E de Explorar
Mira el cuerpo de su esposa, a la vez que con la yema de sus dedos lo recorría y tocaba en cada lugar y rincón.
Como si estuviera leyendo un plano o un mapa. Concentrado.
A él nunca le había llamado la atención o no había despertado interés en estas cosas.
Es más, no se sentía sorprendido. Ya había visto innumerables veces su cuerpo al descubierto, pero esta sería la primera vez que lo tocaba con otras intenciones.
Sus dedos fueron descendiendo hasta llegar a su monte de venus, siendo consciente del estremecimiento que esto provocó en ella.
Se decía que el clítoris era uno de los lugares más sensibles y erógenos de la mujer. Que por aquel pedazo de carne, la excitación era mayor por las terminaciones nerviosas que había en él.
Y ahora, lo comprobaría.
- Tranquilízate leona, estoy explorando.
Rozó entonces, con sus dedos –índice y medio– aquel botón de carne, produciéndole un suspiro a la fémina. Y no conforme, lo presionó, ligeramente.
Kohaku hizo un titánico esfuerzo por no cerrar las piernas y en cambio, cerró los ojos, sintiendo sus piernas temblar.
Al parecer, había mucho por explorar en el cuerpo de Kohaku Ishigami.
