Susan se sintió morir, su visión era confusa y no entendía del todo los gritos a su alrededor. Sentía la vida escaparse, gota a gota, segundo a segundo. Su cuerpo estaba adormecido, liberado de su alma con la hoz de la muerte, creyó oír un llanto y luego, todo fue silencio.

ANTERIORMENTE

Un mes paso desde aquel fatidico dia, luego de mucho llanto y, sufrimiento, las cosas finalmente parecian entrar en su cause.
Habia un consejo honesto, el frío del invierno parecia menguar . Narnianos y Telmarinos trabajaban bajo un mismo proposito.
Susan dio otra voltereta y, volvio a reír, mientras su principe la levantaba en el aire besando sus labios. Era una mañana tranquila, ambos se habian dado un refrescante baño de agua tibia y, sin si quiera darle tiempo a colocarse el resto del vestido, el muchacho la habia tomado en brazos para bailar una melodia inventada.
El muchacho hizo un paso de danza audaz, sosteniendo su cintura mientras la inclinaba levemente hacia abajo.
-Feliz cumpleaños mi reina- susurró sobre sus labios, disfrutando de su risa cantarina y sus ojos brillantes- finalmente has dejado de ser mi pequeña niña ¿Qué opinas de un desayuno solos tu y yo?
-Suena encantador- respondió con una sonrisa mientras su bebé pateaba su abdomen arrancándoles una carcajada
-¡De acuerdo! ¡Los tres! ¿Algún día me dejarás a mamá para mi jovencito?- musitó el muchacho besando también su abdomen - Pequeño celoso ... cuando salgas de ahi pasaras una larga temporada con el tío Peter, mientras mamá y papá buscan a tu hermanita
-¡Caspian!- chilló la muchacha entre carcajadas - no le digas esas cosas al niño
-Nena, con el tiempo que tú y, yo pasamos en la cama, nuestro niño saldrá un experto en el Kamasutra ... todo un galán entre las damas -rio besando su ceño fruncido
-No debí platicarte de ese libro, eres un mal ejemplo para mi bebé - refutó golpeando sutilmente su pecho. El muchacho rio nuevamente mientras la alzaba en el aire para llenarla de besos encantado de los chillidos cescandalizados de su novia
-¡Anda! ¡Vístete encanto!
-Caspian, más te vale por el bien de tu futura descendencia que no hayas dicho nada a nadie ... solo tú y mis hermanos saben que hoy es mi cumpleaños
-¿Quieres relajarte preciosa?- rio el muchacho, tirando del candelabro que los llevaba a su escondite secreto- solo somos nosotros tres
La muchacha bufó y, caminó delante de él escuchando las carcajadas de su prometido a su espalda
-Oye tranquila- exclamo- a este paso ese niño saldrá maratonista
Caspian la rodeo con sus brazos en dos zancadas y, beso su cuello -Te amo, mi pequeña gruñona
-Oh Cas ... -susurró la joven con lagrimas en los ojos al llegar. La cueva estaba llena de velas y, pétalos de rosa,los almohadones estaban acomodados estratégicamente formando una cuña mirando al océano y, sobre las mantas, estaba extendido un desayuno del mejor estilo americano. Varios paquetes de regalo estaban colocados sobre la puerta
-¿Te gusta preciosa?
-Es hermoso
-Como tu- sonrió el joven, ganándose un beso
-Me permite su abrigo, mi lady- inquirió coquetamente el muchacho con una reverencia, sacando gentilmente su saco blanco. La muchacha llevaba un vestido azul, similar al de la última vez que abandonaron Narnia
-Claro que si, mi gentil caballero
El muchacho la tomo en brazos sorprendiéndola y, se dejó caer sobre las almohadas. Juntos disfrutaron del desayuno entre carcajadas, aunque el rey solo parecía querer besarla
-Un mes más- murmuró sobre sus labios- un mes más cariño y, estaremos todos juntos ... seremos una familia
-Ya lo somos mi rey y, pase lo que pase siempre lo seremos
Más tarde ese día, ambos entraban riendo al comedor mientras, el joven besaba cariñosamente su mejilla
-Mi Bebe no sera un revoltoso como tú- rio empujándolo sutilmente
-No, claro que no- exclamo con una sonrisa pícara- Será peor cariño, porque tiene vuestros genes
La muchacha lo miro indignada, dispuesta a protestar cuando dos de sus hermanos la abordaron casi tirándola al suelo
-Feliz Cumpleaños Su- exclamaron ambos, sin importarles la cara abochornada de la joven
-Despacio ahí chicos- rió Caspian, sosteniendo levemente su espalda baja
-Vosotros sois los reyes del disimulo- gruño el gran rey acercándose- ¡Apartaos!- exclamo, alzando a su hermana en el aire y, abrazándola tiernamente
-Feliz Cumpleaños hermanita- susurró besando su frente- ¿Debo preguntar donde se han metido ambos toda la mañana? ¿Querido Caspian?
El muchacho levantó ambos brazos, mientras la joven los fulminaba con la mirada.
-Os pedi que fuera un secreto- susurró notando como varias personas miraban en su dirección
-Esta mañana se ha levantado algo gruñona- les dijo el rey en tono confidencial, mientras rodeaba sus hombros con el brazo besando su frente. La joven indignada lo codeó en el estómago, sus hermanos rieron sin disimulo.
-¡Oh vamos chicos! ¡Dejadla en paz!- rio la más joven de los hermanos- ahora Caspian, si me permites, mi hermana y, yo tenemos muchas cosas que hacer hoy
- Va a matarte en cuanto se entere mi amigo- exclamo Edmund palmeando su hombro mientras veían a ambas hermanas desaparecer a la vuelta de la esquina

