Resumen: Colaboración con Misao-CG. Durante las peleas contra los akumas de Papillon, Ladybug y Chat Noir son atacados por un nuevo enemigo que está detrás de algo más valioso que sus Miraculous, lo que traerá nuevas revelaciones sobre todo lo que ellos creían saber de sí mismos. AU Saint Seiya.
NOTAS:
1) Los personajes no nos pertenecen. Miraculous Ladybug es propiedad de ZAG y los créditos son para Thomas Astruc y su equipo. Saint Seiya fue creado por Masami Kurumada.
2) Esta historia NO fue realizada con fines de lucro, solo para divertirnos.
3) Puede tener spoilers de toda la serie y películas disponibles.
JUEGOS DE DIOSES
CAPÍTULO 2
(Escrito por Abby Lockhart1)
El cielo estaba azul y despejado, la ciudad se encontraba en movimiento y un monstruo amenazaba con derribar la torre Eiffel convirtiéndola en papel, lo que significaba que era una tarde promedio en París. Y como era ya costumbre desde la primera aparición de Papillon, Ladybug y Chat Noir ya estaban en la escena peleando en perfecta sincronización y tratando de vencer al villano akumatizado para devolver todo a la normalidad.
Los dos héroes saltaron desde el primer nivel de la torre Eiffel hacia el suelo, Ladybug ayudándose de su yoyo y Chat Noir haciendo una pirueta un poco excesiva, seguramente para llamar la atención de su compañera.
-LUCKY CHARM-
Una gran olla de sopa hecha peltre roja con motas negras cayó en las manos de Ladybug, haciendo que su compañero rodara los ojos.
-¿Una olla?- dijo Chat Noir frustrado en voz alta- ¿qué se supone que hagamos con eso? ¿Una sopa?-
Ladybug miró a su alrededor buscando pistas de cómo usar su Lucky Charm mientras que Chat Noir la cubría y sonrió.
-Mmm… ¡lo tengo!- dijo ella finalmente al haber encontrado las pistas que necesitaba- necesito que lo hagas tropezar con tu bastón y que estés preparado-
-Yo siempre estoy preparado, ma lady- dijo él alzado las cejas repetidamente y acercando demasiado su rostro al de su partenaire, quien rodó los ojos y gruñó frustrada por el coqueteo de Chat Noir.
-Ugh…- dijo ella empujando su nariz con su dedo índice para alejarlo de ella- vamos, manos a la obra-
Chat Noir sacudió los hombros, listo para saltar a la acción.
-Hey, Codex, a que no me atrapas- gritó Ladybug con una sonrisa traviesa.
-Apuesto a que no puede atrapar una referencia en sus libros- añadió Chat Noir.
El supervillano rugió furioso y se lanzó contra la heroína con los brazos extendidos para atraparla corriendo por debajo de la torre Eiffel mientras que Chat Noir, quien se ocultaba detrás de uno de los pilares, extendió su bastón delante de él para hacerlo tropezar. El akuma cayó de bruces y Ladybug aprovechó sus intentos de incorporarse para poner su cabeza en el interior de la olla y tras una señal, su compañero golpeó el metal con su bastón.
CLANG CLANG CLANG
-AAARRGGGG…-
Aquello fue lo suficiente para que los héroes pudieran aturdir a su enemigo para poder tomar y romper el objeto donde se ocultaba el akuma.
Una vez que la mariposa negra salió del objeto destruido y revoloteó alrededor de ellos, el poder de Papillon dejó al villano, quien se transformó de regreso en monsieur LeBlanc, el asistente principal de monsieur Kubdel en el museo.
El pobre hombre había quedado completamente devastado cuando, durante una visita escolar de la clase de Caline Bustier al museo del Louvre, Chloé había ignorado las instrucciones de seguridad y arruinado un documento histórico, una vieja copia de la firma de Napoleon Bonaparte. Monsieur Kubdel había estado furioso con bastante razón por ello y había insinuado que sería despedido por ello, causándole las emociones negativas necesarias para ser akumatizado.
Siendo consciente de ello, la verdad era que ninguno de los dos héroes culpaba al monsieur LeBlanc por su enojo.
