T de Terror
Él debería estar aterrorizado, debería haber huido en cuanto tuvo la oportunidad. Es más, incluso debería estar muerto.
Pero no lo estaba, no tenía miedo y sobre todo, se sentía desconcertado. Muy desconcertado.
Porque ella era un demonio, alguien que devoraba personas y quien las cazaba. Ella era un enemigo de la legión de cazadores y de los pilares.
Él debía matarla, aunque lo más probable era que ella terminara matándolo a él. Algo que debía darle miedo, pero, no lo sintió.
Porque resulta que ella, era Kohaku, el pilar caído del ámbar.
Debería sentir terror, pero no lo sentía. Ni un poco cuando ella se le abalanzó para atacarlo; de hecho, se atrevía a admitir que casi, lloraba al verla. Porque recordaba cómo los cuervos habían notificado su caída, su muerte.
- Kohaku… – ella se paralizó, mirándolo con sorpresa. Demasiada –, ¿…Te acuerdas de mí? ¿Del asunto del cual nunca me dijiste?
Él debía estar sintiendo terror. Debía tener miedo por estar cerca de un demonio.
Y sin embargo…
-… ¿S-Senku?
Él estaba lejos de sentirlo.
(Porque finalmente, la volvió a ver a ella, Kohaku).