-Ya no veo mis pies- de quejó la muchacha sentada en el suelo con los pies colgando al vacío- Temo Lu, que un día de estos explotare como un globo lleno de confeti
La Niña rio empujándola juguetona mente - ¡Oh Su ... realmente no eh querido que lo supieras así ... los cuidados de todo el mundo estas últimas semanas ... nadie quiere que explotes o salgas volante como un globo hacia el cielo ¡Caray! -suspiró dramáticamente- aunque Ed cree que formarás un hoyo bajo tierra ... incluso le pidió a Q.A varios consejos
La reina rodó los ojos ante las ocurrencias de su hermana - Caspian ya no me encuentra atractiva
-Puff ...
-Es cierto -insistió- hace semanas que está extraño
-Dices incoherencias Du
-¡Claro que no! ¿Como podría gustarle? ¡Parezco una ballena!
Su hermana rio a carcajadas mientras balanceaba los pies en la cornisa.
-Créeme, a ese muchacho le gustarías aunque te parezcas a Jadis, no ve tu cuerpo. Podrías pesar mil kilos y aún así te encontraría atractiva, Caspian ve más allá, el está enamorado de la persona que eres bajo este mundano disfraz de carne
Susan le sonrió insegura mientras acariciaba su estómago, su mirada perdida en el horizonte.
-¿Crees que Matthew lo piense? ¿Que soy bonita? -susurró mirando de reojo a su hermana.
-Sería un idiota de no hacerlo
-¿Lo crees?- cuestiono más fuerte de lo que pretendía - ¿Cómo supiste que Caspian era el hombre para ti? ¿Cómo lo conquistaste?
-Oh ... fue sencillo- sonrió- hicimos el amor y, al día siguiente desaparecí por un árbol ... el pobre muchacho estaba desesperado cuando nos vimos dos años después ... creo que aún teme que me esfume en un segundo
La joven rio y, empujó suavemente a su hermana
-Oh vamos- resopló- Dime como hacer para que Math me amé
-Creo que lo sabes- sonrió revolviendo su cabello- Solo se tu misma Lu, si es el indicado, lo sabrás.

