Resumen: Colaboración con Misao-CG. Durante las peleas contra los akumas de Papillon, Ladybug y Chat Noir son atacados por un nuevo enemigo que está detrás de algo más valioso que sus Miraculous, lo que traerá nuevas revelaciones sobre todo lo que ellos creían saber de sí mismos. AU Saint Seiya.

NOTAS:

1) Los personajes no nos pertenecen. Miraculous Ladybug es propiedad de ZAG y los créditos son para Thomas Astruc y su equipo. Saint Seiya fue creado por Masami Kurumada.

2) Esta historia NO fue realizada con fines de lucro, solo para divertirnos.

3) Puede tener spoilers de toda la serie y películas disponibles.

JUEGOS DE DIOSES

CAPÍTULO 6

(Escrito por Abby Lockhart1)

Mansión Agreste

Al mismo tiempo

Hypnos retiró su mano instintivamente al sentir el agudo dolor, pero a pesar de su movimiento brusco los colmillos del diminuto gato seguían hundidos en su dedo. El dios lo sacudió hasta hacerlo soltarlo y arrugó la nariz molesto en su dirección sin haber logrado identificar qué era lo que lo había atacado. Entrecerró los ojos y miró a su alrededor, como buscando al culpable de su contratiempo. Por fin vio que se trataba de Plagg, quien había regresado a su sitio sobre la cabeza de su portador y siseaba molesto en su dirección, mostrándole los dientes.

HISS

El dios del sueño se irguió al verlo. Llevaba varios miles de años sin ver a la personificación de la Destrucción, y era lo bastante sensato para saber que nunca es buena idea hacerlo enfadar.

-Señor Plagg, no lo había visto…-

-Aléjate de mi cachorro- dijo el kwami en tono de advertencia.

Plagg estaba tan erizado como nunca lo había estado desde que su Miraculous llegó al poder de Adrien. Su pelaje negro estaba esponjado, su cola tensa moviéndose de un lado a otro de manera amenazante, su dorso estaba arqueado y enseñaba los dientes mientras seguía siseando en dirección a los intrusos.

-Creí que…-

-Los kwamis somos inmunes al poder de los dioses, deberías recordar eso- lo interrumpió Plagg entre dientes sin dejar de sisear amenazantemente- vuelve a acercar tus sucias garras a mi portador y no dudaré en cataclismarte. Ni tú ni la Muerte me lo quitarán-

El dios del sueño meditó su siguiente paso. Por ninguna razón quería hacer enfadar a un ser tan antiguo y poderoso como el kwami de la Destrucción, además de que comprendía muy bien que su preocupación por el muchacho era genuina. Tenía que explicarle que no tenía nada en contra del niño, que Thanatos no se lo iba a llevar a ningún sitio y que necesitaba uno solo de sus cabellos para confirmar su teoría.

Miró de reojo a su gemelo y éste parecía estar distraído, como si estuviera buscando algo en el suelo. Con Thanatos ensimismado, Hypnos se volvió nuevamente a Plagg.

-Solo necesito un cabello…-

-¿Para qué brujería quieres el pelaje de mi cachorro?- siseó de nuevo el kwami, aún más erizado que antes, haciendo el que dios diera un paso atrás. Thanatos se cruzó de brazos al escuchar el tono agresivo de Plagg, saliendo de su ensimismamiento y con la misma pose defensiva que su gemelo- ¡le diré a Nyx que estás en malos pasos!-

Hypnos tragó saliva. Sabía que el señor Plagg conocía a su madre desde que nació y la diosa también era alguien a quien no convenía hacer enojar.

-Señor Plagg, este es un asunto muy serio- dijo el dios con paciencia- no tenemos nada en contra del muchacho, es solo que puede ser el hijo de mi señor Hades y queremos comprobarlo-

El kwami no estaba convencido con esa explicación.

-Oh, no me digas- dijo Plagg en un tono burlón, poniendo sus diminutas garras en su cintura- ve con otro menos viejo que yo con esos inventos. Ya he tenido semidioses como portadores, y el niño no se siente como uno, menos como un dios-

-Pero lo que ocurrió la semana pasada cuando estaban peleando junto a la Sainte Chapelle…-

-¿Eso? Fueron literalmente dos segundos. Eso no lo hace un dios-

A pesar de sus palabras, el pelaje de Plagg comenzó a verse menos erizado que al principio y su lomo se irguió. No quería admitirlo, pero él mismo se había asustado de lo que pasó en la Sainte Chapelle, cuando la serpiente estaba a punto de cenarse a Chat Noir antes de que fueran rescatados por los espectros de Hades. Lo que había sentido salir de su cachorro lo había preocupado, y las palabras de Hypnos lo hacían dudar. ¡Por supuesto! ¿Era por eso que los dos espectros habían acudido a su ayuda?

