Cuando Harry regreso a la habitación se dio cuenta de que Severus aún no dormía así que decidió hablar con él un rato, terminaron tocando todo tipo de temas y entre ellos salió a la luz el tema de los padres de Harry, Severus se puso triste pero Harry le explico que estaban en el cielo y ese era un lugar mejor, y ya que habían llegado al tema de los padres de Harry Severus recordó aquella pregunta que nadie le quiso contestar.

-¿Dónde está mi mami?

-…-él sabía que le había pasado a esa mujer, Dumbledore le había contado en una ocasión a Sirius (Harry estuvo espiando), y Harry no quiso mentirle a Severus- ella también está en el cielo Severus…

-la voy a extrañar mucho…-sus preciosos ojos negros comenzaron a llenarse de lágrimas- pero me hace feliz que ya no volverá a estar triste…

Ya no aguanto más y abrazo al pequeño niño, este se aferró a su pecho con fuerza y no paro de llorar hasta que se quedó dormido, Harry se reprendió por ello y se prometió tener más tacto la próxima vez.

A la mañana siguiente Severus se levantó como siempre lo haría antes que los demás, tenía esa costumbre de despertar en la madrugada para que se fuera pues su madre no quería que se encontrara con Tobías que solía despertar de muy mal humor.

Se bañó y se puso un jumper negro, una camisa de manga corta y zapatos negros. Intento despertar a Harry pero al ver que este no se levantaba decidió dejarlo así.

Salió de la sala común todavía un poco triste por lo de su mami, ella era la única persona en el mundo que le había dicho que lo quería y ya no estaba… Hermione le recordaba mucho a ella… eran igual de listas, bonitas y buenas…

-¡Severus! –ese grito termino con todos sus pensamientos, miro hacia enfrente y al final del pasillo por donde iba se encontraba un hombre de cabello negro y ojos grises-

-¡tío Sirius! –grito y corrió directo hacia Black mientras este le esperaba agachado y con los brazos abiertos-

-veo que me extrañaste –dijo el mayor cuando recibió al pequeño niño entre sus brazos en un abrazo muy efusivo, lo tomo y lo cargo con un brazo- yo también te extrañe mi pequeño sobrino.

Sirius en un principio solo había ido al colegio el día anterior para molestar a Snape, pero después de convivir cinco minutos con él ya se había enamorado del pequeño niño y estaba planeando algo en contra de Harry por haber tratado mal a su nuevo bebé, porque sí, Sirius ya había decidido que en cuanto pudiera recuperar su libertad (y si esto no encontraba solución cosa que esperaba) el sería el primero en la lista para pedir la custodia de Severus.

Severus le conto su conversación con Potter mientras caminaban por los alrededores del castillo, terminaron sentándose frente al lago y Severus se sentó en las piernas de Sirius mientras este le desenredaba el cabello con los dedos.

-no estés triste, yo te protegeré, cuando supe lo de tu madre Sev… prometí que cuidaría de su persona favorita –eso era completamente verdad pero nadie lo sabía- siempre me tendrás a mí.

-¿me quieres? –No pudo evitar hacer esa pregunta-

-si -le beso la mejilla y continúo con su trabajo en el cabello del pequeño-

Ahora vayamos a la sala común de Ravenclaw, los alumnos de la casa de la inteligencia despertaban temprano para estudiar ya que les gustaba estar hasta arriba en las calificaciones.

Pero esta mañana esa no era su prioridad, resulta que su antiguo profesor se hacía del baño en la cama y hoy todos se habían puesto de acuerdo en buscar en alguno de sus libros como ayudar para que esto dejara de pasar.

Mientras tanto luna ya había convencido al niño para que usara pañal por más que se resistió en un principio, ahora mismo la rubia cambiaba las sabanas una vez más con ayuda de un elfo doméstico y al mismo tiempo trataba de acallar con una canción al pequeño Filius que no paraba de llorar pidiendo perdón.

Pasaron un par de horas cuando los gemelos despertaron y bueno a ellos de todas formas si les tocaba cambiar pañales porque aparentemente ninguna de las dos niñas sabía ir al baño, ya habían acordado que el día de hoy le pedirían ayuda a Hermione o intentarían hablar con su madre, porque cada vez que intentaron enseñarles… el baño necesito una remodelación.