PRESENTE

Caspian corrió a las caballerizas, su mente recreaba una y otra vez la misma imagen. Susan en el suelo, su vestido manchado de sangre ... la súplica en sus ojos para que no la dejara sola.
Su cabeza estaba embotada, no lograba alcanzar a entender que había fallado, cual había sido la falla de seguridad que desembocó en tal fatalidad. No había esperanza para su bebe, pero quizás si corría lo suficientemente rápido, lograra salvar al amor de su vida.
Solo Aslan sabía cuán profundo iba a ser su odio por aquello.

-Es mi culpa- sollozaba incalzable La Niña- ¡¿Que he hecho?! ... ¡Mi pobre hermana ...

-Jamás podría casarme con alguien como tú ... ¡Eres un monstruo!

ANTERIORMENTE

-Listo- sonrió La Niña besando la mejilla de su hermana mayor- Te vez preciosa
-¿Vas a decirme en algún momento que están planeando?- rufunfuño la joven tratando de ver algo a través de la venda - Sabes que detesto las sorpresas ...
-Vamos Su- sonrió su hermana- Caspian ha preparado una cena familiar y, realmente era hora de que te arreglaran un poco ...
- ¡Estoy embarazada! ¡Y estamos en guerra!
- ¡Y eres la reina! ¡No puedes verte como una indigente todo el día!
La muchacha exaltó un suspiro lastimero, dejando caer la cabeza hacia abajo.
-Correcto general-bufó poniéndose de pie- llévame a la horca
-Será un placer- respondió alguien más besando su mano, mientras Susan escuchaba las risas de su hermana al abandonar la habitación de un portazo- Estáis preciosa
-¿A que estáis jugando Peter?- se quejo molesta caminando a paso lento junto a su hermano mayor
Su caminata duro unos minutos que para la muchacha parecieron horas. Una brisa helada golpeó su nuca, haciéndola estremecer de terror. Algo andaba mal, algo andaba muy pero muy mal. Creyó oír el rumor de cientos de voces, aún así, su mente solo parecía tener atención para el tiritar de sus huesos. Su bebé pateo con fuerza.
-Henos aquí- susurró su hermano quitándole con delicadeza la venda de los ojos. La joven reina parpadeó, obnubilada por la oscuridad que la rodeaba, se encontraban a las afueras del centro del jardín real,en el huerto de manzanos que miles de años atrás, con sus hermanos habían plantado.
La luna y las estrellas brillaban sobre ellos, había una gruesa capa de nieve cubriéndolo todo y, miles de velas se mecían en los árboles con el apoyo de las dríades, mientras las luciérnagas sobre volaban todo, aportando un tenue brillo a aquella abrumadora oscuridad.
Habían cientos de sillas, y flores, a lo lejos vio a Caspian parado sobre una glorieta de amplias columnas con un traje negro y, su corona brillando como si fuera un príncipe de cuento de Hadas a las orillas del acantilado, por donde el sol del sur se estaba a su lado.

-¿Que está pasando?- le susurro a su hermano mayor apretando con fuerza el brazo que la sostenía, contemplándolo con los ojos sumamente abiertos, como un ciervo ante un faro.
-Creo que lo sabes Susan- sonrió el muchacho bajo el brillo de las estrellas.
La muchacha lo miro, miro a Caspian y corrió con apremio detrás de la puerta . Se dejo caer apoyada contra la pared, sujetando fuertemente su estómago y, respirando con dificultad. Con apremio vio que tenía puesto un vestido blanco, quizás el más bello que había visto en su vida, de corte princesa como siempre había soñado y, una caperuza blanca translúcida bordada con cientos de diamantes sobre su cabeza, ocultando la corona sobre su cabeza.