-Ya hiciste suficientes desastres, pequeño akuma- dijo Ladybug abriendo su yoyo y lanzándolo para capturar la mariposa negra para purificarla- ¡te libero del mal!-
-Hey- dijo Chat Noir mientras que Ladybug purificaba el akuma, ofreciendo su mano a monsieur LeBlanc para ayudarlo a ponerse de pie- ¿se encuentra bien?-
-S…sí, estoy bien- dijo el historiador. El pobre estaba aún tenía una expresión derrotada en su rostro- lamento mucho los problemas que causé, Ladybug y Chat Noir. Debí haber reaccionado de otra manera…-
-Está bien, monsieur, sabemos no fue su culpa- dijo el chico con una sonrisa llena de simpatía- ese es nuestro trabajo-
-Chat Noir tiene razón, no se preocupe. Además, ahora devolveremos todo a la normalidad- dijo Ladybug recogiendo la olla del suelo para lanzarla para reparar todo- MIRACU… AAAAAAAAAAAHHH-
Tanto monsieur LeBlanc como Chat Noir dieron un brinco de sorpresa al escuchar su grito de sorpresa. Antes de que Ladybug pudiera regresar todo a la normalidad, una serpiente de tamaño mediano se había enredado en una de sus piernas y subía sobre su cuerpo hacia su muslo.
-¡Ma lady…!- dijo Chat Noir tomando su bastón a punto de correr hacia ella para quitársela, pero otra serpiente subió por su pierna hacia su rodilla- AAAAAAH…-
El héroe pateó la serpiente para quitársela de encima y vio a la víctima del akuma mirándolos horrorizado.
-¡Corra, monsieur! Póngase a salvo- dijo Chat Noir.
Monsieur LeBlanc no esperó a que le repitieran la orden y salió corriendo de ahí mientras otra docena de serpientes idénticas se arrastraron con rapidez hacia los héroes, enroscándose en sus extremidades y entorpeciendo sus movimientos, cada vez más agresivas
-AAAAAAAAH- gritó Ladybug, sacudiéndose las serpientes que seguían deslizándose por su cuerpo.
Unos segundos después habían hecho a Ladybug caer de bruces al suelo mientras que Chat Noir se sacudía desesperadamente para quitarse a las serpientes de encima y poder ayudar a su partenaire.
-¡LADYBUG!-
La heroína se retorció desesperada para soltarse y apoyó las palmas de las manos para tratar de levantarse, pero una serpiente se enroscó alrededor de sus muñecas, otra en sus tobillos y una tercera alrededor de su cuello mientras las otras serpientes la rodeaban. Los brazos y el cuello de Chat Noir también estaban siendo atrapados por esos horribles reptiles, pero el chico estaba haciendo un mejor trabajo para resistirse y soltarse de ellos, arañándolas con sus garras, así que la mayoría de ellas lo dejaron y se dirigieron hacia Ladybug.
-GAH…. ¡DÉJENME!- dijo ella sacudiéndose desesperadamente para soltarse, comenzando a sentir pánico cuando la serpiente alrededor de su cuello se apretó aún más. Eso no era un akuma ni un sentimonstruo, no se comportaba como uno. ¿La iban a morder?¿La iban a estrangular?
Ladybug sintió un súbito dolor punzante en su pantorrilla derecha y se dio cuenta de que una de las serpientes hincó sus colmillos en ella. Trató de sacudírsela en un movimiento brusco, pero no logró soltarse.
-Ugh…-
La heroína palideció al ver a una de las serpientes acercándose a ella con la boca abierta tanto como era posible, sus colmillos chorreando veneno amenazantemente frente a sus ojos. Ella trató de girarse en el suelo para evitarlo pero antes de que la serpiente la mordiera, Chat Noir la aplastó con su bastón y la alejó de la heroína.
-Resiste, ma lady, aquí estoy- dijo Chat Noir usando sus garras para hacer que las serpientes la soltaran. Cosa extraña, el héroe se escuchaba como si estuviera sin aliento como si hubiera hecho un gran esfuerzo.
Ladybug gruñó, un poco aliviada de que sentirse libre de esas alimañas mientras Chat Noir la ayudaba a ponerse de pie. Ambos unieron sus espaldas y giraron sus armas para mantener a los bichos alejados de ellos.
-Espero que tengas una idea para librarnos de estos bichos…- dijo Chat Noir nerviosamente.
