No, no voy a escribir un lemon, ya lo intenté como veinte veces y nunca me salió, pero tienen mi permiso para escribirlo en los comentarios o hacer su versión en sus perfiles, no soy buena con los Lemon, y no me gusta... Pero insisto, haganlo si quieren, tienen mi bendición, tal vez algún día lo haga en one shot, pero hoy no es ese día. Sorry...

Otra cosa es que ando depresiva por Destiel, aquí una fan de supernatural que no ha hecho fanfics de ello nada mas porque ya tiene muchos fics pero que efectivamente tiene borradores. Pero es que también tengo demasiados borradores, tengo uno de la típica historia de los personajes leyendo Harry Potter pero versión Drarry Snack y así XD

En fin, es mejor comenzar...

La ropa yacía tirada en el suelo desde hace un par de horas, había un poco de silencio solo interrumpido por pequeños susurros y besos, no habían pasado ni quince minutos de haber acabado y Harry ya quería repetir, era una lastima que estuviera tan agotado para ese momento, aún así estaba mas que satisfecho tocando la piel desnuda de Draco, observar al rubio en ese estado debería ser considerado un delito, y mas tocar algo tan perfecto. Si, Harry estaba maravillado y no podía creer en su suerte.

En verdad se la debía a quién había provocado todo esto en primer lugar... Nunca conocer el lado bueno de Draco, o lo que sintió al hacer suyo al mismo, eso, eso habría sido la peor cosa que le habría pasado en la vida. Y pensaba en ello ahora porque no se creía capaz de abandonar esa cama o soltar al chico que estaba entre sus brazos nunca mas, porque de ser necesario se mudaría a la mansión solo para respirar el mismo aire que su amado novio.

—¿En qué tanto piensas, Harry?

—Te amo, en eso pienso... Es una locura ¿no?

Draco se río un poco, acarició la mejilla de Harry y lo beso.

—La mayor de todas es que yo siento lo mismo por ti. ¿Qué sera de nosotros ahora?

—No sé tu, pero yo no pienso dejarte ir nunca. Me voy a quedar contigo ene está cama para siempre.

—No podemos Potty, debemos salir al mundo y ser magos funcionales.

—El mundo es una porquería.

—Si, lo es.

—¿Te casas conmigo?

Draco se sentó en la cama y Harry le siguió.

—¿No es muy pronto para ello? Acabamos de dar éste paso a penas, tal vez estamos yendo demasiado rápido.

—Yo no lo creo así, creo que estamos yendo muy lento.

—Harry, los matrimonios en el mundo mágico no son como en el mundo muggle, solo para empezar aquí no existen los divorcios, si te casas y todo fracasa no existen segundas oportunidades o una opción para escapar, aquí es todo o nada. Y nuestra magia básicamente se funcionaría... Esto es algo que no se piensa a la ligera.

—Lo sé, ya recibí el sermón de tres horas de Remus del porque aparentemente soy idiota y que debería esperar a ser mayor para tomar ésta decisión... ¿Sabés que opino yo? Que eso es basura, la edad es una tontería, si fui lo bastante mayor para enfrentar un basilisco a los doce años creo que ya soy lo bastante mayor para decidir con quién pasar el resto de mi vida.

—¿Y si descubres algo que no te gusta de mi?

—Draco ya conozco la peor parte de ti, conozco la parte de ti que es tan agresiva y malvada como para atacar directamente en el punto mas sensible y doloroso de cualquiera, conozco la parte tramposa, y la parte de ti que te hace creer que el estatus de sangre lo es todo... He visto lo peor de ti durante años. Y aquí me tienes, no quiero huir, quiero estar cerca de ti en todo momento, siempre he querido esto, eres todo lo que quiero en mi vida. Si descubro otra cosa desagradable de ti no hará la diferencia, ya te amo, y eso no va a cambiar. Estoy muy seguro que te pasa igual, porque solo a ti te he mostrado mi lado malo, y también estas aquí, te entregaste a mi, y me amas. ¿Por qué seriamos los tontos que esperan cuando es obvio que esto es mas fuerte que nosotros?

—No quiero que te arrepientas.

—Jamás.

—No quiero tener hijos demasiado joven.