-¿Susan?- la llamó su hermano, tratando de regresarla a la realidad- ¿Que está mal? ¿Es el Bebe?
-No puedo hacerlo - chillo- No puedo casarme con él ¡¿Que diablos estabais pensando?!
-¿Qué dices? -Susurró sujetándola del brazo- ¡Su es lo que siempre has soñado!
- ¡Estamos en medio de una maldiga guerra! ¡Gran parte de nuestro pueblo a muerto! ... No puedo casarme ahora, no frente a personas que lo han perdido todo ¡Me odiarán!
-Susan ...
-Peter, realmente tengo un muy mal presentimiento ...
- Cariño, cariño ... escúchame, estamos en una guerra si, mucha gente ha muerto si ... pero Sue, debemos aferrarnos a los momentos felices, incluso si solo son una luz en medio de un abismo, incluso si no hay esperanzas, siempre hay un motivo para luchar. Susan, se lo debes a esta gente, se lo debes a tu familia, a Caspian ... te lo debes a ti misma. Cariño, mereces ser feliz, entendería que no quisieras hacerlo si no lo amaras, pero Su solo es tu miedo hablando. Jamás creí que llegara el día en el cual alguien te merezca, hasta que apareció ese príncipe cabeza dura y, supe que no habría mejor hombre para tomar tu mano y caminar a tu lado. Así que deja de melodrama, deja de creerte insuficiente y, ve por tu final feliz, del cual sólo seremos meros espectadores. Ve por el y, demuéstrale al mundo que incluso en los peores momentos, la luz brilla con fuerza, resiste para vivir un día más ... resiste por la esperanza de un mundo mejor. Ve y, se el cambio que quieres ver en este mundo
La muchacha asintió con los ojos brillosos, mientras su hermano limpiaba las traicioneras lágrimas que rodaban por su mejilla
-¿Te quedarás conmigo?- susurró apretando fuertemente su mano. Su hermano la miro de costado antes de fijar su vista en el camino que los aguardaba.
-Hasta el final- respondió con convicción, sujetando fuertemente su brazo.
Susan sentía sus piernas de gelatina mientras se acercaban más y más. Miles de ojos voltearon a verlos y, la muchacha se sintió temblar de pies a cabeza.
-No me dejes caer Pet- susurró con pánico cuando los primeros acordes de la marcha nupcial comenzaron sonar (And then I kissed Him- Hans Zimmer)
Susan creyó jamás ver un pasillo tan largo, estaba totalmente aterrada y, no se podía despegar de esa mala sensación en el fondo de su estómago. Rillian la volvió a patear con fuerza, casi al punto de obligarla a doblarse del dolor. Todo parecía oscuro, como un extraño circo de muñecos tétricos, hasta que vio aquellos ojos que le daban confianza para levantarse cada mañana. Caspian le sonrió al final del pasillo, aflojando la morticidad de sus articulaciones. Era la sonrisa más bella del mundo, como si sólo estuvieran solos ellos dos.
Peter beso su mejilla antes de entregar su mano al joven rey, Susan se aferró con fuerza a él muchacho, como si fuera un salvavidas contra el mal. Caspian besó sus nudillos con una sonrisa traviesa.
-¿Asustada princesa?- susurró mientras todos se acomodaban- Sabes, aún podemos huir de aquí si eso quieres.
La muchacha rio por primera vez en lo que parecieron horas y, se perdió en sus ojos.
-No desearía estar en ningún otro lugar mi rey
Ambos se volvieron juntos hacia el gran león, Caspian la rodio con el brazo, colocando una mano sobre su abultado abdomen. Aún era pequeño para lo que llevaba del embarazo, pero eso ya no aterraba a ninguno.
-Hermosa no alcanza a describir lo increíble que eres, me dejas sin aliento Susan Pevensie- murmuró contra su oído haciéndola sonrojar.
Aslan les giño un ojo , antes de dar por iniciadas la ceremonia.
Susan intento con todas sus fuerzas escuchar, pero un intenso pitido sonaba en sus oídos mientras sentía el sudor correr por su espalda. El dolor era cada vez peor, su pobre niño estaba realmente alterado.
-Caspian- intentó susurrar, pero las palabras parecían atrapadas en su garganta, mientras miraba los grandes ojos rojos del león. Rillian volvió a patearla, cada patada se sentía más fuerte que la anterior. Fue vagamente consciente de la mano del rey frotando círculos en su abdomen.
-Entonces tu Susan, aceptas a este hombre ...
-Acepto- se escuchó decir, antes de que los labios del rey se posaran con delicadeza sobre los suyos y, el aplauso del pueblo Narniano se elevaba a sus espaldas. Vi a sus hermanos sonreírle y, a sus amigos aplaudir en primera fila, pero ella no sonreía .
Antes de darse cuenta, estaban en el gran salón , que había sido decorado para la ocasión, recibiendo felicitaciones de todo el mundo allí presente.
La muchacha tomo con fuerza el brazo del rey mientras sentía el dolor subir desdibujado su entorno.
Caspian la miro con el ceño fruncido, alarmado por la repentina palidez de su rostro.
-¿Esta todo bien princesa?- inquirió besando su frente. La muchacha lo miro con sus grandes ojos azules llenos de lagrimas, demasiado abrumada para responderle cuando sintio otra oleada de dolor. Susan lo miro alarmada antes de bajar la vista a su vestido, sintiendo el líquido escurriendo por sus piernas.
-Es demasiado pronto- susurró volviendo la vista a Aslan, pero este ya no estaba allí
-Mi reina- insistió, colocando la mano en sus hombros- por favor habla conmigo, ¿Que ocurre? ... lo siento, no pensé que esto fuera tan abrumador para ti, yo ...
El joven rey se vio alejado de ella, por un grupo de nobles Santes de que tuviera la oportunidad de acabar.
-Ya viene- insistió al vacío, paralizada del terror.
-¿Su?- cuestionó su hermana, posando una mano sobre su hombro- ¿Esta todo bien?
Correcto cálmate, le ordeno su mente tratando de tomar el control de la situación. Primero necesitamos chequear que no se trata de una falsa alarma.
-Si, todo es perfecto Lu-Sonrió- solo necesito ir un momento al baño, ¿Me acompañas?
-Fue una ceremonia preciosa- comentó La Niña mientras la ayudaba a subir los últimos escalones- ¡Susan por Aslan! ¡Tu vestido!
Pero Susan no necesitaba oírlo para saber que sus sospechas eran ciertas. Apretando fuertemente del labios, se aferró a los hombros de su hermanita.
-Lucy, Lucy... ¡Escúchame!- insistió para sacar a La Niña de su crisis nerviosa- vuelve and salón y trae a Caspian
-¡No puedo dejarte aquí sola!
-Lu, tienes que hacerlo- aseguro con firmeza- No podremos hacer esto solas, necesito a Caspian ... por favor ve por él
-¿Que harás tu?
-Mi cuarto no está lejos, tratare de llegar allí
La joven reina asintió aterrada antes de echarse a correr escaleras abajo. Susan se aferró a la pared a su espalda, victima del terror que se aferraba a su corazón mientras dejaba escapar un grito lastimero cuando otra contracción la invadía completa. Cuando su respiración se normalizó, retomó su camino aferrándose a las paredes.