Por otro lado Neville se encontraba disfrutando su trabajo, Pomo (como ahora la llama Neville) era una niña muy dulce y tranquila, aunque también parecía tener un carácter fuerte y si quería algo era muy persistente en su trabajo por conseguirlo y gracias a eso la niña comía muchos más dulces de los que debería y Neville batallaba para decirle que no.

Ahora la estaba peinando con dos coletas. Y se sonrió pensando que esto era una oportunidad, después de todo él nunca tuvo una familia como tal, tenía a sus abuelos y los amaba pero no era lo mismo, ahora ya tenía una pequeña hermanita y daría todo de sí para que no le faltara nada.

Hermione y Sybill salían de la sala común junto con Ginny y Poppy para ir al gran comedor, Ron seguía dormido y ni hablar de Hagrid…

En las profundidades de las mazmorras algo andaba mal, desde el día anterior Pansy se encontraba realmente irritada, no importaba cuando le dijera a Draco sobre de que ese demonio con cabello de zanahoria no paraba de intentar hacerle algo, su novio no le creía, eso jamás había pasado, además ese niñato le robaba TODO su tiempo con Draco, esa mañana se levantó antes y despertó a Charity, si quería triunfar tendría que tener una aliada y Albus durante la noche le hiso una broma pesada a la niña rubia y Draco tampoco le había creído, lo que al final provoco que la niña terminara durmiendo en la habitación de Parkinson.

-es un trato –dijo la niña estrechando la mano de Pansy- ese maldito niño le hiso creer a Malfoy que me hice del baño mojando mi pijama y no se lo voy a perdonar tan fácil.

-bueno, hermana yo tampoco –sonrió Pansy- además creo que hay algo oscuro y maligno en ese niño, así que hay que andar con cuidado.

Claro ninguna imagino que cierto pelirrojo las espiaba riéndose de ambas pues jamás podrían contra él, toda la atención de Draco seria exclusivamente para el mismo, no importaba si terminaba alejando a todos los demás ya que no los consideraba dignos de estar con el rubio, bueno solo había una chica que rayaba en ello y se llama Astoria, fue tan amable y tan dulce que Albus no pudo dejar de pensar que esta chica era perfecta, aun si Astoria no era una chica muy guapa era una muy lista y se aseguraría de tenerla cerca, pero incluso con ello parecía no ser la indicada, tendría que buscar material para ser la pareja del rubio en otra casa.

Vayamos a Malfoy manor donde tras un desayuno muy completo y saludable Lucius y Bellatrix intentaron explicarle a un niño de siete años todo lo que le rodeaba y su lugar en esa mansión.

-dejen ver si entendí –el niño se acomodó en el enorme sillón de cuero- ¿soy talvez el mago oscuro más grande de todos los tiempo, soy jefe de todos ustedes y por alguna razón aun teniendo una parte "normal" (no recordaba cómo decir muggle) quiero acabar con todas las personas que son así, y apoderarme del mundo?

-algo como eso… -respondió Lucius-

-me parece bien –respondió con una sonrisa el niño- pero tienen que darse cuenta de que solo tengo siete años, no puedo ayudarlos mucho, ni siquiera puedo cuidarme solo –se sonrojó-

-nos encargaremos de ti hasta que podamos arreglar este problema, pero puedes pedirnos lo que sea y te lo daremos –dijo Bellatrix con todo el cariño que esa loca puede expresar- estamos aquí para complacerte y hacerte feliz.

-quiero una mamá –dijo Tom rápida y atropelladamente- nunca tuve una…

Lucius y Bellatrix se miraron preocupados por un segundo, aquello era muy difícil, Bella podría hacerlo pero a ella le faltaba instinto maternal para eso y justo cuando le iban a contestar a Tom que no se podía entro Narcissa y ambos se sonrieron.

-Cissy, te tenemos un trabajo cariño –dijeron ambos al mismo tiempo y Tom giro su silla encontrándose con una mujer rubia de ojos azules y muy elegante-

-¿y este niño? –Pregunto Narcissa un poco preocupada por los planes de esos dos-

-es tú nuevo trabajo hermanita.