-¿Yo tengo que llegar a un plan? ¡Ni siquiera sabemos qué son estas cosas!- dijo ella sin poder evitar un leve tono de pánico en su voz.
Chat Noir la miró de reojo y tomó su mano, dándole un leve apretón para ayudarla a tranquilizarse a pesar de que él también estaba en pánico.
-Supongo que deben ser sentimonstruos…- dijo él sin estar muy seguro- pero si lo son, LeBlanc ya se fue y no podemos buscar el amok-
-Nunca antes hemos visto sentimonstruos así-
Ladybug miró a su alrededor de nuevo. Una serpiente se acercó peligrosamente a ella pero Chat Noir la golpeó con una expresión enojada. Al igual que su partenaire, ella se sentía extrañamente agotada y un poco falta de aire después de haber tratado de librarse.
Finalmente sus ojos se fijaron un basurero junto a la entrada a la torre Eiffel. No tenía idea de lo que eran esos monstruos, pero tenía una idea de lo que podían hacer para deshacerse de ellos.
-Chaton, creo que ya tengo una idea para resolver esto y deshacernos de los bichos- dijo Ladybug en voz alta- cúbreme-
Chat Noir asintió y se aseguró de que no se le acercaran las serpientes mientras que la heroína lanzaba su yoyo para atraer el basurero hacia ellos.
-¿Un basurero?¿Ese es tu plan?-
-Tenemos que meter las serpientes al basurero y usar tu Cataclysme para destruirlas- dijo Ladybug- por favor, dime que no lo has usado aún-
-No lo he usado aún- dijo Chat Noir relajando su mirada.
Una serpiente se enrolló alrededor de la pierna de Chat Noir e intentó morderlo, pero solo clavó sus colmillos en la bota antes de que el chico la golpeara en la cabeza y la recogiera de la cola para meterla al basurero. Los héroes siguieron el procedimiento con todas las serpientes, llevándose un par de mordidas en el proceso de hacerlo.
-Bien, son ya son todos esos bichos- dijo Ladybug tras haber atrapado la última serpiente- ahora, chaton-
-CATACLYSME-
El basurero y todas las serpientes en su interior se desintegraron por completo con el poder del héroe, provocándoles a manos un largo suspiro de alivio.
-Lo…logramos- dijo la heroína volviendo a recoger la olla del suelo y lanzándola al cielo- MIRACULOUS LADYBUG-
-Sí, eso estuvo cer… ¡ma lady!- dijo Chat Noir al ver a Ladybug dejándose caer agotada hacia él. El héroe la atrapó, pero también estaba agotado y ambos cayeron juntos al suelo- ¿te encuentras bien?-
-Sí… es solo que estoy muy cansada…- dijo ella débilmente, poniendo su mano en su frente.
Chat Noir la miró preocupado. Él mismo se sentía inusualmente cansado y tenía la sospecha que esas misteriosas serpientes tenían algo que ver con ello. No solo eso, también era muy extraño que el poder de Ladybug no los hubiera ayudado a recuperar su energía previa al ataque.
-Esto no me gusta nada- dijo él en un susurro, mirándola a los ojos- esos no parecen sentimonstruos comunes-
-A mí tampoco- dijo Ladybug poniendo una mano sobre su oído derecho. La alarma de sus aretes comenzó a sonar.
x-x-x
Guarida de Papillon
Al mismo tiempo
Papillon hizo una mueca al ver la enorme ventana en forma de mariposa cerrarse, pero no era exactamente por haber perdido otro akuma.
-Detransformación-
Gabriel se volvió a Nooroo con una expresión confundida. Había alcanzado a ver las serpientes que atacaron a los héroes por medio de las noticias en su tablet después de que Ladybug purificó su akuma y había estado tan sorprendido como ellos. No tenía la más mínima idea de lo que significaba eso, y eso no le gustaba ni un poco qeu hubiera otra persona que estuviera atacando a los héroes.
Aún estaba pensando en ello cuando escuchó a alguien aclarándose la garganta detrás de él para indicar su presencia y supo que Nathalie estaba ahí antes de siquiera volverse.
-Nathalie, ¿viste eso?- dijo Gabriel con su vista hacia la venta cerrada.
-Claro que lo vi- le respondió la asistente.
