Nota: Es un Male Kohaku x Senku, ubicado en esos tiempos donde la homosexualidad, no es bien vista. ¿Exactamente cuáles? A criterio del lector.


O de Olvidar


Olvidar que no pudo estar a su lado, dolía. Le quemaba.

Y no, no era por promesas dichas por momentos de pasión desbordada, por promesas de niños. Y tampoco era por engaños o mentiras.

Dolía, porque eran promesas que no podían ser cumplidas. Porque eran momentos que sólo se vivían una vez.

Como su primer beso, la primera vez que se tomaron de la mano a escondidas, las palabras torpes de amor dichas o la primera vez amándose de manera carnal.

Fue bueno mientras duró, pudo pensar a manera de consuelo una vez. Pero, esas palabras y ese pensamiento, ya no surtían efecto; Senku se estaba casando tal cuál se había planeado.

Con Luna, una chica linda, dulce, torpe pero sincera. Y aunque Senku le tenía aprecio y cariño, él realmente no podía llegar a amarla como ella deseaba.

Kohaku lo sabía también, pero sólo le quedaba sonreír y desearles felicidad.

Y en el momento en que sus miradas se cruzaron (las de él y Kohaku), fue el momento donde el rubio le dijo adiós a su primer amor. Porque ambos irían a hacer su vida, lejos del otro.

Y donde ambos, debían olvidar lo suyo (que nunca pudo ser).