Glimmer se sorprendió de lo rápido que lograron llegar hasta la habitación de sus dos mejores amigas sin su magia, en conclusión corrieron lo más rápido que pudieron sin usar ni una pizca de su magia de teletransportación, lo cual chispitas reprobaba, hubiera sido más fácil pero también entendía que con Catra es casi imposible teletransportarse sin que ésta última termine armando un escándalo porque se marea demasiado cuando sucede.
Las dos mujeres quedaron muy exhaustas y Catra tenía más falta de aliento por haber venido corriendo desde casi el otro extremo del castillo con el peso de la rubia en sus brazos.
La morena respiraba de forma agitada e inestable y de pronto perdió un poco el equilibrio pero fue sujetada por Glimmer quien la ayudó a mantenerse en pie y a no caerse.
—Vamos,— Glimmer sujetó a Catra por los hombros, la ayudó a caminar sin tambaleos.—Haré un hechizo para que la cama no se hunda al colocar a Adora.— debido a que a esa cama le gustaba "comerse" a esa dos chicas, al ser tan esponjosa lo mejor sería ahora evitarlo para no lastimar a Adora.
La mujer de mechones rosas se separó un poco de la gatita, ubicándose frente a la cama rosa y dibujó en el aire el círculo con la figura del pentagrama para lanzarlo de inmediato contra el colchón, utilizó el hechizo para que éste se quede firme y rígido.
Glimmer sonrió satisfecha al ver el éxito de su magia.
—Listo,— dijo. Pero al voltear se encontró con la escena de una Adora dormida sobre el sofá, y Catra ya no estaba por ningún lado.
—¿Catra? — preguntó la reina pero sólo pudo escuchar su misma voz regresando a sus oídos a modo de eco. No recibió respuesta.
Al contrario fue Adora la que comenzó a quejarse en el sofá y a moverse incómoda, parecía estar respirando con dificultad y estaba sudando demasiado.
—Mamá…,— susurraba Adora débilmente entre sueños,—Mamá..., ¿eres... - tú?...
Y el primer pensamiento que tuvo la reina Glimmer fue aterrador en el cual su hechizo le había provocado algún daño a su mejor amiga.
—Adora,— le habló Glimmer suavemente a su mejor amiga quedando a su lado,—Perdóname, lo he arruinado todo...— Glimmer comenzó a llorar sin saber cómo hacerla mejorar, porque es obvio que su hechizo trajo consecuencias que nunca calculó.
La realidad fue que ésta es la primera vez que Glimmer hace el hechizo de "creación de vida" y creyó que lo había dominado al probarlo con sus dos amigas, aunque en este instante la hacía sentir asustada la posibilidad de que todo hubiera sido un error.
Por otro lado Melog restregaba su cabeza contra la espalda de Catra quien se había quedado ahí, nunca se fue, pero como sus emociones decían querer "desaparecer" su querido amigo la había ayudado a hacerse invisible con ayuda de su magia, ella estaba sentada en el piso con sus brazos apoyados sobre sus rodillas y escondiendo su rostro. Llorando aún en silencio, aunque cuando escuchó lo que Chispitas dijo que "lo ha arruinado todo" sus ojos bicolores se abrieron grandes llenos de sorpresa, no quería pensar nada malo pero esa expresión le dijo todo lo contrario.
—No, no puede ser,...— dijo Catra con la voz temblorosa viendo en dirección a donde hace unos momentos dejó acostada a Adora, sus propias manos se sentían temblorosas.
Catra se levantó apareciendo de nuevo en la habitación, y fue seguida por la mirada de Glimmer quien se quedó observando lo que hacía, los pasos que dio ella hacia Adora fueron lentos y temblorosos, sentía en ese momento como si su alma abandonara su cuerpo, como si la peor tormenta se derrumbara encima de ella. Fue caminando temblorosa y cuidadosa a lo que hacía. No quería pensar nada malo.