No solamente eso, sino que había algo extraño con la sangre de Adrien. Plagg había escuchado varias veces a Gabriel diciendo que el chico siempre había tenido un problema de la coagulación de su sangre, que los análisis de sangre siempre arrojaban un resultado inconcluso y ese era el pretexto que usaba su padre para intentar mantenerlo encerrado en casa, pero ahora que lo pensaba…

-El muchacho no conoce su verdadera naturaleza- le dijo Hypnos interrumpiendo sus pensamientos- permítame explicarle lo que pasó…-

Tras tomar aire, Hypnos le contó lo que había sucedido durante la última reunión de los dioses en el Olimpo, sobre cómo se habían enterado de que había un dios del Inframundo en París gracias al pulso de cosmo que habían sentido la semana anterior, que Deméter finalmente confesó que había arrancado esa pequeña alma del vientre de Perséfone y la había lanzado al mundo humano con la esperanza de que se esfumara y que jamás se manifestara, y que creían que Adrien había sido el receptor de esa alma divina. Además agregó que, tan pronto como él y Thanatos habían dejado la reunión para visitar la mansión Agreste y lograr confirmar su teoría, había dejado a la reina y al rey del Inframundo en medio de una crisis de pánico y a punto de asesinar a la diosa de las trenzas doradas respectivamente.

-Oh vaya- dijo Plagg una vez que Hypnos terminó su relato, relajando por completo su postura y sentándose sobre sus patas traseras mientras que trataba de poner en orden sus emociones- no esperaba que hubiera pasado algo así. A Deméter se le fue la olla…-

El kwami no sabía que pensar de todo ese relato. Por lo que Hypnos había dicho, no era imposible que Adrien fuera el hijo de los dioses del inframundo, lo cual no lo consolaba mucho. Al principio había creído que solo Ladybug estaba en peligro de esos horribles bichos que Seth había comenzado a enviar contra ellos, pero ahora sospechaba que también su cachorro sería un blanco. Y si Seth sabía sobre él…

-Este asunto apesta más que mi Camembert- dijo Plagg- ¿Qué pretendes hacer ahora, Hypnos?-

-Necesitamos uno de sus cabellos para confirmar nuestra teoría- dijo el dios señalando el cabello del chico- lo llevaremos con uno de los hijos de Asclepios para ser analizado-

Plagg gruñó en voz baja. Realmente esperaba que Hypnos estuviera equivocado porque si no, eso le traería un mundo de complicaciones a Adrien, no que su vida estuviera libre de ellas con el "padre" que tenía y su madre desaparecida. Sacó una de sus garras y cortó un cabello de Adrien para entregárselo a Hypnos.

-Tómalo-

-Gracias, señor Plagg- dijo el dios del sueño inclinando levemente su cabeza- le prometo que se tendrá el mayor cuidado con él. Estos humanos despertarán cuando mi gemelo y yo nos hayamos ido-

El kwami asintió, pero se lo pensó mejor. Si en unos minutos todos en la mansión despertarían, seguramente el "padre del año" Agreste arrastraría a su cachorro a la bendita sesión de fotos. Adrien necesitaba descansar, y ahora tenía una manera.

-No, espera un momento- dijo el kwami- tengo un favor que pedirte-

-¿Sí?- dijo Hypnos confundido.

-No despiertes a nadie en la casa hasta la mañana. Los constantes ataques de Seth han dejado al pobre cachorro completamente agotado, seguramente por el veneno de esas alimañas, y el bueno para nada de su padre le exige demasiado. No le vendría mal una tarde de siesta, ni a mí tampoco-

Hypnos sonrió levemente y asintió, haciendo un movimiento de su mano para recoger al chico del suelo, transportarlo a su propia habitación. Adrien no se inmutó ante el movimiento y flotó hasta su cama, donde Plagg le quitó los tenis y lo arropó mientras que Hypnos aprovechó la oportunidad para mirar a su alrededor y sacudiendo la cabeza, curioso de las condiciones en las que el muchacho vivía.

