¡Día dieciocho! ¡Aquí seguimos y lo vamos logrando!
Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes.
Advertencia: Este drabble participa en la actividad de noviembre de #retossesshomenov
Día 18: Amor platónico
Palabras: 265
Baúl del Oeste
Libertad
Kagura siempre supo que nunca tendría una oportunidad de ser amada por Sesshōmaru, pero eso no evito que lo amara, su amor nació por el poder que ostentaba, uno que podía acabar con Naraku y liberarla de su prisión para ser, por fin, libre.
Sin embargo, a pesar de conservar esa esperanza, conforme paso el tiempo su admiración creció hasta volverse cariño y próximamente amor; pero no era ese tipo de amor avaro y celoso, ella lo quería a lo lejos, brillante y puro.
Sesshōmaru era una de las pocas personas que adoraba y quería de esa profunda manera.
El amor que profesaba por Kana y Kohaku era diferente, más gentil y cálido.
Por eso no se sorprendió ni un poco cuando lo encontró con Kagome después de una fuerte batalla con Naraku, la tenía protegida con su estola mientras dormía cansada de usar sus poderes espirituales, por lo que sabía el grupo de InuYasha se había separado después de una trampa para atacarlos estando solos.
Sesshōmaru le dio una advertencia al verla llegar.
Ella sólo guardó su abanico para que viera sus manos libres, le dio la información sobre el grupo de Kagome y se marchó.
Sabía de qué Sesshōmaru le iba a entregar todo de él a la humana, porque ella era la indicada, era libre y cálida, mientras que ella siempre estaría a la sombra de su creador.
Su amor por él se quedaría ahí, a la distancia y guardado.
Guardado en un corazón que no poseía.
No aún.
Pero lo haría. Lo recuperaría.
Y sería libre.
Libre de entregarlo sin condiciones.
FiraLili
18/11/2020
