¡Día diecisiete! ¡Aquí seguimos!
Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes.
Advertencia: Este drabble participa en la actividad de noviembre de #retossesshomenov
Día 17: NTR (infidelidad)
Palabras: 413
Baúl del Oeste
Distancia
InuYasha miró a Kagome, que sonreía felizmente hablando con Rin.
Bella.
Después de dos años separados se dio cuenta de muchas cosas que hizo mal y que dañaron a la que fue su esposa en ese entonces, aún puede recordar claramente el dolor dibujado en sus facciones y las lágrimas humedeciendo mejillas y ensombreciendo sus ojos cuando lo encontró con engañándola con una de sus compañeras de oficina.
Pidió perdón.
Una segunda oportunidad y lo que llegó fueron los documentos solicitando el divorcio.
La última vez que la vio fue ante el juez que anuló su unión, ni siquiera le dedicó una mirada y sus amigas se negaron a que hablara con ella.
Ahora ahí estaba. Tan cerca.
—Padre no mencionó que volverías a Japón.
InuYasha frunció el ceño al ver a su hermano aparecer a su lado sosteniendo dos bebidas en sus manos.
—Es el cumpleaños de Rin —se encogió de hombros como si fuera normal el verlo ir a las festividades familiares, lo cual no, no lo era—. ¿Qué hace Kagome aquí?
—A Rin le agrada Kagome, siempre la ha invitado, ¿por qué no estaría aquí?
—Porque nosot-
—Creo recordar que no hay un ustedes —interrumpió—. Y no lo habrá de nuevo.
Sesshōmaru se apartó para dirigirse hacia las dos mujeres, que le recibieron con alegría, Rin se levantó para abrazarlo mientras que Kagome reía aceptando una de las bebidas, vio el momento exacto donde la morena levantaba el rosto exigiendo un beso el cual fue entregado cuando Sesshōmaru se inclinó sin soltar a Rin, que siguió riendo complacida por ver a sus dos personas favoritas felices.
InuYasha no estaba feliz.
Pero antes de intentar interrumpir, una mano se posó en su hombro.
Su padre lo retenía con un agarre férreo.
—Se casaron hace 8 meses, no te dije que volvieras para que arruines esto, lo hice para que estuvieras enterado y con lo terco que eres, no lo hubieras creído de no verlo por ti mismo.
—Pero ella no-
—Kagome es feliz y lamento decirlo, más feliz de lo que nunca la vi —palmeó la espalda del joven—. Hay errores que no pueden remediarse. Eres bienvenido si decides quedarte. Tu madre está en la cocina viendo los últimos detalles del pastel.
Se alejó para encontrase con la pareja y la cumpleañera, fue cuando vio como Kagome se movía y revelaba su estómago redondo.
InuYasha no estaba preparado para eso.
No aún.
Les dio la espalda necesitaba espacio.
FiraLili
17/11/2020