Ninguno de los tres hizo nada para mover a Gabriel, al Gorila o a Nathalie del sitio donde habían caído, aunque Thanatos sí cubrió a la mujer con una manta sin decir nada. Tras despedirse de Plagg con una leve inclinación de sus cabezas, los dioses del Sueño y de la Muerte desaparecieron de la mansión dejando al kwami con una sensación incómoda.

"Tengo que hablar de todo este asunto con mi Sucrette. Aunque tengo la impresión de que no le va a gustar ni un poco".

Tomó un trozo de Camembert de su reserva y decidió que aprovecharía la tarde. Se acurrucó junto a Adrien, quien seguía durmiendo plácidamente sin saber nada del asunto que preocupaba al kwami.

x-x-x

Lugar desconocido

Al mismo tiempo

Un horrendo grito furioso hizo temblar a todo el recinto, seguido de algunos objetos quebrándose y algunas llamaradas a diestra y siniestra. Si alguien hubiera visto al dios en esos momentos, esa persona se hubiera encogido de terror. Sus manos en forma de garras estaban empuñadas, su hocico entreabierto y de sus horrendos colmillos chorreaba saliva como estuviera a punto de arrancar la cabeza de alguien de una mordida.

Seth estaba furioso. Había ocurrido justamente lo que no quería. Esos dos semidioses habían permanecido ocultos durante toda su vida y había estado seguro de que ninguno de los dioses conocía su existencia. Ahora sabía que no era así.

Primero, la muchacha había sido reclamada como hija de Apolo. De todos los dioses que podrían adjudicarse la paternidad de Ladybug, tenía que ser el único que tenía un gran apego con sus hijos. ¡Maldita fuera esa mocosa! No solo eso, sino que ya una vez había interferido cuando estuvo a punto de dar el golpe de gracia y hacerse con su preciosas presas.

Y después esos dos espectros de Hades que hicieron su aparición justo cuando su serpiente iba a devorar al gato para llevárselo. Seth había detectado su sangre divina muy tempranamente y la codiciaba, porque realmente la necesitaba para su plan.

La sangre de cualquiera de los dos héroes de París serviría, pero tenía que atraparlos primero y ahora que los dioses estaban alerta ya no le sería tan fácil.

Se dejó caer en su asiento mientras rasguñaba el descansabrazos. Una serpiente mediana se deslizó sobre el suelo y se irguió hacia él emitiendo un siseo bajo, haciendo que el dios pusiera su mano sobre ella. Tenía que hacer que sus secuaces a uno de los héroes y traerlo a su presencia para comenzar el ritual. Desangrarlo completamente a un semidiós y bañarse en su sangre divina para obtener el poder que siempre había deseado. Pero si los dioses olímpicos llegaban a otorgarles Ambrosía…

-No lo harán- dijo el dios para sí mismo- son demasiado jóvenes. Los dioses no ofrecen la Ambrosía a niños-

Se puso de pie y emitió un rugido, llamando a todas sus huestes a su presencia. Un enorme ejército de serpientes, arañas, escorpiones y escarabajos de diversos tamaños se congregó frente a él, agitando colas y extremidades amenazadoramente, creando una escalofriante mezcla de siseos, chirridos y estridulaciones.

-Tendremos que planear mejor nuestra estrategia- dijo Seth tomando un craneo humano que posaba en la mesa junto a su libro de fórmulas y hechizos, apretándolo entre sus manos y dejando caer los fragmentos de hueso al suelo- cometí un error al no enviar a mis mejores guerreros desde un inicio. Subestimé a esos humanos, pero no volverá a ocurrir-

Las alimañas continuaron su movimiento mientras que el dios cerraba su libro de golpe y volvía a sonreír, sus oscuros ojos llenos de odio mientras se dirigía a la ventana del mundo humano.

Aparentemente si quería que su plan saliera bien, tenía que hacerlo él mismo. Y esos niños desearían que los dioses jamás se hubieran involucrado en este asunto.

-Héroes, ya veremos si los dioses son capaces de protegerlos de lo que les espera-

x-x-x

Colegio Françoise Dupont

Al día siguiente

A pesar de que había pasado una mala noche, Marinette se levantó temprano al día siguiente y se vistió rápidamente para ir al colegio. La sensación ominosa que había comenzado a sentir desde que Apolo apareció por primera vez en su casa no la había dejado, incluso había comenzado a tener pesadillas.