-¿Qué son esos bichos?¿Acaso usaste el Miraculous sin decirme otra vez?-
-No, monsieur, y no tengo idea de qué pueda significar eso- dijo Nathalie ajustándose las gafas- según entendí, los héroes parecen creer que son sentimonstruos, pero yo jamás había visto algo así-
Gabriel frunció el entrecejo y se frotó la barbilla mientras que pensaba cuál sería su siguiente movimiento como respuesta a esta nueva situación. Si se trataba de un enemigo o un rival para tomar los Miraculous de la Creación y de la Destrucción, tenía que saber más y estar preparado. Necesitaba más información.
-Averigua qué son esas cosas y quien está detrás de este ataque- dijo Gabriel seriamente, poniendo sus manos detrás de la espalda- no quiero a nadie más persiguiendo mis Miraculous-
-Sí, monsieur- dijo Nathalie antes de seguirlo. Ella tampoco sabía qué significaba lo que acababa de suceder, pero tenía que estar alerta porque no solo amenazaba la misión de su jefe, sino que la presencia de esos bichos en París significaba que Adrien podría llegar a estar en peligro.
x-x-x
Lugar desconocido
Al mismo tiempo
Una oscura mano tomó una copa con un líquido rojo en su interior y lo acercó a sus labios mientras que sonreía maliciosamente. Si bien las cosas no habían salido como había planeado en esta ocasión, ahora sabía tenían que enviar a sus secuaces más poderosos para enfrentarse a los héroes de París. Después de todo, solo necesitaba a uno de ellos.
Ladybug y Chat Noir.
Se puso de pie y se acercó a su ventana para mirar hacia el mundo humano. Esos dos adolescentes idiotas. No solo ellos poseían el poder de un Miraculous, sino que también estaba el hombre llamado Papillon, quien le causaba algo de gracia. El pobre diablo solo quería revivir a su esposa y carecía completamente de ambición.
Caminó de regreso a su asiento y abrió el enorme libro que yacía delante de él. El volumen tenía una pasta color roja hecha de piel humana y dejó escapar una nube de polvo mientras que su mano pasaba las páginas con rapidez hasta detenerse en la que necesitaba.
Ese hechizo era muy conocido para él. ¡Cuántas veces no lo había repasado, cuántas veces había intentado usarlo y sus planes habían sido frustrados! Durante toda la historia había encontrado una que otra vez a víctimas perfectas y había tenido que renunciar a ellas porque los dioses decidían intervenir. ¡Malditos fueran los dioses y su maldita Ambrosía!
¡Por mucho tiempo los dioses habían disfrutado su vida eterna, por mucho tiempo habían frustrado sus planes!
Respiró hondo y volvió a sonreír. Esta vez tenía una ventaja, los dioses no tendrían idea de que se trataba de él. Estarían corriendo en círculos en la oscuridad y chocando entre ellos sin tener la más mínima idea del significado de esos eventos. Y sus pequeñas y tiernas víctimas tampoco tendrían idea de que hacer y solo sabrían que estaban siendo cazados por una fuerza desconocido sin poder defenderse.
Necesitaba sangre divina que no hubiera bebido ambrosía. Uno de los dos sería suficiente.
Hacía tiempo que no encontraba un par de semidioses que no hubieran bebido Ambrosía aún. Más aún, este par de adolescentes no podrían defenderse tan fácilmente porque aún no habían llegado a la madurez y porque estarían constantemente siendo agotados por las peleas de Papillon.
Giró sobre sus talones, nuevamente caminado hacia la ventana para mirar el mundo humano. Los dos pequeños héroes se habían separado y regresaron agotados a sus respectivas casas. Sonrió maliciosamente al ver sus idénticas expresiones de preocupación.
-Pobres niños, no tienen idea de lo que les espera…-
x-x-x
Habitaciones de la diosa Bastet
Al mismo tiempo
La pata delantera de la diosa apretaba repetidamente el botón del ratón de su computadora, la cual proyectaba las imágenes hacia el televisor. Esa tarde estaba libre y había decidido pasarla con su amiga Sekhmet haciendo un maratón de videos virales de gatos en línea.
