Disclaimer: MARVEL & Disney no me pertenecen.

.


.

Quinjet, camino a Nueva York.

Wanda sentía que tenía que quedarse en Wakanda, apoyando a Steve y a sus demás compañeros, pero no podía olvidar a Pepper. Estando sola y sin Tony, podía comprender la soledad que sentía ella.

Además, no confiaba mucho en Danvers. Se debía a que no la conocía del todo, era sumamente normal. Sólo esperaba que ella pudiese ayudarlos a encontrar a Stark y a Nébula en el inmenso espacio.

—¿Estás bien? —habló James de pronto, sacando a Wanda de sus pensamientos—. De pronto, el silencio de veinte minutos se me empezó a hacer un poco incómodo.

—Sí, lo siento. No fue mi intención, sólo me puse a pensar en Pepper, en cómo debe sentirse...

—Necesita compañía. Fue una muy buena iniciativa el querer venir a cuidarla, eres buena. —La elogió por eso; Wanda sintió un leve calor en su mejillas ante este comentario.

—Sólo... me puse en su lugar... —suspiró profundo, para luego dirigir su mirada ante el cielo infinito que había frente a sus ojos—. Sé lo que debe estar sintiendo...

Barnes comprendía el dolor de la Sokoviana. Ella era muy joven como para haber pasado por tantos eventos traumáticos. Le recordó de pronto a cierta persona...

Todo iba bien. De hecho, le relajaba bastante la sensación de no sentirse prisionero de sus pensamientos, ya que eran sólo suyos y no eran falsos... eran los que le pertenecían. De pronto, y sin que se diera cuenta hasta ahora, sintió algo extraño en su cabeza. Un leve mareo hizo que perdiera un poco el control de la nave pero, con audacia, retomó el rumbo.

—¿Wanda...? —Aquella pesadez desapareció de sus sienes en un dos por tres—. ¿Acaso tú...?

—Lo siento, sé que no debo hacerlo... —dijo apenada. Ella lo sabía, no debía meterse en la mente de los demás.

—No lo vuelvas a hacer. —El semblante de Barnes cambió a uno más serio—. Es muy peligroso, ¿no ves que voy pilotando una nave? ¿Quieres matarnos?

—Sólo quería saber en qué pensabas… —Su voz era prácticamente un hilo.

—Pues si quieres saber, sólo tienes que preguntarme. —Al decir esto, James parpadeó un poco para aclarar la vista. Se le había quitado aquel efecto.

—Bueno... es que vi a alguien en tus pensamientos. —No estaba muy segura de querer seguir con la conversación, pero la duda era mayor y claramente le carcomía.

—¿Ah, sí? —Ahora ni siquiera la miraba, su vista estaba fija al frente— ¿A quien viste?

—Tú sabes a quién... —Ahora ella lo miraba bastante seria.

—Quiero que me lo digas tú. —James estaba perdiendo la paciencia con la muchacha. En cambio, Wanda tenía algo de temor de dar su respuesta, pero ya era demasiado tarde. Debía responder con la verdad...

—Natasha...

.


.

Wakanda.

Thor se encontraba en una de las bibliotecas que poseía aquella mansión Wakandiana. De hecho, le recordó mucho al estudio que tenía Strange en su casa.

Lamentablemente, él no estaba disponible para ayudarles en esto.

Se dirigió hacia uno de los innumerables estantes de la sala buscando algo en específico, pero no lo hallaba.

—Si algo me enseñó Selvig, es que el conocimiento, al menos en este planeta, se encuentra en los libros antiguos... —pensó en voz alta.

Necesitaba encontrar algo que hiciera referencia a mitología o magia, pero sólo encontraba libros de historia, geografía del planeta Tierra o algunos libros de tecnología de Wakanda...

—¿Necesitas ayuda? —El asgardiano volteó, encontrándose con los ojos de Danvers.

—No lo creo, está todo… en orden. —mintió, porque en realidad ni siquiera había encontrado lo que andaba buscando.

—Te veo un poco aproblemado, en serio puedo ayudarte. —Se puso a su lado para preguntar después— ¿Qué es lo que necesitas encontrar?

—No necesito que lo hagas, puedo solo, sin ofender. —Él le respondió. Carol se cruzó de brazos un poco enfadada ante la actitud del rubio.

—¿Puedes dejar de ser tan obstinado, Thor Odinson de Asgard? —Al escuchar su nombre completo, el muchacho se detuvo. ¿Cómo demonios sabía sobre su identidad? Aunque no era necesario, la mayoría de la gente y en varios reinos lo conocen— Dime que andas buscando, yo te ayudaré.

—Antes que nada... —cerró un libro que estaba hojeando para dejarlo en la estantería—, ¿Cómo sabes quién soy?

—No necesito una enciclopedia para saber quién eres —le dijo—. Asgard ya no existe, lo sé —afirmó ella—, antes de venir por la señal de auxilio de Nick, pasé por tu reino. Fue aniquilado por el Ragnarok... Pero eso iba a pasar tarde o temprano. —El aludido quedó impresionado. Y bueno, no tenía nada que rebatir ante eso.

—Sí... así es.

Danvers notó el cambio de ánimo del asgardiano frente a esto. No había sido su intención que se sintiera mal.

—Lo lamento mucho, de verdad.

—No, está bien —se recompuso. No debía decaer, menos en un momento así. Debía apoyar a sus amigos—. Entonces... ¿Quieres ayudarme?

