Después de cinco días en los que ningún medimago encontró un diagnóstico correcto al problema de Tommy, Lucius decidió pedir el alta voluntaria alegando que su hijo no había hecho más que mejorar después de la transfusión de magia, en realidad Lucius ya sospechaba de lo que podría tratarse y no quiso esperar que los medimagos se dieran cuenta de que una parte del alma de Tommy había muerto ya que la implicación de lo que eso significa haría que Tommy fuese llevado a Azkaban.
Una vez que Tommy estuvo vestido con su pijama de dragones y no con la bata hospitalaria Lucius lo cargó y se apareció en el jardín de la mansión dónde Narcissa los esperaba.
-¿sigue dormido? -preguntó ella con preocupación-
-Si, todavía no se le pasa el efecto de las pociones.
Al tercer día de haber internado a Tommy, Lucius tuvo que decirle la verdad a Narcissa pues sus sospechas comenzaron y el no tenía el corazón para seguir mintiendo a su esposa, al principio tomó muy mal la noticia de que su pequeño Tommy era Voldemort y se fue, pero al día siguiente regresó al hospital con lágrimas en los ojos declarando que no le importaba, que amaba a Tommy y por sobre todo que jamás volvería a alejarse.
Fue por eso que cuando Lucius pidió el alta voluntaria ella tenía una idea de la razón y le asustó, Tommy se encontraba en peligro por culpa de los horrocruxes, podían arrebatar a su amado niño de sus brazos y se encontraba terriblemente asustada.
-Lucius tenemos que buscar los Horrocruxes, Tommy podría morir.
-no podemos tener esos objetos Narcissa, nos pondrían en peligro a todos y se podría poner en evidencia el secreto de Tommy.
-pero no podemos dejar las cosas así.
-hay que pensar en algo.
Tommy despertó en su hermosa habitación después de doce horas durmiendo acompañado tanto de Narcissa como de Lucius, ambos dormían en un sillón junto a su cama y Tom supó que jamás había sido tan feliz, no era por las enormes riquezas, ni por la magia, esta cosa tan escurridiza llamada felicidad que huyó de él desde que tenía memoria y apenas podía disfrutar se debía a que dos personas le amaban mucho, a que sabía con certeza que nunca más volvería a estar solo y no pudo evitar llorar, se levantó de la cama y se abalanzó sobre sus padres despertando a ambos en el proceso.
-los amo mucho.
-nosotros también te amamos Tommy -dijeron al mismo tiempo-
El ministro sé encontraba entre los mejores pocionistas y medimagos pues le pidieron una reunión urgente, todos se hallaban en silencio como peleando telepáticamente para no ser el primero en hablar, al final una medimaga de cabellera rojiza y ojos negros tomó la palabra.
-es nuestro deber comunicarle que el incidente con los profesores en realidad fue un evento provocado con una poción extremadamente poderosa, la única persona con la capacidad para remover los efectos de la misma irónicamente es Severus Snape y como sabrá fue transformado en un niño, lo peor es que si no encontramos un antídoto para antes del año nuevo el efecto será permanente y la única forma de que las víctimas vuelvan a ser adultos tendría que ser con el paso del tiempo como con el resto de los niños normales.
-¿debo suponer que esto es algo sin remedio alguno?
-si, será mejor que comience a buscar tutores permanentes para estos niños y que no comenté nada hasta que inicié el siguiente año para no levantar sospechas.
Sybill disfrutaba desde hace unos días el filtro mágico que regulaba sus visiones por ello no había tenido ninguna desde su estadía en san mungo, pero repentinamente comenzó a dolerle la cabeza mientras leía un cuento.
Los tres chicos que últimamente dominaban sus visiones se hallaban sentados en una horrible celda retenidos en el departamento de aurores, una versión mayor de Harry Potter entró al lugar sobando su frente como si le doliera la cabeza y con el ceño fruncido.
-déjenme a solas con ellos -pidió con la voz más seria que de costumbre haciendo que todos se fueran- ¿cuando van a entender?
-vamos Harry sólo fue una broma -dijo un pelirrojo-
-¡hicieron explotar el ministerio!
-en nuestra defensa pensamos que solo afectaría la oficina del ministro -dijo un encantador chico de ojos verdes-
-sino fuera por que tengo un puesto alto en el departamento ya los habrían encerrado en Askavan.
-¿nuestros padres ya lo saben? -preguntó un chico de ojos negros-
-si, pero si Lucius, Remus y Sirius no los castigan yo lo haré
-¿tu harás que Harry? -dijo un atractivo Rubio desde la entrada del lugar con una de sus preciosas cejas alzada- ¿acaso estabas amenazando a mis hermanitos? -dijo enfadado-
-Draco... -es lo único que pudo salir por su boca- ellos tres son los causantes de lo que pasó en el ministerio.
-nosotros no hicimos nada -dijeron los tres con caras de angelitos mirando a Draco-
-yo les creo, ahora déjalos libres -sentenció-
-pero Draco...
-pero nada, esta noche duermes en el sofá.
Allí acabó su visión, por lo menos ya no dolía tanto como antes, Sybill guardó el libro y fue a buscar a Hermione.
En las profundidades de las mazmorras Draco se encontraba tomando una taza de té acompañado por Severus, Albus y Harry. Al final acepto una tregua con Potter a cambio de poder pasar tiempo con Severus todos los días, y Harry no podría ser más feliz ya que mató dos pájaros de un tiro; Draco y el ya no peleaban y Severus se quedaba con el la mayor parte del día, desgraciadamente había un pequeño detalle que no le gustaba en todo aquel arreglo y es que Albus no paraba de mirarlo con profundo odio, decidió ignorarlo momentáneamente y decidió iniciar una conversación con el Rubio.
-¿estás consciente de que Nott lleva una fotografía tuya en su billetera?
-si, el me la pidió personalmente.
-eso es muy raro.
-estoy de acuerdo pero es mejor hacer como que no sucede nada.
La encantadora tía Bella se encontraba en casa de Snape buscando algo, lo que fuera para arreglar el problema, ya pasaba de la media noche cuándo se rindió y dejó que su enojo la llevará a moler a golpes a Peter a lo muggle, al final con hechizos y termino dejando al tarado inconsciente justo frente al departamento de aurores.
En la mañana todo el mundo sabría que Sirius Black era inocente...
