PRIMER AÑO
BIENVENIDA A LA CASA DE LOS LEONES
A pesar del escándalo inicial que su selección provoco en todo el comedor pronto todo quedo olvidado, al menos de momento cuando los exquisitos platillos aparecieron en las mesas, Hermione no sabía que se moría del hambre hasta que olio el rico aroma que la carne desprendía frente a ella, había estado tan nerviosa en el desayuno antes de que sus padrinos los dejaran en el tren, que apenas había podido tomar un poco menos de medio vaso de jugo de naranja y una vez más en el expreso Draco casi la había chantajeado para comer galletas de la vendedora del tren. Ahora se obligó a comer con tranquilidad a pesar de que podía escuchar como su estómago gruñía del hambre, cosa que no pasó desapercibida por uno de los gemelos pelirrojos a su lado, ya que el ruido había llamado su atención al estar junto a ella.
-Soy Gred Weasley pequeña Malfoy.
-y yo soy Feorge — dijo su gemelo antes de llevarse un bocado de su comida a la boca, "" Al menos tiene modales y no habla con la boca llena"" pensó al ver como el pelirrojo frente a ella identificado por ellos como su hermano pequeño quería atraer la atención de Harry contándole de los mejores sitios del castillo que sus hermanos mayores parecían haberle legado mientras trataba de comer al mismo tiempo.
-Perdona a nuestro hermano.
-Definitivamente es adoptado.
-Ron deja de divulgar los mejores sitios.
-Y deja de comer y hablar al mismo tiempo.
-Te vas a ahogar.
-Y mama nos echara la culpa.
-Se supone son un legado secreto — negaron ambos con la cabeza al mismo tiempo, era divertido ver como complementaban las frases de otro en perfecta coordinacion y coherencia.
-Menos mal que no le hablamos de los mejores sitios Feorge.
-Muy cierto Gred.
-Soy Hermione gusto en conocerlos…
-¿Qué hace un Malfoy en gryffindor...? Toda tu familia está llena de magos oscuros...
-¡RON! —Gritaron ambos gemelos avergonzados.
...
Una vez en la torre, la perfecta llamaba a pequeños grupos de 4 chicas y las iba haciendo entrar a sus habitaciones asignadas, cuando fue el turno de Hermione también llamo a otras 3 chicas llamadas Lavander Brown, Pavarti Patil y Fay Dumbar, estaba sumamente nerviosa , jamás había compartido habitación al ser hija única, solo esperaba que pudiera hacerse amiga de ellas y evitar problemas.
Al entrar se dio cuenta que la habitación era grande, no tanto como su habitación en la mansión pero aun así era espaciosa, decorada en colores rojos y dorados, había 4 camas repartidas por la habitación con doseles de madera con las cortinas escarlatas abiertas que predominaban, 4 puertas empotradas en la pared que debían ser los armarios, una mesita de noche a cada lado de las camas y los baúles con sus pertenencias a los pies de cada una de ellas con sus pertenencias.
-Quiero una de las camas junto a la ventana — gritó desesperada la chica llamada Lavander antes de haber dado inclusive 2 pasos dentro de la habitación.
-Nadie elige aquí, sus camas ya fueron sorteadas y asignadas, encontraran sus cosas al lado de la cama que les pertenece, no quiero disputas, tienen una hora y media antes de que las luces se apaguen, descansen a las 7 en punto deberán estar listas y en la sala común para ir al Gran Comedor, buenas noches — se despidió la perfecta de Gryffindor.
-No es justo... porque a ella le toca junto a la ventana — hizo un puchero Lavander cuando se acercó a la cama que evidentemente no le pertenecía y se asustó cuando un pequeño gato naranja le siseo antes de que pudiera acercarse más despertando de su siesta ante el claro alboroto por la entrada de las chicas — Supongo que son los privilegios porque tu padre sea Lucius Malfoy… -dijo maliciosa alejandose a su propia cama.
-Aún hay otra cama junto a una de las ventanas y te aseguro que mis padres no le pagaron a nadie por ella — dijo Patil dirigiéndose a dicha cama — Así que deja de ser una molestia.
-Si tanto quieres la cama te la cambio — dijo Hermione aun cuando era evidente que no quería cambiar su cama junto a la ventana.
