Disclaimer: Todo pertenece a J. K. Rowling.

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Amigos

V. Muggles

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El 31 de octubre Blaise está emocionado. Halloween es su fiesta favorita. Sus amigos, no obstante, no comparten su emoción.

–Es una fiesta muggle –se queja Daphne.

–Sí, los magos celebrábamos Samain antes, pero ya es una tradición casi perdida y los muggles se apropiaron de eso para crear una de sus fiestas ridículas –añade Theo.

–No entiendo por qué tenemos que celebrarla en Hogwarts, que la hagan los hijos de muggles si quieren, pero a nosotros deberían dejarnos fuera. ¿Qué mago o bruja de verdad querría celebrar algo muggle?

Otros Slytherin se unen a la conversación para aportar opiniones similares a lo que Daphne acaba de decir. Blaise permanece con la vista fija en su plato del desayuno. Ya ha escuchado comentarios parecidos en la sala común de Slytherin, pero nunca a sus amigos. Sobre todo le duele eso de "magos de verdad", que claramente quiere decir "magos sangrepura". El padre de Blaise era hijo de muggles y por tanto él no es sangrepura, aunque se haya cuidado mucho de no decirlo en el colegio.

El buen humor se le ha pasado en un instante. Mira de reojo a sus amigos y no sabe qué pensar. Los quiere, pero también quiere a su padre, que murió cuando él era niño, y, aunque hace tiempo que no los ve, también quiere a sus abuelos muggles. No le gusta la idea de estar con gente que los desprecia, pero le gusta aún menos la idea de perder a Theo y a Daphne.

Se pregunta si ellos dejarían de ser sus amigos si se enteraran de que es mestizo y de repente no puede quitarse esa pregunta de la cabeza. Necesita saberlo. Lo necesita porque si no siempre se lo estará preguntando y no podrá confiar en ellos del todo. Cuando salen del comedor los lleva a un aparte y se lo dice.

–Mi padre era hijo de muggles. Mis abuelos paternos son muggles y sé lo que pensáis de ellos, pero es todo mentira. Yo los quiero mucho, tanto como a mis abuelos magos.

Daphne y Theo se quedan desconcertados. En otras casas eso no hubiera supuesto una gran rebelación, pero en Slytherin todo el mundo asume que los demás son sangrepuras.

–No queríamos ofenderte. Seguro que tus abuelos son geniales.

Daphne no parece muy convencida, pero Blaise le agradece la intención.

–¿Vais a dejar de ser mis amigos ahora que sabéis que no soy sangrepura?

–No –y esta vez Daphne sí que suena convencida de lo que dice–, siempre que no tengamos que hacer cosas muggles.

–Sí, somos amigos tuyos, no de tus parientes, así que da igual –aporta Theo.

La verdad es que, excepto cuando va a casa de sus abuelos, no es que Blaise haga muchas cosas muggles, así que lo deja estar. Tampoco esperaba cambiar la opinión que sus amigos tienen de los muggles de la noche a la mañana. Por ahora le vale con saber que sigue contando con ellos. Más adelante ya verá.

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Tenía ganas de volver con esta historia y me apetecía escribir de este tema porque luego tendrá más importancia el tema de la sangre.