-Jajajaja, ¿viste eso?- dijo Sekhmet agitando sus orejas de leona, aún riendo divertida del último video que ambas habían visto juntas- ah, realmente adoro los videos de leones ronroneando-
-Yo también- dijo Bastet oprimiendo un botón para iniciar el siguiente video y lamiendo su pata- me agrada que los humanos traten mejor a sus gatos en esta época. Ah, realmente extraño los viejos tiempos-
Sekhmet se volvió hacia ella, agitando sus orejas mientras lo hacía. La diosa se refería a la época en la que los egipcios adoraban a los gatos como si se trataran de dioses. No los golpeaban ni maltrataban bajo pena de muerte, los alimentaban bien y consentían. ¡Vaya! Hasta los momificaban junto a sus dueños para que los siguieran en la siguiente vida. ¡Esos sí eran los buenos tiempos!
-Te comprendo completamente- dijo Sekhmet acariciándola detrás de la oreja, haciéndola ronronear, pero algo en la pantalla llamó a su atención- wooo, ¿qué fue eso?-
Bastet regresó al video anterior al que se refería la diosa, y ambas miraron la pantalla con una idéntica expresión emocionada.
-Buenas tardes, París. Aquí Alya Césaire y éste es el Ladyblog- dijo una adolescente pelirroja en la pantalla- les estamos transmitiendo en vivo la última pelea de Ladybug y Chat Noir contra un akuma. Esta vez se encuentran peleando contra Codex, un akuma que desintegra el papel…-
Ambas diosas miraron con enormes ojos a los héroes en la pantalla antes de dejar escapar un grito de emoción.
-¡Un héroe gato!- dijo Sekhmet aplaudiendo visiblemente emocionada mientras que Bastet movía su cola rápidamente en señal de contento- ¡no puedo creerlo!-
-Ah, mira que gatito tan tierno- dijo Bastet sonriendo al ver a Ladybug rascando a Chat Noir detrás de las orejas por un momento antes de que los dos héroes se lanzaran a la acción- ¡me declaro fanática!-
-¡Somos dos! ¿Cómo no sabíamos que existía un héroe gato en la actualidad? No habíamos visto esto desde hace más de cinco mil años- dijo la diosa con cabeza de leona volviéndose a la otra- ¿crees que el señor Plagg tenga algo que ver con esto?-
Bastet movió su cola de contento y asintió.
-Tiene que ser- dijo la diosa en forma de gato, echando sus orejas hacia atrás- también hay una catarina, la señora Tikki también está presente-
Las dos diosas siguieron mirando el video de la pelea hasta que Ladybug purificó el akuma. Mentirían si dijeran que no se habían enternecido con el héroe felino, y comenzaron a discutir entre ambas si podrían mandarle alguna bendición para ayudarlo cuando lo que siguió en la pantalla las horrorizó.
-Oh no, ¿qué es lo que estoy viendo?- dijo la voz de la adolescente reportera en la pantalla- ¡Ladybug y Chat Noir parecen ser atacados por… serpientes!¿De dónde salieron? AAAAAAH…-
La cámara se agitó y se alejó del sitio donde estaban los héroes, pero las diosas aún pudieron verlos luchando por soltarse de los monstruos. Y a diferencia de los héroes, no era la primera vez que ellas veían algo parecía.
-Oh no…- dijo Bastet tensándose tanto que sacó las uñas y su cola quedó completamente recta.
-Esas serpientes son…- comenzó a decir Sekhmet enseñando sus colmillos mientras que Bastet se erizaba siseando.
Miraron toda la pelea y la manera en la que los héroes se habían librado de las serpientes, pero a diferencia de la chica del Ladyblog que la estaba narrando, ellas no se sentían aliviadas por ello. Se miraron entre sí visiblemente alarmadas.
-Sabes qué significa esto, ¿verdad?- dijo la diosa con cabeza de león volviéndose hacia la otra diosa- no podemos quedarnos de patas cruzadas-
-Así es, tengo que ir al Olimpo a avisarles- dijo Bastet antes de dejar escapar un maullido agudo.
x-x-x
CONTINUARÁ…
Escrito por Abby L.
Nota de Abby: Como ven, un nuevo enemigo apareció en escena y nuestros héroes pudieron apenas librarse de los bichos que los atacaron. Y a Gabriel tampoco está nada contento por lo que acaba de pasar. Esto apenas está comenzando.
