Resumen: Colaboración con Misao-CG. Durante las peleas contra los akumas de Papillon, Ladybug y Chat Noir son atacados por un nuevo enemigo que está detrás de algo más valioso que sus Miraculous, lo que traerá nuevas revelaciones sobre todo lo que ellos creían saber de sí mismos. AU Saint Seiya.

NOTAS:

1) Los personajes no nos pertenecen. Miraculous Ladybug es propiedad de ZAG y los créditos son para Thomas Astruc y su equipo. Saint Seiya fue creado por Masami Kurumada.

2) Esta historia NO fue realizada con fines de lucro, solo para divertirnos.

3) Puede tener spoilers de toda la serie y películas disponibles.

JUEGOS DE DIOSES

CAPÍTULO 4

(Escrito por Abby Lockhart1)

Palais des Congrès

Días después

Ladybug gruñó mientras miraba al akuma desde la parte alta de un edificio. La última vez se había logrado recuperar del ataque de esas horribles serpientes y apenas estaba intentando asimilar el hecho de que era la hija de un dios, pero justo ahora no podía pensar tranquilamente en ello porque Papillon había decidido atacar de nuevo. Interrumpió su clase de literatura y tuvo que salir corriendo del aula para transformarse.

-Salut, ma lady- la saludó su partenaire al llegar a su lado- ¿qué tenemos hoy?-

La heroína se volvió hacia él. Chat Noir no parecía tener su habitual buen humor, sino más bien tenía una expresión inquieta en su rostro, una preocupación que ella misma compartía. Tenía miedo por lo que el dios que apareció en su casa le había dicho y su chaton, quien ignoraba que ella era la causa de que esos animalejos la estuvieran persiguiendo, se sentía frustrado e intranquilo con razón.

-Se llama Sauteur, un akuma saltarín- dijo Ladybug entrecerrando los ojos- al parecer un miembro de la compañía Cirque du Soleil que fue despedido por sus jefes quiere hacer brincar a toda la ciudad-

-Genial- gruñó Chat Noir- seguro Papillon lo eligió específicamente para fastidiarnos-

Ladybug lo miró. Se sentía extraño que su partenaire tuviera esa actitud. Normalmente su alegría la ayudaba a aligerar la carga que ambos tenían, pero ahora sonaba muy desanimado. Sin pensar más en lo que estaba haciendo, Ladybug extendió su brazo hacia él y lo sorprendió cuando acarició sus cabellos por un momento.

-Vamos a estar bien, chaton- dijo ella sonriéndole- hemos podido contra peores enemigos, y vencido siempre-

Los ojos de Chat Noir se iluminaron al escuchar eso, asintiendo con una leve sonrisa, un poco más animado que antes.

-Tienes razón como siempre, ma lady. ¿Cuál es el plan?-

Antes de responder, Ladybug miró de reojo hacia el suelo y vio que Alya estaba grabando al akuma.

-Deberíamos alejar al akuma de esta parte de la ciudad- dijo Ladybug frunciendo el entrecejo- si los bichos de… si las serpientes de la otra vez nos atacan de nuevo, deberíamos estar lejos de donde puedan herir a los civiles. Estaba pensando en… Le Bois de Boulogne-

Chat Noir asintió y se volvió al akuma.

-Eh, resorte con patas- gritó el héroe- ¡qué poder tan ridículo tienes! A que no nos alcanzas-

-AAAAARRRGGGG-

El akuma se enfureció y comenzó a saltar hacia ellos, lanzándoles las esferas de luz que utilizaba para que los ciudadanos de París saltaran sin parar. Los héroes los esquivaron y se apresuraron hacia el bosque corriendo por los techos de la ciudad, seguidos muy de cerca por el villano.

No tardaron mucho en llegar al Bois de Boulogne, a un lado de la ciudad. Ladybug seleccionó un claro en el bosque para bajar y Chat Noir aterrizó junto a ella. Los dos se pusieron en guardia cubriendo la espalda del otro, esperando la llegada del akuma.

-Ahí están- dijo Sauteur, dejándose caer frente a él, pero tan pronto como cayó al suelo, Chat Noir lanzó su bastón contra él. El broche que llevaba en su pecho, el objeto donde estaba el akuma, se rompió y Ladybug se apresuró a atrapar a la mariposa que intentaba huir.

