Un par de meses había pasado ya desde que todo aquel embrollo ocurrió, los niños ya estaban acomodados en las diferentes casas que los acogieron. Los estudiantes antes encargados poco a poco volvieron a su vida normal en Hogwarts, solo que con algunas diferencias muy marcadas.
No es que mágicamente todos los problemas entre las casas hubieran desaparecido, porque para nada era así, seguía habiendo roces de vez en cuando pero ya nada como antes, el ambiente entre todos era mas ligero, especialmente entre Gryffindor y Slytherin. Seguían siendo rivales a morir pero ahora era mas bien una rivalidad amistosa.
Todo porque Draco al regresar de las vacaciones de navidad básicamente junto con su grupito obligaron a los demás a comportarse, y Harry no hizo nada, los Gryffindor cooperaron gracias a los gemelos que persuadieron a todos de que las serpientes no eran tan malas. Fue duro al principió, tanto que en la primera reunión de ambas casas todos terminaron en la dirección... Pero se acostumbraron y encontraron nuevos amigos.
A esta nueva tregua se sumaron los Hufflepuffs casi de inmediato pues querían ayudar a la unión entre las casas, y los Ravenclaw cooperaron porque era la elección inteligente, no es como que quisieran quedarse solos contra el restos el colegio.
Todo lo demás estaba en su lugar.
La maldición del puesto de defensa seguía su curso, Remus solo daría clases ese año y luego se retiraría para encargarse totalmente del cuidado de los niños pequeños que ahora vivían con él. Fue un acuerdo con Sirius ya que alguien debía hacer ese sacrificio por un tiempo, y lo decidieron de la forma mas madura posible; piedra, papel, o tijera.
Sirius iba a volver a trabajar, por su situación iba a tener que volver a la escuela de autores por una temporada, pero e eventualmente volvería a ser auror.
Y en cuanto a su vida sentimental... Fue un lío aclarlo todo. Empezaron una familia sin si quiera haberlo discutido primero, empezaron a dormir en la misma cama sin darse cuenta y vivían como una pareja casada en toda regla, pero aún sin aclarar si iban a estar juntos de forma romántica o no. Remus fue el que explotó mientras estaban ya acostado en la cama. Encendió la lámpara y se sentó, Sirius sabiendo que venía una charla seria también se sentó en silencio esperando a que Remus hablará.
-¿Cúanto tiempo vamos a seguir así?
-¿Moony?
-Se me agotó la paciencia Sirius. Algo hay entre nosotros desde Hogwarts, por mucho tiempo esperé a que te dieras cuenta y dejaras de coquetear con todo lo que se movía, luego te diste cuenta, y tuve que esperar a que maduraras para que me pudieras tomar en serio, luego tus malditos años en Azkaban, y ahora eres libre, compartimos todo... Pero parece que sigo sin obtener una respuesta, sin señales reales de que lo nuestro...
Sirius tomo al otro y lo sentó a horcajadas sobre él para poder besarlo a gusto, por un instante Remus se dejó llevar, llevaba demasiado tiempo quiero eso como para no aceptar la muestra mas mínima de afecto, pero por el poco amor propio que le quedaba tuvo que tener a Sirius, y con la mirada lo invitó a explicarse.
-Remus, te amo.
-Eso fue directo.
-No soy bueno con los sentimientos así que tengo que ser directo. Te amo, pero soy un maldito Black al final de cuentas, eso quiere decir que soy muy astuto para la mayoría de las cosas, pero cuando se trata de amor... Soy el mayor asno que existe. Pero, sé quiero estar contigo, sé que te amo, y sé que no puedo esperar a hacernos viejos mientras le enseño a nuestros nietos como hacer verdaderas bromas y tu me regañes... Quiero todo eso, perdoname, soy un idiota, siento haberte hecho esperar tanto.
-¿Por qué rayos te tardaste tanto? ¿Te das cuenta de todo lo que he sufrido por ello?
