Las banderas estaban a media asta y, permanecerían así por un largo tiempo. La noche habia caído y, el frio de la nevada ya se podía sentir en cada uno de los corredores. El pueblo narniano estaba reunido en la sala del trono, contemplando a los cinco monarcas en el atril de los tronos. Todos vestían solemnes, incluso Susan se habia puesto un vestido negro correspondiente a la etiqueta de aquellas situaciones, sin embargo, la pobre muchacha estaba algo inquieta con la presión que ejercía el mismo sobre sus pulmones.

Miro a su amigo en la primera fila, dedicándole una sonrisa tranquilizadora.

-Mis amigos- inicio Caspian con voz fuerte y segura- Los he reunido, por circunstancias que un rey jamás querría convocar a su pueblo. Hemos sido atacados y, destrozados, no existen palabras ni consuelo para la desoladora perdida de las ultimas horas. Se han destrozado familias, se han perdido amigos y conocidos, esto sera siempre una mancha en la historia de Narnia. Un genocidio cruel e inhumano. Debemos llorar a nuestros muertos con dignidad y, rezar por que Aslan les permita un fácil acceso a su reino, consolarnos con la idea de que vivirán eternamente entre sus jardines y, algún día, volverán a reunirse con sus seres queridos.

Como rey- exclamo con la voz cargada de emoción- les prometo que su sacrificio no sera en vano, os prometo que esta terrible tragedia que a sufrido nuestro pueblo no quedara sin justicia. Un gran mal asecha las costas Narnianas, se ha levantado una de las criaturas mas perversas en la historia de nuestra existencia. Se ha debatido mucho sobre si deberían saber esto o no, pero, una persona muy sabia me ha dicho que como rey es mi tarea informarles esto, como hombre es mi obligación moral comunicárselos. No impondré una dictadura, el gobierno Narniano esta al servicio de su gente. Ustedes deben saberlo.

Caspian miro a Peter compartiendo una comunicación silenciosa. El antiguo monarca asintio incitando a seguir. Con una respiración profunda, volvió a contemplar a su pueblo dispuesto a seguir.

-La gran bruja Blanca se ha levantado, Jadis caminara por la tierra el tiempo que dicta una nueva profecía. Cada persona bajo mi mando, trabaja incansablemente por la seguridad de vosotros, solo os pido como rey y, como hombre permanecer unidos. ¡Ya no mas Narnianos y Telmarinos! Debemos ser un pueblo que se une, un pueblo que enfrenta sus adversidades, os pido que hoy dejen de ser mis súbditos y, se transformen en mis hermanos y, hermanas.

También se, que como rey no les he dado la imagen correcta- continuo mientras tomaba ligeramente la mano de su amada. Todo el pueblo estaba callado, mirándolo fijamente cual leopardo a su presa- lo cierto es que amo a esta mujer mas que a nada en este mundo. Estoy unido a ella con un lazo mucho mas fuerte que cualquier matrimonio y, se que no es lo que vosotros quieren escuchar. Se que hay normas y, tradiciones, pero este bebe, nuestro bebe, es el futuro heredero del trono Narniano. Con o sin matrimonio de por medio, es mi hijo tanto en sangre como en alma y, corazón.

Y, como padre les pido que me ayuden a protegerlo, si la bruja posa sus manos en cualquiera de los dos, sera el fin del mundo tal como lo conocemos.

Y asa, Caspian les informo de todo. Los planes, la profecía y el inminente mal que los asechaba dia tras día mientras el pueblo Narniano lo miraba atentamente. Se podían ver caras de miedo, preocupación y enojo por doquier.

Los consejeros del rey están firmes a un costado del escenario evaluando las reacciones de su pueblo.