Los dos héroes miraron a su alrededor en guardia mientras que esperaban en caso de que fueran atacados de nuevo por esas horrendas serpientes. Solo podían escuchar los murmullos del bosque, las hojas moviéndose y el sonido de algunas aves, pero nada parecía estarlos amenazando.

-Parece que…- comenzó a decir Chat Noir, pero inmediatamente se interrumpió al escuchar un sonido rítmico, como una marcha que hacía retumbar en el suelo. Ladybug dio un paso atrás hasta que su espalda estuvo pegada a la de su partenaire.

-¿Qué es eso?- dijo ella nerviosamente.

-No lo sé…- dijo Chat Noir asustado antes de volverse a la víctima del akuma- ¡vete! Corre lo más rápido que puedas!-

El acróbata no discutió y obedeció de inmediato, perdiéndose por una senda hacia la ciudad. Ladybug tragó saliva. Podía escuchar la respiración agitada de su compañero, y ella misma no estaba mucho mejor.

"Podemos hacerlo, podemos hacerlo"

Un extraño siseo los hizo dar un brinco de sorpresa, y por fin aparecieron entre los árboles un grupo de enormes escorpiones, cada uno del tamaño de un ternero, cosa que los hizo palidecer de horror. Ladybug se dio cuenta de que Chat Noir se tensó, y ella misma no estaba mucho mejor. Sentía sus rodillas temblar y un escalofrío la recorría.

-Atrás- dijo Ladybug, haciendo girar su yoyo.

-¿De dónde salieron estos bichos?- escucho decir a Chat Noir sin ocultar el miedo en su voz mientras que bloqueaba un aguijón con su bastón- ten cuidado con los aguijones-

Ladybug lanzó su yoyo hacia uno de los escorpiones, lazándolo alrededor de la cola y usándolo para lanzarlo contra los otros. Aquello no sirvió más que para darles oportunidad de acercarse más.

-¿Qué vamos a hacer?- dijo Chat Noir mientras que bateaba a uno pero se le acercaban otros tantos- no puedo cataclismarlos a todos…-

-No, tenemos que salir de aquí para poder pensar en un plan- dijo Ladybug mirando a su alrededor pensando en una manera de lograrlo- subamos a ese árbol-

Con un movimiento rápido, Ladybug lanzó su yoyo hacia la rama y Chat Noir extendió su bastón pero antes de que pudieran alejarse del centro del círculo que formaban esas alimañas, dos de los escorpiones los atacaron, conectando sus aguijones en el abdomen de Ladybug y uno de los muslos de Chat Noir respectivamente.

Al sentir la picadura, la heroína gritó de dolor y soltó su yoyo de la impresión antes de caer al suelo de espaldas, siendo inmediatamente atrapada por otro de esos horribles bichos quien atrapó sus piernas entre sus patas mientras que otro volvía a encajarle su aguijón, esta vez en uno de sus brazos.

-AAAAAAAAAAAAAAAHH-

Chat Noir había caído de bruces y se había ovillado sobre su lado derecho, encogiendo su pierna herida y también fue atrapado por las patas de uno de los escorpiones. No solamente eso, las serpientes habían regresado y esta vez una de ellas se enroscó alrededor de su cuello, cortándole el aire e impidiéndole invocar su poder de destrucción.

-AAAAAAAAAAAAHHHH-

-CATACL…GAH…-

-¿Porque no te quedasss quieta, niñita?-

La heroína abrió los ojos horrorizada. Una de las serpientes estaban hablando, siseando, su lengua bífida demasiado cerca de su cuello.

Ma lady!-

Chat Noir alcanzó a liberarse por un momento y se puso de pie con dificultad con la intención de correr hacia ella, pero parecía como si estuviera intentando de correr bajo el agua, en cámara lenta y dando tropezones. Un escorpión lo hizo tropezar y una serpiente se enredó nuevamente en su cuello.

