-Es bueno ver que han tenido existo hijas mías- exclamo Aslan sentado bajo un árbol. Las chicas habian cabalgado por una hora antes de toparse con el león. El cetro estaba atado en la montura del animal, era una vara larga, dos o tres cabezas mas alta que Susan (encogida por magia a tamaño humano). Se podía sentir su poder, incluso a metros de distancia, desprendía un aura de dolor y melancolía, tan oscura como el ónix, sin un mínimo ápice de luz dentro de ella.
Ambas sentían, que si pasaban un minuto mas a su lado, se tirarían al piso con un llanto desconsolado, suplicando a quien escuchara que acabara con sus vida. Lucy fue la primera en reaccionar, se tiro de arriba del cabayllo y, corrió hacia el rey, enterrando su cuerpo en su larga melena. Susan con cuidado, siguió su ejemplo, reconfortándose de inmediato con sus simple acto de presencia.
-Ya mis niñas, todo esta bien- exclamo despues de un rato con su profunda risa, frotando su hocico en sus cabezas.
-¿Que pasara ahora Aslan? - inquirió su hermanita
-Primero, nuestro amigo aquí se encargara de llevar esto a mi pais- en un soplo del viento, el caballo habia desaparecido en un reflejo del sol- y nosotros, iremos a buscar a unos aliados.

-¿COMO DIABLOS SE LES ESCAPA UNA CHICA DE DIECISIETE AÑOS EMBARAZADA?- grito Caspian furioso. Habian llegado hace ya una hora atrás al castillo, cuando el rey Edmund y, su consejo le dieron la alegre noticia. No sabia quien estaba mas furioso, él o Peter. Podía tolerar muchas cosas, pero aquello sobrepasaba sus limites ¡Ni si quiera habian mandado un grupo de búsqueda a encontrarlas!
- Tenían una tarea Caspian, Aslan mismo se le encomendó- razono Edmund por decima vez.
- Majestad, la chica se fue por su propia voluntad ...
- ¡ME IMPORTA UN CARAJO! ¿ACASO NO LO ENTIENDE LORD CREIGHT? ¡ESTA EMBARAZADA! ORDENE ESPECIFICAMENTE QUE LA VIGILARAN, SU CABEZA ESTA EN JUEGO MALDITA SEA ... Y NO ES SOLO UNA CHICA, ES LA REINA DE NARNIA ¡MI PROMETIDA! ¡MI FUTURA ESPOSA! ¡LA MADRE DE MI HIJO! ¿NECESITAN MAS ARGUMENTOS PARA RESPETARLA?
-Muchacho ...- trato de tranquilizarlo el profesor mientras el joven golpeaba la mesa de madera con sus puños.
-Espero por la cabeza de todos vosotros que mis hermanas aparezcan en las próximas horas ... - continuo Peter en voz baja y amenazante.
Caspian se dejo caer en la silla, sujetándose con fuerza el cabello ¿Donde diablos te has metido Susan Pevensie? Era el único pensamiento que giraba una y, otra vez en su cabeza.

Aslan troto por un rato, Susan solo pudo suspirar de alivio. Ir sobre el gran león se sentía como viajar en una confortable cama, el paraíso para toda mujer embarazada que quisiera ir a algún lado.
Estaba casi adormecida junto a su hermana, cuando el gran león se detuvo. A lo lejos, el crepitar de varias fogatas se distinguía.
-Es hora de hacer nuevos amigos queridas
-El pueblo de Calormen- suspiro la muchacha, acomodando su arco y flechas mientras enderezaba la corona en sus risos alborotados.
Aslan camino entre la gente que lo veía con temor, con ambas muchachas a sus costados.
-Buenas noches mi señora- la dijo a una señora en la entrada de la carpa- estamos aquí para ver al príncipe Canut
La anciana asintio aterrada, mirando fijamente las fauces del león mientras, los llevaba a una pequeña tienda, ubicada en el centro del claro. Aslan y Lucy esperaron fuera, por obvias razones.
Dentro de la carpa, habia un muchacho joven, de tal vez unos 18 años. Era alto y fornido, de cabello rojizo y ojos negros.
Susan le conto su historia al igual que a los gigantes, era un tipo amable a pesar de su ascendencia. La joven no pudo evitar el deseo de confiar en el de inmediato.
-En el castillo tenemos lugar de sobra mi señor, no exponga a su pueblo a las tiranías de este clima. Es tiempo de permanecer mas unidos que nunca, busque a su gente escondida en el bosque, todos sois bienvenidos en Cair Paravel.
-Muchísimas gracias mi reina, ninguna historia le hace justicia a su benevolencia. Calormen estara siempre en deuda con ustedes y, no puedo evitar, darle mi mas sinceras disculpas por las acciones de mis antepasados.
La muchacha asintio y, una hora mas tarde estaban listos para partir. La joven perdió la cuenta de la cantidad de personas que se acercaron a agradecerle de todo corazón por ayudarlos. La gente de Calormen era muy distinta a lo que recordaba, quizás era la situación o el paso de los años, pero sin duda les sentaba bien.
-¿Aslan, como alimentaremos a todas estas personas? - escucho murmurar a su hermanita sobre el pelaje del león, despues de un buen rato
-Yo me encargare de todo querida, no te preocupes

