La paz reino un instante hasta que estallo la tormenta. Los señores estaban furiosos, las señoritas y señoras se debatían entre estar escandalizadas y encantadas.

Peter pensó Caspian, definitivamente nadie sabia hacer entradas como aquel muchacho, si no fuera porque la vida de su bella Susan estaba en peligro, no hubiera podida controlar la risa ante tal situación. Su gran amiga Isabella venia detras, totalmente mortificada ante su hermano, intentando en vano, regresarlo por donde vino.

-¡Santo Cielo!- exclamo lord Stein- ¡Que osadía! ... Después de la hospitalidad de mi rey, volver aquí y con ese aspecto ¡Es un ultraje! ¡Guardias¡ ¡Guardias! ¡Escóltenlo de aquí ahora mismo y ...- El pelirrojo cayo al instante, tras la gélida mirada del muchacho.

Los antiguos guardias Telmarinos, miraban de uno a otro sin saber que hacer, sin embargo, absolutamente todo desapareció para el joven al contemplar a sus hermanas. Caspian no supo como lo hizo, pero en menos minuto, estaba frente a él, dejando caer una gota del cordial en los blancos labios de su hermana, y arrancando el vidrio de su pierna.

Todo desapareció para el en ese instante, no supo cuando Peter curo a Lucy, ni cuando el profesor llevo el vial para curar al mas joven de los hermanos Pevensie, solo era consiente de los ojos de su reina, aquellos ojos azules mas infinitos y luminosos que cualquier océano.

-Estas aquí- susurro algo febril, acariciando su rostro, maravillándose de los leves cambios en el muchacho- ¡Te he extrañado tanto!

-Y yo a ti mi reina- contesto besando la mano que tenia posada en su rostro- como no tienes idea ... Han sido los dos años mas difíciles de mi vida.

-Te amo- murmuro aun recostada en su pecho- Siempre te amaremos mi rey.

Nadie era consiente de las palabras murmuradas por ambos reyes, sin embargo, absolutamente nadie le quitaba los ojos de encima. Aquel muchacho se había transformado completamente ante sus ojos, ya no era el gran rey Caspian, el gobernante de Narnia, solo era Caspian, y eso mis amigos, aterraba a su consejo mas allá de cualquier ejercito, ya que un rey sin tapaderas, era un rey vulnerable.

Del otro lado del semicírculo, Lucy Pevensie se incorporo lentamente en los brazos de su hermano, aprovechando que el mareo menguaba.

-¡Estamos en Narnia!- chillo abrazando a su hermano mientras observaba hacia todas partes la fila tras fila de desconocidos que la observaban, hasta encontrar a dos de sus figuras favoritas entre el publico.

-¡Caspian!- grito llena de alegría corriendo a sus brazos, con el pobre Peter a cuestas- ¡Estas vivo! ¡No han pasado mil años!

-¿Que es esto? -Pronuncio una voz agitada al mismo tiempo desde la puerta - ¿Un abrazo familiar y me dejan afuera?

Caspian no supo bien que paso a continuación, solo fue consiente del peso de los cuatro niños Pevensie que lo hacían parte de su aplastante abrazo, y del gruñido molesto del mayor de los hermanos ... Así pensó mientras reía, así es como se siente un hogar, sin embargo, la emotiva reunión se vio interrumpida por la guardia real, quienes en un intento de proteger a su rey, tomaron cautivos a cada uno de los jóvenes Pevensie.

-¿Quien diablos eres tu?- gruño un muchacho presionando una daga contra el cuello de Lucy Pevensie.

El pobre Buscatrufas se desmayo del horror ante lo que veía. Sus reyes, sus preciosos reyes sometidos ante un acto de semejante villanía ¡Imperdonable!

El semblante de Caspian cambio por completo.

-Suéltala Mathew, no tienes idea de con quien estas hablando. Ninguno de ustedes la tiene- ordeno furioso el rey al joven que descaradamente sostenía a Lucy.

-Su majestad ..._ se defendió el muchacho aun sin soltarla- estos individuos representan un peligro para su seguridad. Deben ser neutralizados cuanto antes y ...

-¡Maldición Caspian! ¡Controla a rus guardias!- exclamo Peter perdiendo la paciencia mientras contemplaba la cara cada vez mas pálida de Susan. Nada de movimientos bruscos, recordó decirle esa mañana, su embarazo era delicado, y si contamos el echo de "morir" y sus efectos colaterales, nada estaba saliendo según debería- Ella debería estar en una maldita cama, no tambaleándose en los brazos de tus "guardias"

Susan lloraba silenciosamente, se había sentido tan radiante de felicidad en los brazos de su familia, tan alegre de que estuvieran todos a salvo, que no se percato hasta que las palabras de su hermano acusaron a Caspian, de la delicadeza de su embarazo, y de todas las posibles contingencias que su bebe podría estar sufriendo. Sin pensarlo, acuno su pancita entre sus manos ¿Como diablos le diría a Caspian que estaba embarazada de su bebe tras dos años de estar con el? ... Su cuerpo temblaba sin descanso mientras rogaba que Peter no dijera de mas.

Caspian la observo por un minuto totalmente frustrado, la gente a su alrededor susurraban sin cesar. Eres un rey se dijo, actúa como tal.

-Debe comprender mi rey ... - comenzó nuevamente lord Creight acercándose a el- nuestro deber es velar por la seguridad de su majestad, aun si mi señor no ve el peligro y ...

-¡Majestades!¡Han vuelto!- exclamo Trumpkin ingresando al salón-¡Es una alegría volverlos a ver ... pero ¿Que esta sucediendo aquí? -indago horrorizado el enano al ver la situación en la que se encontraban sus monarcas.

-¿Majestades? - repitió Mathew aflojando su agarré sobre la daga.

La niña sonrió satisfecha - Lucy Pevensie, es un placer - respondio a su pregunta no formulada.