Caspian cortésmente mantuvo la conversación aunque su mente se hallaba en el comportamiento de su reciente esposa. Susan estaba realmente extraña aquel día, el joven rey temía haber cometido un terrible error sorprendiéndola con una boda el día de su cumpleaños. Había creído que era un gesto romántico ...
Lucy había perdido la cuenta de la cantidad de veces que había caído al piso, su vestido estaba rasgado y su cabello parecía haber pasado por un huracán. La mayoría voltearon a verla al notar el terror escrito en su cara, aún así, la niña sólo tenía ojos para Caspian, empujó a todo el que se cruzaba en su camino mientras corría hasta que a lo lejos divisó al rey. Sin esperar a que se despidiera de nadie, tomo su brazo y comenzó a correr. Sorprendiendo al rey de Narnia a media palabra.
-¿Lu?- cuestiono tratando de calmarmarla- ¿Lucy que ocurre? ¿Que está mal?
Pero la niña no respondió, sólo se enfocó en arrastrarlo hasta que sus dos hermanas chocaron con ellos.
- ¿Que está pasando aquí?- la joven lloro desesperada, mientras buscaba las palabras para entender que estaba pasando.
-Susan va a tener al bebé -soltó de golpe- íbamos al baño cuando su vestido se llenó de sangre y ...
-¿Que dices?- espetó Edmund
-¿Y la dejaste sola?- se alarmó aún más su hermano mayor
La Niña balbuceó algo sobre sobre que ella la había obligado y, Caspian la tomó fuertemente de los hombros.
-¡¿Donde está?!- exigió el rey pálido como un fantasma. Era demasiado pronto.
Cuando recibió su respuesta, corrió hacia la salida mientras Peter le daba la orden de conseguir una partera y, el junto a Edmund se preparaban para un inminente ataque.