-Lo sé ahora... En mi defensa no sabía si me aceptarías después de lo de Azkaban, ya no soy el que era antes, soy una fotografía fea y arrugada de eso.
-Yo no estoy mejor.
-Tonterías, fue res perfecto.
Así fue como comenzaron una larga charla que luego aterrizó en besos y mucho mas allá.
Mientras, los nuevos profesores eran mas bonachones que los anteriores, no mejores, iguales,pero diferentes. Así que la vida escolar era casi igual que antes excepto porque no había un inminente peligro de muerte. O por lo menos ahora, quien sabe que cosas pasarían en Hogwarts en el futuro.
Todo seguía su curso, menos la vida de Theo. Esa estaba muy revuelta y no tenía idea de como acomodarla.
Al final optó por tener al bebé, si, pensó mucho sobre el tema y mas de la mitad del tiempo llegó a la conclusión de que abortarlo sería lo mejor, incluso sería benévolo para su hijo tomando en cuenta las circunstancias en que esto se estaba dando... Pero al final tomó su decisión, no iba a dejar que su padre ni nadie le arrebatará lo que quería, si no quisiera tenerlo otra cosa sería, pero lo quería y era lo único que importaba, su felicidad, y eso ahora mismo era tener una familia con Neville. Quién por cierto desde que tomó la elección estaba mas emocionado que nadie.
Ese pequeño se llamaría Frank.
Ocultaban su vientre todavía con la ropa, aún nos e notaba lo suficiente, la gente solía solo pensar que Theo estaba engordando, lo que era terrible para su autoestima.
-Deja de comer tantos pasteles, vas a reventar.
Le dijo Daphne una vez mientras estudiaban en la biblioteca.
-Mudarte con Longbottom te afectó, estas como un cochinito.
Comentó Pansy en broma una tarde en la sala común.
En público nunca mostró sus emociones pero cuando estaba a solas con Neville podía llorar libremente, las malditas hormonas estaban haciendo un desastre de él y no ayudaba recibir tantos comentarios por su maldito peso, y estaban exagerando. Theo no estaba ni cerca de usar una talla mediana, seguía tan delgado como siempre, solo que su vientre ya no era plano y se había puesto ligeramente mas ancho.
Puede que se sintiera mas afectado porque jamás habían criticado su cuerpo, siempre fue lo ideal, y ahora se sentía frustrado consigo mismo, pero Neville lo seguía cuidando, y todos los días le decía lo hermoso que era mientras lo acariciaba con adoración, ese chico era un bálsamo para su herido ego.
La situación con Blaise era rara, ni él mismo estaba seguro de que pasaba. Había tomado la decisión de hacer caso a la vieja tradición familiar de buscar una pareja con dinero que mantuviera sus lujos... Pero las cosas nunca resultan como las planeas.
Su madre de la nada durante las vacaciones de navidad dijo algo que cambió todos sus planes.
-Tendremos que vivir de ahora en adelante solo de las empresas de tu último padrastro. Ya no podemos relacionarnos con la gente poderosa del mundo mágico.
-¿Por qué?
-Algo muy grande y tétrico está pasando ahora mismo, no quieres saber cariño. Pero es en verdad malo y tiene que ver con los mortifagos. Por mucho que me duela decirlo, tenemos que cambiar de planes si esperamos sobrevivir a esto, fingí estar de acuerdo con ellos pero pronto dejaré el país y desapareceré un tiempo.
-Espera, ¿qué va a pasar conmigo?
-Juntate con el maldito bando de la luz, con esa paría pobretona... Ahora mismo y en el futuro por desgracia serán mas beneficiosos para nosotros que cualquier mago de alta clase. Utiliza todo el conocimiento que te impartí y conquista a uno de esos bichos, casate, dale hijos, haz lo que sea necesario para sobrevivir, y en cuanto puedas rescatarme de mi escondite hazlo por favor.
-Esto va en contra de todo lo que llevo aprendiendo de ti en mi vida.
