Disclaimer: Todo pertenece a J. K. Rowling.

(()()()()()()()()()()()

Amigos

VI. Adrian Pucey

()()()()()()()()()()()()()

Marcus Flint, capitán del equipo de quidditch de Slytherin, deja que cualquiera de su casa acuda a verlos entrenar. En parte lo hace para que sus jugadores se luzcan delante de sus compañeros, en parte para lanzar el mensaje de que son tan buenos que no les importa que los demás los vean entrenar y en parte, en su mayor parte, por llevar la contraria a Oliver Wood, que cree que los entrenamientos deben hacerse en privado para que los jugadores no se desconcentren.

A Daphne y Blaise les da igual. Lo único que les importa es que tres veces por semana pueden ir a ver a Adrian Pucey montando en su escoba. Theo nunca los acompaña, ni le gusta el quidditch ni le gusta Pucey, pero tiene que aguantar los comentarios de sus amigos destripando cada pequeña cosa que el cazador hacía.

–Cuando coge la pelota siempre sonríe a las gradas. Es muy simpático –dice Daphne.

–O un presumido.

Blaise ignora el comentario de Theo y sigue halabando al jugador.

–Sí, y hace un gesto muy guay con las manos cuando mete un tanto, como de victoria. Mira, así.

–En blaise queda raro, pero de verdad que cuando lo hace él es genial. Lo que pasa es que Blaise no es tan guapo y por eso no le sale igual.

En otro momento Blaise se hubiera ofendido por ese comentario, pero están hablando de Pucey así que asiente.

–Es que nadie es tan guapo como él.

–Bueno, Cedric Diggory se le acerca.

–Pero si es Hufflepuff, Daphne.

–Eso no importa cuando sales con alguien.

–¿Por qué?

–Porque cuando sales con alguien lo besas y los besos se dan con los ojos cerrados.

–Eso es una tontería. Puedes besar a alguien con los ojos abiertos y seguirías viendo su bufanda de Hufflepuff.

–Como si tu hubieras dado muchos besos.

–Todavía no, pero algún día besaré a Adrian Pucey.

–Yo lo besaré antes.

–¿Si lo beso yo dejáis de hablar de él por lo que queda de día?

Theo no tiene interés en él, pero empieza a estar harto del tema.

–Como si pudieras.

–No perdemos nada por prometerlo. Si lo besas, no volvemos a mencionarlo en todo el día.

Se levanta del sillón y cruza la sala común hacia donde Pucey está sentado leyendo. Daphne y Blaise no pueden oír como le pregunta que si puede darle un beso porque ha hecho una apuesta. A Pucey le hace gracia la petición y permite que Theo presione sus labios contra los suyos durante un segundo.

Vuelve con sus amigos triunfante. Se acabó oír hablar de Adrian Pucey por un día. No se espera que Daphne se acerque a él y lo bese.

–Así es como si yo también lo hubiera besado porque los labios de Theo han tocado los suyos, y lo he hecho antes que tú, Blaise.

El lado positivo es que sus amigos cumplen su palabra. El lado negativo es que en los días siguientes vuelven al tema con más intensidad y no dejan de preguntarle a qué sabían sus labios y que se siente besándolo, aunque a Theo le intriga más lo que sintió cuando Daphne lo besó.

()()()()()()()()()()()()()

Este se pasa un poco de palabras y no es un drabble, pero no quedaba bien recortado así que se queda así.

Muchas gracias a Cath, Trici y Lucy por los comentarios.