Una vez más nos encontramos en el gran comedor, las próximas fiestas se notaban ya que el lugar comenzaba a ser decorado, los alumnos se hallaban contentos por el regreso a casa de la mayoría y los nuevos profesores agradecían en secreto el pequeño descanso.
Draco, Harry, Severus y Albus comían juntos en la mesa de Slytheryn, bueno Albus y Severus comían, los otros no paraban de discutir por quien sabe que cosa.
-no Potter, no existen los aniversarios de un día y no te daré tampoco un regalo de navidad y definitivamente no te besaré bajo el muérdago.
-es navidad y somos novios asique... -Draco le tapó la boca... Pero ya era tarde- ¿Qué?
-¡Tu y Potter! -gritaron sus amigos y Draco estaba muy avergonzado-
-¡esto es inaudito! -dijo Theodore completamente indignado- tu no puedes estar con el maldito cuatro ojos de Potter.
-¡hey!
-te dije que te apoyaría con tu nueva pareja pero nunca creí que se trataba de Potter -dijo Pansy intentando calmarse, la noticia realmente le afectó-¿me dejaste para estar con esa cosa horrorosa?
-¡hey! -intentó defenderse Harry otra vez-
-¿y el favor que te pedí como amigos? ¿que acaso no te importa nada de lo que te dije? -reclamó Daphne- espero que tengas una excelente explicación para no aceptar a mi dulce hermana y quedarte con el tarado más grande del colegio.
-¡hey, eso si fue cruel!
-sabía que esto pasaría -se burló Blaise- pero ya hablando seriamente ¿no pudiste encontrar algo mejor que Potter?
-¡hey!
-es verdad -dijo Albus- te mereces algo mejor.
-¡hey!
-¡cállate Potter! -gritaron todos-
Por alguna razón que no quería comprender a Draco le dolían las reacciones de sus amigos, y de verdad no sabía para que quería sentir el apoyo de sus compañeros hacia esta tontería, después de todo no es como si estuviera enamorado de Potty... Espera un momento... ¡no claro que no! Él no sentía nada por ese idiota... Era imposible... Tenía que serlo.
Hasta que como un salvavidas llegó una morena de hermosos ojos verdes y corazón de tejón con coraza de serpiente.
-dejen en paz a Draco -dijo Astoria con una dulce sonrisa- si estar con Harry Potter le hace feliz pues nosotros también debemos alegrarnos por él, no es justo que sus amigos más cercanos no le muestren algo de apoyo moral por una situación así, ya es suficiente de sus regaños, reclamos y bromas crueles, también dejen de insultar al pobre de Harry, Theodore y Blaise ustedes no tienen nada que decir al respecto ya que hasta donde sé ustedes van por el mismo camino junto con Ron y Neville.
-jamás me fijaría en un Weasley -se defendió Blaise- es pobre.
-por favor, ¿acaso crees que no sabemos de tu amistad secreta con Ronald Weasley desde hace tiempo? Y sé que hay algo más, no te atrevas a mentirme, yo lo sé todo -se dirigió a Theo- eso también va para ti Theodore Nott, ya estoy cansada de tu gran capricho con Draco, y no porque no sea bonito verte siendo protector, es cansado porque solo te haces daño intentando ocultarte a ti mismo lo que sientes en realidad y por quien.
-no sé de qué hablas y no me importa.
-¿que parte de yo lo sé todo no entendieron? No hay NADA que puedas ocultarme.
-pero Astoria tu...
-no importa Daphne, la vida sigue siendo muy buena tal y como es, además no te pedí bajo ninguna circunstancia que fueras a buscarme novio, yo se hacer las cosas sola.
Después del discurso de Astoria los Slytherin se disculparon con Draco y de alguna forma terminaron aceptando la relación de su muy bonito líder. Por otra parte Albus intentaba resignarse, al final llegó a la conclusión de que si esa relación tenia que darse pues apoyaría a Draco pero también lo seguiría protegiendo.
Justo en ese instante las puertas del gran comedor se abrieron y por ellas pasó un hombre alto, atractivo, de cabello negro y ojos gris tormenta.
-¿porque tanto silencio?
Nadie se atrevía a hacer nada, Sirius Black un peligroso asesino y mortifago estaba justo en el gran comedor.
-oh ¿es que nadie lee últimamente el periódico -tomó un ejemplar del profeta de esa mañana y le mostró la portada leyendo el título en voz alta- se comprueba la inocencia de Sirius Black.
Todos los que conocían y apreciaban a Sirius se levantaron de sus lugares y fueron a abrazarlo y a festejar con gritos victoriosos y más tarde el resto del comedor se les unió.
Mientras tanto en la oficina de Sinistra se encontraba Lucius Malfoy junto con un pequeño niño de siete años en sus brazos que tenía la mirada más pérdida que la nueva directora haya visto jamás.
-¿podría explicarme la situación que lo trajo a pedir un permiso para entrar al colegio cuando como ex jefe del consejo escolar puede aun pasar libremente por aquí?
-es un problema delicado que conlleva una poderosa magia oscura, por la cual es posible que el menor de mis hijos haya perdido una parte de su alma.
-¿posible?
-no estoy seguro y por los métodos convencionales es imposible averiguarlo, pero estoy desesperado y no quiero verlo sufrir hasta la muerte.
-no sabía que tenía otro hijo y encuentro realmente muy sospechoso su predicamento señor Malfoy.
-... -tenía que inventar una buena excusa pero ya- realmente no es un gran secreto que mi familia ha practicado el lado tenebroso de la magia por generaciones, Tommy fue víctima de un error durante un pequeño experimento que tendría que traer de regreso al que no debe ser nombrado cuando aún era un bebé, el alma de mi hijo se fracturó en varias partes y para protegerlo hemos tenido que ocultar su existencia.
-señor Malfoy ¿podría darme una razón para que no me comunique con el departamento de aurores?
-todo lo que quiero es proteger a mi familia.
-bueno... Es una buena respuesta -la directora se puso de pie- el colegio se encuentra a su disposición y puede contar con mi discreción y apoyo.
-en realidad necesito toda la ayuda posible, no sé lo que estoy buscando.
-recomiendo que para evitar problemas me acompañe a la sección prohibida mientras dejamos descansar aquí a Tommy.
Más tarde ese mismo día todos los cuidadores y uno que otro agregado habían salido del castillo mientras se aprovechaban de Sirius y Remus dejándolos cuidado a todos los niños. Harry iba justo al lado de Draco en el carruaje y no le soltaba la mano por más feo que lo mirara el rubio. La verdad es que al principio todo fue parte de un juego para molestar un poco a Draco ahora que tenían esa rara amistad, pero después de un rato el juego dejó de serlo... El solo recordar la noche anterior le hacía sonreír y su estúpido corazón no dejaba de latir fuertemente en presencia de SU hurón, y pensó en dejar las cosas como estaban, pero escuchó el discurso de Astoria y las cosas cambiaron, y no dejaría que Draco se le escapara.
-ya suelta mi mano Potty -dijo Draco con el ceño fruncido y un leve rubor en sus mejillas-
-como tu novio tengo derecho a tomar tu mano, además estamos en una cita.
-te dije que esto no es una cita.
-no lo sé Malfoy, en mi humilde opinión creo que es una cita en toda regla -dijo Ginny quien iba frente al rubio-
Gracias por el apoyo, y no subí cap el sábado por una falla con el internet.
Bien he estado esperando mucho para poder escribir lo que pasará en el siguiente capítulo así que estoy emocionada y posiblemente sea muy puntual subiendo la madrugada del sabado XD.