Tikki había tenido que despertarla en la noche porque la escucharon gritar antes de sus padres subieran a ver que había estado pasando. Había soñado que ella y Chat Noir estaban en una especie de pira funeraria, rodeados de llamaradas que quemaban su piel y deshacían sus trajes, incapaces de moverse o respirar.

No era la primera vez que tenía ese tipo de pesadillas. Días antes había soñado que había sido lanzada al fondo de lo que parecía ser un lago y que su compañero era lanzado poco después de ella, incapaces de moverse, hundiéndose rápidamente hacia el fondo. Y el día después de que esas dos personas los habían rescatado en la Sainte Chapelle, había soñado que ambos habían sido enterrados vivos y el aire se les acababa poco a poco.

"Son solo sueños, no tienen nada que ver con lo que está pasando", pensó para tratar de tranquilizarse.

Sacudió la cabeza mientras seguía alistándose para ir a clases. No quería preocupar a Tikki más de lo que ya estaba. Podía notar a la kwami pensativa y seria, siguiéndola con la mirada con un aire inquieto. Si por un momento había maldecido el momento en el que su padre biológico había decidido presentarse, ahora agradecía que lo hubiera hecho: había salvado su vida y la de su chaton en una ocasión después de todo.

Tras desayunar rápidamente y despedirse de sus papás con un beso en la mejilla, Marinette tomó la bolsa de papel con su colación y se apresuró a salir hacia el colegio. Cuando llegó a la puerta, vio a Adrien bajándose de su auto y despidiéndose del Gorila quien parecía excepcionalmente malhumorado esa mañana. El rubio, en cambio, se veía más fresco de lo que había estado los últimos días, pero permanecía en su rostro una expresión de preocupación que le había notado hacía unos días.

-Sa…sadul, Anied… digo, salut Adrien- dijo la chica.

-Salut, Marinette- dijo Adrien con una sonrisa radiante al verla- te veré más tarde, tengo que terminar la tarea. Anoche me quedé dormido y me faltan los últimos ejercicios de francés-

Marinette parpadeó confundida. ¿Adrien había dejado la tarea incompleta la tarde anterior? ¿Era acaso una de las señales del fin del mundo? Hizo una mueca esperando que el padre de Adrien no lo castigara por eso, porque era capaz el muy desgraciado.

-¿Necesitas ayuda? Puedo prestarte mis apuntes- dijo ella sacando su libreta y ofreciéndosela. Adrien la tomó con una sonrisa aliviada.

-Gracias, me salvas la vida-

La chica sonrió sonrojada mientras que ambos caminaban hacia el aula de mademoiselle Bustier. En el camino se encontraron a Alya bloqueándoles el paso con su habitual entusiasmo que tenía siempre que algo interesante sucedía en el Ladyblog, así que Adrien se escabulló por un lado para llegar a su sitio en el aula y terminar la tarea antes de que comenzara la clase mientras que las dos chicas charlaban.

-Salut, Marinette. ¿Viste mi último video en el Ladyblog?- dijo la pelirroja con sus ojos brillando de emoción- ¿la pelea en la Sainte Chapelle y los misteriosos héroes?-

-Ya te dije que sí lo vi cuando me lo enviaste…- dijo Marinette con paciencia.

Era mentira, Marinette no lo había visto pero no quería revivir lo que había sucedido en la explanada del palacio de justicia, cómo habían barrido con ella y Chat Noir frente a la Sainte Chapelle. No podía volver a ver a esas alimañas y cómo una serpiente gigante casi se almorzó a su compañero.

Tras pronunciar esas palabras, Marinette sintió una extraña comezón detrás de su oreja y se rascó distraídamente.

-Es que esa pelea estuvo tan… ¡mira nada más el número de vistas que tiene el video!- dijo Alya dándole un codazo en su brazo para llamar su atención y hacerla mirar la pantalla- ¿supiste que Nadja Chamack lo utilizó para su presentación de las noticias? Me pregunto quienes serán esos dos extraños héroes que aparecieron para salvar a Ladybug y Chat Noir, se veían muy poderosos. Hey, Mylène, ¿ya viste mi video?-

La pelirroja se fue a enseñarle el video a otra de sus compañeras y Marinette se sintió agradecida. Adoraba a su mejor amiga, pero cuando se trataba del Ladyblog podía llegar a ser bastante pesada, además de que realmente no quería volver a ver a esos bichos.