-BAAAAA— bufo la chica molesta — Solo me la cedes por lastima — y con un aire presuntuoso se dirigió a la cama donde estaban las que suponía eran sus cosas — Son los privilegios de ser hija de Lucios Malfoy…
-Él es mi padrino no mi padre — dijo Hermione sin pensarlo, aunque Lucius fuera una de sus figuras paternas aún era un poco chocante que no pudiera hablar de sus propios padres a nadie.
Al mismo tiempo la chica Fay se preguntó en voz baja-¿Quién es Lucius Malfoy?
-¿Padrino? —Se desconcertó Lavander, ella había escuchado a su madre decir que los Malfoy tenían una hija.
-Deja de molestar Lavander, y no tal vez no sepas esto Fay pero Lucius Malfoy es uno de los magos más influyente de la comunidad mágica, sé que pertenece a la junta de gobierno de la escuela y al wizengamot, pero bueno es mejor que desempaquemos rápido que pronto las luces se apagaran — termino Patil tratando de aligerar el ambiente, sin duda la gran boca de Lavander algún día la llevaría a meterse en grandes problemas — Espero que todas nos llevemos bien y nos convirtamos en grandes amigas — termino con una sonrisa.
A Hermione le cayo bien de inmediato.
-También lo espero- ofreció Hermione dirigiéndose a su cama ignorando a Lavander comenzó a desempacar sus cosas para poner algunas de ellas en la mesita al lado de su cama…
A la mañana siguiente cuando llego a la sala común pocos minutos antes de la hora acordaba por la perfecta pudo escuchar la chillante voz de su nueva compañera de cuarto claramente…
-Caray no sabía que era su padrino si no ni hubiera dicho nada.
-¿Qué hay de malo en que sea su padrino? - pregunto Fay tímidamente, después de todo al ser una hija de muggles desconocía las costumbres mágicas por completo.
-Veras en la comunidad mágica los niños son atesorados al ser tan pocos así que la única forma en que un padrino tenga la custodia legal de un niño mágico es que tus padres estén ya sabes…
-Queee?…
Y si, ella hizo ese signo mortuorio llevándose el dedo índice al cuello simulando una degolladura.
-Buenos días — dijo ignorando a todos sus compañeros reunidos viendo como la miraban con lastima al creer que sus padres estaban muertos, el silencio inmediatamente siguió a su aparición repentina después de lo dicho por Lavander, quería decirles que no tenían por qué verla de esa manera y que sus padre de echo estaban muy bien, sanos y salvos en el mundo muggle, pero entonces rompería la promesa que les había hecho a sus padrinos, así que en cambio ignoro las palabras dichas por ella dejando que cada quien sacara sus propias conclusiones.
Harry que había estado escuchando a las chicas parlotear se acercó a ella, pensando en que ella comprendería el no crecer con sus propios padres a su lado decidió reforzar su idea de hacerse su amigo, pues en la cena había sido la única que lo había visto no como una leyenda viva o un animal de circo sino como una persona.
-Bueno días — contesto él y pronto la mayoría sino es que todos los que estaban cerca le devolvieron el saludo, pues habían escuchado comentarios de Ron sobre que ella era una bruja malvada y oscura al haber ido toda su familia a Slytherin y por la miraba en los de cursos más adelante se podía ver la desconfianza al verla aparecer en la sala común.
-Buenos días Hermione ¿Cómo has estado?- Ofreció Neville acercándose a Hermione hablándole con familiaridad.
-Buenos días Nevi — sonrió gentil a su amigo.
-Ustedes ¿se conoces? - se interesó Harry.
-Si, mi abuela ha precedido en casa algunas fiestas de té y Hermione y la señora Malfoy siempre asisten.
-Siempre es bueno ver una cara conocida, ¿Qué tal esta Trevor, lo trajiste contigo?
-Trevor es mi sapo — dijo aclarando el quien era Trevor para que Harry fuera parte de la conversación — Y no, decidí que estaría más feliz en el pantano de los terrenos de longbottom Manor que en este castillo desconocido, así que traje a Ula mi nueva lechuza.
Mientras en las mazmorras
Pansy estaba que se moría de la alegría, sin Hermione pegada como una garrapata a Draco todo el tiempo ahora sería su jugada para acercarse a él, y pronto el vería todas sus virtudes y sin duda se enamoraría de ella y le pediría su mano a su padre y se casarían al terminar la escuela, para mudarse a su mansión y ser la nueva Lady Malfoy, ahora solo tenía que acercarse más a él y ser parte de su círculo íntimo cuando escucho la voz de Theodore.