-No corrasss tanto, gatito- le siseó el bicho- vasss a morir cansssado…-

-Aarrgggg…-

Ladybug apretó los ojos. Todo su cuerpo le dolía demasiado y no podía moverse. Se sentía completamente paralizada por esos monstruos. Alcanzó ver a Alya grabando todo con una expresión horrorizada antes de dejar caer el celular de la impresión y buscando una manera de ayudarles. La heroína trató de gritarle que huyera, que no quería que la lastimaran, pero la voz no le salió.

-Sssolo ssserá un momento antesss de la ossscuridad…-

La heroína quería llorar, gritar, hacer algo para librarse y salvar a su chaton, pero no tenía las fuerzas. Era como si cargara con una enorme piedra sobre ella y no pudiera ni moverse ni respirar. El escorpión que la tenía apresada estuvo a punto de darle el golpe de gracia cuando una flecha dorada atravesó al monstruo, el cual se desintegró tan pronto como lo tocó.

-MÉTETE CON ALGUIEN DE TU TAMAÑO-

Ladybug levantó los ojos y vio a Apolo, el hombre que le había dicho que era su padre mirándola frunciendo el entrecejo y llevando consigo un arco y carcaj lleno de flechas doradas. Separó los labios para decir algo, pero el dios se encargó del resto de los monstruos, los cuales huyeron o fueron desintegrados.

Apolo volvió su vista a Alya, quien había recogido el celular tan pronto como comenzó a dispararle a los bichos, y miró fijamente la cámara.

-¡Quiero que quede bien claro que quien se mete con los héroes de París, se mete conmigo!- dijo el dios en todo su esplendor para que no quedara duda- Ladybug es mi hija y no toleraré más ataques contra ella-

Los dos héroes, aún tirados en el suelo presos de una horrenda fatiga, se volvieron hacia él sorprendidos. Chat Noir pasó sus ojos de Apolo a ella con una mezcla de sorpresa y preocupación.

-Mar… Ladybug- dijo Apolo ofreciéndole una mano para ayudarla a incorporarse- vamos necesitas levantarte para arreglar todo. No has lanzado tu poder-

La joven tomó su mano y se incorporó sentada mientras que Apolo le ofrecía su yoyo.

-LUCKY CHARM- dijo ella, mirando aliviada que el objeto que cayó en sus manos era un bolígrafo- MI… MIRACULOUS LADYBUG-

El poder de las catarinas mágicas envolvió toda la ciudad, incluyéndolos. Los civiles que estaban atrapados saltando sin parar fueron liberados de la maldición y los héroes se instaron un poco mejor pero aún tenían esa horrenda fatiga sobre ellos.

Ladybug se volvió a Apolo para agradecerle que los hubiera salvado, pero el dios había ya desaparecido. Chat Noir miró a la heroína con una expresión entriscida.

-¿Qué…?-

-¿Tu padre es un dios?- preguntó finalmente él.

La chica suspiró. Tenía mucho que contarle a su partenaire.

x-x-x

Habitación de Adrien Agreste

Esa noche

Plagg no solía decir mucho ni inquietarse por la misión que su portador tenía, pero esta vez no podía negar que estaba genuinamente preocupado por los héroes. Era la segunda vez que habían sido atacados por esas horrendas alimañas y no estaban ni cerca de saber de dónde salían. En un principio creyeron que eran sentimonstruos, pero ahora no estaba muy seguro. Y lo que más le preocupaba era que tanto Adrien como la coccinelle, por lo que Tikki le había dicho, había quedado completamente fatigados después de pelear contra ellos.

No recordaba haber visto eso en los últimos miles de años, pero tendría que preguntar a los otros kwamis si sabían algo. La guardiana era nueva y no había logrado aprender por completo porque el viejo Fu tampoco había completado su formación.

Un suspiro proveniente de la cama lo devolvió a la realidad. Adrien estaba tumbado en su cama mirando hacia el techo con sus manos detrás de su cabeza. Tenía una expresión completamente derrotada, is es que ese suspiro no había sido indicación de su estado de ánimo.

-Creí que ya estabas dormido-

-Mmm…- dijo el adolescente sin dejar de mirar al techo- estoy cansado, pero no creo poder dormir esta noche, no después de lo que sé-

Plagg rodó los ojos. Detestaba a los adolescentes y sus problemas, pero Adrien era buen chico y tenía un lugar especial en su corazón. Se armó de paciencia y preguntó.