Respirando hondo, Marinette entró al aula y se quitó la mochila del hombro con la intención de tomar asiento. Adrien ya estaba en su sitio terminando su tarea en silencio, muy concentrado en su trabajo.

Marinette sonrió levemente y estuvo a punto de subir a su sitio detrás del rubio cuando su bolsa de papel se resbaló de sus manos, seguramente por lo cansada que se sentía, y cayó al suelo sin abrirse. No era nada extraordinario, siempre tiraba las cosas de sus manos sobre todo cuando Adrien estaba frente a ella. Se inclinó a recogerlo y sintió el delgado collar que Apolo le había dado durante su visita salir de su sitio bajo su blusa.

PAFF

-Ouch…-

-Ay…-

Al ver que la bolsa de papel se le había caído a Marinette, Adrien se había inclinado a ayudarla a recogerla, provocando que ambos se golpearan con la cabeza del otro.

-Lo siento- dijeron los dos al mismo tiempo. Adrien sonrió y le ofreció la bolsa mientras que Marinette se encendía como un semáforo.

La chica se pasó un mechón de cabello detrás de la oreja al tomar la bolsa y caminó a su sitio. Puso su colación sobre su mesa y estuvo a punto de ocultar el collar en su sitio debajo de su blusa cuando sintió que alguien más lo tomó y tiró de él.

-Oh Marinette, que hermoso collar. La cadena es muy linda- la aludida se tensó al escuchar la voz de Lila detrás de ella. La castaña estaba examinando el collar tirando de la cadena con muy poco cuidado causándole una molesta sensación- este no es de Gabriel. ¿Dónde lo conseguiste?-

Marinette sintió pánico por un momento, creyendo que la castaña lo iba a arrancar. Lo arrebató de sus manos y dio un paso atrás, cubriéndolo con su mano y frunciendo el entrecejo.

-¡No lo toques!- dijo ella un poco más agresivamente de lo que había pretendido decir, alejándose de ella con una mirada incómoda.

Casi de inmediato Lila se puso en modo de control de daños, encogiendo su espalda y cubriendo su pecho y la parte inferior de su rostro con su mochila.

-Ay, ¿porqué eres tan mala conmigo, Marinette?- dijo la castaña- si yo solo lo quería ver-

-Lo podías ver con los ojos, no con las manos. Y estabas tirando de él- dijo la otra chica. Estaba tan cansada y fastidiada por todos los eventos de los últimos días que no estaba de humor para las tonterías de Lila ese día- la cadena es delgada, lo ibas a romper-

Y las falsas lágrimas se hicieron presentes en el rostro de la castaña, su movimiento habitual de hacerse la víctima cuando Marinette la acusaba de algo que definitivamente había hecho.

-¿Cómo puedes decir eso?- dijo Lila con sus falsos sollozos, esperando que alguno de sus otros compañeros que ya estaban en el aula saltara a defenderla- yo solo quiero que seamos amigas y por eso estaba haciéndote plática…-

Marinette volvió a sentir esa extraña comezón, esta vez en sus antebrazos. Comenzó a rascarse distraídamente e iba a responder cuando su libreta de francés se interpuso entre las dos chicas.

-Déjala en paz, Lila. Si Marinette se siente incómoda contigo no tienes que insistir- dijo el rubio antes de volverse a la pelinegra con una sonrisa- aquí tienes tu libreta, muchas gracias por tu ayuda-

La chica sonrió.

-No es nada-

Mientras que Adrien sonreía y comenzaba a charlar en voz baja con Marinette, Lila entrecerró los ojos para subir a su sitio en la última fila sin dejar de mirar la delgada cadena alrededor del cuello de Marinette. El sutil brillo de la misma había llamado su atención y ahora que sabía que el collar era importante para ella, decidió que debía tenerlo. Se dejó caer en su sitio y comenzó a planear cómo obtenerlo.

No se dio cuenta cuando todos sus compañeros llegaron al aula y tomaron sus asientos. Marinette respiró hondo, esperando no volverse a quedar dormida en clase. Incluso le había pedido a Tikki que la pellizcara para hacerla despertar si eso ocurría.

