Nota: Triste no encontrar fanarts de estos dos, pero aquí un poco de amor a estos. Una disculpa de antemano por el fuera de personaje.


Se podría intuir que sus sentimientos por Tsukasa eran mero fanatismo, una admiración y una atracción por su físico. Sin embargo, quien tenía la verdad, era ella.

Minami Hokutozai.

Y era ella quien decía si sus sentimientos por Tsukasa eran ciertos o no. Aunque en sí, la única persona que se había dado cuenta de que eran genuinos, había sido Ruri (quien la empujó a abrazar a Tsukasa cuando este despertó tanto de ser criogenizado como de ser petrificado).

Y era ella, quien antes de que Tsukasa se fuese con los demás a ir al origen de la petrificación del mundo, decidió decirle lo que con tanto recelo se había guardado. (Sin contar que, en verdad, no quería nada de nada con Ryusui).

La razón era sencilla que hasta excusa sonaba, el separarse –momentáneamente– y no verse hasta quién sabe cuándo. Pues podrían ser meses o años, si todo salía bien.

Y no, ella no tenía miedo. Sólo no creía poder seguir aguantando más, el tener sus sentimientos al margen y no hacer nada; por lo que tomando la separación como un empujón, decidió confesarse.

No era el momento ni el tiempo, pero, ¿entonces cuándo?

- ¡Tsukasa, tengo algo qué decirte!

Él volteó a verla, esperándola tanto para que le diese alcance como para que le dijera lo que parecía importante.

- Sé qué este no es el momento ni lugar, pero debo decírtelo.

- Te escucho.

Se tragó sus nervios, dándose ánimos y decidiendo ser clara como cuando solía ser entrevistadora –. Tsukasa, sinceramente, te quiero. Mis sentimientos por ti, siempre han sido reales.

- Lo sé.

Minami estuvo por poner una expresión de asombro e incluso, hasta alterarse, en cambio se tranquilizó cuando él puso una mano sobre su cabeza y le sonrió; le hubiese gustado que el gesto durase más, pero el tiempo no esperaba a nadie.

Por lo que antes de separarse e irse, dijo –: Por ello, te pido que por favor, me esperes.

Ella sonrió, sintiéndose feliz y un poco triste por decir hasta pronto. Sin embargo, accedió.

- Sí, cuídate y cuídense también.

Esperó una vez, volver a esperar no la mataría.