-¿En qué estás pensando, cachorro?-

-En Ladybug- dijo él entristecido mientras hacía un puchero- en que ahora sí ma lady no me va a tomar en cuenta-

-¿Porqué dices eso?- dijo el kwami alzando las cejas sin entender.

-Porque…- dijo Adrien volviéndose hacia él- porque es la hija de un dios. ¿Y yo?¿Qué soy? Seguramente solo soy un amigo-

Plagg se palmeó la cara con sus diminutas manos.

-Te autofriendzoneaste, chico- dijo él- deja de pensar en eso por un momento y trata de dormir. Esas alimañas no parece que estén dispuestas a dejarlos en paz y tendrán que estar listos para la siguiente pelea-

Adrien gruñó, pero Plagg continuó.

-Esos horrendos bichos parecen traerla contra tu lady. Tienes que estar listo para defenderla-

Al parecer aquello lo convenció porque Adrien asintió seriamente y apagó la lámpara junto a su cama.

-Tienes razón. Buenas noches, Plagg-

El kwami sonrió levemente mientras que terminaba su queso y flotaba en la almohada junto a la de Adrien. Le vendría bien descansar también.

x-x-x

Muelle cerca de Trocadéro

Días después

Violate de Behemoth caminaba gruñona acompañada de un sonriente Aiacos de Garuda. La noticia de que Ladybug era una semidiosa, hija del dios Apolo, había recorrido no solamente toda la ciudad sino que también había llegado al Inframundo. Después de la reunión de los dioses, Hades decidió enviar a dos de sus espectros a París para investigar un poco en caso de que encontraran al segundo semidiós que estaba perdido en la ciudad.

Estaban agradecidos en todo caso. Era Minos quien quería ir a esa misión, pero Hades supuso que la pareja necesitaba una misión tranquila y decidió enviarlos a ellos.

-Vamos, anímate- dijo Aiacos caminando de la mano de la mujer espectro una vez que se detuvieron frente al bote La Liberté. Podían percibir la música de una guitarra- creí que estarías feliz de volver a ver a tu familia-

-Maman y mis hermanos no te conocen aún- dijo Violate respirando hondo- no sé porqué, pero tengo un mal presentimiento de todo esto-

-¿Qué es lo peor que puede pasar?- dijo Aiacos encogiéndose de hombros.

Violate no respondió. Si bien se había reencontrado con su madre y había vuelto a ver a sus hermanos hacía unos meses, sabía que no sería lo mismo cuando conocieran a Aiacos. Conocía muy bien el carácter de su madre, y no le haría ninguna gracia saber lo que había pasado entre ellos.

Ambos se acercaron al barco y alcanzaron a ver a Luka tocando la guitarra en la cubierta con los ojos cerrados y una sonrisa tranquila. La espectro no pudo evitar sonreír al ver a su hermanito, seguramente pensando en la jovencita de la que estaba enamorado.

Después de un minuto, Luka abrió los ojos y los vio.

-¡Violate!- dijo el adolescente con una sonrisa sincera, dejando a un lado la guitarra y corriendo hacia el puente para recibirlos después de gritar- ¡maman, Jules, vengan pronto, Violate vino de visita!-

Aiacos vio con gracia que su ala tragó saliva mientras esperaban a que las mujeres subieran. Luka aprovechó para abrazar a su hermana mayor mientras esperaban. Se escuchaban las botas de madame Couffaine y los pasitos emocionados de Juleka.

-Ah, por fin vienes a visitar, moussallon- dijo Anarka acercándose a ella y dándole una palmada en el hombro, dejando que Juleka la saludara mientras sus ojos pasaron a Aiacos- ¿y quién es este lobo de mar?-

Violate dudó unos segundos.

-Es mi esposo Aiacos de Garuda, juez del Inframundo- dijo sin dar ningún rodeo.

-Es un placer conocerla, madame-

Si el juez del Inframundo había creído que esa reunión familiar iría sin ningún problema, no sabía cuánto se había equivocado. La sonrisa de Anarka se borró por completo y tanto Luka como Juleka se tensaron.

