Salvaje.


—Necesito hablarte de algo importante.

—¿D-de qué?

—De Adrien Agreste. —dirigió su mirada al suelo, en verdad había llegado la hora que ansiosamente esperaba. —Entremos a la habitación, Marinette. Podremos hablar tranquilos.

—¿No dirá algo tu mamá s-si y-yo? —dijo nerviosa señalando la habitación donde los Couffaine se quedarían a dormir.

—Descuida, ella confía en mí. —respondió con una sonrisa.

Caminaron hacia la habitación, donde el peliazul cerró la puerta.

—Luka, antes de que quieras decir algo... Yo tengo algo que decirte.

—Está bien, te escucho.

—Y-yo s-sigo enamorada d-de Adrien... Lo siento mu... —concluyó.

—Lo sé, Marinette. —interrumpió.

—Y sé que vas a odiarme por los siglos de los siglos por haberte... Espera, ¿qué?

—Tranquila, sé que probablemente pasó algo en New York y te da miedo decírmelo, por algo te dije que quería hablar contigo.

Ella lo miró con sus ojos brillantes.

—Marinette, te quiero demasiado y sé que esto no durará por siempre.

—¿Q-qué dices?

—No puedes engañarte todo el tiempo, por más que quieres engañarte a ti misma, amas a Adrien con todo tu ser y eso no cambiará fácilmente... —se acercó a ella. —Me encanta que quieras intentarlo...

—¿Estás terminando conmigo?

—No, para nada. Porque admito que te está costando olvidarte de él. —dijo con una sonrisa.

—Él está con Kagami, debo aprender a superarlo, aunque me cueste.

Él se echó en el colchón que habían compartido a la mirada de Marinette seguía sentada.

—Eres alguien distinta ahora, Marinette.

—¿Distinta? ¿En qué sentido?

—En el sentido de que... —tomó su mano y ella se dejó llevar y se echó al costado de él. —... estás intentando todo por mí, aunque no estás segura del todo.

—M-me agrada estar contigo, haría lo que sea para no hacerte daño. —dijo volteándose a su lado. —D-digo, esto lo d-digo... p-porque me caes bien y no dejaré que algo venga y...

Los nervios otra vez.

—...Y soy consciente de ello. —él la tomó de la barbilla y comenzó a acariciarla. —Eres alguien que tiene la decisión de hacer todo lo que se propone en su mirada y en su corazón. —la soltó y siguió hablando. —Cuando Adrien estaba en tu cabeza, hacías todo lo posible para que se fijara en ti y nunca lo hizo... Estaba confundido y celoso de que no me miraras como a él, por eso a veces sentía que lo mejor era dejarte libre.

—¿Qué?

—Sentía que era el segundo plato de tu vida y cuando me diste la oportunidad de entrar en tu vida, solo quería hacerte feliz.

—Lo haces...—dijo tímidamente.

—No sé qué pasó en New York y si no estás lista para decírmelo, lo entenderé.

—Y-yo lo siento mucho.

—Querer olvidar a alguien jamás será fácil. Adrien será algo hermoso que estará en tu mente. Es tu primer amor y eso jamás se olvida...

"Como yo nunca lo haría contigo..."

Ella se acercó a él y le dio un beso en la mejilla.

—Tu eres alguien hermoso que está conmigo ahora, Adrien no lo ha estado como tú.

Él la miró intensamente, como si estuviera tratando de leer su alma y por más difícil que sería entrar a su corazón, ella también estaba permitiéndole, aunque no estuviera del todo segura.

Acarició su suave rostro dibujando algunos pequeños círculos.

—¿Por qué conmigo?

—Creo que yo tendría que preguntarme eso, porqué me estás confundiendo, Luka.

De pronto, él sujetó su rostro dándole un beso necesitado en aquellos labios de color fresa.

—Eres grandiosa. —dijo él acariciando su cabello azabache y volviéndola a besar.

Luka comenzó a sentir que sus sentimientos estallaban ante cada contacto que realizaba en su rostro, cada toque memorizado, cada movimiento que realizaban, él no quería que esto pasara a mayores, pero en el fondo sabía que algún día pasaría.

"No es la hora..."

Quería ir despacio con ella, a pesar de que las hormonas revueltas en él se apoderaban de su ser.

Paró el beso.

—Guau, nunca me dijiste tu edad. —preguntó sonrojada.

—Quince.

—¿Estás seguro que fui tu primera chica?

—Si. —respondió para que el rockero continuara acariciándola y robándole otro beso, sintiendo todo el amor que podría darle a un ser humano, sus manos sintieron su suave piel, sus manos, mientras ella se aferraba a su pecho, seguían echados en aquella cama y deseando que esto dure por siempre.

Unas tocadas sonaron.

No era su corazón sino...

—Luka, ábrenos. Queremos ir a dormir. —exclamó Juleka del otro lado de la puerta.

Los dos se sobresaltaron y se sentaron.

—Ahí voy, hermanita.

—Creo q-que tengo que irme. —Marinette estaba en una tonalidad de rojo nunca antes vista.

—Te veo en el desayuno, Mari.

—S-si, d-descansa. —se paró y chocó con la mesita de noche. —Oh, no sabía que había una...—sintió que alguien la tomó de las espaldas y sus mejillas estaban tan cerca.

