasa aquí? ¿Estáis muy calladas?- comento mi padre. Me limité a sonreír mientras ingería un pequeño bocado de mi cena, le verdad es que me resultaba prácticamente imposible comer nada, tenía un nudo en el estómago.

Mi madre por primera vez en la noche decidió romper su silencio- ¿Te encuentras bien cariño? Tienes mal aspecto-

- Si estoy bien, solo un poco cansada- Respondí restándole importancia.

- Supongo que no habrás dormido nada anoche- Añadió sin dejar de mirarme mientras tomaba un sorbo de su copa.

- No…no descansé mucho…- murmuré sin querer darle más importancia.

- Hermione no debes quedarte trabajando hasta tan tarde- objetó mi padre y yo asentí como una niña de quince años a la que le llamaban la atención.

- Tranquilo Phil, no creo que su falta de sueño se deba al trabajo ¿Verdad cariño?- Las palabras de mi madre nos pilló a ambos por sorpresa haciendo que el movimientos en la mesa cesase.

- ¿A qué te refieres querida?- Preguntó mi padre sin entender mientras yo tragaba con dificultad.

- Parece ser que Hermione no durmió anoche en casa "¿Cómo se habrá enterado?" en ese momento miré hacia el lado del comedor en el que Crookshanks se encontraba y el muy cobarde salió corriendo. "Será chivato. Seguro que la despertó con sus maullidos"

Ambos me miraban esperando una respuesta por mi parte.

- Yo-yo… salí a tomar algo…- Fue lo único que alcancé a decir; mis mejillas para aquel entonces estaban de un color rojo brillante y aquello pareció no haber pasado desapercibido para mis padres.

- Cariño, sabemos que eres mayor de edad…es más ya eres toda una mujer, pero…podrías haberme avisado para evitar que me preocupe por ti, sigo siendo tu madre ¿recuerda?- Trato de sonar tranquila pero sin obviar el tono de regaño provocando que mis mejillas se colorearan más aún.

Mi padre parecía bastante divertido con la situación y preguntó-¿Y puede saberse dónde has pasado la noche?-

Mi madre se molestó en esconder su risa antes de decir- Phil deja a la niña, habrá dormido en casa de alguna amiga-.

El tono de voz que estaban emplean para referirse a mí no me estaba haciendo ninguna gracia, así que decidí cortar la conversación cuando antes – Dormí en casa en de Ginny y Harry y siento mucho no haberlos avisado-. Sin más me puse de pie y caminé hacia mi habitación bastante disgustada.


Y Hasta aquí por ahora, siento mucho el retraso espero que el capítulo os haya gustado. Como siempre vuestros comentarios y críticas son bien recibidos. Cuídense y nos leemos pronto.