Casi al anochecer, Caspian escucho el sonido del cuerno del vigía. No tardo ni cinco minutos en llegar a las puertas, podía notar a Aslan a la distancia con su novia y, su hermanita sobre su lomo. El muchacho sintió que le volvía el alma al cuerpo. Detras de ellos, lo que quedaba del pueblo de Calormen avanzaba.
-Han conseguido una poderosa alianza- comento Peter con seriedad, mirando la comitiva
-Esperemos que no nos traigan problemas
-Aslan siempre tiene sus razones
Ambos fingieron tranquilidad ante la multitud. Ambas muchachas los miraron de reojo, disfrutando la calma antes de la tormenta.
Recibieron a el príncipe y, su pueblo con toda la pompa y ceremonia correspondiente, los invitaron a comer, asearse y descansar, con la promesa de que a primera hora de la mañana, se reunirían con el consejo.
-Es hora de irme hijos míos, hay mucho que hacer antes de que la batalla comience ¡Sean valientes!
-Cas ... - comenzó la muchacha cuando estuvieron los cinco solos.
-Silencio- respondió cortante el monarca tomándola de la mano con tanta fuerza que creía que se la sacaría, al igual que Peter con Lucy. Las arrastraron por los pasillos desiertos hasta la habitación de la muchacha. Edmund los seguía pocos pasos detras, con la inquietud arremolinándose en el fondo de su estomago.
-¿Tienes la mínima idea de lo que has hecho Susan Pevensie? - susurro oscuramente cuando la puerta se cerro. Lucy habia caído con fuerza contra el suelo, cuando su hermano mayor la soltó con brusquedad. La niña la miro asustada, mientras su hermano mayor daba vueltas por la estancia.
-Jamás habia estado tan decepcionado de ustedes dos- vocifero el magnifico
- Nosotras ...
-¡No quiero vuestras explicaciones! ¡Tendrían que haberlas dado antes de cometer esta locura!
-Aslan ...
-¿Acaso no lo entiendes Susan? - respondió frustrado Caspian tomándola de los ante brazos hasta ponerlos morados- No me interesa en lo mas mínimo porque lo hicieron ¿Cuando vas a tomar conciencia de que estas embarazada? ¿De que esta guerra es por ti? ¿Cuantas personas más tienen que morir para que tu cabeza deje de estar llena de aire?
-Caspian, hombre ... - intervino el rey justo colocando una mano en su hombro. Su hermana estaba temblando y, sus labios pasaban de rosados a pálidos. Susan sentía a su bebe patear con mas fuerza que nunca, sin embargo, no quito los ojos del muchacho que tenia enfrente, desgarrando su corazón.
-¡Cállate Edmund! -lo empujo Peter- eres tan irresponsable como ellas, realmente nose como cualquiera de ustedes tres merecen una corona ¡Sois una vergüenza!
Lucy sentía las lagrimas caer desde hace rato, quería proteger a su hermana a como diera lugar. Los jóvenes tenían especial saña con ella.
-¡Esta embarazada maldita sea! ¡No podéis tratarla así!
-No pareció importarte tu sobrino cuando salieron de aquí sin permiso
-Soy una reina de Narnia-chillo la niña poniéndose en pie con los puños cerrados- No voy a consentir que tu ...
Peter la miro furioso y, hizo algo que jamás creyó posible. Le dio una cachetada arrojándola de nuevo al suelo, la niña sentía su mejilla escocer mientras levantaba nuevamente la cabeza, mirando a su hermano a través de se cabello despeinado.
-Eres una niña estúpida que debe aprender su lugar- exclamo furioso- ya es hora que dejes de actuar como una cría y, hagas lo que tus mayores te ordenan.
Peter salió echando humo de la habitación, pocos segundos despues Edmund levanto a la niña llorosa y, la saco de allí.
Susan veía todo con los ojos abiertos sintiendo una fuente puntada en el abdomen bajo.
-Mi amor ... por favor ... - tartamudeo sintiendo sus lagrimas caer pero Caspian no iba a caer, habia traicionado su confianza, estaba furioso y despechado.
-Sabes Susan por un momento llegue a creer que me amabas, que habia encontrado en ti a una compañera para toda la vida ... obviamente me equivoque, tu no me quieres. No me amas ni a mi ni a el niño ¿Fue solo un error para ti verdad? El resultado de una farsa ... realmente me sorprende que incluso lo hayas conservado
-¿Que dices? - susurro asqueada. Sus brazos se sentían que podrían caer en cualquier minuto y, por primera vez llego a sentir miedo por el hombre que amaba.
-Permanecerás aquí encerrada los tres meses y medio que faltan ... el doctor Cornellius ha dicho que lo mejor dado tu estado es que te mantengas en reposo absoluto y, como se que no lo harás por las buenas tendrá que ser de otro modo ... una vez que mi hijo nazca puedes desaparecer, el niño se quedara aquí.
Susan se quedo estática mientras la soltaba, sus manos tantearon torpemente el borde de la cama mientras su mundo daba vueltas. No supo si Caspian se arrepintió o no de sus palabras, si vio en sus ojos que jamás lo perdonaría por aquello.
El golpe seco de la puerta dicto su sentencia.