El viento sopla y esa suave brisa mueve los cabellos de Rin, la niña coloca un mechón de cabello detrás de la oreja sonriendo feliz mientras aprecia la vista que hay ante sus ojos, a lo lejos puede ver un campo de flores de distintos colores. Sus piernas se balancean y tararea gustosa de presenciar tal espectacular escenario haciendo caso omiso a las demandas de Jaken. Sus gritos son intensos y estridentes, pero a ella no le importa, esta demasiado ensimismada observando y esperando el hermoso atardecer donde muy pronto el cielo azul se pintaría con tonalidades naranjas, rojas y amarillas.
-¡Ya bajate de ahí, niña! -exclama por enésima vez el demonio verde. Su bastón golpetea el gran tronco del árbol y sus grandes ojos miran hacia arriba donde la chiquilla estaba sentada de lo mas relajada, sus pies pequeños, descalzos y sucios de tierra, moviéndose felizmente. Se molesta y golpea con mas fervor, las hojas se agitan por el viento y la niña lo ignora (sin intención) descaradamente.
-¡Oh! ¡Jaken!-entonces pronuncia mirando hacia abajo, por fin prestándole atención-¡Sube! ¡La vista es hermosa!
El demonio se irrita ¿no lo había escuchado?
-¡Agh! Mas hermoso es el amo bonito -espeta -Nos esta esperando así que baja ahora mismo-ordena. Su pose es autoritaria, pero eso no funciona con Rin, que para la agonía de Jaken, ya se la imaginaba sufrir un accidente de esa altura, pero lo peor no seria las heridas que ella podría obtener sino lo que pasaría con él si ella le sucede algo. De seguro ya no seguiría vivo como si hubiera sido él, quien la empujó del árbol-¡Te vas a caer! ¡Esa rama se puede quebrar!
-La rama es fuerte -la voz efusiva de la niña y sin intenciones de bajar, provoca un miedo recorrer en su ser, mucho mas cuando la niña se pone de pie. Una mano apoyada al tronco.
Pensó que bajaria, pero se quedó tambaleante sobre la rama.
-¡Pero, ¡¿Que haces?!- grita y sus ojos saltones parecen que están a punto de reventar.
-Mira-y señala hacia el horizonte. Jaken sigue con la mirada lo que apunta y ve como se tiñe el cielo. Sus ojos se maravillan por un segundo, pero rápidamente sale de su impresión-¿No crees que es hermoso?
-Si, si-pronunció- Ahora baja.
-¿No quieres subir? La vista es...
-¡No! Ya baja -espeta, esperando verla en suelo firme.
La niña infla sus mejillas, pero decide cumplir su petición que todo el día sonó como orden. No obstante, al momento que intenta bajar, se da cuenta que no puede.
-¿¡Que esperas?!- un pie golpea el suelo inquietamente-¡Baja!
Las mejillas de Rin, colorean por la vergüenza y tímidamente confiesa lo que le sucede.
-No puedo bajar.
La incredulidad e irritación de Jaken se notan en su rostro.
-¡¿Para que te subiste sino podías bajar?!
-¡No lo sabia!-admite, sus piernas comenzaron a temblar y siente un vértigo que jamas había sentido cuando volaba con Ah-Uh.
-¡No te muevas!-dice y furioso, Jaken comienza a escalar el frondoso y alto árbol.
Después de unos minutos había llegado donde estaba la niña. Ella sonríe y Jaken la mira con el ceño fruncido.
-¡Vamos a bajar! -brama el demonio, pero solo fueron palabras porque se queda inmóvil.
-¿Jaken? -la dulce voz de Rin se escucha, al ver que no se mueve-¿Qué pasa? ¿No íbamos a bajar?
-La vista es bonita-dice, sentándose en la rama y dirige sus ojos en el atardecer que se extiende ante sus ojos.
Rin sonríe mas grande.
-Si, muy bonita- y se sienta, volviendo a zarandear sus pies.
Están minutos así y los colores cálidos que se pintan en el cielo comienzan a apagarse. Pero la mirada de Jaken se enciende al ver en la lejanía ese largo cabello plateado.
-¡Amo bonito! -De pronto grita, se para y sus brazos se mueven inquietamente.
Rin mira a su señor y hace lo mismo.
Los ojos de Sesshomaru se posan en los individuos esperando en silencio que le expliquen el motivo porque no volvieron y están sobre un árbol.
-Me subí para ver la vista y ahora no puedo bajar -confesó Rin ya sin vergüenza- Jaken me iba a ayudar a bajar, pero le gusto la vista.
-Niña, que le estas diciendo a mi...
Se quedó callado cuando notó que el demonio, sin decir palabra, extendía los dos brazos (que ahora tenia) a cada lado de su cuerpo.
-¡Salta! -pronuncia-Te atrapare.
Inmediatamente, sus ojos brillaron.
-¡Amo bonito! -espeta muy conmovido, dispuesto saltar en sus brazos y girar en círculos en su maravilloso encuentro.
Sin embargo, antes de que su fantasía se pudiera hacer realidad. Sesshomaru aclara.
-Le hablaba a Rin.
La niña no se hace rogar y da un brinco a sus brazos. Como era de esperarse él la atrapa efectivamente. La chica choca con su pecho y por un segundo su aroma se impregna en sus fosas nasales. El demonio también la aspira y aunque no giran, momentáneamente se mantienen abrazados. Hasta que la baja al suelo, sin ser presenciado por Jaken que luego de que lo mirara boquiabierto y la envidia saliera a flote provocando que desviara la mirada en tono ofendido hasta que llegara su turno.
Al pasar segundos, gira su cuello y...
-¡Amo bonito!-grita, al saber que lo habia dejado-¡Amo bonito, atrapame también a mi!
Sus manos moviendose de un lado para otro.
-¡Amo bonito!-sus lágrimas comenzaban a caer como cataratas por su desplante, al verlo alejarse mas y mas.
El demonio con un sentido auditivo mas desarrollo lo ignoro (con intención) descaradamente. Rin que giraba de vez en cuando hacia atrás empezaba a preocuparse.
-Creo que no puede bajar.
-Tonterías-dice seguro-Ignoralo, el puede bajar por su cuenta.
La estrellas comenzaron a vislumbrarse, en el cielo nocturno, pero Jaken no pudo bajar.