-Sabes no es para tanto Draco, sabíamos que podría terminar en otra casa, aunque siempre pensé que sería en Ravenclaw… después de todo siempre que iba a la mansión había un libro en sus manos…
-Siempre pensé que terminaríamos en la misma casa — contesto Draco es un tono miserable mientras en su rostro aparecía una mueca.
-No es para tanto, seguro que aún pueden pasar tiempo juntos.
-Lo dudo, escuche de las chicas mayores que apenas y compartimos clases con Gryffindor — dijo Pansy queriendo llamar la atención de Draco, pero su comentario pareció haberlo molestado ya que frunció el ceño y su semblante se volvió hosco y sin darle una mirada se dirigió a la entrada de la sala común saliendo con un aire decidido sin esperar al perfecto que se suponía los escoltaría al gran comedor con la mochila en su hombro derecho.
DRACO
Draco siendo parte veela siempre podría encontrar a su compañera donde quiera que estuviera así que a pesar de no conocer el castillo estaba seguro que recordaba el camino del gran comedor a la sala común y aunque no lo hiciera tenia a la sangre de Hermione cantándole para que se acercara a ella, como una sirena personal, además podía sentir su malestar, por lo que apuro su paso, algo la había molestado, lo único que quería era estar con ella y acabar con cualquier cosa que pudiera haberla molestado, a veces se preguntaba cómo le hacia su padre para no volverse loco al sentir las emociones de su madre.
Así que al llegar a las puertas del comedor se detuvo fuera reconociendo la cabellera rubia dorado de Hermione, quien era escoltada por Neville Longbottom y el mismo Harry Potter a cada lado de ella, los celos que le provocaron al verla en compañía masculina hicieron que por un segundo su visión se volviera roja.
-¡DRACO! - al escuchar su voz llamarlo en voz alta y sentir su molestia ser reemplazada por una oleada de felicidad, le permitió calmar sus celos y olvidarlos de momento, vio en cámara lenta como ella se acercaba apurando sus pasos y en un arrebato lo abrazo sin importarle quien pudiera verlos, al instante sus brazos la rodearon y se vio inundado por sus rizos haciéndole cosquillas en la nariz inundando sus fosas nasales de su rico aroma a vainilla — De verdad te extrañe siento mucho no haber quedado en la misma casa —Lo miro con sus enormes ojos dorados y sintió como su molestia por ese echo era olvidada de momento al ver la mirada preocupada en sus ojos.
-Te dije que, aunque quedásemos en casas separadas nada cambiaría, solo espero que tengamos muchas clases juntas — le dijo el en voz baja solo para sus oídos cuando sus acompañantes los alcanzaron.
- Longbottom, Potter — los saludo cortésmente cuando Hermione se separó de él y en cambio se situó a su lado, tan cerca, pero a la vez tan lejos.
-Draco — Vio poner los ojos en blanco a su compañera — Este es Draco Malfoy, Draco él es Harry y deja de llamar a Neville por su apellido no seas ridículo lo conoces desde pequeño.
Aunque Draco sintió sus mejillas enrojecer ante el pequeño regaño en la voz de ella no cambio su semblante serio, asintiendo a los dos chicos extendió su mano hacia Harry de manera formal, después de todo nunca se habían presentado.
-Draco Malfoy — le dijo y vio como Harry estrechaba su mano con timidez, como si no estuviese acostumbrado al contacto con nadie.
-Harry Potter — le dijo y titubea un poco — Aunque todo mundo ya parece saber quién soy.
- Solo ignóralos — le dijo Draco soltando su mano — Te darás cuenta pronto quien se acerca a ti con honestidad o interés — se encogió de hombros.
-Seguiré tu consejo, es raro tener tanta atención, debe ser genial tener familia en este lugar— dijo Harry inocentemente haciendo que Draco se erizara al respecto, de repente se erizó ante ese comentario, sabía que todo el mundo pensaba en ellos como primos lejanos, de eso se encargaron sus padres hacia años, deseaba aclararle a Potter que ella era su prometida en realidad, pero la respuesta se vio interrumpida cuando cierto pelirrojo llego corriendo interrumpiéndolos.