-Bonjour a tous- saludó la profesora tan pronto como llegó- por favor, pasen todos a sus sitios. Les tengo una buena noticia antes de comenzar la clase de hoy. ¡Tendrán un nuevo compañero!-

FLASHBACK

Giudecca, Inframundo

La noche anterior

El Inframundo seguía en revuelo desde las noticias que Hades y los dioses gemelos habían traído desde aquella reunión en el Olimpo. Espectros, Furias y demás criaturas que servían al dios de la muerte tenían pensamientos encontrados al respecto. Estaban curiosos sobre la identidad del hijo del rey del Inframundo, pero estaban furiosos por lo que había sucedido con el pequeño dios.

Aún pensando en ello, Pandora llamó a uno de los espectros a su presencia. Hades y Perséfone habían permanecido en sus habitaciones desde que regresaron del Olimpo y el señor Hypnos había visitado al muchacho que Aiacos y Violate habían identificado para intentar confirmar su identidad, pero mientras que eso sucedía quería asegurarse de que estuviera a salvo.

Por eso había llamado a Cheshire de Caith Sith para que fuera a verla a Guidecca. Apoyó el extremo de su tridente en el suelo mientras esperaba, al mismo tiempo que Radamanthys se frotaba la frente.

-¿Está segura de esto, señora Pandora?- dijo el juez de Wyvern- usted sabe que Caith Sith es un poco… extraño, por no decir irresponsable-

-Puede proteger al muchacho el tiempo suficiente para que alguien más llegue a asistirlo- dijo Pandora- además, es el único espectro que puede pasar por alumno de colegio… a menos de que te estés ofreciendo de voluntario. Podrías enrolarte como profesor de inglés-

El disgusto de Radamanthys era más que evidente. Esa sugerencia lo había ofendido. ¡Si él era uno de los tres grandes del Inframundo, no tenía nada que hacer haciendo de niñera de un adolescente! No dijo nada, pero realmente esperaba que Pandora no se hiciera ideas.

Por fin el aludido llegó a Giudecca y se inclinó frente a Pandora y el juez.

-Señora Pandora, señor Radamanthys- dijo el recién llegado- ¿querían verme?-

-Cheshire de Cait Sith, tenemos una misión para ti- dijo Pandora- a partir de mañana vas a ir a París donde servirás como guardaespaldas para el muchacho que sospechamos que es hijo del señor Hades. Vas a asistir a clases con él y hacerte pasar por un chico de colegio-

La cara del espectro era un poema. Sus sentimientos fueron iguales a los de Radamanthys hacía unos momentos.

-¿Qué?¿Que vaya a clases con un montón de adolescentes?- dijo Cheshire con evidente disgusto.

-Es una orden- añadió Pandora.

-¡Pero no quiero!-

Radamanthys intervino, acercándose al espectro y dándole un zape.

-Se dice "como usted ordene, señora Pandora"- dijo el juez de mal humor- las cosas ya están arregladas, así que te aguantas-

FIN DEL FLASHBACK

El resto de los adolescentes se acomodaron en sus respectivos sitios tan pronto como vieron que la profesora había llegado. Una vez que todos se callaron, mademoiselle Bustier continuó.

-Bueno, a partir de hoy tendrán un nuevo compañero. Les voy a pedir que sean amables con él, y que lo ayuden a ponerse al corriente en sus estudios- anunció la profesora antes de volverse hacia la puerta- anda, pasa y preséntate-

El espectro entró al aula vestido como un adolescente común y corriente, con una postura extrañamente encogida y una mirada desinteresada hacia los alumnos.

-Me llamo Cheshire, es un gusto conocerlos- dijo el recién llegado sin muchas ganas, rascándose la cabeza con un gesto muy gatuno que los extrañó a todos.

-Bienvenido, Cheshire- dijo la profesora sin haber notado nada extraño en él- Marinette y Alya son las presidentas de la clase, estoy segura de que ellas te ayudarán a sentirte bienvenido. Ahora pasa a sentarte, hay un sitio libre junto a Ivan-

Al escuchar su nombre mencionado por mademoiselle Bustier, Marinette dio un respingo porque había estado dormitando y en ese gesto el lápiz de su tablet rodó por su escritorio y cayó al suelo. Se iba a inclinar al suelo para recogerlo, pero Cheshire lo hizo primero con rápidos reflejos y lo puso en su escritorio, guiñándole el ojo.

-Gracias-

-No creo que quieras purrder el lápiz de tu tablet, princesse- dijo el espectro antes subir a su sitio frente a Lila.