-Ya, pero entre estar vivo y ser un cadáver bien vestido la opción es fácil.
Blaise no discutió mas. Lo fácil hubiera sido aceptar a Ginny Weasley pues ella gustaba de él, pero al regresar de las vacaciones se encontró con que la pelirroja había comenzado a salir con Luna Lovegood, ¿en qué momento pasó? Solo no se vieron por un par de días. Pero pasó y así solo se hicieron muy buenos amigos.
Descartó inmediatamente a Ron de la lista, eran muy buenos amigos, jamas le haría algo así, además era claro que el pelirrojo y Granger estaban destinados a terminar juntos... La idea le parecía mala porque no parecían encajar, pero Blaise no sé creía con el derecho de Juzgar.
Cualquiera de los gemelos Weasley eran una opción perfecta, atractivos, divertidos. Pero no podía distinguirlos ya sería un gran problema no poder saber quien era su futuro esposo. Eso provocaría muchas peleas familiares.
Bill Weasley ya estaba apartado por una francesa.
Charlie hubiera sido perfecto de no ser porque vivía en rumania y básicamente olía a caca de dragón las veinticuatro horas del día.
Percy era odioso.
Y allí acababa su lista, todos los demás "buenos" eran insignificantes en comparación, no porque pensará en ellos como basura, claro que no, Blaise los respetaba, pero eran prácticamente inútiles para el nuevo plan de vida que su madre tan amablemente le había ordenado adoptar.
Estaba a punto de resignarse a la caca de dragón por el resto de su vida e ir por Charlie Weasley.
Pero como dije antes, las cosas siempre pueden cambiar...
El día que iba a mandarle una carta a Charlie para comenzar con el plan Pansy llegó con una noticia de lo mas extraña.
-Estoy saliendo con Hermione Granger.
Y por algún motivo, no mandó la carta, en cambio la quemó en la chimenea. Ron y él comenzaron a pasar mas tiempo juntos del que habían previsto, ya que el resto de sus amigos parecían ocupados con sus parejas.
No intentó conquistarlo, mas bien todo lo contrario. Se mostró tal cuál era y se comportó tonto e inmaduro, fueron un par de estúpidos juntos y se divertían, Ron le estaba gustando pero estaba tan distraído con su plan y encontrar un objetivo decente que ignoró sus propios sentimientos... Pero no pudo hacerlo mas después de que Ron lo besará después de un partido de quidditch.
Su relación se volvió oficial un mes mas tarde, a Blaise le costó procesarlo.
Y en cuanto a Harry y Draco pues...
-Todo esto es tu culpa Potty.
Estaban en el baño de Myrtle sentados en el piso viendo directamente a un caldero que parecía solo contener agua cristalina, pero debía ser otra cosa porque lo miraban esperando cualquier cambio y ambos estaban ansiosos y preocupados.
-¿Mi culpa? Perdón pero estoy seguro que para que esto pase ambos debemos participar.
-¿Quién fue el idiota que me convenció de hacerlo sin protección? ¿Quién fue el imbécil que me distrajo tanto que no pude tomar la poción a tiempo?
-Tu me seguiste el juego.
-Tu eras el urgido, el que andaba de caliente y que quería tener sexo en los vestidores del quidditch y que después me arrastró a Hogsmeade a una cita improvisada acabando con nuestro tiempo.
-Creí que sería divertido, y tu la pasaste bien.
-Bueno, efectivamente la pasamos bien, mira nada mas a donde llegamos por divertirnos tanto. Te lo advierto Potty, si esto se vuelve azul no volveré a tener sexo contigo nunca más.
-¿No le daremos hermanos a James?
-Ni siquiera sabemos si existe ¿y ya le pusiste nombre?
-Si.
-Eres imposible...
Burbujear surgieron del caldero, tantas que por un momento no pudieron ver el color, pero a los cinco o seis minutos se disipó dejando ver un brillante azul zafiro.
-Entonces será James...