-¿Qué?¿Te casaste con este marinero de agua dulce y no me dijiste nada?- dijo poniendo las manos en las caderas.

Fue cuando Aiacos comenzó a sentir la peligrosidad del asunto y la razón por la que los dos hermanos de Violate parecían tensos, cada uno en guardia como si estuvieran a punto de saltarle encima, lo cual era ridículo, pero igual era interesante.

-Ya soy una adulta, Anarka, no tengo que decirte nada- dijo la espectro cruzándose de brazos. Aquello evidentemente no le gustó ni un poco a la mujer.

-Al menos podrías habernos avisado- remató la mujer mayor- ¿cuándo se casaron?-

-Hace dos años-

Aquello fue la que la hizo. Anarka desenvainó su espada y levantó los brazos, lista para caerle a espadas a Aiacos. Luka fue el primero en saltar, deteniendo a su madre de los brazos y Juleka de la cintura.

-¡CÓMO TE ATREVES A NO DECIRME!- gritó Anarka forcejeando con sus dos hijos adolescentes- ¡Y ENCMA TE CASAS CON UN BUENO PARA NADA!-

-Maman, espera un momento…- le pidió Luka.

-…- Juleka dijo algo que no entendieron en el mismo tono que su hermano.

Con un movimiento, Anarka se soltó de sus dos hijos lo suficiente para lanzar un espadazo que Aiacos evadió con relativa facilidad. Un segundo fue atrapado por las manos del espectro y partido a la mitad.

-Anarka, ¿quieres calmarte?- dijo Violate fastidiada- no es para tanto-

-¡No me dijiste nada cuando nos volvimos a ver!-

-Porque no venía al caso- dijo la espectro rodando los ojos- Aiacos estaba revisando la ciudad, estábamos en una misión-

Anarka iba a decir algo, pero Luka la detuvo.

-Tiene razón, maman- dijo el adolescente- sabes que ellos están ocupados-

La mujer gruñó sin decir nada, solamente cruzando los brazos, gesto que Violate hizo también. Aiacos sonrió levemente, no podían negar que eran madre e hija.

-Estábamos a punto de comer. ¿Quieren acompañarnos?-

Los recién llegados aceptaron y Anarka finalmente suspiró resignada y los invitó a pasar.

-Por supuesto, suegrita- dijo Aiacos alzado repetidamente las cejas con una sonrisa traviesa. Violate sacudió la cabeza mientras los adolescentes se palmeaban la cara.

-No tientes tu suerte- dijo la espectro mirando de reojo a Anarka, quien entrecerró los ojos ante ese comentario.

x-x-x

Ile de la Cité

Al mismo tiempo

Ladybug abrazó sus piernas con una actitud pensativa mientras esperaba desde el techo del Palacio de Justicia junto a Chat Noir. No había un akuma en esos momentos, pero habían decidido reunirse para hablar de lo que había pasado. Esas alimañas que los habían atacado no parecían ser sentimonstruos, y estaban preocupados por no saber su significado. Ladybug le contó a Chat Noir sobre su padre, cómo lo había conocido y lo poco que sabía de él.

-¿Qué vamos a hacer?- dijo Chat Noir con las orejas caídas- esos monstruos son demasiado numerosos, además de que estoy seguro de que hay algo sobre ellos que nos debilitan-

La heroína tenía la misma impresión que su partenaire. Estaba segura de que las picaduras y mordidas de esos bichos los hacían sentirse fatigados e incapaces de defenderse.

-No lo sé. ¿Crees que deba de preguntar a los kwamis si saben algo al respecto?-

Chat Noir se volvió hacia ella para responderle, pero miró horrorizado hacia un punto detrás de ella. Antes de que se pudiera volverse para ver qué era lo que el chico estaba mirando, éste se lanzó hacia ella, haciendo que ambos cayeran a la pequeña explanada entre el palacio de justicia y la entrada de la Sainte Chapelle.

-Ugh…-

-AAAAAAAH-

Apenas pudieron reaccionar porque una enorme serpiente los había ataco por la espalda mientras estaban distraídos. La serpiente se deslizó por las paredes hacia ellos mientras que dos enormes escorpiones treparon por las rejas y se dirigían hacia ellos.

