-¿básicamente intentas decirme que Albus Dumbledore te odia y viniste hasta a mi para averiguar el porque?-dijo el rubio en medio de una carcajada-
-si y no te burles...
-¿Cómo no burlarme? Eres un estúpido.
-esa es solo tu opinión...
-no es solo mi opinión Potter, tú eres un estúpido, es lo que eres y no hay más -no pudo evitar volver a reir- sin tus amigos no durarías ni medio día y eso quedó en claro después de que entrarás aquí, no se en que momento creíste que era buena idea, es como si yo decidiera entrar a Gryffindor.
-bueno, ¿puedes responder a mi pregunta?
-la verdad es que no... No tengo idea del porque Albus pudiera odiarte.
-¿porque me odias tu? -pregunto Harry algo inseguro- eso quizá pueda darme una idea...
-¿odiarte? Esa palabra es demasiado grande Potter y no deberías creer que eres tan importante como para que te odié, si acaso no me agradas.
-¿entonces porque me molestas todo el tiempo? -dijo Harry entre la confusión y el enojo-
-es divertido y con tantos admiradores alguien tiene que bajarte los humos para que no te creas un Dios -dijo Draco antes de darle una mordida a una manzana verde-
-debí haberlo adivinado, después de todo yo antes te gustaba -dijo Harry descuidado- incluso me ofreciste tu amistad.
-... -Draco alzó una ceja divertido y luego comenzó a reir-
-¿de que te ríes?
-usaste la palabra gustar -y volvió a reír mientras Harry se ponía rojo-
-sabes a lo que me refiero Malfoy...
-si bueno eso paso hace tanto tiempo que ya lo había olvidado -mintió pues todavía le dolía que se haya atrevido a rechazar su amistad y lo haya humillado de aquella manera- pero gracias por recordarme la razón por la que comenzaste a desagradarme...
-ni creas que te pediré disculpas por eso, ese día fuiste un perfecto imbecil y recibiste lo que merecías.
-que bueno porque yo tampoco planeó disculparme por nada -mordió de nuevo su manzana- la única razón por la que te dejé pasar es para saber cómo ha estado Severus y lo único que he escuchado son tus quejas sobre porque Albus te odia y sobre lo agresivos que son mis amigos, así que comienza a hablar Potter.
-presiento que esto no ta va a gustar... -suspiro con resignación frente a la reprobatoria mirada del rubio- espero que no me odies por esto...
Vayamos a un pasillo solitario donde se encontraban tres niños perdidos, una niña rubia, un niño pelirrojo y uno un poco más pequeño con el cabello negro.
-deja de llorar niña tonta-dijo Albus haciendo que la niña guardará silencio pero también que lo mirará con odio- no estamos perdidos... Solo un poco desorientados.
-es lo mismo... ¿que pasa si nunca encontramos la salida? -dijo la niña-
-ya deben estar buscandonos y mi mami me dijo una vez que cuando estás perdido debes quedarte en tu lugar para que otros te puedan encontrar -dijo Severus-
-eso seria muy útil pero creo que lo mejor es caminar hasta encontrar un adulto que nos ayude -dijo Albus- al menos eso es lo que me dijo mi hermano cuando se perdió en Londres.
-todo esto es tu culpa -dijo Charity apuntando a Albus- si no fuera por ti todos seguiríamos seguros junto a los otros...
-deja de culparme por todo.
-tu eres el culpable de todo.
-chicos ¿podrían dejar de discutir por favor? -dijo Severus- si no se han dado cuenta de verdad tenemos un problema y si pelean todo el tiempo no podremos hacer nada...
-¿que sugieres? -preguntaron los otros dos al más pequeño-
-bueno... -se puso nervioso por que ambos lo miraban muy fijamente- intentemos regresar por el pasillo del que vinimos para volver a las cocinas y si vemos a alguna persona en el camino hay que pedir ayuda.
Los mayores no hicieron ningún comentario pero caminaron junto con el menor por aquel pasillo intentando volver, Albus iba pensando en que seguro el tarado de Potter ya se encontraba molestando a Draco, si ese imbécil le tocaba un solo cabello se aseguraría de hacerle algo peor de lo que le hizo al gran comedor.
Charity pensaba en lo mucho que odiaba a Albus y en formas para vengarse, por otro lado Severus pensaba en lo preocupadas que debían estar Ginny, Hermione y Luna, también pensaba en lo oportuno que seria si su tío Sirius apareciera...
Subieron y bajaron escaleras incontables veces, caminaron por extensos pasillos (los tres habían olvidado el camino) y revisaron todas las puertas a su paso sin encontrar a nadie y justo cuando estaban los tres apunto de tirarse al suelo y llorar se escucho la voz de un hombre por otro pasillo y salieron corriendo en su dirección...
Allí sé encontraba un hombre palido con muchas cicatrices en el rostro, cabello y ojos claros, una apariencia algo enfermiza y vistiendo pobremente, pero para Severus fue como ver a un ángel ya que era su salvación, para Albus un superhéroe y para Charity un caballero con brillante armadura.
-hola niños, soy Remus Lupin y soy profesor -dijo amablemente- ¿que hacen en este lugar tan oscuro y solitario?
-nos perdimos señor Lupin -dijeron los tres al mismo tiempo-
-no se preocupen, yo les ayudaré -dijo sonriente y con la mirada cansada-
Severus no aguantó más y se abalanzó sobre el hombre y lo abrazo con fuerza, el otro le correspondió un poco extrañado por el comportamiento del pequeño pero decidió no darle importancia pues sólo se trataba de un pequeñito.
Sirius supo gracias a Pomona que su niño hermoso se encontraba desaparecido y al momento lo estaba buscando ya sin meditar que podrían descubrirlo, tras un largo tiempo tiempo buscando y corriendo por los pasillos por fin lo encontró y... Estaba abrazando a Remus... Ok esto no le gustó mucho, por ello le salió una venita de papá celoso y arranco a Severus de los brazos ajenos.
-tienes prohibido volver a tocar a mi bebé Remus.
-¿tu bebé?
Volvamos a la sala común de Slytherin.
Harry ya estaba por salir de allí cuando decidió que ya estaba cansado de tantas peleas, así que frente a todos a Draco.
-¿que te parecería si fuéramos amigos? -y extendió su mano al rubio-
-... -Draco alzó una de sus cejas escéptico- ¿quien eres y que le hiciste a Potter?
-dejé a Potter en mi sala común, yo soy Harry -dijo insistiendo en que le estrachara la mano-