Adrien se erizó como gato y Marinette sintió un vuelco al escuchar eso sin poder evitar volverse hacia él para encontrarse con su sonrisa descarada.

"¿Chat Noir?"

x-x-x

Interior de la Miraclebox

Esa noche

Los kwamis estaban inquietos desde la última vez que se habían reunido. Tikki ya les había informado que su portadora era no solo la guardiana de la Miraclebox sino que era también una semidiosa, pero las noticias sobre las sospechas que Hypnos le habían comunicado a Plagg y el hecho de que Seth estuviera enviando a sus alimañas a atacar a Ladybug y Chat Noir los había inquietado.

-Esto es sumamente peligroso- dijo Wayzz seriamente- un semidiós en París es una cosa, pero dos…-

-Si es cierto que el joven Hypnosss le dijo a Plagg, no estamos hablando de que el portador de la destrucción sea un semidiós, Wayzz- dijo Sass.

-Pero no debe de ser tan grave- dijo Barkk moviendo la cola con una expresión de optimismo- Plagg y Tikki los protegerán, sus poderes debería ser suficiente para mantener a raya a esos bichos-

A pesar de que todos querían pensar que las cosas iban a salir bien, la verdad es que todos sabían que eso no eran buenas noticias. Por su experiencia, la sangre divina solía ser un imán para problemas.

-Ojalá pudiera compartir tu optimismo, Barkk, pero ya me imagino lo que quiere hacer ese malcriado de Seth enviando a sus secuaces contra Ladybug y Chat Noir- dijo Longg más serio de lo que se solía mostrar- una vez le escuché decir a Amaterasu que quiere… usar su sangre para obtener más poder-

Los kwamis asintieron, recordaron que algo parecido había sucedido mil años atrás, cuando una semidiosa había sido atacada por las alimañas de Seth. El dios no había logrado utilizarla para sus planes, pero la pobre no había sobrevivido el encuentro.

Aquello no hizo nada para calmar los nervios de Tikki, quien pensaba cómo iba a reaccionar Plagg a esa noticia, con lo mucho que quería a su cachorro a pesar de que lo negara.

-Tenemos que hacer algo- dijo Tikki- no podemos dejar las cosas así-

-Lo único que se me ocurre es hablar con la guardiana- dijo Sass- que aumente el número de héroes activosss-

-O que tengan una manera de escabullirse si esas alimañas que los atacan llegan a abrumarlos- sugirió Longg antes de que Tikki interviniera- Mullo y Kaalki podrían ayudarles con eso-

Los kwamis asintieron de acuerdo con ellos y Tikki suspiró.

-Bien, hablaré con la Guardiana al respecto- dijo la kwami. No quería admitirlo, pero una parte de ella estaba convencida de que Ladybug y Chat Noir deberían revelarse sus identidades. Tras despedirse del resto de los kwamis, Tikki salió de la Miraclebox.

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CONTINUARÁ…

Nota de Abby: Y… tenemos un infiltrado de Hades en el colegio echándole un ojo a Adrien, y no será el único. Espero que les esté gustando esta historia.

Ahora sí, tu turno Misao.

Notita de Misao: Solo para dejar en claro... n.n Cuando Démeter arrancó a Adrien del vientre de Perséfone y lo arrojó al mundo, el pobrecito "aterrizó" en la matriz de Emilie, quien hasta ese momento, no había hecho nada que ameritase un embarazo (He ahí la sorpresa de cuando le dijeron que ella y el bebé estaban bien). Estaba peleada con Gabriel. No es que haya estado de encargo antes.

Una vez más, un abrazo a todos los que están leyendo. ¡Nos entusiasman mucho!

BRÚJULA CULTURAL:

Traída a ustedes por la influencia de internet, Wikipedia y la Saint Seiya Wiki en esta ocasión.

Pandora Heinstein: Es un personaje del manga y anime Saint Seiya, que aparece tanto en la Saga de Hades, como en el Saint Seiya: The Lost Canvas – Hades Mythology. Es la representante de Hades ante la humanidad y "su belleza es solo comparable al miedo que inspira". Hades la considera su hermana menor, pese a ser una humana mortal.

Es una mujer muy astuta y calculadora, puesto que no se permite ningún movimiento apresurado ni exceso de confianza, y se comporta bastante estricta ante quien no obedece sus órdenes (tiene un arpa que da choques eléctricos y no teme usarla). Así como también es una mujer que no tiene miedo del peligro que pueda suceder con ella siempre y cuando se cumpla su objetivo.