-Aquí vamos de nuevo…- dijo Ladybug haciendo girar su yoyo- necesitaremos toda la suerte que podamos. LUCKY CHARM-

Las catarinas mágicas le dieron en esta ocasión una pequeña moneda, la cual tenía una extraña inscripción en ella con lo que parecía ser un cetro de dos puntas por un lado y un carruaje negro tirado por cuatro caballos del otro lado.

-Ugh, ¿Qué se supone que haga con esto?- dijo ella confundida.

-No temas, ma lady, yo te protegeré…- dijo Chat Noir golpeando a la serpiente con su bastón mientras que Ladybug trataba de mantener alejados a los escorpiones.

-¿Te creesss muy valiente, gatito?- siseó la serpiente separando sus colmillos- ya verasss lo que te essspera…-

Chat Noir dio un paso atrás pero se mantuvo en guardia, rechazando las embestidas del monstruo mientras esperaba a que Ladybug dedujera que tenía que hacer con su moneda antes de utilizar su Cataclysme.

-AAAAAH…-

El grito de Ladybug le heló la sangre. El chico se volvió y vio que a pesar de que uno de los escorpiones había alcanzado a picar a su partenaire en uno de sus brazos, la joven parecía estar defendiéndose bien. Pero esa distracción le costó cara porque la cola de la serpiente lo golpeó por la espalda con fuerza, lanzándolo contra la pared de la Sainte Chapelle y haciéndolo golpearse la cabeza.

-Ugh…-

-¡Chat Noir!-

Antes de que el héroe pudiera levantarse, la serpiente se enroscó alrededor de su cuerpo como una boa constrictor, impidiéndole moverse libremente. Chat Noir forcejeó contra ella para soltarse, pero el animal era mucho más grande y fuerte que él. Intentó usar su poder, pero la serpiente se apretó con fuerza para hacerlo gritar.

-CATAC…aaaarrggg…-

-¡Chat Noir!- volvió a gritar Ladybug, lanzando su yoyo a la cabeza de la serpiente, la cual siseó enojada pero no soltó al chico- ¡suéltalo!-

-¿Creesss que vasss a sssalvar al gatito, catarina?- dijo la enorme serpiente- deberíasss vigilar mejor tu essspalda-

Antes de que Ladybug se volviera, un escorpión encajó su aguijón entre sus escápulas, haciéndola gritar de dolor y caer de rodillas.

-¡LADY…AAAAAAAHHHH!-

Chat Noir ni siquiera alcanzó a terminar porque la enorme serpiente lo apretó con fuerza, sacándole el aire. Podía sentir sus huesos crujiendo. Mientras escuchaba los gritos de su compañera y sus esfuerzos por liberarse para ayudarlo, Chat Noir comenzó a sentir algo nuevo formándose en su pecho, algo que no había sentido nunca antes. Tenía una sensación cálida en su interior a pesar de que apenas podía respirar, como si algo en su interior estuviera a punto de explotar. No sabía qué era, pero se sentía fuerte.

"¿Pero qué…?"

No pensó más en ello, porque la serpiente volvió a estrujarlo, arrancándole otro grito de dolor. Abrió los ojos entre lágrimas de desesperación y vio a su lady tratando de liberarse de los escorpiones para ayudarlo. Aquello hizo que esa energía en su interior quemara.

La serpiente gigante dislocó su mandíbula y acercó a Chat Noir a sus fauces con la clara intención de devorarlo.

-¡NO!

-¡CHAT NOIR!-

x-x-x

CONTINUARÁ…

Escrito por Abby L.

Nota de Abby: ¿Alguien dijo cliffhanger? La primera vez Apolo apareció para ayudarlos, pero ahora la serpiente está a punto de almorzarse al gatito y Ladybug no puede hacer nada para ayudarlo. ¡Gracias por seguir leyendo!

Ahora sí… Misao, your move.