-¡Harry! ¡Neville! No me esperaron — dijo Ron con la cara más roja que su cabello zanahoria en un tono acusatorio — No deben juntarse con malas compañías — dijo frunciendo el ceño a los dos rubios parados frente a ellos.
-Hermione ha sido mi amiga por años, así que por favor no hables mal de ellos frente a mí, Draco es la sombra de Hermione, viene incluido junto a ella, pero tampoco es tan malo una vez lo conoces… -término medio sonriendo.
-Ven Harry, enserio no debes estar cerca de ellos ..
-Estoy bien aquí si no quieres estar con nosotros eres libre de irte — fueron las palabras de Harry, después de todo sus tíos siempre lo habían tratado mal sin darle ninguna oportunidad, y era algo que había aprendido por las malas, nunca juzgar a alguien sin darle la oportunidad de probarse antes, sin saberlo marcando el inicio de una verdadera amistad.
…
...
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Al final de la semana Harry no podía dejar de pensar en lo dicho por su compañera de casa Lavander esa mañana sobre todo el asunto de los padrinos, tenía curiosidad, pues si entendió bien ellos debían ser los encargados de cuidar de un niño mágico si los padres morían o como Neville había ilustrado habían sido incapaces de criar a su hijo como le había pasado a él y sospechaba que también a Hermione, decidido a buscar respuestas y al no obtenerlas del director decidió hacer una investigación con ayuda de Hermione, descubrió gracias a los viejos anuarios en la biblioteca una vieja fotografía a 3 amigos de su difunto padre, les escribió una carta a cada uno solicitando información al respecto de su familia,obteniendo diferentes resultados pues la carta de Peter Pettigrew regreso intacta a su propia habitación encontrándola en el escritorio que compartía con Ron, la de Sirius Black hasta el momento no había tenido una respuesta pero al menos la carta no había regresado con Hedwig señal que la había recibido y la tercera dirigida a un tal Remus Lupin era la única que al parecer había tenido éxito, pues actualmente la respuesta de éste último descansaba en sus manos temblorosas, así que con miedo y emoción la abrió viendo fotografías móviles que se desbordaron del sobre de sus padres en compañía de los que debieron ser sus amigos y no estaban ni en el anuario ni en el álbum de fotos que Hagrid le había dado, así que con lágrimas nublando su visión se decidió leer su respuesta.
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A kilómetros y kilómetros de distancia
Mientras Harry esa noche veía las nuevas fotografías de sus padres unos ojos grises acuosos leían y releían la carta entregada por una lechuza blanca en su celda de Askaban, como se las había ingeniado para pasar las salvaguardas y a los dementores era todo un misterio, mientras leía y releía el contenido de la carta, esta le ayudaba a aclarar su mente mientras un plan comenzaba a formarse en su cabeza confusa…
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Los días pronto dieron paso a las semanas, y como Neville había dicho Draco era prácticamente la sombra de Hermione, quien solía arrastrarlos junto a ella a la biblioteca en los ratos libres cada que podía, aunque Draco siempre la lograba convencer de salir un rato fuera antes de que el frío de invierno les impidiera disfrutar del día, y así formaban una vista extraña para todas las casas cuando en los terrenos se veía a los de primer año sentados en el césped, pues Neville y Harry pronto se volvieron amigos inseparables de Hermione , y si ella estaba era seguro que Draco se le uniera y con el Theodore Nott, Vincent Crabbe y Gregory Goyle. Todo ello siendo observado por unos curiosos ojos azules desde su oficina, pensando en cómo podría cambiar el futuro esta rara amistad entre leones y serpientes.
A nadie extraño que al final del año esas serpientes y leones se metieran en grandes problemas y de manera misteriosa Dumbledore de último momento diera puntos a favor de ambas casas quedando la copa de las casas en un empate por primera vez en la historia de la escuela y anunciando que el puesto de defensa contra las artes oscuras estaba vacante de nuevo…
La verdad cuando escribí la historia planeaba dejarla con un solo capitulo pero a partir de los comentarios recibidos por continuarla mi mente siguió y siguió pensado en nuevas ideas y ahora con el tiempo que me ha dado esta contingencia he tenido tiempo para inspirarme y escribir de nueva cuenta… y hemos aquí, el primer año salió, ansió leer sus comentarios respecto a este capítulo, y espero pronto publicar el segundo año, saludos y cuídense mucho.
