—Entonces esa es la situación... —declaró Lucius al cuadro tras pedir privacidad y contar la verdad hasta donde la sabía— Necesitamos su ayuda Madame Black.

—Para la cuestión del rejuvenecimiento no hay nada que yo pueda saber, debe tratarse de algo nuevo... Puede que una posición —en su interior Lucius se sintió aliviado más no lo demostró—. Pero en cuanto a lo otro es algo muy diferente, solo ha habido un caso de un niño con horrocruxes en toda la historia, algo muy oculto pero para suerte tuya perteneció a la familia y en mi biblioteca privada bajo llave podrán encontrar lo que buscas, pídeselo a Kreacher debe tener la llave escondida entre sus cosas.

—No sabe cuánto le agradezco Madame Black.

—Ni siquiera lo menciones Lucius, yo te agradezco... Eres la primera visita decente en esta casa en demasiado tiempo... ¡Ese maldito y malagradecido hijo que tengo no trae más que a asquerosos traidores y cerdos sangre sucia!

—¡Ya fue suficiente! —Sirius entró al espacio y tapó el cuadro de su madre que inmediatamente comenzó a gritar— estoy arto de tu pomposa presencia en mi casa, has lo que te falte y vete.

Muy lejos de allí en Malfoy Manor Narcissa tomaba el té tratando de ignorar los gritos del hombre del ministerio que Bellatrix había secuestrado. Todo comenzó con un rumor sobre unos niños demasiado pequeños que se encontraban en Hogwarts y una visita del ministerio... Bella siguió la pista hasta encontrarse con otras más y eso la llevó a privar de su libertad al agente encargado del dichoso caso, no tenía que ser un genio de todas maneras para sumar dos más dos y saber que algo raro estaba pasando.

—De aquí no saldrás con vida querido, así que deja de perder valioso tiempo pidiendo piedad... Tu única opción si tanto quieres parar de chillar como cerdo es decirme con claridad lo que quiero y después te dejaré morir sin ningún juego previo.

Después de eso no tuvo que seguir insistiendo mucho antes de que el agente se rindiera y soltara toda la información, incluso le cedió las únicas muestras de la poción que tenían a partir de la comida en el comedor. Bellatrix no tardó en asesinarlo y regresar a la terraza junto con su hermana.

—Fue más sencillo que la última vez, ¿Es mi imaginación o los magos están perdiendo carácter? Hace catorce años los idiotas al menos tenían un poco de resistencia... Fue casi como si me regalaran la información, eso no es divertido.

—¿Eso es lo que te preocupa Bella?

—Claro, de ésta forma tan blandengue sería tan fácil el ascenso de nuestro señor que incluso podría dominar el mundo mágico dormido y en su forma infantil, y eso le quita mérito a todo. ¿Dónde está Tom? No lo he visto desde que llegué a la mansión.

—Acompañó a Lucius a una reunión de negocios, él insistió y mi marido no tuvo opción.

—Bien, sigan cuidando de él hasta que encuentre una solución —sacó de su bolsillo el minúsculo frasco con la poción—, creo que haré un par de experimentos y necesito unos conejillos de indias.

—¿No experimentarás con elfos domésticos, verdad? No quiero que me dejes sin servicio como la última vez.

—No, ésto es una poción y la precisión es muy importante... Creo que ya sé dónde encontrar a mis sujetos de pruebas.

—¿Ha que te refieres cuando hablas de precisión?

—Ya lo sabrás...

Antes de que la señora Malfoy pudiera volver a preguntar su hermana desapareció de la terraza dejándola sola y preocupada una vez más, tanto que Narcissa le pediría a Lucius sacar a Bella de la protección de la mansión esa noche. Una cosa que agradecerían con el tiempo.

Bellatrix tuvo dos destinos antes de seguir con su siguiente reunión.

El primero fue una celda casi completamente solitaria donde un hombre anciano esperaba pacientemente la muerte.