Nota de Misao: Ooooooooh, mi turno… ¡Las posibilidades! ¡JOJOJOJO JOJOJOJO JOJOJOJO JOJOJOJO JOJOJOJO JOJOJOJO JOJOJOJO JOJOJOJO JOJOJOJO JOJOJOJO JOJOJOJO…! … errr… creo que me dejé llevar. Jejejejejejejeje… Vamos a ver qué se me puede ocurrir. Por cierto Abby, como que el minino comienza a darme un poco de lástima. Pobrecito, sí que le afectaron las revelaciones del capítulo. ¡Ni sabe la que se le viene encima! ¡NAAAAAH!

BRÚJULA CULTURAL

Traída a ustedes gracias a internet y otros sitios especilizados, como Wikipedia y otros.

Le Bois de Boulogne: (también conocido en español como Bosque de Boulogne y Bosque de Bolonia), es un parque que se encuentra en el límite oeste del XVI distrito o arrondissement de París, cerca del suburbio de Boulogne-Billancourt.

El Bois de Boulogne tiene una superficie de 846 hectáreas, dos veces y media más grande que Central Park de Nueva York, y 3 veces mayor que el Hyde Park de Londres, aunque su superficie no alcanza la mitad de la Casa de Campo de Madrid, que cuenta con 1722,6 ha.

En la parte norte del Bosque se encuentra el Jardin d'Acclimatation, un parque de atracciones y una reserva de animales. También es conocido por los servicios de prostitución por la noche.

Hestia: Y solo porque la mencionamos en algún momento, les cuento el chisme. Hestia es la diosa del hogar y el fuego. Es una diosa pacífica y suele mediar en los conflictos. Era la hija primogénita de los titanes Cronos y Rea, y la primera en ser devorada por su padre al nacer; por lo que fue la última expulsada del cuerpo de su padre cuando Zeus lo hizo vomitar. Tras la guerra contra los Titanes, Poseidón y Apolo fueron a pedirle matrimonio a su mansión, pero juró sobre la cabeza de Zeus que ella permanecería siempre virgen, evitando así la primera disputa entre dioses olímpicos. El rey de los dioses le correspondió cediéndole la primera víctima de todos los sacrificios públicos y los lugares preeminentes de todas las casas, su sobrino favorito era Hermes, quien la visitaba a menudo y le contaba las últimas noticias (chismes) del mundo.

Como diosa del hogar y la familia, Hestia apenas salía del Olimpo excepto para atender el oráculo de Delfos, y nunca se inmiscuía en las disputas de los dioses y los hombres, por lo que paradójicamente pocas veces aparece en los relatos mitológicos a pesar de ser una de las principales diosas de la religión griega y, posteriormente, romana.

Cuando Dioniso es admitido en el Olimpo, Hestia cede su puesto en el consejo de los doce dioses, mostrando otra vez su carácter pacífico. Dioniso fortaleció su categoría de dios olímpico y ella se dedicó por completo al cuidado del fuego sagrado del Olimpo.

Aracne: Por si se preguntan la relación entre Athena y las arañas… aquí les vengo. Aracne (ἀράχνη, araña) fue una gran tejedora que alardeó de ser más habilidosa que la diosa Athena, diosa de las manualidades, cometiendo así el pecado de Hibris (pecado de arrogancia y de creerse superior a los dioses, que son una bola de inseguros incapaces de reconocer sus falencias). Athena se enfadó, pero le dio a la joven Aracne una oportunidad de redimirse. Adoptando la forma de una anciana, advirtió a Aracne que no ofendiese a los dioses. La mortal se burló y propuso un concurso de tejido en el que pudiera demostrar su superioridad. Athena se quitó el disfraz y el concurso comenzó. Y no… pese a las destrezas demostradas, Athena perdió, pero si bien reconoció la habilidad de la mortal, se enfureció porque el motivo elegido por Aracné mostraban las infidelidades de Zeus a manera de burla, desatando así un divino berrinche en donde Athena no solo destruyó el tejido de su rival, sino que también le pegó en la cabeza con el telar (¡DALE CON LA SI… EL TELAR!) para hacerla entrar en razón. Aracne se dio cuenta que no fue buena idea burlarse así de la diosa, y de la vergüenza se ahorcó en un árbol, pero Athena, compadeciéndose de ella (sí, como no), la convirtió en una araña tejedora.