¡Día veintiséis! ¡Cuenta regresiva! ¡Empezamos! ¡4!

Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes.

Advertencia: Este drabble participa en la actividad de noviembre de #retossesshomenov

*ANTES DE LEER* El universo omegaverse es extenso, y varía dependiendo de cada autora que lo maneja, por lo que si no sabes sobre este tema, aquí va una pequeña introducción de lo que sería a grandes rasgos (yo estoy escribiendo un omegaverse SessKag que será publicado en unos meses, porque hay detalles que sigo afinando)

El mundo omegaverse está compuesto por 3 géneros:

-Alfa: Son los que están en la cima de los tres géneros. El alfa, sea varón o mujer, tiene la capacidad de fecundar a un omega macho o hembra, debido a que cuentan con órganos sexuales masculinos, internos (en el caso de las alfa mujeres) o externos en los hombres alfa, es decir, el normal en ellos).

-Beta: Básicamente los beta son igual a los humanos comunes. Los hombres tienen los órganos reproductores masculinos y las mujeres los femeninos, por lo que solo ellas pueden quedar embarazadas. Sus olores son los olores normales de los humanos, que ellos mismos apenas pueden distinguir, ya que son suaves y poco notorios en comparación con los olores de los omega o de los alfa.

-Omega: Tanto varones como hembras, poseen aparatos reproductores femeninos (útero y ovarios), y son perfectamente capaces de concebir siempre y cuando sean fecundados por un alfa y rara vez un beta. Es aquí donde por supuesto entra el MPREG (embarazo masculino) debido a que son altamente fértiles.

Hay más elementos que intervienen, pero como no los toque, decidí sólo poner los segundos géneros que intervienen, cuando publique el omegaverse SessKag, ahí si haré una introducción completa sobre los elementos que he construido en mi universo omegaverse.

Día 26: De alfa y omega hetero.

Palabras: 814

ADVERTENCIA: Drabble relacionado estrechamente con el drabble del día 11: "Un rescate inesperado".

Baúl del Oeste

Té y galletas

Sesshōmaru estaba furioso, cuando el grupo que protegía a Kagome en su ida a visitar a Rin en la aldea de Kaede le mando un águila con el mensaje que había sido secuestrada salió de inmediato en su búsqueda, con la espada en mano y su alfa a punto de entrar en una rabia al saber que su omega estaba pérdida.

Un viaje que hubiera durado 4 días, lo hizo en horas, no era usual que el usará su habilidad de teletransportación porque requería mucha energía, pero era una emergencia. Cuando llegó lo recibieron sus guardias con diversos grados de impotencia y culpa por haberla perdido cuando estaba bajo su cuidado, y aunque quisieron rastrear su aroma, la morena lo había bloqueado como siempre hacía al salir del Oeste sin su esposo.

Cuando el yōkai estaba a punto de dejar salir su furia, el rugido de un dragón se alzó como advertencia para ellos, pronto estuvieron en guardia, lo vieron venir del sur haciéndose cada vez más grande, hubieran atacado de no ser por voz emocionada que reconocerían en cualquier lado.

—¡Sesshōmaru!

Kagome saludó a su esposo desde su lugar, firmemente abrazada a un alfa rubio, que reconoció enseguida como el primogénito y futuro Lord del Sur cuando su madre la pasara su título, mientras que detrás de ella un omega la mantenía segura, parecía que estaba acostumbrado a viaja en lomos de un dragón por la forma en que su cuerpo se amoldaba perfectamente a la forma; pero sin pensar más se acercó a ella, que estaba siendo ayudada por ese omega de cabello verduzco.

Al tener a su alcancé la atrajo a su cuerpo, ella se enterneció ante su clara muestra de afecto y preocupación.

—Estoy bien, Sesshōmaru —murmuró contra la estola—. Katsuki nos rescató.

Ante la mención del mocoso del Sur levantó su vista, el rubio alfa estaba discutiendo con el omega que estaba señalando en su dirección, cuando se percató se acercó seguida del otro.

—Domador —saludó Sesshōmaru sin dejar de ir del todo a Kagome.

—…Lord —musitó después de que el omega golpeará su costado con el codo.

Tanto Kagome como Izuku suspiraron ante la interacción, si bien, conocían a Katsuki de vista sus tratos y discusiones siempre fueron con Mitsuki y Masaru, el heredero prefirió aventurarse en los pasillos buscando algo interesante que hacer, podría decirse que lo encontró cuando tuvo que esquivar a Sayumi, que huía de sus instructores; Sesshōmaru seguía preguntándose como su pequeña pudo hacer amistad con el mocoso insolente del Sur, no tenía modales, pero quisiera o no, Sayumi estaba encantada de tener a otro niño de su edad y casi podía asegurarlo, ella fue quien le mostró los pasajes secretos aunque lo había negado.

—Gracias de nuevo, Katsuki —se adelantó Kagome sonriendo, luego miró al hombre que estaba a su lado—. Y gracias, Izuku, fuiste muy gentil conmigo.

—¡Oh! No, no fue nada y me disculpó por haberle tratado tan familiarmente, eso fue muy grosero de mi parte.

—Por favor —ella rió—, estábamos en una celda apestosa como para esas formalidades, además, los amigos de Katsuki son los nuestros, Sayumi estaría triste si hiciéramos diferencias.

—…ido —murmuró Izuku con sus mejillas arreboladas.

—¿Eh?

—Soy su prometido.

Kagome tardó unos segundos en registrar las palabras antes de sonreír y felicitarlos con alegría, sabía lo difícil de la posición en que se encontraban, los omegas eran visto como seres inferiores o simples úteros donde reproducirse, su propia hija, Sayumi, era una omega, hubo muchos conflictos con el consejo con que fuera nombrada como la heredera oficial del Oeste dado su segundo género, y si eso la molesto, Sesshōmaru lo considero una ofensa a su sangre, así que muchos de esos yōkais desaparecieron, si bien, él le dijo que simplemente los exilio, sabía que no fue así, sus manos olían a sangre esa noche.

Y a pesar de no gustarle la muerte por sentencia, simplemente no dijo nada, su hija no merecía ser menospreciada así, además de que la niña creció para hacerse con el control de la Casa de la Luna, si ella ordenaba todos acataban sin dudarlo.

Su ley pro omegas, apenas, se estaba redactando, pero empezaba a ver que el Sur sería uno de los territorios donde podría ponerse en práctica sin problemas, ahora que sabía de su relación, no podía evitar ver como Katsuki mantenía a Izuku cerca y miraba a su alrededor cada tanto, en busca de algún peligro, tal cual lo hacía Sesshōmaru.

Alfas, pensó divertida.

Con un movimiento de mano señaló el camino hacia la aldea de Kaede, tal vez, podría sentarse hablar un rato, casi no conocía otros omegas en el pasado, así que aprovecharía que ambos alfas aun parecía tolerarse.

Izuku le sonrió antes de seguirla.

Sería una charla muy reveladora para el futuro.

Pero por el momento, té y galletas serían bien recibidas.

FiraLili

26/11/2020