El segundo una casa también solitaria en medio de la nada donde un hombre que debía estar muerto vivía agonizante sin ver jamás el final de su vida.

No quedaba nadie que los fuera a extrañar, y eran perfectos para lo que quería; porque el primero tenía una edad avanzada, era severamente poderoso, y era un mago tenebroso. El segundo era casi un fantasma y todos lo creían muerto, pero la razón de que fuera perfecto era que su alma había convivido demasiado tiempo con la de su señor. Sólo unas gotas le bastaron y se fue arrastrado a un par de niños a su junta con los otros morfifagos.

—Llegas medía hora tarde Bella —le recriminó el señor Nott con una mirada afilada—, y algunos tenemos cosas importantes que hacer además de inútiles reuniones que todavía no nos llevan a ningún sitio.

—No te impacientes Nott, tenía mis razones para llegar tarde. Y ya te lo he dicho solo es cuestión de tiempo, espera un poco más.

—¿Qué se supone que vamos a esperar? ¿A qué Dumblendore nos descubra?

Entonces los presentes escucharon un quejido proveniente del sillón junto a la puerta; era un niño rubio de ocho años amordazado y atado de pies y manos, que al escuchar el apellido comenzó a reaccionar violentamente. En el mismo lugar un niño de cinco años de cabello castaño oscuro y ojos azul pálido parecía estar respirando con agitación y al borde de las lágrimas.

—Lo siento —se disculpó falsamente Bellatrix—, son mi hijos; Gellert y Quirinus. Rodolphus se fue a una misión y no tenía donde dejarlos.

—Tu no tienes hijos —reclamó la señora Zabini—. ¿De dónde robaste a esos mocosos y con qué propósito?

—Ese no es problema tuyo querida, solo deben saber que todo tiene un propósito.

—Mas te vale —dijo el señor Nott—, no quiero problemas con el ministerio por la desaparición de dos niñitos.

—Oh no te preocupes, créeme cuando digo que nadie en este mundo los estará buscando.

Esta vez no es una visión sino un vistazo...

Un chico alto y rubio de dieciocho años y uno bajo y delgado de quince caminaban por un largo pasillo de lo que parecía la casa de los gritos, el mayor tenía una poderosa varita en mano he iba revisando cada habitación para asegurarse de que se encontraban solos, por otro lado el menor se abrazaba así mismo y miraba nerviosamente a los lados.

—Está despejado —habló la profunda y agradable voz del rubio—. No tienes porque estar asustado Kitty —miró con burla al otro—.

—¡Mi nombre no es Kitty! ¿Cuántas veces tengo que repetirlo? Eres completamente insufrible Gellert.

—No las suficientes, deja de luchar contra el apodo, yo no me rendiré porque es algo divertido, /ememsuperalo/emem. ¿Cuánto tiempo crees que tengamos que esperar?

—¿A qué llegue tu novio?

—Albus y yo no...

—Si, lo has dicho cientos de veces pero hay algo que no me deja creerte del todo, en especial cuando miras a Tom como si quisieras asesinarlo. Es algo evidente, después de todo esa no es manera de mirar a la persona que te salvó la vida de manos de mamá cuando la traicionamos.

—Son imaginaciones tuyas, lo que si no es una imaginación es el como te comes a Riddle con la mirada... ¿Qué no te dijo en voz muy alta que dejaras de hacerlo?

—No me lo como con la mirada, simplemente me causa curiosidad... En algún momento nuestras almas estuvieron enganchadas entre sí, y cada vez que nos vemos me provoca algo extraño, no puedo explicarlo pero sé en definitiva que no es nada romántico. Es algo más oscuro.

—Talvez deberías besarlo para ver si sucede algo.

—Eres un imbécil.

—Si al final de toda esta historia morimos... Kitty eres el mejor hermano menor que una psicópata asesina me pudo haber conseguido.

—Si, tu tampoco estás tan mal para ser un villano retirado.