-No podemos brindarles un descanso adecuado a sus restos fisicos- dijo por ultimo el rey- pero, hemos decidido, abrir un sector en los bosques, en su memoria. Se plantara un árbol por cada Narniano caído, acompañado de una placa. Queríamos daros un lugar donde poder llorar, donde poder sentaros y hablar con vuestros seres queridos. Una lapida se olvida en la historia, en cambio, un árbol permanecerá alli por siempre, recordándonos a nuestros amados ciudadanos. Creciendo y floreciendo, transformando la muerte en vida y, no en el desolador sentimiento de perdida. Por que la vida terrenal por el cual todos pasamos es efímera, pero el alma ... el alma es eterna como las hojas de los arboles que se renuevan cada primavera.

Somos un pueblo que se dirige unido hacia la oscuridad, un pueblo forzado a entrar en ella, pero la diferencia esta amigos míos, en que no permitiré que nadie caiga ante ella.

-Nuestros corazones y armas, están con ustedes majestad- exclamo Reep como tantos años atrás arrodillándose frente a ellos, seguido de todo el pueblo Narniano.

Susan sintió que su estomago se contraía, mientras contemplaba a sus súbditos, el peso del anillo en su dedo anular se hacia notar una vez mas. Nada volvería a ser igual.

¿Que es la fé?

Típicamente se define como la creencia en algo que no podemos ver o tocar, un voto de confianza sobre un por venir. Edmumd no estaba muy seguro sobre la suya, es decir, ¡Vamos! ... Habia puesto su fé en que jamás se volvería a topar con esa mujer, en que solo permanecería en un recóndito recoveco de su memoria y, aquí estaba, preparándose para enfrentarla nuevamente en batalla.

Mientras escuchaba el discurso de Caspian, no podía dejar de cuestionarse en que habian fallado, que clase de broma universal era aquella. Aun así, mientras mas pensaba en el asunto, no podía dejar de notar que algo no encajaba, algo no era lo que parecía.

Miro sutilmente a su hermana, habia cambiado tanto los últimos meses. A pesar de su embarazo, la delgadez de su cuerpo era notoria, no tenia que decirle nada para saber que lo poco que comía lo devolvía. Las ojeras en su rostro develaban la ausencia de sueño y, que decir de los moretones en su rostro ... Lucy habia insistido en que bebiera de su cordial, pero, su testaruda hermana se habia reusado, alegando que lo necesitarían mas adelante.

En conclusión, se veía fatal. Nada de aquel brillo maternal y, único que desprendían las embarazadas.

Sabia que algo habia pasado en el Castillo, algo que ni ella ni Peter se atrevían a nombrar, conocía demasiado a su hermana, aquel rostro de terror y vulnerabilidad solo lo habia presenciado una vez y, habia jurado jamás dejar que algo así ocurriese de nuevo. Solo deseaba que sus conjeturas no fueran ciertas, ya que aquella noche estaba decidido a confrontarla.

-Todo estará bien, ya lo veras - dijo mientras recorrían el oscuro pasillo tras salir de la sala de el trono

-¿Como es posible que esto este pasando? ¿Que hemos hecho?

- El mal actúa de formas inentendibles para la razón. Nada pasa dos veces del mismo modo querida

La niña asintio mientras se aferraba con mas fuerza a su costado, todo parecía tan irreal.

-No quiero volver a perderte.

Peter repasaba una y otra vez la reunión en su cabeza, buscando una clausula de escape, tratando de encontrar algo en las palabras nombradas que le permitiera comprender que diablos sucedía

¡Maldita sea, el no debía estar allí!¡Jamás en la historia las cosas se habian dado así! ... No me malinterpreten, verlo nuevamente era una de las dichas mas grandes que existía, pero ¡Diablos! ¡No era posible!

Sin embargo, aquella era la menor de sus preocupaciones. Si las cosas se daban tal como el narraba, su vida se volvería condenadamente jodida.

Peter palmeo levemente la espalda de su amigo, mientras entraban a su estudio privado. El pobre hombre estaba lívido desde que habian salido de aquella reunion.

-No tengo idea de que hare con Susan, Peter tengo que protegerla y, esto, este plan ...

-Lo se- respondió el sumo monarca apesadumbrado- pero, puede que sea nuestra única salida.

-¿Confías en él?

-Así es, el señor Tumnus es parte de la familia.