-¿Mi reina?- cuestiono una voz a sus espaldas-¿Se encuentra bien? ¡Oh por Aslan! ¡Ha roto fuentes!
La muchacha no respondió mientras se doblaba de dolor ante una nueva contracción.
-Déjeme ayudarla- insistió Juliett. Susan sintió su estómago retorcerse y, grito de dolor cayendo de rodillas al suelo, sin que la joven pudiera hacer nada.
-Algo está mal- se quejó entre náuseas.
-¿Puedo?- insistió La Niña, la reina asintió sin muchas fuerzas mientras sentía la sangre se drenarse por su cuerpo.
-Mi reina, necesitamos conseguir un brujo enseguida, el bebe...- pero Susan jamás supo que iba a decir porque en ese mismo instante, la joven cayó hacia delante. Susan alzo la vista alarmada mientras Lord Creigh limpiaba la brillante espada sobre sus túnicas.
Aterraba se arrastró hacia atrás, escuchando las risas burlonas del anciano. Sujetando rápidamente la daga en su tobillo, la arrojó con pocas fuerzas sobre su muslo derecho. Susan escucho sus insultos mientras corría precariamente por el pasillo, no llegaría lejos y, ambos lo sabían.
-No hay lugar donde esconderse majestad- rio el hombre caminando lentamente a sus espaldas.
-¡Caspian!- grito la muchacha con todas sus fuerzas cuando lo vio patinar en la esquina. Sus piernas temblaban sin descanso y, su cuerpo parecía desacerará de dolor. Con temor sujetaba su estómago mientras huía del ex consejero.
Caspian la vio frenar en el borde de las escaleras, doblándose de dolor mientras los sollozos salían sin cesar de sus labios. Su grito desesperado retumbó en toda la sala.
-¡No!- lo escuchó decir antes de que dos manos callosas la empujaran cuesta abajo. La muchacha se aferró con fuerza a su abdomen, mientras sentía su cuerpo golpear los escalones.
Caspian la vio caer en cámara lenta y, quedar despatarrada sobre el último tramo de escalones. Su pierna estaba doblada en un ángulo extraño, la sangre corría tanto de su abdomen como de su cabeza.
-Caspian- susurró adolorida mirándolo a los ojos pero el rey no fue capaz de responder, porque en ese mismo instante, una espada le atravesó el corazón. El rey miro hacia su pecho y, se desplomó sin gracia, Cornellius estaba a su espalda con una sonrisa macabra.
Susan intento gritar, pero las palabras parecían atrapadas en su garganta. Caspian no podía estar muerto.
-Os dije que me vengaría-fue lo último que escucho a sus espaldas.