Luna
—¿Cómo va la canción? ¿Puedo escucharla?
—¿Estás segura de que quieres escucharla?
Ella asintió segura y su acompañante comenzó a hacer los primeros acordes de aquella melodía que lo tenía hipnotizado y le recordaba a ella.
Solo a ella.
-.-
Unos meses después.
En la tranquilidad de la noche, recordó aquél momento en donde ella le dijo que si, correspondiendo a sus sentimientos. En donde aceptó el amor que él le tenía.
Miraba el cielo estrellado y con una luna ausente que le daba tranquilidad e inspiración para tocar la guitarra durante las noches y hacía que su corazón latiera a mil por hora por aquella muchacha de coletas que lo traía de cabeza y hacía que su armonía sea cada vez más perfecta en su interior.
¿Cómo estará?
¿Ella estará bien?
Tomó su celular y lo desbloqueó.
Miró la hora, eran las 2:43 de la mañana en París, tal vez ella esté despierta allá en New York, ya que allá serían casi las 9 de la noche, ¿y si la llamaba?
"No, Couffaine. Tranquilo, ella debe estar disfrutando el tiempo con sus amigos en la ciudad. Y con Adrien…"
Se sobresaltó al ver que recibía una llamada de alguien.
"Tranquilo, es solo Marinette."
Contestó el teléfono y era una videollamada.
—¿Hola? —respondió suavemente.
—Luka, buenas noches. ¿Es n-noche aún no? —dijo tímidamente.
—Marinette…—sonrió. —S-sí, aún es madrugada. —dijo algo nervioso.
—Oh no, que tonta soy, me olvidé el cambio de horarios, ¿te desperté?
—No, estaba practicando algunas canciones nuevas para enseñarles a Kitty Section cuando regresen de New York.
—¿Puedo escuchar alguna? —dijo en un tono animoso. —¿O es una sorpresa de muchas?
Luka era de esas personas que mantenía el secreto hasta el final y más si se trataba de canciones nuevas, que era la forma que más daba de entenderse.
—No, a diferencia de otras veces, muero de ganas por que la escuches.
—Entonces, adelante.
Comenzó a tocar los primeros acordes con la guitarra, Marinette vio que estaba siendo alumbrado por una pequeña lámpara blanca que tenía a su costado para que pueda leer las partituras en la noche.
Lo vio cerrar los ojos mientras seguía tocando aquella tonada que hizo que soltara algunos suspiros al inicio y luego algunas pequeñas lágrimas.
—Echo de menos la luna. Espero verla pronto contigo. —dijo Couffaine con una sonrisa.
Un golpe de frialdad recorrió la espalda de la azabache.
Respiró y soltó el aire como un suspiro, llamando la atención del guitarrista.
—¿Ocurre algo, Mari?
—Estoy bien.
"No, no lo estoy."
Él paró y acercó el teléfono para que se miren a los ojos.
—Estás luchando.
—¿Eh?
—Luchas contra tus sentimientos… No hagas esto por mí, Marinette.
Silenciosamente ella lo miró. Sabía perfectamente que él podía leer su alma.
—Algunos de los chicos se quedaron en la azotea bailando y jugando y yo regresé al cuarto porque quería hablar contigo. —dijo algo insegura mirando hacia abajo.
—¿Hiciste eso por mí?
—Sí, te quería ver y…—Paró su explicación y lo vio con los ojos brillosos. —Te extrañaba.
—¿Sucedió algo para que estés así?
—Algo así.
—¿Adrien Agreste?
—Si.
La miró intensamente.
—Me agrada que seas sincera conmigo, sé que es difícil continuar y más sabiendo que él…
—Ya no es alguien libre, lo sé perfectamente. Solo es mi amigo.
—Es inevitable dejar de amarlo, ¿no es así?
—Luka, yo…
—Por eso te dije que el viaje aclararía tu mente. Es lo más importante y más cuando… quieres superar a alguien por quien sentiste muchas cosas.
Lo último lo dijo con una sensación ardiendo en su interior en forma de flama. Le quemaba saber la verdad y que él estaba metiéndose en esto cuando sabía que iba a demorar en su decisión final.
—Gracias por comprenderme.
—Eres alguien importante para mí, Marinette. Nunca te dejaré sola, aunque te mueras de amor por Adrien.
—Eres el novio más peculiar del planeta, es como si quisieras que estemos juntos, pero estás conmigo.
—Yo te lo dije antes, si me alegraría que los dos terminaran juntos... —se acercó a la cámara. —Aunque sabes perfectamente que me gustas demasiado y solo quiero estar contigo. —soltó con una sonrisa.
Volvió a tomar la guitarra y comenzó a tocar algunos acordes para tratar de calmar sus pensamientos que iban como proyectiles hacia su mente y corazón.
Su corazón.
Le estaba dando el suyo sin dudar, pero ella no le daba nada a cambio, solo su compañía.
Luka nunca sabría que Marinette pasó la mejor noche de su vida con el chico de sus sueños, que ese día cayó ante la tentación de tenerlo entre sus brazos.
Sintió que esa esperanza que tenía con ella, se estaba extinguiendo como la luna en aquella ciudad de rascacielos y marquesinas donde estaba su novia, preocupada y confundida por las decisiones que tomaría.
—Luka…
—Dime, Marinette.
—Te quiero.
—Y yo a ti.
—Ya quiero regresar a París.
—Y yo volver a ver esa sonrisa.
Eran caricias que solo caían al suelo.
Colgaron una media hora después y Luka decidió irse a descansar, cuando recogió las hojas donde tenían las partituras de las notas, cayó una de ellas al suelo.
Volvió a leerla y le estrujaba el corazón ante la cruda realidad.
Solo vivía a base de esperanzas.
Recibió un mensaje, era de su dulce azabache que le había mandado una foto, estaba en pijama y formaba sus labios como si tratara de darle un beso.
—Mi corazón es tuyo, Marinette. —susurró, guardando la partitura y dirigiéndose a su camarote para reponer energías.
-.-
En el otro lado del continente, Marinette estaba mirando a la luna llena que alumbraba todavía aquella ciudad de sueños, tratando de encontrar alguna solución para aclarar sus pensamientos. Era como si Luka la acompañara en su viaje, pero ella tomaría la mejor decisión al volver a París.
"De verdad, ¿no?"
Tenía que convencerse de que Adrien Agreste solo era un amigo para ella y nada más.
Se abrazó a sí misma y se acostó en la cama, mirando al techo y suspirando, cerró los ojos con la última imagen de su novio sonriéndole en su mente mientras tocaba la guitarra.
—Luka…
Mañana sería un nuevo día, trataría de olvidarse de Adrien de una vez por todas.
¡Capítulo 1 terminado!
Hola, estoy aquí con una de mis historias y de regreso después de una larga jornada de descanso y estudios de la universidad. Ahora estoy de vacaciones y necesitaba escribir algo para este mes de Apreciación de Luka Couffaine, quien sabe que rumbo tomará esta pequeña historia (eso incluye los capítulos)
Bien, el primer cap salió inspirado del especial de New York, ¿ya lo vieron?
Espero que sí porque fue el punto de partida de esta historia y será el desencadenante de muchos hechos futuros en esta historia.
Por ahora, ¡comencemos!
-Ann.
Siguiente capítulo: Maldición.
