W de Webcam
- ¿Se ve? – preguntó Kohaku, luego de poner y acomodar la webcam en su pc, mostrándose en la pantalla de la portátil de su novio, quien solamente le sonrió de medio lado.
- Ahora puedo ver perfectamente a una leona.
Kohaku frunció ligeramente el ceño, sentándose en su silla de escritorio, cruzándose de brazos –. Y yo puedo ver perfectamente al sarcástico y amargado de mi novio.
Y aunque lo había dicho con afán de molestarlo, sabía que no le afectaba en lo más mínimo. Sonrió.
- ¿Cómo estás allá, Senku? ¿Todo bien en Estados Unidos?
- Ha sido entretenido – respondió desinteresado, encogiéndose de hombros –. Sobre todo el poder aprender y trabajar con el Dr. Xeno, es interesante.
- ¿No querrás decir elegante?
- Que él vea la ciencia como algo elegante no significa que yo también deba hacerlo. La ciencia es interesante y lo mejor que le ha pasado a la humanidad.
- Mientras puedas explicármelo de una manera en que pueda entenderlo, entonces lo aceptaré – respondió sonriendo de medio lado, recargando su mejilla en su mano –. Y mientras pueda pasar mis exámenes de ciencias, química e historia, estaré bien.
- ¿Entonces admites que me usas?
- Hey, eso suena feo… Yo diría que me ayudas – repuso –. Sin ti, hubiese ido a extras de esas materias y eso le dolería a mi cartera – suspiró.
- Por cierto, ¿Mozu no te ha vuelto a molestar?
- Mmm no, afortunadamente no. Supongo que se ha conseguido al final una novia o qué-sé-yo… Aunque cuando entrenamos, me ayuda y así.
- Entiendo – si era honesto, le resultaba visceral que alguien como Mozu consiguiera una novia. Aunque en sí, él no era quién para decir (y sobre todo, no le importaba) –… ¿Qué han hecho allá los demás?
- No hay nada fuera de lo normal – se encogió de hombros, desviando su mirada al techo, pensando en algún evento o suceso importante o nuevo –… Sólo estamos en periodos de exámenes finales de este año, y personas como Ginro, están haciendo su esfuerzo por pasar. Y yo, sólo me tomé un descanso de los estudios, a veces me cuesta creer que ya pasaré a tercer año – se rió.
- ¿Y luego de eso, qué piensas hacer?
Kohaku suspiró, frunciendo el ceño, pensativa –. Me gustaría estudiar para policía o tal vez, dedicarme al kendo como profesional. Así como Tsukasa está entrenando para ser boxeador profesional.
- Incluso podrías ser gimnasta.
- No es algo que llame del todo mi atención, ¿sabes? Además, el kendo y las artes marciales siempre me han gustado.
- Lo sé leona, lo sé.
Kohaku suspiró de forma ruidosa, cruzándose de brazos –. ¿Por qué insistes tanto en decirme leona? Te he dicho no lo soy.
- ¿Y por qué no?
- ¡Senku! – soltó una risita, enfurruñándola. Ella estaba por decirle otra cosa, cuando la voz de su hermana anunciando su llegada como la de su padre y cuñado se escuchó –. Oh, ya llegaron… Supongo que esta es la despedida.
- Así parece – suspiró, para luego dedicarle una sonrisa juguetona –. Diez billones por ciento a que cenarán Ramen.
Ella bufó, dedicándole la misma sonrisa –. Ya veremos. Nos vemos, Senku.
- Nos vemos, leona.
Y la video llamada terminó, dejándola con una pequeña sonrisa melancólica. No se había atrevido a decirle que sólo compró la webcam con tal de poder tener llamadas de este tipo, porque los mensajes (incluido los de voz) y las llamadas por teléfono no eran suficientes.
Lo extrañaba, pero no era algo que quería decirle porque, él no era de sentimentalismos. Aunque Kohaku a veces pensaba que él, también la echaba de menos.
Y eso, le hacía sonreír un poco.
- ¡Kohaku, baja a cenar! ¡Trajimos Ramen!
Rió levemente, para luego responder –. Ya voy.