—Estoy seguro que llegaremos a un acuerdo al respecto.

—No importa lo que pase quiero tu apoyo.

—Siempre.

—Y nunca dejes de ser tu, no necesitas impresionar a mis padres, debes gustarme a mi, no a ellos. Solo te pido que no seas borde con mi madre.

—Tu tampoco cambies si no lo quieres, los Weasley son mi familia, y con ellos solo te pido lo mismo.

—Cada año nuevo lo debemos pasar en casa de mis padres.

—Y la Navidad con los Weasley... Entonces ¿es un si? ¿Te casarás conmigo?

—Si Potty, si —Harry iba a besarlo pero Draco lo detuvo—. Pero no ahora, primero nos vamos a graduar de Hogwarts.

—¿Por qué?

—Vamos a hacer las cosas correctamente. Además tengo mucho que planear.

—¿Va a ser de esas bodas enormes dónde todos están invitados y no vamos a saber los nombres de la mitad de los presentes?

—Justo así.

—Bueno, pero la mitad será de Gryffindor.

—Un tercio.

—Acepto, pero no puedes invitar a tus tíos además de Andromeda y Sirius.

—Mientras tu no invites a los tuyos.

—Es un trato.

Siguieron un rato hasta que un elfo domestico tocó la puerta informando que Sirius buscaba a Harry y que ya se iban, Harry se vistió, besó por última vez a Draco y se fue tan lento como pudo no queriendo despedirse de su rubio.

Mientras tanto en San mungo, Theodore Nott esperaba sentado entre Augusta y Neville a ser atendido por un medimago, las sospechas de que algo le pasaba comenzaron justo antes de las vacaciones, no le tomó importancia porque pensó que tenía el estómago hecho un desastre al saber que tendría que volver a casa de su padre una vez mas. La molestia siguió en los días que estuvo durmiendo en su habitación de la infancia, pero también siguió después de que se mudará con Neville y su abuela.

—¿No habrás quedado en cinta?

Preguntó Augusta cuando le contó que llevaba días sintiéndose mal, hasta ahora no había vomitado solo porque él no tenía el reflejo del vomito. Augusta que era extraña en tantas cosas estaba emocionada por la posibilidad. Neville parecía feliz con la idea pero a diferencia de su abuela, él se estaba limitando a apoyar a Theo y esperar la reacción que tendría su novio con que tal vez se habían descuidado más de la cuenta.

Pero Theo no parecía tener emociones marcadas al respecto, parecía preocupado, a ratos feliz, y luego lloraba... Neville no sabía como interpretar eso y le era imposible saber que hacer.

Al final fueron a San Mungo esperando... Nadie sabía que esperar.

—¿Theodore Nott?

Pasó a ver a la medimaga acompañado por ambos, la asistente les pidió esperar fuera pero Augusta se impuso y tuvieron que dejarlos entrar.

¿Qué sentía Theo en realidad?

Estaba aterrado, eso pasaba. Hasta donde sabía su padre iba a buscarlo nada mas se diera cuenta que se había largado de casa, ese hombre le daba tanto miedo y mas enfurecido, ahora, lo llegó a imaginar enojado por el escaparse, pero ésto era diferente, ésto... Si su padre se enteraba seguro lo asesinaba, a él, a Neville, a todos...

Su padre era una persona horrible, no, mas que horrible, era la peor bestia que conocía. Si resultaba embarazado y ese hombre se enteraba seguro que le clavaba una espada en el vientre. Así que no tenía tiempo para sentirse feliz, sentirse poco preparado, o infeliz o lo que sea porque la emoción que lo embargaba era el miedo, un profundo miedo.

En lo que Theo estaba en San Mungo, y Draco entraba a la ducha, Blaise estaba sentado en el comedor de los Weasley. ¿Qué hacía allí? Su madre había terminado por arrastrarlo hasta ese lugar, aparentemente el señor Weasley le confiscó un objeto a uno de los novios de su santa madre y empezó una pelea bastante dura.

La señora Weasley había terminado por alejarlo de la discusión invitándolo a comer, y lo habría sentado entre Ron y Ginny, quienes silenciosamente también estaban peleando...