—Claro que sí —dijo—, dejé mi traje en manos de Shuri y el Dr. Banner antes de partir al espacio y comenzar la misión de rescate. Mientras estoy aquí, puedo ayudarte.

—Me parece perfecto, entonces. —Thor habló con más ánimo.

—¿Qué es lo que estamos buscando? —La muchacha tomó uno de los tantos libros viejos, comenzando a pasar página por página.

—Un objeto especial… que, imagino, debe estar escrito en alguna parte...

—¿Hace magia, o algo por el estilo? —arqueó una ceja sin comprender mucho.

—Para lo que ustedes los terranos no es ciencia, sí, es magia. —Su mirada se dirigió hacia otro libro de misticidades varias.

—Okey, ahora sí que no entiendo mucho —dijo esto, sacando un libro del estante—. ¿Sabes cómo es el objeto? Digo, para poder buscar mejor, o para qué sirve en concreto.

Thor no estaba seguro si mencionar detalladamente lo que estaba buscando, ya que era un arma poderosa. Pero estaba tranquilo, en cierta parte, ya que ella no manejaba las artes oscuras ni la magia.

Cerró sus ojos, pensando muy bien las palabras que le diría.

—Es un artefacto místico, quizás el más poderoso que tiene la Tierra —contestó—, pero sólo puede ser manipulado por gente como Strange... o gente que sepa conjurar hechizos.

—Pero él también...

—...desapareció en el chasquido —cerró el libro—. Pero si lo encontramos y logramos entender el funcionamiento de ese objeto, tendríamos algo de ventaja...

—Entiendo... —O eso era lo que creía Carol. Pero entonces, se le ocurrió preguntar algo mejor—. Y ese Strange, ¿vivía acá? ¿Es decir, en Wakanda?

—No —dijo—. Es de la ciudad de Nueva York

—¿Y qué hacemos buscando ese artefacto acá? ¡Tenemos que ir a su hogar y buscar eso que quieres!

—Lo pensé, pero como es un artefacto muy antiguo, acá en Wakanda se tienen unos escritos que, tal vez, no encontremos allá.

—Entonces —dijo ella, recapitulando—, si no lo hallamos acá, iremos a Nueva York a buscar más pistas, ¿te parece?

Thor se quedó pensando unos momentos. No le vendría mal un poco de ayuda.

—Me parece bien, mujer del espacio. —Le tendió su mano, donde ella le respondió de la misma manera, cerrando el trato.

—Traeré café, ¿quieres? —preguntó ella—. Necesitaremos estar concentrados.

—Claro, por mí no hay problema. —La rubia se iba retirando, pero Thor la detuvo—. ¿Sabes? Mejor una cerveza —le guiñó el ojo, haciendo que Carol rodara los ojos ante esto.

.


.

—¿Tú y Natasha… se conocían de antes? —quiso saber Wanda. En aquella visión que no duró más de cinco segundos, vio a la pelirroja combatiendo cuerpo a cuerpo con él.

—Sí, ella fue mi aprendiz en la Sala Roja —confesó—, pasamos por muchas cosas mientras trabajábamos como asesinos... A mí me borraban la memoria cada cierto tiempo y me congelaban. A Natasha también le hacían un procedimiento parecido.

La mutante se quedó en silencio unos momentos, tal vez algo preocupada. Pensó en Steve, ¿acaso él sabía de esto?

—Si estás preguntándote si Steve sabe de esto, claro que sí —afirmó Barnes—. Sé que lo cuidas bastante.

—No sabía que también leías mentes —dijo, ya que Barnes atinó a lo que ella pensaba. La castaña estaba más tranquila ante esta confesión—. Me preocupaba que tal vez… no le hayan querido contar nada...

—Lo sé, pero de todas formas es algo entre Natalia y yo. No es algo que quisiéramos contarle a todo el mundo... no es para nada heroico. —Esto último lo dijo con un tono más bajo.

Quedó sorprendida al escuchar el verdadero nombre de Natasha salir de los labios de él. Wanda se sintió un poco mal ante esto. Había sido invasiva con el pasado de Barnes. Sabía muy bien que había estado mal hacerlo.

—Lo lamento... —se disculpó—. Fui una tonta al hacer esto… No suelo ser así...

—No te culpes, te entiendo —James había recuperado un poco más su estado de ánimo—, creo que si yo tuviera tu poder de leer mentes haría lo mismo. Me pasaría chismoseando.

La castaña soltó una pequeña risa ante esto; le agradaba que Bucky no se hubiera molestado tanto con ella. Pero se prometió a sí misma que no lo volvería a hacer.

—¿Qué quieres escuchar? —El ex soldado soviético encendió un interruptor donde había una infinidad de música—. ¿Algo en especial?

—¿Pondrás tu música de los años cuarenta? —Ella se burló—. ¿Así conquistabas chicas en tu época? Aunque no me molestaría escuchar algo así.

—Me iba bien con las chicas en mi época —le respondió, orgulloso. Ella soltó una risita pequeña ante esto—, sé bailar.

—Tal vez los ritmos de antes, pero no los de ahora. Debes actualizarte, querido.

—¿Crees que no he estado estudiando? Estaré descongelado, pero desactualizado jamás. Eso déjaselo a Steve —se burló ahora él.

Al menos, el viaje se hizo más ameno a partir de aquí...


[Continuará...]


¡Muchas gracias por leerme!