Entonces llegó con la chica rubia poniéndose a la altura de ella quien "descansaba" sobre el sofá, sólo fue un decir que descansaba porque Adora parecía estar sufriendo mucho. Observaba como su princesa estaba respirando muy mal como si hacerlo fuera muy difícil para ella.
Al verla en ese estado Catra se asustó muchísimo, sintió que el alma se le partía en muchos pedazos. Y en ese preciso momento la felina no aguantó más el llanto que se derramó frente a ella de forma muy angustiante y amarga.
—¡Adora, mi amor!,— gritó Catra con todas sus fuerzas levantandola para restregarla contra su pecho sin querer soltarla nunca,— ¿Qué tienes, mi vida?,— pronunció con mucho dolor. No entendía qué es lo que le sucedía.
—Por favor, princesa, abre tus lindos ojitos...— le rogó con la voz casi rota.—Quiero verlos de nuevo...— súplica sollozando.
A Glimmer le dolía verlas así a las dos... pero al mismo tiempo se había dispuesto rápidamente a probar algo de último minuto creando una nueva pócima mediante la magia, realizando una serie de mezclas con todos los frascos que había traído de su "taller" dando como resultado una bebida con los colores de un arcoiris.
—Lo siento mucho…,— Glimmer se disculpó cabizbaja ante Catra,—Esto es todo lo que puedo hacer ahora…,— dijo muy entristecida, dirigiendo el frasco con el brebaje mágico a los labios pero la chica rubia derramaba todo el líquido sin tragar nada, ésto se estaba colocando complicado, pero entonces Catra decidió ayudar.
—Yo lo haré...— la chica morena llenó toda su boca con el líquido arcoiris y con sus manos levantó suavemente la cabeza de la chica rubia pegándose a ella con sus labios tocando muy firmemente los labios de Adora y luego dejó poco a poco entrar la bebida a la boca de Adora, logrando que después ella lo pasara por su garganta hasta su estómago. Luego Catra se separa un momento de su rubia, se queda mirándola para saber si da resultados lo que unos instantes atrás le dio a beber. Y enseguida lo que sucedió fue que el brillo de She-Ra se hizo presente, llenando de esperanza a las dos jóvenes que estaban a su lado, su misma energía de She-Ra apareció para sanarla trayendo consigo unos rayos muy brillantes de luz que la cubrieron desde adentro hacia afuera, su cuerpo brillaba tanto que las otras dos chicas tuvieron que cerrar sus ojos unos segundos para no quedar cegadas por los rayos dorados, Adora sanaba rápidamente sacando de inmediato lo que la había estado enfermando expulsando con brusquedad de su boca una especie de nube negra y densa, tratándose de un viejo hechizo del que había sido presa hacía unos seis meses atrás y del que no había sido liberada hasta ahora, un viejo mago malvado del planeta Neptun la había infectado en la última batalla que tuvo antes de regresar a luna brillante, pero ahora por fin se estaba liberando del embrujo. Sanandose completa así misma, dejando atrás la falsa creencia de que había sido Glimmer o Catra las culpables, no, nunca fueron ellas, fue aquél suceso del pasado del cual finalmente es libre.
Adora abrió lentamente los ojos y en su rostro tenía dibujada una sonrisa.
—Hey, Catra...— dijo suavemente. Haciéndole saber a su esposa que todo ya está bien.
Porque Adora había escuchado todo lo que sucedía mientras ella no lograba despertar fue como estar entre consciente y dormida.—Lo malo ya se fue, ahora estoy de vuelta, aquí contigo mi amor…
Catra tenía los ojos cubiertos de lágrimas y abrazó demasiado fuerte a la princesa de su corazón, haciéndole saber cuánto la quiere y cuánto la había extrañado.
—No te vuelvas a ir nunca...— mencionó Catra entre llantos y risas de felicidad,—¿Está claro, princesa?
—Sí, es una promesa,— contestó Adora llorando con ella finalmente.
continuará….