Se muestra bastante desconfiada en situaciones de emergencia (como mostró con Orfeo) y bastante protectora cuando se trata de defender a su hermano Hades o para hacerlo feliz (como mostró al mantener cautivo a Orfeo porque a Hades le gustó su música).

Radamanthys de Wyvern: La Estrella Celeste de la Ferocidad, es uno de los 108 espectros que conforman el ejército de Hades el dios del Infierno. Es uno de los tres Jueces del Inframundo, y por lo tanto, de los espectros de más alto estatus, junto con Aiacos y Minos. Está a cargo de los tribunales de Caína. De los tres jueces, es el que está más desarrollado como personaje y hasta casi explotado, siendo el más popular. Es derrotado por Kanon de Géminis.

En la mitología griega, Radamantis o Radamanto (en griego antiguo Ῥαδάμανθυς) era un hijo de Zeus y Europa, hermano de Sarpedón y Minos, rey de Creta. Fue criado por Asterión (obvio, Zeus no se hace cargo de sus bendiciones) y tuvo dos hijos: Gortis y Eritro.

Según una versión, Radamantis gobernó Creta antes que Minos, y dotó a la isla de un excelente código de leyes, que los espartanos creían haber copiado. Expulsado de Creta por su hermano Minos, que estaba celoso de su popularidad, huyó a Beocia, donde se casó con Alcmena. Homero lo representa morando en los Campos Elíseos.

De acuerdo con leyendas posteriores, a causa de su inflexible integridad fue uno de los jueces de los muertos en el Hades, junto con Éaco y Minos. Se suponía que juzgaba las almas de los orientales, mientras Éaco hacía lo propio con los occidentales, teniendo Minos el voto decisivo.

Cheshire de Caith Sith: la Estrella Terrestre de la Bestia, uno de los 108 Espectros del ejército de Hades, dios del Infierno. Es un personaje exclusivo del Saint Seiya: The Lost Canvas – Hades Mythology, la historia en la que se narra la Guerra Santa de Hades contra Athena transcurrida a mediados del Siglo XVIII.

Cheshire suele actuar de manera algo burlona tanto con enemigos como con aliados. Aunque muestra ser muy relajado y hasta casi despreocupado cuando está en una situación ventajosa, nunca pierde el foco y siempre está muy al pendiente de la situación, llegando a ponerse serio cuando la situación lo amerita.

También muestra comportamientos típicos de un gato.

Ananké: (en griego antiguo Ἀνάγκη o Ἀνάγκαιη) era la madre de las Moiras y la personificación de la inevitabilidad, la necesidad, la compulsión y la ineludibilidad. Se la suele representar con un huso de diamante.

Surgió de la nada al principio de los tiempos, formada por sí misma como un ser incorpóreo y serpentino cuyos brazos extendidos abarcaban todo el universo. Desde su aparición Ananké estuvo entrelazada con su compañero, la personificación del tiempo Chronos. Juntos rodearon el huevo primigenio de materia sólida en su enlace constrictivo y lo dividieron en sus partes constituyentes (tierra, cielo y mar), provocando así la creación del universo ordenado.

Ananké y Chronos permanecieron eternamente entrelazados como las fuerzas del destino y el tiempo que rodean el universo, guiando la rotación de los cielos y el interminable paso del tiempo. Ambos estaban muy lejos del alcance de los dioses más jóvenes, cuyos destinos se decía que controlaban.

Homero usa el significado de la palabra necesidad (αναγκαίη πολεμίζειν) para decir 'es necesario luchar' y fuerza (ἐξ ἀνάγκης) para decir 'por la fuerza'. En la literatura de la Antigua Grecia, la palabra también significa suerte o destino (ανάγκη δαιμόνων, destino por los demonios o los dioses). La palabra a menudo se personifica en poemas, como Simónides de Ceos lo hace: «Incluso los dioses no luchan contra Ananké».

Y sí, esta diosa entra al grupo de divinidades a las que Zeus teme. Digo, respeta.

Una última cosa, cuando hablo de Chronos (griego antiguo: χρόνος), me refiero al dios del tiempo inevitable, no al titán Crono (griego antiguo Κρόνος), padre de Zeus. Una última investigación determinó que ambos son divinidades diferentes y no dos aspectos de una misma.