—Descansa, Ma-ma-marinette. —con un último beso en la mejilla dejó a la joven en un estado de trance.

Él la acompañó a la puerta de la habitación donde vio a las Couffaine con las manos en la cintura esperando alguna explicación del porque ellos estaban a solas.

—No es lo que piensan, pasen. —dijo él decidido.

—Descansa, querida. —dijo Anarka a la joven diseñadora.

—Sí, gracias por todo esto Marinette. —siguió Juleka. —Ven cuando quieras a la habitación, te esperaremos.

—Gra-gracias, Juleka.

Las dos vieron a la azabache yendo a la sala para sacar la trampilla e ir a su habitación.

—Así que... ¿Te preguntó si ella era tu primera chica? —soltó su hermana.

—¡Juleka!

—¡Qué! Mi mamá me dijo que era buena idea espiar.

—¡P-pues no lo vuelvan a hacer! —dijo Couffaine sonrojado.

—Mi marinerito está enamorado, ¡qué emoción!

—Mamá...

—Está bien, está bien. Con tal de que seas un caballero con ella, no me interpondré ante esto.

—Sabes que lo soy.

—Sí, solo ya sabes, es el papel de madre que debo tomar. Confío en ti. —se acercó a él, dándole un beso en la frente para ir hacia el armario y buscar algún pijama para los tres.

Esta noche aparentemente iba a ser tranquila.

—¡Yo pido el camisón de patrones de anclas! —escuchó a Anarka.

—Todo tuyo, mamá.

Bueno, más o menos.

—¡Oye, Luka! ¿No importa si usas algunos pantalones femeninos?

Si, iba a ser una larga noche.

-.-

—¿Y qué fue eso?

—N-nada, solo hablaba con él. —dijo dándole la espalda y yendo a su armario.

—Conozco esa mirada y esa no es de la mejor amiga.

—Tikki.

—Recuerda que debes estar centrada en tu deber, no en Luka.

—S-si, solo que en verdad no quisiera que nada le hiciera daño, mucho menos ahora que tengo más responsabilidades.

—Tranquila, eres Ladybug. No va a pasar nada, además, no estás sola y eso tienes que recordarlo bien.

—Sí, tengo a Chat, pero no quiero que por ser Ladybug, pueda perder tiempo con Luka.

—¿En verdad estás decidida a estar con él?

—Me está gustando más de lo que me imaginaba y tiene razón, Adrien no está aquí apoyándome, solo él.

Tikki se sorprendió.

—¿Pasa algo?

—La Marinette de hace un tiempo no hubiera hablado así.

Se fue a ponerse el pijama en silencio pensativa ante lo que le dijo su kwami, ¿podría ser posible que ella ya estuviera olvidándose de Adrien?

Unos minutos después de cambiarse se dirigió a su cama para poder dormir y recibió un mensaje.

Luka, 11:32 pm.

Ojalá duermas bien, aún para mi es algo genial que estés justo encima de mí. Te quiero Ma-ma-marinette.

"En verdad ella era alguien especial para él..."

Decidió escribirle.

Marinette, 11:34 pm.

Igual tú, deja de invadir mis pensamientos o tendré ganas de invadir los tuyos. Te quiero mucho, blueboy.

Envió el mensaje.

"Rayos, ¿de dónde saqué esto?"

-.-

—¿Lo encontraste?

—Sí, pero ¿estás seguro que es la dirección correcta?

—Yo jamás me equivoco.

—Creo que es la primera vez que te lo diré: ¡Estás demasiado equivocado!

—Ella dijo que estaría aquí en este periodo de tiempo.

—Es demasiado desarreglado para ser... él. No se parece en nada.

—Maau, es él.

—Raau, por más que quiera confiar en ti, debo decirte que no es él. —dijo aquella criatura. —Es más espantoso y este solo parece que duerme. Ten cuidado de despertarlo, sabes que la Maestra nos dijo que no debemos estar mucho tiempo aquí.

—Esto es por una buena causa.

—¡Esto es peligroso incluso para él! —chilló.

Vieron que comenzó a moverse.

—Genial, lo despertaste. Salgamos de aquí, ya mañana seguiremos investigando.

—Pero aún falta entrar a...

—Será en otro momento. ¡Rápido que nos descubrirá! —soltó el pequeño Maau, tomando de la mano a su hermano y saliendo de aquella habitación.


¡Capítulo 6 terminado!

Bien, este doble capítulo salió porque necesitaba un descanso de todo, pasaron muchas cosas en mi país y en mi vida personal. Por eso tuve que retrasar las actualizaciones. ¡Ahora si estoy aquí!

Entramos al mundo de The Blue Sensations y a esta trama curiosa que me tiene intrigada porque ya tengo algo planeado para poder comenzar con todo lo bueno. Por ahora solo sabemos que Marinette está dándole oportunidades a Luka y quiere que todo salga bien, recuerden que anda con la responsabilidad de guardiana.

Y ese momento final... ¿Quiénes serán los que hablaron?

Me encantaría saber sus opiniones y teorías porque ya comenzamos a calentar motores para entrar a la trama principal.

Muchas gracias por seguir este fanfic, denle estrellita y nos vemos en el siguiente cap.

¡Prometo actualizar seguido, probablemente los lunes!

-Ann.

Siguiente capítulo: Espíritus.