Cinco minutos.
Disclaimer: Todos los personajes reconocibles pertenecen a J. K. Rowling.
Este fic es su obsequio de cumpleaños para Paula Marquez ¡Feliz cumpleaños, linda! Espero que te guste.
La observó embelesado, sabía que estaba siendo demasiado obvio, pero no podía evitarlo. Ella era hermosa y tan… Un suspiro se le escapó involuntariamente, ocasionando que algunos compañeros voltearan a verlos.
Un poco avergonzado fijó su mirada en los papeles que estaba revisando y fingió poner atención.
—Potter.
Esa suave y aterciopelada voz lo sacó de sus ensoñaciones, levantó la mirada y casi se cae al ver a la dueña de su mente parada frente a él.
—¿S… s… sí?
—Es tu turno —señaló un poco exasperada.
—Oh, claro.
Se puso de pie sabiendo que estaba tan rojo como el cabello de los Weasley, y avanzó con paso tranquilo hasta la plataforma. Con un par de movimientos, Pansy Parkinson hizo que la cinta le tomara medidas y las registró velozmente.
El Ministerio había decidido cambiar los uniformes de los aurores y la empresa Luminosité había sido la encargada de eso. Harry jamás se había imaginado que la dueña y fundadora sería su antigua compañera Slytherin Pansy Parkinson. Y desde luego, tampoco pensó que ella sería tan bella y atractiva.
No tardó mucho en terminar de tomar medidas a todos los aurores del departamento, así que se retiró a la hora del almuerzo.
—Parkinson —la llamó jadeando por el esfuerzo de seguirla corriendo durante tres pisos.
La bruja volteó claramente sorprendida.
—¿Sí, Potter?
—Yo… —se quedó pasmado. Al parecer sus cinco minutos de valentía habían pasado, consiguió recomponerse al sentir su mirada dura—. ¿Te gustaría ir a almorzar conmigo? Yo invito —soltó atropelladamente.
Pansy lo miró evaluativa.
—Vaya, Potter, creí que te ibas a limitar a comerme con la mirada todo el tiempo que estaré aquí.
Harry bajó la vista avergonzado.
—Pero sí, acepto ir a almorzar contigo.
Quizá no debía de hacerse ilusiones, pero definitivamente esa sonrisa astuta era un rayo de esperanza para él.