Nota de Misao: ¡Siento el dolor de monsieur LeBlanc! Cuando leí eso, mi corazón se saltó tres latidos. ¡¿Qué acaso Chloé tiene los ojos en los dedos?! TmT Espero que el Lucky Charm haya reparado ese documento… Y sí. Apenas comenzamos a torturar a este par de héroes. Y empezamos suavecito.
REVIEWS:
Guest:
Oooh, el opening original viejiiiiiiito… el primero que escuché…
¡TEN UNA GALLETA Y GRACIAS POR LEER!
Guest:
Creo que primero me matan antes de poner a Marinette como Athena y a Adrien como el payaso, digo, Pegaso. ¿Cierto Abby?
¡TEN UNA GALLETA Y GRACIAS POR LEER!
BRÚJULA CULTURAL:
Traída a ustedes gracias a la magia de internet, Wikipedia y algún sitio especializado que se me ocurra, como el sitio de la BBC News.
Bibliopegia antropodérmica: O tendencia de forrar libros con piel humana. Créanlo o no, estos libros sí existen y se han contabilizado varios ejemplares que se encuentran en poder de importantes bibliotecas, como la de la Universidad de Harvard, recientemente descubierto, o el que se exhibe en el Museo M. Shed de Bristol en Inglaterra. Este último es un caso bastante interesante, pues se trata del juicio del primer hombre que fue colgado en la ciudad de Bristol en 1821… John Horwood, de 18 años, se obsesionó con Eliza Balsum, a quien mató con una piedra en la cabeza (y luego dicen que los feminicidios son cosa de ahora). Fue juzgado y condenado a la horca, en donde murió. El cuerpo del tipo fue usado como parte de una clase pública en el Hospital Real de Bristol, y luego el cirujano decidió quitarle la piel, encurtirla y pues… encuadernar el libro que contenía el juicio de Horwood.
No todos los casos de libros forrados con piel humana son así de extremos, pero ya el hecho de encuadernar un texto de este modo sin duda que llama la atención. Existen, así que no dejen que les cuenten cuentos.
Bastet: o Bast es una diosa del antiguo Egipto, adorada desde la Segunda Dinastía (2890 a. C.). Representa la protección, el amor y la armonía. Protectora de los hogares y templos. Fue la diosa de la guerra en el Bajo Egipto, antes de la unificación de las culturas del antiguo Egipto.
Es la personificación de los cálidos rayos del Sol y ejercía sus poderes benéficos. Encarnaba los aspectos pacíficos de diosas peligrosas como Sekhmet, que expresaban las cualidades maléficas del Sol. Como ojo de Atum, estaba asociada a la Luna y protegía los nacimientos y a las embarazadas de las enfermedades y los malos espíritus.
Es una diosa pacífica pero, cuando se enfada, se transforma en una mujer con cabeza de leona, asimilándose a la diosa Sejmet y, algunas veces, es mucho más violenta que ésta. Al igual que el animal totémico que la representa, Bastet era una diosa impredecible que podía mostrarse tierna o feroz en cualquier momento.
Los egipcios consideraban a los gatos como manifestaciones de la diosa Bastet y por esta razón, se les veneraba muchísimo, al punto que en verdad había pena de muerte para quien lastimase a un minino. Esto llegó incluso al extremo que durante la defensa de la ciudad de Pelusio (actual Puerto Saíd), que era atacada por los persas, los egipcios rindieron la ciudad porque sus enemigos amarraron gatos a sus escudos y prefirieron perder una batalla a lastimar a un michi.
Sekhmet: Sejmet (/ˈsɛkˌmɛt/), Sacmis o Nesert (/ˈsækmᵻs/), La más poderosa, la invencible, la terrible, la gran diosa madre, la diosa del amor. Fue una diosa de la mitología egipcia, símbolo de la fuerza y el poder. Era considerada la diosa de la guerra y de la venganza, pero también la diosa de la curación. Se decía que su aliento creó el desierto. Era la protectora de los faraones y los guiaba en la guerra.
Su culto estaba tan expandido en la cultura egipcia, que cuando el primer faraón de la dinastía XII, Amenemhat I, instauró la capital en Itjtawy, su culto principal también se trasladó allí.
Sekhmet es considerada también una diosa solar, reconocida en muchas ocasiones como la hija primogénita del dios solar Ra y relacionada con las diosas Hathor y Bastet.
