POV FRED

Todo comenzó la mañana siguiente de nuestro día en Hogsmeade.

El día anterior George y yo recorrimos las tiendas buscando ingredientes y objetos para inventar bromas nuevas, llegamos tarde a recoger a las niñas y cuando pasó ya estaban dormidas. Así como yo dormía cómodamente durante la madrugada y fui despertado con un grito agudo y lastimero en el oído, no podía ser otra que Minnie, ésto tenía que ser una venganza del universo por todas la bromas que hice en mi vida... Estaba cansado e irritado pero aguanté e intenté hacerla reír, solo hizo que elevará su voz.

—¡Quiero a mi mamá! —juro que estaba tan cansado que me dieron ganas de llorar con ella, intenté acariciar su cabello pero me golpeó en la mano— ¡Tu eres feo, no me gustas! ¡Quiero a mi mami!

—¡Ya deja dormir! —varios se quejaron y aventaron objetos a mi cama—

Suspiré, tomé la almohada para poder gritar y después la cargué contra su voluntad como a un costal de papás antes de salir del cuarto. Todo el camino pataleó e incluso se movió lo suficiente para a morderme el brazo pero no la solté hasta llegar al sillón frente a la chimenea, donde la senté y me miró con los ojos cristalinos y el labio tembloroso.

—¿Ahora que pasa? ¿Tuviste una pesadilla?

—¡Quiero ir con mi mami! ¡Quiero irme a casa! Este lugar es raro y tú no me gustas... ¡Mami! ¡Mami! ¡Mami!

—Minnie...

De un momento a otro intensificó sus gritos despertando a toda la sala común quienes salieron de las habitaciones a reclamarme y ordenarme callarla.

—Hechizala, ahogala con una almohada, o lo que se te ocurra, pero ya déjanos dormir Weasley —uno de tantos reclamos entre la multitud de estudiantes—.

La volví a cargar y me la llevé a la enfermería. Todo el camino siguió llorando y pataleando como posesa.

—¡Quiero ir con mi mamá! ¡Déjame ir, te daré todos mis dulces!

Para mí sorpresa había más personas en la enfermería; Luna que intentaba hacer dormir al todavía mucho más pequeño profesor Flitwick que tampoco dejaba de llorar y estaba tan rojo que parecía a punto de explotar. Parkinson con Charity que estaba abrazando una almohada y al igual que los otros niños llorando a moco tendido pidiendo ver a sus papás. La directora Sinistra, el medimago que habían dejado en la enfermería y un Auror. Ninguno pudo presentar atención a que había entrado, el llanto de Minnie era opacado por el día los otros niños, y los adultos parecían demasiado preocupados.

— Por tanto me los llevaré ésta misma noche —dijo el auror—, son las órdenes del ministerio.

—¿Tan pronto? —preguntó la profesora Sinistra—

—Evidentemente el cambio permanente se aceleró antes en estos pacientes señora directora —le contestó el medimago—. Se les asignará un lugar permanente lo más rápido posible por su propio bien.

—¿Y no puede dejarlos una noche más, Fitzgerald? Están muy asustados y talvez lo mejor sería darles algo de tiempo antes de ponerlos en otras familias.

—Lo siento, no hay nada que se pueda hacer. La orden viene del mismo ministro.

Retrocedí mis pasos y regresé por donde había venido antes de que me atraparán, no podía saber del todo que pasaba pero no tenía un buen presentimiento, en el largo pasillo cambié de dirección y corrí con Minnie en brazos a la lechucería, tenía que hablar, tenía que hacer venir a mamá de cualquier forma posible y lo más rápidamente que pudiera.

Así que escribí algo que sabía que la traería inmediatamente:

Mamá, me acosté con una chica de séptimo y creo que está embarazada. Voy a dejar la escuela y la casa, así que adiós.

Atte: Fred

Esperaba tener tiempo para explicarle que era una mentira antes de que me asesinara.